miniaturadeimagen| La fortaleza de Knin en 2012 El asedio de Knin () fue el cerco al que el Imperio otomano sometió a la ciudad de tal nombre, capital del Reino de Croacia, en 1522. Después de dos intentos fallidos en 1513 y 1514, las fuerzas otomanas acaudilladas por Ghazi Husrev-bey, gobernador del Sanjacado de Bosnia, emprendieron una gran ofensiva en el sur de Croacia en la primavera de 1522. En mayo, sus fuerzas, reforzadas con tropas del Sanjacado de Herzegovina y de Constantinopla, sitiaron la Fortaleza de Knin.
Debido a las frecuentes incursiones contra Knin y sus alrededores, la fortaleza ya estaba dañada y una gran parte de la población local había huido a zonas más seguras de Croacia. El noble croata Mihajlo Vojković, el jefe de la guarnición de Knin, solo disponía de un pequeño contingente. Entregó la fortaleza el 28 de mayo, a cambio de que se dejase partir libremente a sus soldados. Los otomanos entraron en la ciudad al día siguiente. El ban croata, Ivan Karlović, que estaba preparando el socorro de la fortaleza sitiada, encarceló a Vojković por haberla entregado. Después de su conquista, los otomanos integraron Knin en el valiato croata, parte a su vez del Sanjacado de Bosnia. Knin se convirtió en la capital del Sanjacado de Krka y Lika alrededor de 1580 y permaneció bajo el dominio otomano hasta 1688.
Antecedentes miniaturadeimagen|upright=2|Croacia y la expansión otomana en la región en 1500 A principios del siglo , el Reino de Croacia estaba en unión personal con el Reino de Hungría. Su frontera con el Imperio otomano formaba parte de un sistema de defensa más amplio establecido por el rey Matías Corvino. La parte sur del sector croata de la frontera, bajo la autoridad del ban de Croacia, estaba custodiada por tres fuertes importantes. Junto con Skradin y Klis, la ciudad fortificada de Knin, en el norte de Dalmacia, ubicada en el curso alto del río Krka, vigilaba el vecino Sanjacado de Bosnia. Tras la muerte del rey Matías en 1490, la zona fronteriza se vio sometida a una mayor presión otomana, y las frecuentes incursiones dejaron los fuertes aislados.
A la derrota croata en el campo de Krbava a manos de los otomanos en 1493 le precedió el primer asedio otomano de Knin. El ejército otomano acampó cerca de la plaza antes del asedio. La guarnición subestimó su fuerza, lo atacó y sufrió una grave derrota. Luego, los otomanos sitiaron la ciudad, pero los defensores lograron repeler los embates. Ese año hubo una gran emigración de Knin y sus alrededores a partes más seguras de Croacia. Knin, capital de Croacia y residencia del ban, fue perdiendo lentamente su importancia como centro político y administrativo del reino. Su corte suprema dejó de funcionar, el diputado del ban ya no tenía deberes civiles y todos los esfuerzos se centraron en la construcción de las fortificaciones de Knin. La ciudad también era sede de una diócesis católica, pero, debido a la amenaza otomana, el obispo de Knin se trasladó a Cazin.
En 1501, el ban croata Juan Corvino, con ayuda de Venecia, planeó una ofensiva mayor en el Sanjacado de Bosnia desde Knin. Una serie de ataques fronterizos otomanos frustraron el plan. Al año siguiente, el ejército croata estacionado en Knin participó en una incursión en Bosnia. Los otomanos respondieron con otra en la comarca de Knin en septiembre, en la que prticiparon dos mil seiscientos jinetes. El 20 de agosto de 1503, el rey Vladislao II, que sucedió a Matías Corvino, concluyó un tratado de paz de siete años con el sultán Bayezid II. El armisticio se utilizó para fortalecer las defensas de Knin al año siguiente. En 1505, Dalmacia experimentó un período de hambruna grave que también afectó a Knin. En 1510, un brote de peste casi redujo a la mitad la población de Knin.
En 1511 se firmó un nuevo tratado de paz de cinco años. Los gobernadores de los sanjacados de Herzegovina y Bosnia no respeban la nueva tregua y a menudo talaban los campos de las ciudades fronterizas croatas. En un informe del 5 de mayo de 1511 al parlamento de Buda, el tesorero Blaž Raškaj () declaró que Knin era blanco de continuos ataques otomanos y que todo el Reino de Croacia se perdería si la ciudad caía. Hungría tenía sus propios problemas financieros y no podía asignar suficientes recursos para ayudar a las defensas de Croacia. Los nobles croatas acudieron a la Santa Sede en busca de auxilio en la guerra con el Imperio otomano. Petar Berislavić, el ban de Croacia de 1513 a 1520, recibió alrededor de cincuenta mil ducados en subvenciones del papa León X durante su mandato.
Algunos nobles croatas de la zona pactaron con los otomanos para proteger sus posesiones de las incursiones; pagaban tributos anuales al gobernador de Bosnia. En los concilios de 1507 y 1511, la nobleza croata concluyó que si el rey no brindaba más ayuda, se vería obligada a pagar tributo al sultán. Venecia informó que sus ciudades costeras en el este del Adriático ya no eran seguras debido a los acuerdos locales que los alcaides de los fuertes croatas del interior del país habían suscrito con los otomanos. Estos acuerdos tenían un alcance local y no condujeron a un cese global de hostilidades.
Con el advenimiento de Selim I como sultán en 1512, todos los tratados de paz fueron anulados. Todo el Banato de Srebrenik, una de las provincias defensivas establecidas por Matías Corvino, fue conquistado en el otoño del mismo año. Berislavić, cuyo mandato estuvo marcado por continuas batallas con el Imperio otomano, se centró en defender la región del río Una. En agosto de 1513, obtuvo una gran victoria contra los otomanos en la batalla de Dubica, pero pereció en mayo de 1520, en una emboscada en la batalla de Plješevica. La mayoría de los nobles croatas apoyaron a Ivan Karlović, el jefe de la familia Kurjaković, para reemplazar a Berislavić, pero el rey Luis II, que sucedió a Vladislao II, dudaba sobre la conveniencia de otorgarle el cargo, por lo que el puesto de ban permaneció vacante un año más.
Intentos de asedio fallidos miniaturadeimagen|upright=2|La situación territorial en la zona en 1576, tras los avances otomanos en la región En 1510, el capitán de Knin acordó una defensa conjunta con el capitán de la ciudad costera de Šibenik, controlada por Venecia. Informó que Knin estaba aislada debido a las actividades de los soldados otomanos irregulares y la falta de refuerzos. En el mismo año, alrededor de mil akinji otomanos (caballería ligera irregular) corrieron la comarca de Knin. Algunas fuentes contemporáneas mencionan que en esa ocasión se capturó al viceban de Croacia. Tres años más tarde, en enero de 1513, hubo otro sitio de Knin. El ban croata ordenó al viceban Baltazar Baćan () que reuniese fuerzas y socorriese la plaza con la colaboración de la archidiócesis de Zagreb . El ban llamó a un levantamiento general en el país en esa ocasión. La Diócesis de Pécs también proporcionó ayuda. En febrero del año siguiente, un ejército otomano de diez mil soldados sitió Knin, pero no pudo tomar la fortaleza y perdió quinientos hombres. El asentamiento debajo de la fortaleza fue incendiado en esta ocasión. El gobernador del sanjacado bosnio construyó dos nuevos fuertes en la frontera cerca de Skradin en 1517, para facilitar futuras ofensivas.
La guerra, el hambre, la peste y la migración a lugares más seguros diezmaron la población local fue diezmada y la economía de la ciudad se vio obstaculizada por la incautación de cosechas y ganado. Los capitanes de Knin y Skradin viajaron a Buda y ofrecieron sus renuncias en octubre de 1521, explicando que no tenían suficientes recursos para resistir los asaltos otomanos. El rey Luis II y su consejo los persuadieron de permanecer en sus puestos y les prometieron refuerzos de mil infantes y otros tantos jinetes, aunque no se sabe cuántos les enviaron finalmente.
Preludio y asedio final En noviembre de 1521, Karlović fue nombrado el nuevo ban de Croacia. Poco después de asumir el cargo, se enfrentó a la toma otomana de la ciudad de Buzim, tras un motín de soldados otomanos encarcelados. La ciudad había estado en posesión de Petar Keglević, el ban de Jajce. Karlović dirigió un ejército para recuperarlo y negoció la rendición de la ciudad a cambio de permitir que los amotinados marchasen al territorio dominado por los otomanos. La decisión de dejar que los otomanos se fueran libremente provocó una disputa con Keglević, quien se opuso a tal concesión y se quejó de Karlović al rey Luis. En marzo de 1522, hubo más conflictos en la frontera. Karlović esperaba un ataque otomano en Krupa y Bihać o en la región de Lika . Las fuerzas del ban se enteraron por un soldado otomano capturado de que los otomanos estaban preparando una ofensiva mayor, ordenada por el nuevo sultán, Solimán, tras su conquista de Belgrado en agosto de 1521. El sultán vio la ofensiva como un castigo por el fracaso de las negociaciones con los nobles croatas, de los que sospechaba que las utilizaban para ganar tiempo.
La campaña fue confiada a Ghazi Husrev Bey, el gobernador de Bosnia, y a Mahmud Bey, su colega de Herzegovina. Mahmud Bey era hijo del general y estadista otomano Hersekzade Ahmed Bajá. Husrev Bey fue nombrado gobernador del sanjacado de Bosnia en septiembre de 1521, después de que se distinguiese durante el asedio de Belgrado y se ganase el título de «ghazi». Antes de llegar a Bosnia, había sido el gobernador del sanjacado de Smederevo. La ofensiva comenzó a principios de abril, con ataques coordinados a través de la frontera croata-otomana y una incursión en el vecino Archiducado de Austria. Se enviaron tropas otomanas adicionales desde Constantinopla para facilitar las operaciones de los dos gobernadores. Las fuerzas de Karlović, dos mil jinetes y además de tropas de Austria, interceptaron y derrotaron a un grupo otomano que regresaba a Bosnia a mediados de abril.
Husrev Bey primero hizo primero una incursión en Carniola. Otras unidades otomanas tantearon Knin y Skradin, que habían sido designados los principales objetivos en la primera fase de la ofensiva. A su regreso de Carniola, las fuerzas de Husrev Bey corrieron la comarca de las ciudades de Grobnik, Ledenik, Brinje y Modruš, en el centro de Croacia. Llegaron a Knin en mayo, donde Mahmud Bey se unió a Husrev Bey. Los dos gobernadores tenían un ejército de veinticinco mil soldados y una gran cantidad de artillería. La fortaleza de Knin la defendía Mihajlo Vojković de Klokoč, un noble croata que solo tenía una pequeña guarnición a su disposición.
En el momento del asedio, Karlović se encontraba en Topusko, al norte de Bihać. Cuando tuvo noticia del ataque otomano, comenzó a reunir un ejército para socorrer Knin. También pidió ayuda a los capitanes de Austria. Mientras el ban preparaba un ejército, los otomanos hicieron tres asaltos contra la ciudad. Vojković entregó la fortaleza el 28 de mayo, después de capitular con Husrev Bey. Según el acuerdo, se le concedió permiso para dejar a Knin con sus hombres. Las tropas otomanas entraron en la plaza al día siguiente. No se sabe si el acuerdo incluyó el salvoconducto a la población civil para abandonar la localidad; probablemente también pudo partir libremente. Los otomanos permitían que los civiles permanecieran en los territorios que conquistaban si pagaban el impuesto territorial (haraç), que se aplicaba a los no musulmanes del imperio.
Secuelas miniaturadeimagen| La ilustración de Vincenzo Coronelli de Knin de finales del siglo , durante el dominio otomano