El término Romuvá () hace referencia al paganismo lituano.Howard Jarvis, Tim Ochser (2013), DK Eyewitness Travel Guide: Estonia, Latvia & Lithuania, Dorling Kindersley Ltd., ISBN 1409331423 p. 20. Los seguidores de la religión nativa lituana escogieron el nombre «Romuvà» en 1920 en honor del santuario prusiano báltico del mismo nombre, situado en la tierra de Nadruvia (cerca de Chernahovsk, región de Kaliningrado).J. Gordon Melton, Martin Baumann (2010), Religions of the World, Second Edition: A Comprehensive Encyclopedia of Beliefs and Practices, ABC-CLIO, ISBN 1598842048 p. 2443. El resurgimiento de la vieja religión fue iniciativa del lituano Jõnas Trinkū̃nas, un científico de la Academia lituana de las Artes y las Ciencias, durante los años 60 y centrándose en el antiguo folclore tradicional. A partir de 1991, tras el colapso de la Unión Soviética y la independencia de los países bálticos, el movimiento crece exponencialmente y en poco tiempo aparecen varias comunidades independientes, pero no fue hasta 2002 que Jonas fue elegido krìvis o alto sacerdote.Gabriel Ignatow (2007), Transnational Identity Politics and the Environment, Lexington Books, ISBN 0739120158 p. 103.

Definición Romuvà o Romóvė es el nombre del principal santuario de los prusios, descrito en 1326 Pedro de Duisburgo en su obra Chronicon terrae Prussiae. Los seguidores son llamados romùviai (singular ) o romuvitas. También se les llama séntikiai (singular ), que significa "viejos creyentes".

El neopaganismo se ha dispersado por los cinco continentes, pero particularmente, en las naciones de origen indoeuropeo o semítico. Los pueblos bálticos no son la excepción. El término báltico se refiere a las naciones a orillas del mar Báltico, situado entre Suecia, Finlandia, Polonia y los países bálticos que fueron repúblicas soviéticas. Tres son los países bálticos; Lituania, Letonia y Estonia. La etnia báltica, correspondiente a Letonia y Lituania pero no a Estonia, es una rama del gran tronco lingüístico indoeuropeo, fuertemente emparentada con los eslavos e influida por los nórdicos.

Deidades right|thumb|250px|Creyentes de la confesión Romuvá con sus vestimentas tradicionales lituanas. Láima y Žemýna son las dos más grandes diosas desde tiempos inmemoriales. Láima es la amada Madre Divina, que protege la vida humana. Láima es invocada para que conceda suerte (su nombre significa suerta). Žemýna es la querida Madre Tierra, que protege la vida animal y vegetal. Es tanto el vientre como la tumba, y los lituanos le oran al levantarse en la mañana y acostarse en la noche.

El Templo Romuvá Prusiano estableció a Diẽvas, Perkū́nas y Vélnias como los tres principales dioses. Diẽvas es el dios del Cielo, viviendo en la cima de la Montaña Celestial. Protege y guía el trabajo agrario. Es invocado para ayudar a los necesitados. El cristianismo usó el nombre Diẽvas para identificar a su propia deidad. Perkū́nas es el dios del Clima y las Montañas que enarbola la justicia. Vélnias es el promiscuo y truculento dios así como el dios de la Muerte. El cristianismo aplicó el nombre Vélnias a su Satán.

La religión báltica lituana tiene muchas otras deidades. Desde la Edad Media, muchos seguidores de la religión báltica han manifestado la creencia de que hay un solo dios manifestado como varios dioses y diosas. La gente puede fácilmente confiar en las varias personificaciones y formas de la divinidad, y escoger el seguir las imágenes que les agradan. Esto ocurrió tanto en Lituania como en Letonia. Aún más, algunos seguidores de la religión báltica lituana recientemente igualaron esta divinidad abstracta con la Vida.

Celebraciones Krìkštas: Es la más importante celebración lituana. Una celebración de vida. Se realiza con bebés recién nacidos. El bebé es bañado con deseos por una vida sana y buena fortuna.

Vestùvės: Es el festival matrimonial de tres días. A través de una serie de bellos rituales antiguos, una muchacha y un chico se vuelven adultos, dejan sus familias, y conforman una nueva. Los participantes envocan a los dioses y les desean salud, prosperidad y fortuna.

Šer̃menys y Láidotuvės: son las ceremonias funerales. Los vivos colocan al fallecido lejos, y colocan libaciones con la oración: "A donde tú vas, iremos nosotros".

Kalė̃dos: Es una de las principales fiestas agrarias. El inicio del año con el Solsticio de Invierno, el 25 de diciembre. La gente visita a sus vecinos y amigos, comparten comida, queman el árbol eglùtė, y realizan predicciones para el año nuevo. La similitud con la celebración de Yule de otros paganos, particularmente wiccanos es notoria.

Pusiáužiemis: conmemora el medio invierno, el primero de marzo.

Ùžgavėnės: simboliza el final del invierno. La gente se viste con disfraces sobrenaturales y se adentra en los campos para alejar al invierno con ruido, danzas, trucos y alimentos.

Velýkos: celebra el equinoccio de primavera, conmemorando la nueva vida al intercambiar retoños y huevos decorados con símbolos mitológicos.

Jõrė y Sámboriai: celebran las primeras frutas y granos respectivamente.

Rasà o Kupolìnė: el Solsticio de Verano, la gente camina por los campos recolectando hierbas que serán bendecidas esa noche. Los jóvenes mantienen vigilias toda la noche. En la mañana, el rocío se recolecta con propósitos medicinales.

Rugių̃ šveñtė: en el adentrado verano, se celebra el final de la cosecha. Dagotùvės: se realiza con la siembra de invierno. Ambas celebraciones agradecen los regalos y la protección de los dioses.

Vė̃linės: conmemora la muerte y es realizado en el mes de octubre, culminando el 1 de noviembre (al igual que el Samhain wiccano). Los muertos son recordados, y se les invita a cenar con los vivos. Los "sodas" son móviles que cuelgan de las mesas para cenar, en ofrecimiento a los muertos.

Kū̃čios: la víspera del Solsticio de Invierno, la culminación del año. En preparación, todos deben reconciliarse con cualquiera con quien hayan tenido problemas, y se deben perdonar las deudas. Las familias se reúnen para conmemorar la unión entre vivos y muertos. Se realizan ritos de adivinación sobre el año nuevo, y todos se bendicen, deseándose suerte, prosperidad, salud y sabiduría.

Las celebraciones lituanas son una tradición ininterrumpida desde tiempos antiguos. El cristianismo y el bolchevismo soviético intentaron infructíferamente erradicarlas. Aunque (como usualmente ocurrió en toda América y Europa), las fiestas tomaron identidades cristianas en tiempos de persecución.

Rituales El rito del fuego es, desde que se registra la historia, uno de los rituales más centrales de la religiosidad baltolituana.

El punto focal de cada templo báltico es el Aũkuras, el Altar de Fuego. El rito es realizado para conmemorar ocasiones especiales, y es un componente esencial en muchas celebraciones. El Aũkuras es erigido en un lugar sagrado, generalmente externo. Los participantes lavan sus manos y rostros al reunirse. Un grupo de personas dirige a los congregantes en cantar las daĩnos (singular ) –antiguos himnos espirituales–, mientras el fuego es encendido. Los líderes ofrecen flores, comida y bebida al fuego, mientras continúan los daĩnos. Los participantes pueden ser invitados a agregar sus propias contribuciones verbales o silenciosas. El significado es que los ofrecimientos y oraciones suben hasta los dioses con el fuego, el humo y las chispas. En el hogar, similares libaciones se realizan diariamente en el fuego hogareño.

Véase también Dievturība

Referencias

Enlaces externos Neopaganismo en Europa Central y Oriental La Serpiente Sagrada: Romuva-Canada Mitología lituana y religión Lietuvos Romuva Congreso Mundial de Religiones Étnicas: Romuva

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