Herreruela de Oropesa es un municipio y localidad española de la provincia de Toledo, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. El término municipal tiene una población de .

Toponimia El término Herreruela de Oropesa se deriva de 'pequeña herrería' y su complemento de la comarca a la que pertenece. Así lo testimonia su antiguo nombre de Ferreruela, ya en 1156.

Geografía El municipio se encuentra situado en la comarca de la Campana de Oropesa, en el llano del campo Arañuelo, frente a la sierra de Gredos, entre encinas, alcornoques y monte bajo.

El término municipal de Herreruela de Oropesa tiene una superficie aproximada de 10,50 km² y linda por el norte con Oropesa, al este con Lagartera, al sur con Torrico, y, al oeste con Caleruela y Calzada de Oropesa. Pertenece a la comarca de La Campana de Oropesa, en el extremo noroccidental de la provincia de Toledo, limitando con las de Ávila por el norte y Cáceres por el oeste.

Hoy día queda bajo la influencia administrativa y comercial de Talavera de la Reina y en el partido judicial de Puente del Arzobispo, aunque Navalmoral de la Mata, ya en la provincia de Cáceres también supone un polo de atracción comercial para los vecinos de la villa.

El núcleo urbano está situado a 378 metros sobre el nivel del mar, en la confluencia de la Autovía del Suroeste (p.k. 154,000). Se encuentra a 115 kilómetros de la capital provincial.

Noroeste: La Calzada de OropesaNorte: Oropesa (exclave)Noreste: LagarteraOeste: La Calzada de Oropesa75x75pxEste: LagarteraSuroeste: CaleruelaSur: TorricoSureste: Lagartera

Relieve El término municipal tiene una forma alargada en sentido norte-sur; la línea de ferrocarril Madrid-Cáceres y la autovía N-V lo cruzan de este a oeste al norte del núcleo urbano, que se encuentra en el centro aproximado del término; la mitad septentrional es llana mientras que la parte sur está accidentada por la sierra de la Ventosilla, de formaciones graníticas. En cualquier caso, presenta un paisaje bastante uniforme con los municipios vecinos, enmarcados por el protagonismo de la sierra de Gredos al norte. La altura media del término municipal se sitúa en torno a los 378 m. sobre el nivel del mar.

Suelos izquierda|miniatura|Vista desde el cerro de los Castrejones Orográficamente, se observa una gradación de zonas según su altura en sentido sur-norte. Las zonas más altas del municipio se sitúan al Sur, en las cumbres de los Altos de los Cuervos (con una altitud de unos 491 m), mientras que en el límite Norte del término municipal se localiza la zona de menor altitud (con unos 345 m aproximadamente). En cuanto a las pendientes, mientras la zona situada al norte de la carretera nacional Madrid-Badajoz apenas posee pendientes apreciables (a lo sumo del 1,5% en algunos lugares, en el área situada al Sur aparecen ya pendientes del 2 al 5%.

En el municipio de Herreruela de Oropesa podemos identificar tres tipos de suelos diferentes:

Toda la zona Norte del término municipal de Herreruela de Oropesa se asienta sobre terrenos Miocénicos, cuya litología se compone fundamentalmente de conglomerados y arenas. En esta zona encontramos los suelos denominados por la FAO gleysoles. Son aquellos suelos que presentan una clara hidromorfía en los primeros 50cm y en donde las formas de hierro están en su mayor parte en estado ferroso. Estos suelos se localizan normalmente en situaciones deprimidas, endorreicas y por lo tanto se encharcan con facilidad, permaneciendo parte del año saturadas con agua. Se desarrollan generalmente sobre materiales no consolidados como por ejemplo arenas y arcillas. En nuestra área de estudio, encontramos concretamente gleysoles dístricos, los cuales tienes un grado de saturación en bases bajo, siempre inferior al 50%. La segunda formación geológica en importancia del municipio son los granitos de grano grueso de tipo porfiroide existentes al Este y Sureste del núcleo urbano de Herreruela de Oropesa, donde abundan los granitos de dos micas, con predominio de la biotita. Encontramos aquí los suelos denominados por la FAO cambisoles. Los cambisoles son suelos en una etapa inicial de formación. Se caracterizan por el desarrollo de un horizonte B de alteración (B cámbico) que da lugar a que la textura y estructura sean distintas a las de las rocas de base. Es un horizonte que se forma por alteración “in situ” de los minerales de la roca o de los materiales de partida y que se traduce en un color pardo vivo, una estructura típica, una liberación de óxidos de hierro y la presencia todavía en cantidad apreciable de minerales alterables procedentes de los materiales parentales. Un ejemplo clásico lo constituyen los suelos formados a partir de los granitos (como es el caso). Se ve cómo la roca se va aflojando, se altera poco a poco, aún recuerda la roca granítica de la que se partió, pero tiene estructura de suelo que es distinta a la de la roca y un color pardo o pardo rojizo debido a la liberación del hierro, procedente de las biotitas, pero aún permanece sin alterar gran porción de minerales, por ejemplo, parte de la moscovitas y de los feldespatos. Se trata de un simple proceso de alteración deteniéndose ahí la evolución. Los cambisoles tienen características derivadas de su textura equilibrada: la fracción arenosa facilita el drenaje y frena la ascensión de agua hasta la superficie, lo que disminuye la cantidad evaporada por el suelo, lo que unido a que, como son suelos de capacidad de retención media, se mantiene mejor la reserva de agua y en consecuencia la evapotranspirada puede ser mayor, con lo cual las plantas cubren bastante bien sus necesidades hídricas. En concreto, en el área central del término municipal encontramos los denominados cambisoles eútricos. Son los cambisoles que no tienen carbonato cálcico en el perfil, al menos entre los 20 y 50cm., pero que tienen una saturación en bases alta, siempre superior al 50%. El horizonte superficial es de tipo A ócrico, con colores claros como corresponde al bajo contenido en materia orgánica. Son suelos cuyo pH está siempre próximo a la neutralidad con valores comprendidos entre 6,5 y 7,5. Las texturas oscilan entre franco arenosas y franco arcillosas y los contenidos en materia orgánica apenas llegan al 1%. Estas características permiten contemplar los terrenos próximos al núcleo urbano como aptos para ser urbanizados y edificados, sin que su desarrollo urbanístico represente problema alguno para el futuro. En el límite Sureste del término municipal, encontramos suelos del tipo cambisoles dístricos, suelos ácidos con bajo hasta regular contenido en bases. Dentro de los cambisoles (y compartiendo las características generales de este tipo de suelos comentadas en el punto anterior) los cambisoles dístricos se caracterizan por su acidez, pH entre 5 y 6, y bajo contenido en materia orgánica, pues en el horizonte A los valores oscilan entre 1 y 2,5%. No tienen carbonato cálcico en la masa del suelo y el grado de saturación de estos suelos es siempre inferior al 50%. Todas estas propiedades corresponden además con un perfil que presenta un horizonte superior claro de unos 15cm cuando no se cultiva, que descansa sobre otro al que llamamos cámbico, que suele tener unos 25cm de espesor y ya por debajo el material originario más o menos descompuesto.

Hidrografía miniatura|El conocido como primer pantano Herreruela de Oropesa pertenece en su totalidad a la Cuenca del Tajo, aunque podemos distinguir dos zonas hidrogeológicas en función de si vierten sus aguas al Tiétar (afluente del Tajo) o directamente al Tajo.

Al norte del término municipal, se hallan dos riachuelos y el arroyo del Riscalejo, cursos de agua intermitente que fluyen en sentido sur-norte y desembocan en el Arroyo de la Cerrada, también intermitente y cuyas aguas, ya fuera del municipio de Herreruela de Oropesa y después de pasar por numerosos arroyos, desembocan en el Tiétar. Entre el núcleo de Herreruela y el límite occidental del término municipal, se encuentra el arroyo del Carcaboso, curso temporal de agua que discurre en sentido Sur-Noroeste yendo a desembocar, ya fuera del término municipal, al arroyo Fresnedoso, curso permanente de agua que desemboca también en el río Tiétar.

Al sur del núcleo urbano de Herreruela, circulando en sentido sur-norte primero y este-oeste después, se encuentra el arroyo del Molinillo, curso de agua temporal que transporta las aguas desde los Altos del Cuervo hasta el embalse de Valdecañas, ya en el curso del río Tajo.

Otro aspecto de la hidrología superficial son los manantiales. Al Sureste del núcleo urbano de Herreruela de Oropesa se halla el Manantial de las Cruces, mientras que en el límite Norte del término municipal, en la zona denominada como La Corrochana, podemos hallar un segundo manantial. Hay también una fuente al sur del municipio, en la zona de los Altos del Cuervo y próxima al curso de agua del arroyo del Molinillo, denominada la Fuente del Veneruelo.

Con respecto a la hidrogeología subterránea, debemos resaltar que en la zona Sureste del municipio, donde los terrenos son graníticos, no se excluye la existencia de pequeños acuíferos libres asentados en las áreas de alteración o arenización.

Por otro lado, y según se indica en el mapa de vulnerabilidad a la contaminación de los mantos acuíferos elaborado por el Instituto Geológico y Minero de España, el municipio de Herreruela de Oropesa se incluye dentro de las zonas en las que, por no existir prácticamente afloraciones de formaciones permeables (o bien no existen acuíferos, o bien se trata de acuíferos cautivos profundos protegidos de la contaminación por grandes espesores de formaciones sedimentarias impermeables -margas, arcillas, etc.-), la contaminación afectará casi exclusivamente a las aguas superficiales. A pesar de ello, no se excluye la existencia de pequeños acuíferos libres aislados, muy vulnerables a la contaminación, asentados en las áreas de alteración.

El término cuenta con diversos pozos de donde se viene captando agua. La calidad de las aguas es baja.

Clima El clima de la población es de veranos calurosos e inviernos fríos y largos. Poseen clima extremo, suavizado en verano por la influencia de la sierra de Gredos y más extremo en invierno. La lluvia es abundante en invierno, así como la constante niebla y las heladas nocturnas. Es frecuente que todos los años hay un día o varios de nieve, pero ya poco a poco es menos frecuente. Los veranos son de días largos y calurosos, con fuertes tormentas a final de verano.

El promedio térmico anual se sitúa alrededor de los 16 °C y oscila entre los 6,1 °C de enero, el mes más frío, y los 26,9 °C del mes de julio, el más cálido. Se han registrado heladas hasta abril inclusive y a partir de noviembre, con mínimas que en ocasiones han llegado hasta los -5 °C. Éste es un parámetro de importancia para la vegetación, ya que la duración de la estación libre de heladas (unos 190 días) determina una moderada parada vegetativa.

Los vientos soplan en general con velocidades bastante bajas, y concretamente en la estación meteorológica de Toledo Buenavista, la dirección del viento dominante varía entre el frío Solano, del Este, y el templado Gallego, del Oeste.

En cuanto a las precipitaciones, presentan unos valores promedio anuales de unos 550 mm (para el período 1989-1999), con una evapotranspiración potencial anual, calculada por el método de Thornthwaite, por encima de los 700 mm. Por otro lado, el crecimiento vegetativo se ve limitado por un déficit hídrico acumulado que empieza en los meses de junio-julio y tiene su máximo en septiembre.

Como consecuencia de la observación de los datos del balance hídrico (P–ETP) de las distintas estaciones, se puede indicar que existe un componente vectorial de evolución de los distintos parámetros climáticos de la zona de estudio que va en dirección SO-NE, y en el que se manifiesta un aumento del superávit de agua y una disminución del déficit.