El caso Infinito Gold contra Costa Rica fue un proceso arbitral iniciado el 4 de marzo de 2014 y concluido el 15 de julio de 2024 que consistió en una demanda presentada por la empresa minera Infinito Gold Ltd. (IGFFF) contra el Estado costarricense, ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). La referencia al proceso fue Caso CIADI n.º ARB/14/5 y el nombre del caso fue: Infinito Gold Ltd. contra la República de Costa Rica.

Infinito Gold demandó a Costa Rica por un monto que inicialmente se fijó en 94 millones de dólares, pero que fue elevado finalmente hasta los 400 millones, sobre la base del Acuerdo entre el Gobierno de la República de Costa Rica y el Gobierno de Canadá para la Promoción y Protección Recíproca de Inversiones, suscrito el 18 de marzo de 1998 y que entró en vigor el 29 de septiembre de 1999; y del Convenio sobre Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones entre Estados y Nacionales de Otros Estados, el cual entró en vigor el 14 de octubre de 1966.

La compañía pretendía abrir una mina de oro a cielo abierto en la localidad Crucitas de Cutris en el cantón alajuelense de San Carlos bajo su filial Industrias Infinito Sociedad Anónima. La empresa obtuvo un permiso de exploración minera e intentó desarrollar el proyecto, sin embargo, sobre la marcha, Costa Rica adoptó medidas políticas para prohibir la minería metálica a cielo abierto. Además, se entablaron procesos judiciales en la jurisdicción local para traerse abajo la concesión minera otorgada a la empresa, alegando la existencia de múltiples ilegalidades en el otorgamiento de los permisos.

El 3 de junio de 2021, después de siete años de iniciado el proceso, el CIADI falló a favor de Costa Rica y denegó a Infinito Gold Ltd. sus pretensiones de indemnización. Además, ordenó a las partes sufragar el 50 % de los costos del procedimiento y sus respectivos honorarios legales y demás costos.

El 18 de octubre del 2021 Infinito Gold introdujo una solicitud de anulación del laudo y el CIADI constituyó un comité ad hoc dedicado a su estudio el 6 de enero del 2022. El 2 de mayo el proceso de anulación fue suspendido por impago de la empresa a los anticipos requeridos de conformidad con el Reglamento Administrativo y Financiero del CIADI, y se reanudó el 2 de noviembre una vez cumplidas las obligaciones económicas. El 15 de julio de 2024 el tribunal ad-hoc declaró cerrado el procedimiento de nulificación tras una solicitud de descontinuación planteada por Infinito Gold.

Antecedentes Minería en Costa Rica La minería en Costa Rica se convirtió en una importante actividad económica a mediados del cuando los costarricenses buscaban penetrar el mercado mundial en un intento que los hiciera superar el aislamiento colonial. A partir de ahí esta actividad, junto con la minería no metálica, especialmente de agregados para la construcción, la caña de azúcar, el tabaco y el café se convirtieron en factores productivos preponderantes para el país.

Costa Rica dispone de recursos mineros significativos como son el carbonato de calcio, sílice, azufre, manganeso, bauxita, diatomita, hierro, plata y oro entre otros, sin embargo, está prohibida la minería metálica a cielo abierto desde 2010 y solo es posible realizar minería metálica en forma subterránea. Además, se reservaron los cantones de Abangares, Golfito y Osa para el desarrollo de minería de subsistencia y a pequeña escala, según la Ley 8904 y dentro de esta ley existió un transitorio que permitió a los mineros artesanales trabajar con mercurio en la recuperación de oro hasta 2019.

A pesar de la moratoria a la minería a cielo abierto para minerales metálicos, aunado al transitorio por el uso de mercurio en el proceso de recuperación de oro, en el país existen cuatro regiones que presentan actividad relacionada con ese mineral.

En la región Chorotega, específicamente en el cantón Abangares hay cinco trámites de concesión de exploración, tres concesiones vigentes de explotación y una planta de beneficio conocida como «Planta La Luz»; sin embargo, ninguna de estas se encuentra activa y, por lo tanto, no hay reportes de producción. A pesar de lo anterior, se tienen datos extraoficiales de una producción total de 700 kilogramos de oro, tomando en cuenta una reducción sustancial de los coligalleros activos comparado con el período pasado, ya que se mantiene una migración hacia el sector de Crucitas.

En la región Pacífico Central, específicamente en el cantón Montes de Oro hay 11 trámites de concesión de exploración, dos de los cuales se encuentran activos, además de tres concesiones vigentes conocidas como «Toyota», «La Unión» y «Bellavista».

En la región Central 2, específicamente en el cantón San Ramón la «Mina Moncada» y la «Mina Chassoul» tienen habilitada la etapa de exploración y explotación, sin embargo, solo esta última reporta las actividades de prospección realizadas. La planta fue inaugurada y puesta en marcha y reportó una producción con buenos resultados en los dore obtenidos y con contenidos promedio de oro y plata entre un 80 % y un 10 % respectivamente.

Por último está la región Huetar Norte que continúa activa por la situación de invasión en el área que fue objeto del proyecto Crucitas de la compañía Industrias Infinito. En una valoración económica actualizada que realizó el subdirector de la Dirección de Geología y Minas en conjunto con el coordinador de la región, analizando las áreas afectadas se encontró que fueron impactadas otras fincas en un área efectiva cercana a las 11 hectáreas y la estimación de la producción supera los 2400 kilos de oro.

Infinito Gold Ltda Infinito Gold Ltd. es una empresa minera canadiense que realiza labores de exploración y explotación de minas en Venezuela, Guyana y Brasil. También registra operaciones en Nicaragua e intentó operar la «Mina Crucitas» en Costa Rica bajo su subsidiaria Industrias Infinito S.A.

Los accionistas de la empresa eran Exploram Enterprises Ltd. y Auro Investments Ltd. Exploram es propiedad a su vez de Coril Holdings Ltd., cuyo dueño es Ronald Mannix, uno de los hombres más adinerados de Canadá con una fortuna por encima de los 3000 millones de dólares, y que controlaba más de la mitad de las acciones de Infinito Gold. La Junta Directiva estaba integrada por John Morgan como presidente y director ejecutivo de la compañía, Steven Dean como presidente de la junta, John Thomas como vicepresidente de operaciones y John Amundrud, Fred Peschke y George Chapel como directores miembros.

En octubre de 2008, la Fundación Arias para la Paz del presidente Óscar Arias Sánchez confirmó al periódico La Nación que Mannix ofreció realizar un donativo de 250000 dólares. El diario costarricense reveló el ofrecimiento hasta en abril del 2011, luego que una de sus periodistas entregara a la Fiscalía General de la República el documento de la Fundación confirmando el ofrecimiento, lo que motivó la apertura de una investigación penal al respecto. En julio de 2019, el caso fue desestimado por un tribunal de juicio.

El 7 de enero de 2010, la empresa minera informó que Exploram Enterprises y Auro Investments habían renunciado por sexta vez a la declaratoria de incumplimiento de pagos por parte de la compañía por más de 50 millones de dólares en bonos a la espera de que la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia se pronunciara sobre el proyecto minero en Costa Rica.

El 12 de febrero de 2010, Infinito anunció la firma de un acuerdo para continuar las labores de exploración minera en un área de 25000 hectáreas en Nueva Segobia, Nicaragua, ubicada cerca del río Chachagua. Asimismo, anunció la inversión de casi 5 millones de dólares durante 51 meses en tareas de exploración, programas sociales y pagos al titular de la concesión.

El 20 de febrero de 2013, la empresa anunció la venta de sus activos de procesamiento minero en Costa Rica a la empresa Zandor Capital S.A. de Colombia por 4 millones de dólares, señalando la imposibilidad de emplearlos en Costa Rica tras perder la concesión minera en virtud de una sentencia del Tribunal Contencioso Administrativo de ese país. Tras la decisión de venta de sus equipos, la bolsa de valores de Canadá anunció que Infinito Gold ya no cumplía con los requisitos de cotización continua de nivel 1 de la bolsa de valores, por lo que la degradaba al nivel 2. Las acciones de Infinito Gold pasaron de 1910 dólares el 19 de mayo de 2002 a 0.123 dólares el 21 de noviembre de 2010, posterior a la primera sentencia judicial en Costa Rica que la despojó de su concesión.

En diciembre de 2014 la empresa recibió un préstamo de 250000 dólares por parte de su accionista principal para mantener estabilidad en los estados financieros y a la espera de una victoria arbitral contra Costa Rica en instancias internacionales, sin embargo, en julio de 2015 Infinito Gold anunció que se declaraba en bancarrota luego que su principal financista dijera que no giraría más fondos a la empresa, que los miembros de la Junta Directiva renunciaran a los cargos que ocupaban y tras registrar un déficit de más de 160 millones de dólares. Erich Rauguth fue designado presidente interino de la empresa e informó que el único propósito de la compañía sería buscar indemnizaciones por sus negocios fallidos en Costa Rica, pues se habían quedado sin activos para operar. Rauguth murió en Canadá el 20 de octubre de 2021.

Proyecto minero Crucitas izquierda|miniatura|Abel Pacheco de la Espriella. Industrias Infinito obtuvo un permiso de exploración para el área de Crucitas en 1993 y fue prorrogado hasta el 18 de septiembre de 1999. Entre 1993 y 2000 la empresa realizó perforaciones y estudios para determinar la existencia y tamaño de potenciales depósitos de oro, por lo que realizó un estudio de prefactibilidad en 1996 y tres años más tarde un estudio de factibilidad que demostraba la existencia de yacimientos de ese mineral en una área considerable de Crucitas. El 13 de diciembre de 1999 la empresa presentó ante la Dirección de Geología y Minas de Costa Rica una solicitud de concesión minera en un área de 10 kilómetros cuadrados en Cutris, la cual fue otorgada el 17 de diciembre del 2001.

El 12 de junio del 2002 entró a regir una moratoria nacional a la minería metálica de oro a cielo abierto mediante el Decreto Ejecutivo n.º 30477-MINAE, firmado por el entonces presidente Abel Pacheco de la Espriella, el cual disponía que todos los trámites relacionados con la exploración y explotación del mineral que se encontraban pendientes ante la Dirección de Geología y Minas y ante la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) a la fecha de publicación del decreto debían suspenderse y que todo derecho adquirido antes de la publicación del decreto sería respetado. A pesar del decreto del presidente Pacheco, el Ministerio de Ambiente, la SETENA, ni la Dirección de Geología y Minas suspendieron los procedimientos de otorgamiento del permiso de viabilidad ambiental a la empresa Industrias Infinito.

El 26 de noviembre del 2004 la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia declaró «con lugar» un recurso de amparo contra el otorgamiento de la concesión de explotación minera al señalar que existió una violación al artículo 50 de la Constitución Política de Costa Rica al haberse dado la concesión sin tener un estudio de impacto ambiental previo y porque la resolución firmada por el entonces presidente de la República, Miguel Ángel Rodríguez Echeverría y la ministra de Ambiente y Energía, Elizabeth Odio Benito que otorgó la concesión para la explotación de oro, plata, cobre y minerales asociados era «inconstitucional» por violación al principio preventivo y derecho constitucional al disfrute de un medio ambiente sano y equilibrado.