thumb|En la mitología griega, Afrodita es sinónimo de feminidad, junto con Artemisa.

Feminidad o femineidad es el conjunto de atributos, comportamientos y cualidades que, en una cultura particular, se considera propio de las mujeres; respondiendo a patrones o modelos socialmente deseables, que no necesariamente se explican biológicamente. El cumplimiento del rol tradicional de las mujeres en la sociedad es un rasgo universal de feminidad.

Algunos de los atributos relacionados con la feminidad son la belleza, la empatía, la delicadeza, las muestras de afecto, la ausencia de violencia, la cordialidad y los cuidados maternos; pero también el miedo, la vulnerabilidad, la simpleza intelectual y el sentimentalismo. Históricamente, al igual que los hombres, las mujeres han sufrido una gran presión social en pos de encarnar estos ideales y roles impuestos externamente.

Muchos de estos atributos y cualidades han sido usados como argumento para justificar la posición de sumisión de la mujer ante el hombre en la mayoría de sociedades modernas, perpetuando desigualdades y discriminación de género que han socavado la capacidad de las féminas de autorrealizarse. Ante ésto, han aparecido expresiones de disidencia, como el feminismo.

El concepto de feminidad es opuesto al de masculinidad, término que refiere al conjunto de estereotipos asociados a los hombres.

Historia El género Homo aparece en el periodo del Pleistoceno de la Era Cenozoica, introduciendo el ser humano anatómicamente evolucionado (Homo habilis) que derivaría en la línea de Homo sapiens. La posición bípeda de Homo habilis provocó una serie de cambios anatómicos entre los que se encuentra la poca adecuación al entorno debido a sus capacidades casi racionales y habilidades de creación. Las hembras, debido a su posición bípeda, desarrollaron una reducción en la pelvis que tuvo como consecuencia periodos de gestación más cortos, lo que implicó un mayor tiempo dedicado a la crianza del neonato y los inicios paleontológicos del culto hacia la figura materna.

En la sociedad de Homo sapiens nómada se establece el pensamiento mágico en una base empírica sin fundamentos reales. Se establece el culto totémico hacia las estructuras anatómicas dedicadas a la procreación; el culto hacia el útero (objeto de culto debido a su capacidad de retener al feto y su alumbramiento) y el culto fálico (considerado como "depositante de vida"). Los primeros modelos de rol de género en la mujer se asocian principalmente con la capacidad biológica de la maternidad (fertilidad, gestación y lactancia) y su papel determinante en la crianza de la descendencia. thumb|180px|izquierda|Venus Anadiómena (El Nacimiento de Venus) de Jean Auguste Dominique Ingres (1848). miniaturadeimagen|220x220px|Símbolo de Venus, asociado ancestralmente al sexo femenino En la sociedad sedentaria de Homo sapiens se establecen diversos modelos sociales que involucran las tareas sociales del género y edad dentro de la comunidad paleo-agrícola. La división de trabajo fue determinante en la construcción de roles de género, ya que normalmente, las mujeres eran asignadas al cuidado del hogar, la procreación, la recolección y otras tareas de bajo impacto. La idea del hogar y su espacio social femenino contribuyó a la noción de la maternidad en el poder social o matriarcado, en el que las sociedades del periodo materialista de la Barbarie giraban alrededor de figuras maternas debido a la noción de la formación biológica de la vida y su gestación. La idea del matronato es contrapuesta por el patriarcado del Modo Asiático de Producción y el Esclavismo, que establece el poder en la figura paterna. La mujer como símbolo de autoridad continuó en el periodo del antiguo Egipto, en donde sobresalen la figura femenina como símbolo mandatorial.

En la noción religiosa de la Antigüedad clásica se conserva la idea de la madre como progenitora y creadora de vida, por lo que la adoración solía estar centrada en figuras femeninas. El culto solar y el culto lunar formaban un antagonismo que representaba la figura paterna y la figura materna, respectivamente. La noción prehistórica de la fertilidad y capacidad materna de la mujer se conservan y se representan como la metáfora de la fertilidad de la Tierra. En distintas cosmovisiones de la antigüedad clásica se identifican dioses creadores de vida que suponen una pareja heterosexual matrimonial que concedió a la tierra y la humanidad ciertos dones para desarrollar la vida y distinguirse de las demás especies animales; en otras cosmovisiones se atribuye la creación únicamente a un deidad masculina o a una deidad femenina. En la visión clásica se atribuye la belleza, la fertilidad y el amor a las deidades femeninas como: Afrodita, Venus, Isis, Hathor y Freyja.Love Goddesses Artículo en About.com; consultado 9 de diciembre de 2012 En la visión abrahámica del génesis se percibe a la mujer como producto del hombre (relato de Adán y Eva), siendo el hombre una imagen idéntica de Dios y la mujer un producto creado a partir del hombre.Génesis 2 relato del génesis en Catholic.net En dichas visiones se establece un modelo de rol de género que sugiere la necesaria complementación del hombre con la mujer en vida matrimonial. Dentro de la visión cristiana se retoma la idea de la divinidad familiar de la relación madre e hijo de Isis y Horus, ejemplificada con la figura de María y Jesucristo. thumb|210px|derecha|Promocional de Her Husband's Trademark (A las Mujeres) con Gloria Swanson (1922) En la Edad Media y el Renacimiento la mujer se identificó principalmente con las tareas domésticas, aunque también se incluye a la vida religiosa, la vida monárquica y el rol militar. La mujer feudal fue marcada por la devoción matrimonial y obediencia masculina, normalmente dedicada a las labores domésticas como la cocina, la costura, la artesanía, el cuidado de los hijos y el servir al esposo en aspectos laborales en caso de contar con vida matrimonial. Los conventos ofrecieron una alternativa a aquellas mujeres que no deseaban una vida matrimonial y tenían la vocación religiosa. La Iglesia Católica y su principio filosófico eran normalmente determinadas por figuras masculinas, hasta la introducción de figuras femeninas determinantes en la filosofía religiosa como Catalina de Siena y Teresa de Ávila. La mujer comienza a ejercer un papel político como monarca o reina y, en algunas ocasiones, es incluida como cuerpo militar por la devoción matrimonial hacia su esposo.Middle Ages Women Artículo en Middle Ages.org; consultado 9 de diciembre de 2012 Ocasionalmente la mujer se reintroduce a la operación militar como mujer guerrera o gladiadora con la que contaba en la antigüedad clásica como en las operaciones militares de Juana de Arco y Tamar de Georgia.Top 10 Badass Female Warriors Rank en listverse.com de mujeres guerreras; consultado 9 de diciembre de 2012

En el se intenta introducir a la mujer políticamente activa y la igualdad de género con las reformas fallidas de Olympe de Gouges sobre la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana de 1791 y la introducción política de Mary Wollstonecraft. La mujer continúa siendo una simple acompañante de la figura masculina en la vida matrimonial hasta las primeras décadas del . La primera ola del feminismo del planteó cuestionantes que referían al concepto de la feminidad que suponía a la mujer como dueña del espacio hogareño y acompañante del hombre en vida marital, además de diversos estereotipos como la delicadeza, el sobrerrefinamiento, la sumisión y la dependencia total de un hombre. Se consigue una libertad laboral, además de ciertas reformas legales como la libertad de expresión y el sufragio femenino.Historia del Movimiento feminista Documento PDF en Bantaba; consultado 9 de diciembre de 2012 La feminidad en hombres se acentúa como parte de las expresiones transgénero del teatro de variedades del , en donde era común la presentación del drag presentado por hombres. En el surge el dandi afeminado, extendiendo el afeminamiento dentro de la cultura masculina hasta la actualidad, principalmente en el afeminamiento de la moda masculina y la introducción de la cultura closet anterior a los disturbios de Stonewall.

En el la mujer se caracterizó por tomar un rol social más activo en el que comenzó a desempeñar actividades socialmente atribuidas a hombres. En la década de los 20, durante la Era del jazz, surge una nueva ideología femenina sobre la mujer sexualmente activa conocida como flapper, la cual también sostenía relaciones sexuales ocasionales, conducía vehículos, consumía alcohol y tabaco, y utilizaba ropa ligera que era frecuentemente identificada como atrevida u obscena.Flappers in the Roaring Twenties Artículo en about.com; consultado diciembre 9 de 2012 La segunda ola del feminismo planteó diversas reformas sobre la libertad sexual, la libertad reproductiva, el divorcio, la equidad laboral y la introducción política de la mujer. En la década de los 60 la mujer representa un ícono enteramente doméstico como ama de casa, dedicada a la crianza. La proliferación del divorcio y la monoparentalidad en la segunda mitad del destruye la noción tradicional de la feminidad y su dependencia marital. A partir de la década de los 70's, la mujer se convierte en una identidad del ingreso económico familiar; hasta la década de los 90 en el que la mujer llega a representar en algunos casos una identidad de ingreso familiar mayor a la masculina, trayendo mujeres dedicadas al ingreso familiar y hombres dedicados al trabajo doméstico. La tercera ola del feminismo se caracteriza por buscar reformas sociales principalmente enfocadas a los estudios queer del LGBT, identificándose en el feminismo lésbico.

Psicología y comportamiento thumb|180px|Afiche de Rosie the Riveter de Westinghouse Electric, We Can Do It! por J. Howard Miller (1943). Existen ciertos patrones de comportamiento, ciertamente estereotípicos, que son asociados con la naturaleza psicológica de la mujer. La mujer está sujeta a diferentes procesos endocrinológicos que se relacionan con las respuestas fisiológicas de la madurez sexual, la procreación y la maternidad. En la dimensión neuroendocrinológica, el organismo femenino secreta distintas sustancias como la oxitocina, de la cual dependen fisiológicamente los procesos sexuales humanos en ambos sexos, las contracciones uterinas del parto, la lactancia y la identificación del neonato con el cuerpo materno (creación de lazos maternos con el Bebé).Evidence for a Neuroendocrinological Foundation of Human Affiliation Plasma Oxytocin Levels Across Pregnancy and the Postpartum Period Predict Mother-Infant Bonding Artículo por Ruth Feldman, Aron Weller, Orna Zagoory-Sharon y Ari Levine en Psychological Science; consultado 11 de diciembre de 2012