El parque nacional La Campana es un área silvestre protegida por el Estado de Chile en la Región de Valparaíso. Constituye una de las áreas naturales más representativas de la flora y fauna de la zona central del país. Además, la Unesco ha declarado este parque, en conjunto con el área del lago Peñuelas, reserva de la biosfera. Se trata de un área con una notable biodiversidad florística, puesto que cerca del 20 % de las especies vegetales presentes en todo Chile están representadas de manera natural en este parque. Destaca principalmente por el «Palmar de Ocoa», uno de los últimos bosques naturales de palma chilena (Jubaea chilensis), especie endémica de Chile.
El poblamiento humano temprano ha sido rescatado por varias exploraciones arqueológicas que muestran al parque como lugar de asentamiento de las culturas precolombinas Llolleo, Bato y Aconcagua. El área donde hoy se encuentra el parque tuvo además un pasado minero, con una explotación de minerales importante que se extendió desde la época precolombina hasta el . Todavía están visibles los vestigios de varias de estas minas en algunos senderos del parque.
A lo largo de la historia, el cerro La Campana ha sido objeto de múltiples expediciones de investigación científica, de las cuales la más notable fue la de Charles Darwin, el 17 de agosto de 1834.
Ubicación El parque nacional La Campana se encuentra en Chile Central, en la Cordillera de la Costa. Se extiende entre los 32°55 y 33°01 de latitud Sur y los 71°09 y 71°01 de longitud Oeste.
Administrativamente pertenece a la Región de Valparaíso, provincias de Quillota y Marga Marga, abarcando terrenos de las comunas de Hijuelas y Olmué. El acceso por el sector de Granizo (Olmué) se encuentra a 60 km de Valparaíso, a 160 km de Santiago y a 29 km de la ciudad de Quillota, mientras que el acceso por Ocoa está ubicado algo más lejos de Valparaíso y de Quillota (a 90 km y a 37 km respectivamente), pero un poco más cerca de la capital, a 112 km de distancia.
Vías de acceso thumb|Ingreso por el sector de Ocoa El Parque cuenta con tres entradas: A los sectores de Granizo y Cajón Grande se accede desde la localidad de Granizo, en la comuna de Olmué, mientras que al sector de Ocoa se accede por la localidad del mismo nombre, perteneciente a la comuna de Hijuelas. Desde Valparaíso o Viña del Mar, el acercamiento más rápido es por la Ruta 60 (Troncal Sur) hasta Limache, cruzando su casco urbano y seguir por Av. Adolfo Eastmann que lleva a Olmué, desde cuya plaza central sigue la Av. Granizo que lleva a la localidad del mismo nombre. En su paradero 40 hay una bifurcación señalizada hacia los sectores Granizo o Cajón Grande. Alternativamente se puede utilizar el Metro hasta la estación de Limache y desde allí buses de transporte público Granizo. Desde Santiago, se sigue la Ruta 5 Nortehasta Polpaico (km40) y se toma el desvío a Tiltil. Cruzando esta localidad, se sigue por el camino a la Cuesta La Dormida. Tras pasar el portezuelo y bajado por el poniente hacia la localidad de Quebrada Alvarado, en Lo Narváez hay un desvío que lleva a la plaza de Olmué, desde allí se continúa por la Av. Granizo para llegar a su paradero 40. Al sector de Ocoa se accede desde Santiago por la Ruta5 Norte (km97) y desde Valparaíso o Viña del Mar por la Ruta60. Se debe tomar la salida hacia la localidad de Ocoa y avanzar hasta el final de calle Vista Hermosa. Allí virar a la derecha y luego a la izquierda para llegar a la entrada del sector Ocoa del Parque.
Caminos, senderos y lugares de interés
thumb|Panel informativo con mapa de caminos y senderos en el ingreso por Granizo Tanto en el ingreso por Granizo, como también en la entrada por el sector de Ocoa y en el ingreso del sector Cajón Grande, existen paneles de información con mapas de los caminos y senderos que conducen al visitante a la cima de La Campana o a los distintos lugares de interés en el parque. En el ingreso por Granizo, por ejemplo, se describen 11 caminos posibles para una visita, indicando su duración en horas (desde una a cinco), su grado de dificultad, la cantidad de kilómetros totales y la factibilidad de transitar por el sendero a caballo o en bicicleta. Hay que tomar en cuenta que, a menos que se trate explícitamente de un circuito, el cálculo indicado es solo en un sentido, es decir el visitante debe considerar el doble en kilómetros y en tiempo para regresar con luz de día. Los mismos senderos y mapas están disponibles en folletos descargables gratuitamente desde el sitio web de la administración del parque.
Aparte de los senderos más frecuentados (el «Sendero del Andinista», el «Circuito el Guanaco» o «La Cascada»), existen otros caminos menos conocidos que conducen a lugares casi inexplorados. Tal es el caso del «Sendero Las Palmas», que va por la «Quebrada de Los Ángeles», un bello y húmedo paraje de bosque higrófilo denso. Al final de este sendero es posible ascender hacia «El Agua del Manzano», «Los Penitentes» o a los sectores más altos de los valles del «Cajón Grande». Los senderos a partir de aquí son menos obvios (pero es posible obtener los servicios de un arriero como guía).
thumb|Un quillay añoso (Quillaja saponaria) a la orilla del sendero en el Circuito La Canasta Una visita planificada supone sobre todo determinar qué se quiere ver, de cuánto tiempo se dispone y cuál es la condición física de los visitantes. Quienes llegan al parque con un interés montañista deportivo —o por otros motivos desean alcanzar la cumbre directamente y en pocas horas, por un camino seguro y con buena señalización— suelen elegir el «Sendero del Andinista». Es una ruta relativamente fácil que toma unas 4 a 5 horas hasta la cumbre (unas 2 hasta la mina y 2 a 3 desde allí hasta la cumbre, dependiendo de la condición). Desde la cumbre se puede divisar en un día claro toda la cuenca del Aconcagua desde la cordillera de los Andes hasta el Pacífico. Las sociedades de andinistas describen —aparte de este ruta oficial que ofrece el parque— varias alternativas de ascenso de diversa dificultad para deportistas entrenados: «Ruta de Darwin» (cara oeste del cerro); «Filo oeste»; «Ruta Chirinos-Honorato»; «La Grieta»; «Variante Schuckert» (variante de La Grieta, pero de menor dificultad); «La Gotera»; «Rangers»; «Placa Peñimawida»; «El Guanaco» (esta última no constituye propiamente una ruta, sino un lugar de paso obligado para quienes se extravían de la ruta «Filo oeste»). Debido a que La Campana es uno de los cerros con mayor cantidad de accidentes fatales en Chile, es crucial que las personas que utilicen rutas alternativas a la normal recomendada por CONAF cuenten con la información, mapas, equipo y entrenamiento adecuado.
Los interesados en observar, fotografiar o estudiar la palma chilena en todo su esplendor, suelen optar por seguir el «Sendero El Amasijo» en el sector de Ocoa que conduce —a través del palmar más densamente poblado (113 individuos por hectárea)— hasta el portezuelo de Ocoa. También es posible atravesar gran parte del parque por esta ruta, prácticamente cruzándolo de un extremo a otro, lo que requiere de unas 12 horas. Para esta caminata es necesario partir al amanecer desde el ingreso por Ocoa. Tras un recorrido de 7 kilómetros (por caminos poco exigentes) se llega al portezuelo, desde donde es necesario caminar otros tantos hasta llegar a alguno de los ingresos del otro extremo (Granizo o Cajón Grande).
El «Circuito La Canasta» en el sector Granizo responde a las expectativas de apreciación de la diversidad de la flora del parque. Se trata de un recorrido breve que se puede realizar en menos de una hora (es decir, también como desvío previo, antes de tomar el «Sendero del Andinista»). Permite observar una gran variedad de especies rotuladas con su denominación científica y el nombre común local, además de ofrecer información más amplia sobre la flora del parque en unos paneles ubicados en las «estaciones» del circuito.
Toponimia y geomorfología
thumb|Vista del cerro La Campana El nombre del parque se debe al cerro La Campana (), que a su vez se llama así porque, visto desde el valle del Aconcagua, su forma se asemeja a una campana. En el entorno del parque nacional, hay además otras cumbres que destacan en el relieve, como la del cerro El Roble (), que debe su nombre a los robledales que cubren sus laderas y faldeos, el morro «El Litre» () y la puntilla «El Imán» ().
Las 8000 ha que ocupa, están claramente divididas en tres sectores: «Granizo», «Palmas de Ocoa» y «Cajón Grande», que ocupan las tres cuencas principales de la zona. La más pequeña de estas cuencas es la de Granizo, cuyo punto más alto es el cerro La Campana y el más bajo el sector denominado «La Troya» (a ). La separación de la cuenca de Ocoa, de mayor extensión que la anterior, está demarcada por una cadena de cerros que incluye el morro «El Litre», alineados desde La Campana hasta el cerro «Los Roblecitos» (). La cuenca del Cajón Grande se ubica al este de Granizo y al sur de la Cuenca de Ocoa, separándose de esta por la divisoria de aguas que une El Roble y Los Roblecitos y continúa por las cumbres de «El Imán», «Cerro Pedregoso», «Cerro Sin Nombre», y «Cerro Los Penitentes». La entrada del parque por este sector se encuentra en el punto más bajo de esta cuenca (). El Portezuelo de Ocoa (también conocido como «Puerta Ocoa», une al Cajón Grande con una de las vertientes de la Cuenca de Ocoa.
Desde el punto de vista geológico, el sector más antiguo de La Campana es el cordón que va de «Las Campanitas» a «Santa Teresa» y está compuesto por rocas cristalinas que formaban parte del batolito que intruyó la formación Lo Prado (esta última, constituida por rocas volcanosedimentarias del Cretácico inferior), es decir, hace 135 millones de años. Pero las rocas principales en La Campana son del Cretácico superior al Terciario inferior (gabros y granodioritas).
Minería, yacimientos y mineralizaciones
Los yacimientos mineros del parque nacional La Campana están asociados principalmente a aquella secuencia volcanosedimentaria de la formación Lo Prado, lo que determina su localización alineada en el sector sur y suroeste del Cerro La Campana:
Mina «Hierro»: con mineralizaciones asociadas de magnetita, hematita, pirita y calcopirita. Mina «Guanaco»: calcopirita, magnetita y pirita. Mina «Pronosticada»: blenda calcopirita, galena, arsenopirita, discrasita (mena de plata poco frecuente) y enargita. Mina «Felicidad»: calcopirita, pirita, molibdenita, blenda, magnetita y oro. Mina «Veta Grande»: calcopirita, pirita, arsenopirita y pirrotina. Mina «Opositora»: Calcopirita bornita, calcosina, magnetita, molibdenita, oro y plata
Además de estas minas en línea, también existen algunos yacimientos dispersos en el sector aledaño al Cerro El Roble.
thumb|La Campana: Subiendo por el Sendero del Andinista se aprecia el corte horizontal de su cumbre que dio origen a la leyenda