El Partido Peronista Femenino fue un partido político argentino creado en 1949 y desaparecido en 1955. Solo podía estar integrado por mujeres y eligió como primera presidenta a Eva Perón. Tenía garantizado el 33% de los cargos que obtenía el peronismo (los otros dos tercios eran para los sindicatos y para el sector político masculino).

Su desarrollo se dio a nivel nacional y fue posible gracias a la militancia activa de las mujeres peronistas en los distintos puntos del país.

Origen thumb|Eva Perón primera presidenta del Partido Peronista Femenino. Luego de obtener el sufragio femenino en 1947 Eva Perón, Evita, comprendió que la sola existencia de la ley no garantizaba la presencia de las mujeres entre los candidatos con posibilidades de ser electos. Por esa razón, en 1949, junto con otras mujeres que militaban políticamente a su lado, como Juana Larrauri, Ilda Leonor Pineda, Elvira Rodríguez Leonardi, Elena Di Girolamo, Susana Correché, Hilda Castañeira, María del Carmen Casco y María Rosa Calviño, Eva Perón impulsó la creación del Partido Peronista Femenino. A ellas se sumaron mujeres de todo el país, cuya participación fue clave para consolidar esta organización política.

Una de las tareas más importantes llevada adelante por el partido, fue la realización del censo femenino para establecer con la mayor exactitud quiénes eran las mujeres que en los más distantes puntos del país apoyaban al peronismo. Estas censistas se trasladaron a otras provincias para registrar los nombres, domicilios, profesiones y posibilidad de acción que tenían quienes estaban dispuestas a seguir a Perón y construir la rama femenina del partido. De esta forma, este censo significó una enorme movilización territorial.

Al fundarse el Partido Peronista Femenino, Evita precisó la razón de haber creado el partido:

miniaturadeimagen|Delegadas, subdelegadas y secretarias del Partido Peronista Femenino durante un acto realizado en la Quinta Presidencial de Olivos el 18 de julio de 1951. Debido a su organización autónoma, el 33% de todos los cargos obtenidos por el peronismo debían corresponderle. De este modo gran cantidad de mujeres resultaron elegidas en 1951 por el partido para ocupar cargos legislativos: 23 diputadas nacionales, 6 senadoras nacionales, y si se cuentan a las legisladoras provinciales fueron elegidas en total 109 mujeres.Evita y la participación de la mujer, Pablo Vazquez, Rebanadas de Realidad, 23 de mayo de 2006 Cabe destacar que ningún país de América Latina había logrado a mediados del siglo pasado una inclusión de género tan trascendente en cargos legislativos. Las dificultades de las mujeres para acceder a cargos políticos, aun cuando se les reconocían sus derechos, quedó evidenciada con la Unión Cívica Radical, el segundo partido más popular del país en aquel entonces, pero en el que ninguna mujer accedió a un cargo electivo.

Acción política thumb|Acto del Partido Peronista Femenino en 1951. thumb|right|Evita Capitana, la versión femenina de la marcha Los muchachos peronistas. El PPF estaba organizado a partir de unidades básicas femeninas que se abrían en los barrios y pueblos canalizando la militancia directa de las mujeres.Eva Perón y el Partido Peronista Femenino, Roberto Carlos Koira, Causa Popular, 5 de noviembre de 2006

Las afiliadas participaban a través de dos tipos de unidades básicas: Unidades básicas sindicales, si eran trabajadoras asalariadas Unidades básicas ordinarias, si eran amas de casa, empleadas domésticas, trabajadoras rurales.

Además, el PPF era autónomo respecto del Partido Peronista que integraban los hombres, dado que el conflictivo escenario de dicho partido en sus años iniciales hacía difícil integrarlas en esa estructura. Por lo tanto, se decidió crear un partido exclusivo de mujeres.

Dentro del partido, no había distinciones ni jerarquías entre los miembros. Evita eligió a las 24 delegadas censistas (una por provincia) que llevarían a cargo la tarea de colaborar con el funcionamiento del partido. Cada delegada era responsable en una provincia, territorio nacional o la Capital Federal. Todas ellas, eran muy jóvenes, instruidas y pertenecían a los sectores medios, fueron elegidas sobre la base de pautas subjetivas como los contactos personales, “el amor y la lealtad a la causa peronista”. Asimismo compartían la cualidad de no contar con experiencia política anterior.

A excepción de Esther Fadul (delegada de la provincia de Tierra de Fuego), ninguna fue enviada a su provincia de origen para evitar disputas por ambiciones de poder.

Como la primera tarea de las delegadas fue censar, se las conoció como delegadas censistas. Tuvieron la función específica de realizar el censo de las mujeres peronistas en todas las provincias y territorios nacionales. El censo era una manera más sutil de decir afiliación, dado que no era lo mismo censar (realizar un relevamiento o registro de personas) que afiliar, donde implicaba inscribirlas en una organización determinada. miniaturadeimagen|Interior de una unidad básica del Partido Peronista Femenino en la provincia de Santa Fe, 1950. Junto con el desplazamiento territorial vino la necesidad de nombrar subdelegadas censistas, que abarcarían zonas menores, no ya una provincia o territorio sino un pueblo o un barrio. Si bien, las delegadas censistas eran 24, las subdelegadas se multiplicaron por miles, pues debían ser mujeres que habitaran el mismo pueblo o barrio.

El trabajo que emprendieron las delegadas y subdelegadas censistas tuvo un ritmo muy acelerado. Entre el 29 de octubre y el 5 de noviembre de 1949 abrieron formalmente las 23 sedes centrales del PPF en cada provincia, territorio y Capital Federal.

Eva Perón tenía una permanente comunicación con las delegadas, de modo que conocía hasta los mínimos detalles de lo que sucedía aún en las provincias más alejadas. En esas reuniones, además, discutían temas sociales, necesidades y problemas particulares de cada provincia que requerían urgente solución.

El 11 de noviembre de 1951 se realizaron elecciones generales. Evita fue propuesta por la CGT para ser candidata a Vicepresidenta, pero debió renunciar a la candidatura debido por un lado a las presiones de los sectores conservadores y por otra al avance del cáncer que la afectaba y que le causaría la muerte pocos meses después. En esa oportunidad votó en el hospital donde estaba internada. miniaturadeimagen|Carnet de afiliada al Partido Peronista Femenino En la ciudad de Buenos Aires las candidatas del partido encabezaron las listas de senadores y diputados, resultando elegidas María Rosa Calviño, como senadora nacional, y Delia Degliuomini, Juana Espejo y Dora Gaeta, diputadas nacionales. En el interior, Santa Fe fue una de las primeras provincias a estructurar el PPF y en 1949 bajo la supervisión de Ana Carmen Macri, Josefa Sólito de Alegre y Elsa Esther Franco de Sperati aprovechando la visita de Evita a la ciudad de Santa Fe en un acto multitudinario que se efectúa en la avenida Freyre y Suipacha, Unidad Básica de la sexta sección. Durante dos años, Ana Carmen Macri y sus compañeras lograron la apertura de 658 unidades básicas. En parte, en la delegación de la provincia de Corrientes es elegida secretaria del PPF Eloísa Chico de Arce (quien trabajó intensamente desde 1949 a 1955 para luego ocupar el cargo de Diputada Nacional por la homónima provincia).

El PPF proporcionó una vía de acceso exitosa para muchas mujeres en su primera incursión política masiva, además fue determinante para el triunfo de Perón en la segunda presidencia, uno de los objetivos políticos más importantes del partido.

Disolución Luego de la muerte de Evita en julio de 1952, el PPF quedó, en un primer momento, a cargo de Perón, y luego de un consejo directivo femenino nombrado por él. Delia Parodi fue la nueva presidenta del partido. La imposibilidad de conducir el partido como lo había hecho Evita y la inminencia de un nuevo acto eleccionario obligaron a Perón a recurrir a una dirección colegiada que llevara adelante las huestes femeninas. Sin embargo, el partido entró en una suerte de estancamiento.

El golpe militar que en 1955 derrocaría el gobierno, dispuso la ilegalización del peronismo, incluyendo al Partido Peronista Femenino. En 1972, cuando el peronismo dejó de estar prohibido, el Partido Peronista Femenino no volvió a constituirse. Entonces, el Partido Justicialista incluyó en su interior a hombres y mujeres por igual, pero manteniendo la antigua regla del 33% para la "Rama Femenina".

Por lo tanto, durante treinta años se realizaron vanamente, distintos intentos por revivirlo.

Véase también Peronismo Eva Perón Partido Justicialista

Fuentes Referencias

Enlaces externos Barry, Carolina (2007). "El Partido Peronista Femenino: la gestación política y legal", Nuevo Mundo Mundos Nuevos, Nº 8, 2008. Barry, Carolina. "Puntos y contrapuntos de la militancia femenina peronista en el barrio de Belgrano (1946-1955)" , Historia Política, UBA-UNICEN-UNLP-UNMdP-UNS-UNSAM.

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