El Liceo Manuel Barros Borgoño, originalmente denominado «Liceo N.º 2 de Hombres de Santiago», e identificado bajo el código Liceo A-10, es un emblemático liceo municipal masculino de educación secundaria pública y gratuita, bajo la administración del SLEP Santiago Centro. Se encuentra ubicado en la calle San Diego, en el sector sur de Santiago Centro, cerca de las estaciones de metro Rondizzoni y Franklin, en pleno barrio homónimo.

El liceo imparte la modalidad de educación general básica (7.º y 8.º básico) y de educación media científico-humanista (1.º a 4.º medio). Tiene un número registrado de 428 alumnos inscritos en 20 cursos con 37 docentes y 68 funcionarios, cuenta con una superficie construida de 4.890 m².

El establecimiento está acreditado por el SNED (Sistema Nacional de Evaluación del Desempeño), lo que significa que está reconocido como un liceo de excelencia académica por el periodo 2014-2015, además de estar reconocido por el MINEDUC como liceo tradicional. En 2016 y 2017 ocupó el 10.º lugar por el promedio PSU entre los liceos emblemáticos. A partir del proceso de admisión del año 2015, este liceo pasa a ser el primer emblemático en no poseer un proceso de selección para su ingreso.

Historia thumb|300px|Dibujo de Manuel Barros Borgoño publicado en la revista literaria "La Lira chilena", informando de su fallecimiento

Orígenes El establecimiento educacional nació a comienzos del , el 22 de enero de 1902, bajo la administración del presidente Germán Riesco Errázuriz, el cual fue fundado por el doctor Manuel Barros Borgoño, quien en ese entonces se desempeñaba como Rector de la Universidad de Chile. El liceo fue ubicado originalmente en calle San Francisco 1150 y su primer rector fue el abogado Luis Aurelio Pinochet Badilla, quien el 31 de marzo de 1903, solicitó que el liceo llevara el nombre de su fundador, quien había muerto recientemente, lo cual fue autorizado el 2 de mayo de 1903 mediante el decreto N.º 2403. Dentro del inicial cuerpo docente destaca la figura de Pedro Aguirre Cerda y del poeta Ernesto Guzmán. Pedro Aguirre posteriormente sería Presidente de la República entre 1938 y 1942, y al asumir el cargo realizaría su primera visita oficial al liceo, estableciendo así su lema de gobierno, “Gobernar es Educar”. Guzmán, en tanto, fue un poeta y ensayista miembro de “Los Diez”, una famosa hermandad de intelectuales nacida en 1916, y en 1928 se convirtió en el rector del establecimiento. Durante su breve administración de menos de un año, destaca el traslado del establecimiento a su actual ubicación el 26 de enero de 1929 y la composición del actual himno del colegio.

La diversificación del contingente estudiantil Las décadas del treinta y el cuarenta se caracterizaron por la llegada de nuevos grupos estudiantiles al Manuel Barros Borgoño. Tras el cambio de local, el alumnado Barros Borgoñino se diversificó integrando, por una parte a los hijos de militares, avecindados en las cercanías del parque Cousiño, y por otra, a inmigrantes que huían de la Segunda Guerra Mundial, principalmente judíos y europeos orientales. Respecto de este segundo grupo, es importante destacar que la población de inmigrantes abarcaba una amplia gama de nacionalidades. No es difícil entonces, encontrar estudiantes polacos, turcos, rusos e italianos en los libros de clases de estos decenios. En el caso particular de los judíos, la mayoría de ellos se estableció en el barrio Matadero, pujante área comercial que se presentó como un lugar apto para instalarse. Las nuevas generaciones de hebreos necesitaron, entonces, de un lugar donde estudiar, y el Barros Borgoño, un establecimiento laico y de excelencia se transformó en la opción lógica. Así, apellidos como Friedman, Melnick, Blum, Stein, y otros, se hicieron comunes en las nóminas de estudiantes de finales de los treinta y la totalidad de los años cuarenta.

Docentes La excelencia docente fue una cualidad reconocida por todos los estamentos de la comunidad educativa. Asimismo, la población estudiantil de la época se caracterizaba por su confraternidad, por lo que es posible sostener que a partir de entonces se comenzó a afianzar el sentimiento de familia borgoñina, que hasta ese momento, era llamada barrosborgoñina. La integración estudiantil llegó a tal punto que en 1947 se creó el primer Gobierno Estudiantil, equivalente al actual Centro de Estudiantes.

La Edad de Oro Borgoñina y el Cincuentenario En la década de 1950, la comunidad borgoñina se caracterizó por contar con destacados profesionales de la educación que hasta el día de hoy resuenan en la historia de Chile y en el extranjero. Muchos de estos docentes hicieron clases desde la década de los cuarenta, pero la gran conjunción de profesores destacados ocurrió en los cincuenta. Es menester hacer mención a Francisco Frías Valenzuela y Néstor Meza Villalobos, ambos historiadores, y a Rafael Coronel, poeta ecuatoriano, que juntos realzaron aún más la calidad académica en el Barros Borgoño.

Prestigio Institucionalmente, el liceo ya contaba con gran prestigio y estaba, tal como ahora, a la par con los principales establecimientos educacionales del país. Precisamente, un elemento que ayudó a posicionar al Barros Borgoño en las grandes ligas, fue el resultado de las primeras Pruebas de Aptitud Académica (PAA) tomadas en el liceo, que reflejaron la calidad de la educación impartida. Hoy en día, el liceo es considerado uno de los establecimientos emblemáticos de la educación pública de Chile.

La polarización política En los convulsionados años setenta, la polarización política también se evidenció en las aulas borgoñinas. Las disputas entre estudiantes de derechas e izquierdas eran tan habituales que entorpecían el normal desarrollo de las actividades académicas . En el aspecto netamente ideológico, la mayoría del alumnado tenía una inclinación falangista, de manera, que los enfrentamientos, a pesar de generar problemas de funcionamiento, no terminaban en enfrentamientos muy masivos. La inestabilidad, eso sí, provocó serias represalias por parte de la administración de Leopoldo Meneses, quien el año 1972 determinó la suspensión de la totalidad de los alumnos de determinados cursos y la cancelación de la ceremonia de graduación. En ese mismo año, el liceo se encontró con una generación mixta por primera vez en su historia, experimento que no resultó del todo satisfactorio y llevó a don Ernesto Carrasco a restablecer el sistema de liceo para varones en 1976.

Dictadura militar

Con el Golpe de Estado de 1973 y las profundas transformaciones venideras, el Barros Borgoño vivió importantes cambios, acompañado de una represión política a los disidentes de la Junta Militar. En septiembre de dicho año, los estudiantes borgoñinos Jorge Muñoz de 18 años y Patricio Manríquez de 17 años fueron detenidos por patrullas de uniformados y posteriormente hechos desaparecer, el 18 y 20 de septiembre respectivamente. Patricio Manríquez fue asesinado el 21 de septiembre de 1973 por heridas de bala, y Jorge Muñoz estuvo en cualidad de detenido desaparecido hasta julio de 2015, cuando se reconoció como una de las víctimas inhumadas ilegalmente del Patio 29 del Cementerio General.

En la década de 1970 llegaría el destacado director Óscar Mery a la administración del Liceo. Durante la gestión del señor Mery, el liceo se caracterizó por tener un clima institucional muy agradable, lo que permitió la existencia de una red de camaradería que fomentaba la existencia de la mística barros borgoñina. Es en esta época, cuando comenzó a surgir dentro del liceo la oposición organizada de los estudiantes frente a la dictadura militar, respondiendo a las reacciones sociales surgidas a nivel nacional tras las consecuencias dejadas por la grave crisis económica de 1982.

En 1982, el liceo fue escenario de la telenovela De cara al mañana, la primera de corte juvenil en la historia de la televisión chilena. La serie de televisión, en la que el establecimiento apareció como un liceo mixto, fue producida por Fernando Alarcón y Eduardo Ravani, antiguos alumnos del establecimiento.

Tras el terremoto del 3 de marzo de 1985 que azotó a la ciudad de Santiago, el liceo quedó con graves daños estructurales, por lo cual los alumnos fueron trasladados a un edificio de calle Tocornal, mientras el edificio fue reconstruido.

En 1986 el liceo pasó por el proceso de "municipalización" de la educación, llevado a cabo por el régimen del dictador Augusto Pinochet, en donde la administración de la educación pública que en ese entonces estaba a cargo del Estado, era relegada a las municipalidades de las respectivas ubicaciones de los establecimientos, proceso el cual no tardaría en encontrar oposición por parte del liceo, efecto por el cual hubo un centenar de profesores despedidos y una gran cantidad de alumnos detenidos..

Años 2000 El año 2006 fue parte de la revolución pingüina, destacando el dirigente estudiantil Maximiliano Mellado.

El 6 de febrero de 2006, el edificio del Liceo Manuel Barros Borgoño fue declarado monumento nacional. ***** no es exacto. Es declarado Inmueble de Conservación Histórica por la Comuna de Santiago.

DECRETO N.º 7 (2006) Número de Decreto: 7 Fecha de Dictación: miércoles, 4 de enero de 2006 Tipo Decreto: Decreto Exento

Declárese monumento nacional en la categoría de monumento histórico los bienes muebles que indica, pertenecientes al Liceo Manuel Barros Borgoño (...)

El año 2010, un nuevo terremoto en la capital, provocaría que el edificio de San Diego volviera a sufrir daños extremos, a tal punto de que su alumnado tuvo que ser trasladado de ubicación, y coincidentemente al mismo edificio de calle Tocornal de aquel 1985.

Movilizaciones 2011

La Toma del 6 de junio

El día lunes 6 de junio de 2011 los estudiantes se tomaron el liceo, previa votación. Contaban con demandas externas e internas. De manera externa, reivindicaban las demandas históricas del movimiento estudiantil: la desmunicipalización, la derogación de la Ley General de Educación, el pase escolar gratuito y el fin de la PSU. De manera interna, apuntaban a la mala gestión por parte del Centro de Padres y la Dirección del establecimiento, pero el principal motor de la movilización fue el ejercer presión para la aceleración del proceso de reconstrucción de la casona roja.

Casi de inmediato a la ocupación empieza un enfrentamiento con Carabineros que duró hasta las 11:00, los estudiantes aprovecharon la terraza del inmueble y el enrejado de las ventanas del primer piso, lo que les permitía enfrentarse desde la altura con los efectivos policiales, habiendo taponeado con sillas y mesas el portón de acceso lo que impidió la entrada del carros lanza gases, estas condiciones permitieron en gran medida la larga duración del conato y con ello la exposición de la prensa. Ante la resistencia bien planificada que mostraron los estudiantes, carabineros solo pudo desalojar el colegio haciendo ocupación del jardín infantil colindante tirando abajo el muro divisorio entre ambos establecimientos pasando al interior de la escuela, donde se peleó sala por sala, dejando un saldo se 73 estudiantes detenidos, 2 profesoras y 2 estudiantes heridos luego de caer del techo de un edificio colindante.

Después del desalojo se presentó en el establecimiento el alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, quien, mientras era increpado por miembros de la comunidad educativa, condenó los actos de violencia calificando a los estudiantes de vándalos y evaluó los daños provocados por la movilización en 50 millones de pesos (Cooperativa 6/6/2011), todo eso mientras un estudiante de tercero medio le pedía que se calmase e instaba al diálogo (Las Últimas Noticias 2011). La cifra dada por el alcalde se desinfló rápidamente, puesto que gran parte de las sillas y mesa utilizadas como proyectiles contra las fuerzas de orden eran material en desuso (El Ciudadano 9/6/2011).

La ReToma de los peluches