thumb|228x228px| Estructura de un estratovolcán (la escala vertical se ha exagerado): 1. Cámara magmática2. Lecho de roca3. Chimenea4. Base5. Lámina (intrusión de lava)6. Fisura7. Capas de ceniza emitida por el volcán8. Cono9. Capas de lava emitidas por el volcán 10. Garganta11. Cono adventicio o secundario12. Flujo de lava (colada)13. Fumarola14. Cráter15. Columna eruptiva thumb|El estratovolcán Nevado Ojos del Salado, en la frontera entre Argentina y Chile, es el volcán más alto de la Tierra. miniaturadeimagen|El volcán Popocatépetl, en México.
thumb|El Chimborazo, es el volcán más alto del Ecuador.The «Highest» Spot on Earth? NPR.org Consultado el 25-07-2010 thumb|Los volcanes Chachani y Misti, Perú. thumb|Fuente de lava de 10 metros de altura en un volcán de Hawái (Estados Unidos). thumb|Volcán Sarychev en las Islas Kuriles, Rusia. miniaturadeimagen|Volcán Barva en Costa Rica. Un volcán (del portugués vulcão, y este del latín Vulcānus 'Vulcano', dios romano del fuego) es una estructura geológica en la tierra o en el mar, generalmente una montaña, por la que emerge el magma que se divide en lava y gases provenientes del interior de la Tierra. El ascenso del magma ocurre en episodios de actividad violenta denominados erupciones, que pueden variar en intensidad, duración y frecuencia, desde suaves corrientes de lava hasta explosiones extremadamente destructivas. En ocasiones, los volcanes adquieren una forma cónica por la acumulación de material de erupciones anteriores. En la cumbre se encuentra su cráter o caldera.
Por lo general los volcanes se forman en los límites de las placas tectónicas, aunque existen los llamados puntos calientes, donde no hay contacto entre placas, como es el caso de las islas Hawái. Aproximadamente el 75% de los volcanes activos del mundo están ubicados en el llamado cinturón de fuego del Pacífico.
Los volcanes pueden tener muchas formas y despedir distintos materiales. Algunas de las formas más comunes son el estratovolcán, el cono de escoria, la caldera volcánica y el volcán en escudo. También existen numerosos volcanes submarinos ubicados a lo largo de las dorsales mediooceánicas. Algunos volcanes alcanzan una altitud superior a los 6000 metros sobre el nivel del mar. El volcán más alto del mundo es el Nevado Ojos del Salado, en Argentina y Chile, siendo además la segunda cumbre más alta de los hemisferios sur y occidental (solo superado por el cerro argentino Aconcagua).
Los volcanes no solo existen en la Tierra, sino también en otros planetas y satélites. Algunos están formados por materiales considerados fríos y se denominan criovolcanes. En ellos, el hielo actúa como roca, mientras que el agua fría líquida interna actúa como magma; esto ocurre en la luna de Júpiter llamada Europa.
Relación entre vulcanismo y las placas tectónicas
Límites de placa divergentes En las crestas oceánicas medias, dos placas tectónicas divergen entre sí a medida que se forma una nueva corteza oceánica por el enfriamiento y la solidificación de la roca fundida caliente. Debido a que la corteza es muy delgada en estas crestas debido al tirón de las placas tectónicas, la liberación de presión conduce a la expansión adiabática (sin transferencia de calor o materia) y al derretimiento parcial del manto, causando vulcanismo y creando una nueva corteza oceánica. La mayoría de los límites de placas divergentes se encuentran en el fondo de los océanos; por lo tanto, la mayor parte de la actividad volcánica en la Tierra es submarina, formando un nuevo fondo marino. Los fumadores negros (también conocidos como respiraderos de aguas profundas) son evidencia de este tipo de actividad volcánica. Donde la cresta oceánica media está sobre el nivel del mar, se forman islas volcánicas; por ejemplo, Islandia.
Placas convergentes Las zonas de subducción son lugares donde chocan dos placas, generalmente una placa oceánica y una placa continental. En este caso, la placa oceánica se subduce, o se sumerge, debajo de la placa continental, formando una trinchera oceánica profunda en alta mar. En un proceso llamado fusión de flujo, el agua liberada de la placa subductora reduce la temperatura de fusión de la cuña del manto suprayacente, creando así magma. Este magma tiende a ser extremadamente viscoso debido a su alto contenido de sílice, por lo que a menudo no alcanza la superficie sino que se enfría y solidifica en profundidad. Cuando llega a la superficie, sin embargo, se forma un volcán. Ejemplos típicos son el Etna y los volcanes en el Anillo de Fuego del Pacífico.
Puntos calientes Los puntos calientes son áreas volcánicas formadas por plumas de manto, que son columnas de material caliente que se elevan desde el límite núcleo-manto en un espacio fijo que causa la fusión de grandes volúmenes. En algunos casos, debido a que las placas tectónicas se mueven a través de ellas, cada volcán se vuelve inactivo y se forma uno nuevo a medida que la placa avanza sobre el penacho térmico, como en el caso del archipiélago de Hawái; también lo ha hecho la llanura del río Snake, con la caldera de Yellowstone como parte de la placa norteamericana sobre el punto caliente. Otros ejemplos de vulcanismo asociado a punto caliente son las islas Canarias, esta vez con un desplazamiento mínimo de la placa africana, o Islandia, que además coincide con un límite divergente de placas.
Tipos de volcanes según su actividad Los volcanes, teniendo en cuenta la frecuencia de sus erupciones, pueden clasificarse en tres tipos: activos, inactivos (durmientes) o extintos.
Volcanes activos Los volcanes activos son aquellos que pueden entrar en actividad eruptiva en cualquier momento, es decir, que permanecen en estado de latencia. Esto ocurre con la mayoría de los volcanes, pues ocasionalmente entran en actividad, permaneciendo en reposo la mayor parte del tiempo. El período de actividad eruptiva puede durar desde una hora hasta varios años, como fue el caso del volcán de Pacaya y del Irazú. Hasta el momento, no se ha descubierto ningún método seguro para predecir las erupciones.
Volcanes durmientes o inactivos Los volcanes durmientes o inactivos son aquellos que mantienen ciertos signos de actividad, como la presencia de aguas termales, y han entrado en actividad esporádicamente. Dentro de esta categoría suelen incluirse las fumarolas y los volcanes con largos períodos de inactividad entre una erupción y otra. Un volcán se considera durmiente si desde hace siglos no ha tenido una erupción.
Volcanes extintos
Los volcanes extintos son aquellos cuya última erupción fue registrada hace más de 25 000 años. Sin embargo, no se descarta la posibilidad de que puedan despertar y liberar una erupción más fuerte que la de un volcán que está activo, causando grandes desastres. También se les llama extintos cuando han sido alejados de su fuente de magma, perdiendo poco a poco su actividad, esto sucede únicamente en volcanes de punto caliente, a diferencia de los volcanes de zonas de subducción.
Tipos de erupciones volcánicas
thumb|Erupción en el 2011 del volcán Tungurahua, Ecuador. La temperatura, composición, viscosidad y elementos disueltos en el magma son los factores que determinan el tipo de erupción y la cantidad de productos volátiles que la acompañan.
Hawaiana
thumb|Volcán hawaiano en Kilauea. En este tipo de erupción, la lava generalmente es bastante fluida y no ocurren desprendimientos gaseosos explosivos. Estas lavas se desbordan cuando rebasan el cráter y se deslizan con facilidad por la ladera del volcán, formando verdaderas corrientes que recorren grandes distancias. Por esta razón, los volcanes de tipo hawaiano son de pendiente suave. Algunos residuos de lava, al ser arrastrados por el viento, forman hilos cristalinos que los nativos hawaianos llaman cabellos de la diosa Pele, la diosa del fuego. El volcán hawaiano más famoso es el Kilauea.
Estromboliana o mixta
right|thumb|Erupción del Estrómboli en verano de 2015 (animado). thumb|Erupción del Estrómboli (Italia) en 1980. Este tipo de erupción recibe el nombre del Estrómboli, volcán de las islas Eolias (mar Tirreno), al norte de Sicilia. Se origina cuando hay alternancia de los materiales en erupción, formándose un cono estratificado en capas de lavas fluidas y materiales sólidos. La lava es fluida, va desprendiendo gases abundantes y violentos con proyecciones de escorias, bombas y lapilli. Debido a que los gases pueden desprenderse con facilidad, no se producen pulverizaciones o cenizas. Cuando la lava rebosa por los bordes del cráter, desciende por las laderas y barrancos, pero no alcanza grandes extensiones como en las erupciones de tipo hawaiano.
Vulcaniana thumb|Vulcano. Del nombre del volcán Vulcano en las islas Eolias. Esta erupción se caracteriza porque en ella se desprenden grandes cantidades de gases, la lava liberada es poco fluida y se consolida con rapidez. En este tipo de erupción, las explosiones son muy fuertes y pulverizan la lava, produciendo mucha ceniza, la cual es lanzada al aire acompañada de otros materiales fragmentarios. Cuando el magma sale al exterior en forma de lava, se solidifica rápidamente, pero los gases que se desprenden rompen y resquebrajan su superficie, volviéndola áspera y muy irregular y formando lava de tipo Aa. Los conos de estos volcanes son de pendiente muy inclinada.
Pliniana o vesubiana
Nombrada así en honor a Plinio el Joven, difiere de la erupción vulcaniana en que en ésta la presión de los gases es muy fuerte y produce explosiones muy violentas, que en los casos extremos (plinianos) puede dar lugar a unas coladas piroclásticas o nubes ardientes que bruscamente se precipitan por las laderas del volcán alcanzando gran rapidez y sepultando en sólo unos minutos una gran extensión de terreno. Estos fenómenos críticos pueden sepultar y abrasar de golpe ciudades enteras, como ocurrió con Pompeya y Herculano por la actividad del volcán Vesubio. Al final de la deposición de esta colada piroclástica ardiente se transforma en la denominada roca ignimbrita; además se genera precipitaciones de cenizas, las cuales también pueden llegar a sepultar grandes extensiones como última capa fría.
Se caracteriza por alternar erupciones de piroclasto con erupciones de coladas de lava, dando lugar a una superposición en estratos, lo que hace que este tipo de volcanes alcance grandes dimensiones; que también se denominan «Estratovolcanes». Ejemplo de ellos son el Teide, el Popocatépetl y el Fujiyama.
Freatomagmática o surtseyana
Los volcanes de tipo freatomagmático se encuentran en aguas someras, presentan un lago en el interior de su cráter y en ocasiones forman atolones. Sus erupciones son extraordinariamente violentas, ya que a la energía propia del volcán se le suma la expansión del vapor de agua súbitamente calentado. Normalmente no presentan emisiones de lava ni extrusiones de rocas. Algunas de las mayores erupciones freáticas son las del Krakatoa, el Kīlauea y la Isla de Surtsey.
Peleana De los volcanes de las Antillas es célebre la Montaña Pelada, ubicada en la isla Martinica, que en la erupción de 1902 destruyó la capital, Saint-Pierre.
La lava en esta erupción es extremadamente viscosa y se consolida con gran rapidez, llegando a tapar por completo el cráter formando un pitón o aguja. La enorme presión de los gases sin salida provoca una enorme explosión que levanta el pitón, o bien destroza la parte superior de la ladera. Así ocurrió el 8 de mayo de 1902, cuando las paredes del volcán cedieron a tan enorme empuje que se abrió un conducto por el que salieron con extraordinaria fuerza los gases acumulados a elevada temperatura y que, mezclados con cenizas, formaron una nube ardiente que ocasionó 28 000 víctimas.
Erupciones submarinas