«Nothing Fails» es una canción interpretada por la cantante estadounidense Madonna, incluida en su noveno álbum de estudio American Life. Fue compuesta por la cantante, Guy Sigsworth y Jem Griffiths, mientras que la producción quedó a cargo de la primera junto con Mirwais Ahmadzaï y Mark «Spike» Stent. Originalmente se creó bajo el título de «Silly Thing», compuesta por Sigsworth y Griffiths; cuando se la presentaron a Madonna, agregó algunas partes y decidió cambiar el título. Es una canción de amor que incorpora acordes de guitarra acústica y un coro de góspel, y la letra plantea que el encuentro con su enamorado no fue solo casualidad. Para acompañar el lanzamiento se realizaron varias remezclas, de las cuales una figuró posteriormente en el recopilatorio Remixed & Revisited (2003).

En general, «Nothing Fails» obtuvo reseñas positivas de los críticos y periodistas musicales, quienes elogiaron la participación del coro de góspel y lo consideraron uno de los temas más destacados del disco, mientras que otros lo compararon con su sencillo anterior «Like a Prayer» (1989), en términos de la letra y debido a que ambos incluyen un coro. Con el objetivo de aumentar las ventas de American Life, las compañías Maverick y Warner Bros. Records la publicaron como el tercer sencillo el 28 de octubre de 2003, después de la canción homónima y «Hollywood». Si bien no logró ingresar a la lista principal de Estados Unidos, Billboard Hot 100, llegó a la cima en Dance Club Songs, Hot 100 Singles Sales y Dance Singles Sales, como así también en España. En el resto de los países estuvo entre los diez primeros puestos en Australia, Bélgica, Canadá, Italia, Países Bajos y Portugal.

Aunque al principio se informó que iba a filmarse un vídeo musical en Israel, finalmente Madonna y su representante desmintieron los rumores. La artista interpretó la canción en los conciertos promocionales de American Life en 2003, junto con otras canciones del álbum y sus éxitos anteriores. Un año después figuró como el primer tema del segmento acústico en la gira Re-Invention World Tour. En la actuación cantaba sola acompañada de una guitarra acústica.

Antecedentes thumb|derecha|170px|«Nothing Fails» comenzó como una canción de amor simple titulada «Silly Thing» que el músico y productor británico Guy Sigsworth (fotografía) había compuesto para su esposa

Según Lucy O'Brien, autora de Madonna: Like an Icon (2007), el concepto principal de American Life fue sobre «la nada». Esto fue evidente en títulos como «Nothing Fails», «Nobody Knows Me» y el uso de la palabra «no» en «Love Profusion». Al utilizar un tono negativo, Madonna pudo ser sarcástica en relación con las suposiciones que el público tenía sobre ella y enfatizar su conocimiento sobre el romance. Inicialmente, «Nothing Fails» comenzó como una canción de amor simple que el músico y productor británico Guy Sigsworth había creado para su esposa. Escribió solo el primer verso, por lo que solicitó a la cantante Jem Griffiths que colaborara con él y, durante la primera sesión, compusieron una pista titulada «Silly Thing», inspirada en la esposa de Sigsworth. Al respecto, declaró: «Nunca hago canciones de amor, pero me conmovió escribir una para ella. Nunca he tenido una relación problemática con ella, no ha habido mucho drama. Pero quería escribir algo cándido y honesto». La maqueta sonaba como una pista off-beat de música folk, con un estilo ambiental y «esotérico»; cuando se la presentaron a Madonna, modificó algunas partes, agregó algunas florituras y decidió cambiar el título. En septiembre de 2012, Sigsworth subió a la plataforma SoundCloud la versión original y la describió como «el trabajo en progreso de un demo que compuse originalmente con Jem. [...] Tiene más de diez años». Griffiths mencionó que cuando escribió las palabras nothing fails («nada falla») fue como una «idea de último momento» y pensó que quizá el título podía cambiarse más tarde. Asimismo, reconoció que pasó bastante tiempo antes de que saliera la versión de Madonna, pero quiso escucharla «un millón de veces». En otra entrevista con MTV, añadió: Cuando la escuché estaba tan impactada, porque fue la primera vez que creí que [mi carrera] iba a realizarse. Y escuchar a Madonna cantándola fue algo tan extraño. Mi mamá sigue llamándome cada vez que la pasan. Iba a tiendas en el Reino Unido y se pegaba al teléfono y yo le decía: «Te van a arrestar».

Grabación y composición thumb|izquierda|«Nothing Fails» contó con la participación del London Community Gospel Choir (fotografía)

La producción de «Nothing Fails» estuvo a cargo de Madonna y Mirwais Ahmadzaï, con producción adicional de Mark «Spike» Stent. Las sesiones de grabación de American Life iniciaron a finales de 2001, pero fueron interrumpidas ya que la cantante filmó la película Swept Away en Malta y protagonizó la obra de West End Up for Grabs, por lo que a finales de 2002 regresó a los Olympic Recording Studios, en Barnes (Londres), y finalizó las sesiones. Stent realizó la mezcla en Olympic y en Westlake Recording Studios, ubicados en West Hollywood (California), mientras que Tim Young fue el encargado de la masterización en Metropolis Studios, en Londres. Michael Colombier se desempeñó como el director de orquesta y el arreglista de cuerdas, y Geoff Foster hizo la ingeniería de cuerdas en los estudios AIR. En lo que respecta a la instrumentación, Ahmadzaï tocó la guitarra —además de haber participado en la programación— y Stuart Price el piano. El London Community Gospel Choir grabó los coros con dirección y arreglos de Nicky Brown.

«Nothing Fails» cuenta con una introducción de guitarra acústica —un tema recurrente en el disco— que se acompaña de una sección de percusiones «ligeras» y una voz grave de Madonna, como así también presenta un violonchelo en la primera mitad y un coro de góspel «casi litúrgico» en la segunda. Parte de un arreglo simple y luego alcanza el clímax cuando el coro entona el estribillo Makes me wanna pray («Me hace querer rezar»). Dan Aquilante del New York Post la describió como una canción de «rock sureño alterada», mientras que Ken Tucker de Entertainment Weekly señaló que tenía una mezcla de acústica y techno. Según la partitura publicada en Musicnotes por Alfred Publishing Co., Inc., se establece en un compás de 4/4 con un tempo «moderadamente lento» de 92 pulsaciones por minuto. Está compuesta en la tonalidad de si bemol mayor y el registro vocal de Madonna se extiende desde las notas fa3 a si bemol4. Sigue una progresión armónica de sol menor—fa—mi bemol—si bemol—sol menor.

La letra trata sobre un amante que es el indicado y cómo su encuentro no fue solo casualidad. Se hace alusión al «árbol de la vida» y Madonna afirma «no soy religiosa» (I'm not religious), pero el amor que siente la hace querer rezar. Sobre ese verso, Ed Howard de Stylus Magazine observó que, a primera vista, ella recurre a «denuncias sobre la religión». John Payne de LA Weekly señaló que en los versos When I get lost in space I can return to this place, cause you’re the one y I’m not religious, but I feel so moved («Cuando me pierdo en el espacio puedo regresar a este lugar, porque tú eres el indicado» / «No soy religiosa, pero me siento conmovida»), el tema principal es encontrar su «lugar en el mundo en los brazos de su amor, con todas las complicaciones que conlleva». Según Sal Cinquemani de Slant Magazine, «Nothing Fails» está dedicada a Dios. Bill Friskics-Warren, autor de I'll Take You There: Pop Music and the Urge for Transcendence (2006), consideró que la letra tenía un doble sentido, pues hacía referencia tanto al renacimiento espiritual como al sexual. Geoff Foster, ingeniero de cuerdas, recuerda que el coro consistió en «un grupo de grandes cantantes dándolo enérgicamente, fue impresionante».

Publicación y remezclas A raíz del fracaso comercial de «American Life» y «Hollywood», los dos primeros sencillos del álbum, las compañías Maverick y Warner Bros. Records decidieron enviar «Nothing Fails» a las principales estaciones de radio estadounidenses como el tercer sencillo el 28 de octubre de 2003, con el objetivo de aumentar las ventas del material. La portada presenta una imagen de Madonna en la parte inferior derecha, con la letra de la canción impresa en un fondo de color anaranjado. La fotografía fue tomada por Regan Cameron bajo la dirección artística de Kevin Reagan, quien también se encargó del diseño. En febrero de 2016, varios seguidores de la cantante notaron a través de las redes sociales que la portada de The Life of Pablo, el séptimo trabajo discográfico del rapero estadounidense Kanye West, era muy similar al de «Nothing Fails». Algunos usuarios consideraron aquello un «plagio» por parte de West, mientras que otros señalaron que se «inspiró» en el trabajo de Madonna.

El 21 de noviembre de 2003 se puso a la venta un CD en Europa que incluyó una edición para la radio de «Nothing Fails» y dos versiones de «Love Profusion»: la original y la remezcla «The Passengerz Club». Otra de las remezclas, titulada «Jackie's In Love In The Club Mix» y producida por Jackie Christie, estuvo disponible como una de las pistas exclusivas del maxi CD, editado el 25 de ese mes en Estados Unidos, Europa y Australia. En una entrevista con el sitio Madonna Tribe, Christie comentó que mantuvo su voz y el coro góspel y agregó: «Quería que fuera una mezcla de la pista principal con un gran desglose del coro para que así sintieras la magia de Madonna y del coro, como la iglesia. [...] Fue muy emocionante y estoy muy contenta de que ella haya aprobado mi mezcla». La versión de Peter Rauhofer fue añadida junto con las remezclas de «Love Profusion», el siguiente sencillo, y la versión «retro de los años 90» de Jason Nevins figuró en el EP recopilatorio Remixed & Revisited, publicado también el 25 de noviembre. Stephen Thomas Erlewine de Allmusic declaró que con esta y con todas las mezclas de ese disco, «Madonna suena como si estuviera fuera de sintonía con la música de 2003».

Recepción crítica thumb|derecha|170px|El crítico Robert Christgau (fotografía) consideró a «Nothing Fails» y «Mother and Father» como las canciones más destacadas de American Life