Emilio Ildefonso Alejandro Alfredo Velásquez Ruiz (Ciudad de México 1949-Tijuana, 29 de septiembre de 2006) fue un activista por los derechos de la comunidad LGBT y derechos de las personas enfermas de VIH/SIDA en Tijuana, Baja California. Desde su negocio "Emilio's Café", organizó su lucha a través de las organizaciones civiles Frente Internacional por las Garantías Humanas en Tijuana (FIGHT) y Organización SIDA Tijuana (OST) para buscar que las autoridades cesaran su acoso hacia las personas LGBT y que tomaran acciones relativas a la prevención y tratamiento de personas infectadas de VIH/SIDA, además de gestionar programas comunitarios orientados a la prevención de ETS, práctica de exámenes de detección de VIH, suministro de recursos y medicamentos para personas enfermas de VIH/SIDA y apoyo a trabajadoras sexuales, así como la promoción cultural desde su gaceta Frontera Gay y la organización de la Semana Cultural Gay. Por esta labor, se le ha calificado como el fundador del movimiento gay en la ciudad de Tijuana.
Familia y juventud Emilio Velásquez nació del matrimonio formado por Ildefonso Velásquez Martínez e Isabel Ruiz. Llegó a Tijuana con su familia cuando su papá fue designado Agente del Ministerio Público de la Federación en la ciudad, y quien más tarde se desempeñaría como Presidente Municipal de Tijuana de 1962 a 1965. Desde pequeño tuvo inclinación hacia el arte y la literatura, por lo que deseaba estudiar música y teatro, pero su familia influyó para que decidiera estudiar la Licenciatura en Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México, de la cual egresaría en 1973. Fue en la Ciudad de México donde tuvo oportunidad de conocer el ambiente cultural de los cafés, la música, la poesía y el teatro, lo que le permitió participar en obras musicales, como Jesucristo Súper Estrella y Hair -esta última la tradujo del inglés al español y colaboró para ponerla en escena, pero el gobierno la suspendió después de su tercer presentación-. Su paso por la Ciudad de México también le permitió conocer el acoso policial que sufrían las personas de la comunidad LGBT, y él mismo sería arrestado durante una de las redadas en la Zona Rosa. Su experiencia le permitió forjar su carácter y desarrollar las habilidades que emplearía en su activismo político:
La combinación de su mentalidad progresista, creatividad, amor por las artes y el espíritu innato de activismo fueron los recursos que fácilmente lo equiparon para tomar la responsabilidad de un agitador en las tempranas fases del movimiento gay en Tijuana. ¿Cuál es el rol de un agitador dentro de un movimiento? Un agitador se especializa en hacer que "la gente se dé cuenta de su propia posición y de las inequidades, deficiencias e injusticias".
FIGHT y la lucha por los derechos LGBT Históricamente, la Policía Municipal de Tijuana se ha distinguido por su corrupción, destacando la extorsión como una de sus prácticas más extendidas. Los agentes suelen detener a las personas bajo el pretexto de una supuesta infracción administrativa o la comisión de un delito, y las mantienen privadas de su libertad durante horas en instalaciones de la propia Policía, pero sin ponerlos a disposición del Juez Municipal o de la autoridad ministerial, lo que ocasiona la desesperación en los detenidos, quienes terminan por pagar un soborno a cambio de su libertad; también ocurría que, ante la amenaza de un arresto que pudiere durar hasta quince días, preferían negociar su libertad con la autoridad -el arresto administrativo no podía exceder de 36 horas, pero hasta la década de 1970 en la práctica se prolongaba hasta 15 días-. Esto daba a la policía un inmejorable instrumento de intimidación y represión contra todo aquel que no gozara de relaciones familiares o sociales en la política o el gobierno. De forma sistemática la Policía Municipal realizaba redadas en bares, discotecas, centros nocturnos o domicilios particulares con la finalidad de privar de la libertad a todos los parroquianos o asistentes y luego extorsionarlos.
Uno de los grupos más vulnerados era la comunidad LGBT. Desde las décadas de 1950 y 1960 se puede encontrar en la prensa de Tijuana notas relacionadas con la detención arbitraria de personas por considerar que su orientación sexual o el vestir ropa de mujer -en el caso de personas travestis- configuraba un escándalo o un atentado contra la moral, previstos en el Bando de Policía y Buen Gobierno; y las detenciones se daban en la vía pública, en bares, locales cerrados o, inclusive, en eventos privados. Era obvio que el clima de animadversión social hacia las personas LGBT las hacían una presa fácil de las ambiciones de los agentes y jefes de la Policía Municipal, ante la amenaza de exhibirlos y hacerles sujetos del rechazo social.
Emilio Velásquez regresa a Tijuana a mediados de la década de 1970 e inicia una doble labor: la promoción cultural y el activismo por los derechos LGBT. En 1978 abre "Emilio's Café", en el centro de la ciudad, específicamente en la calle 3a, entre Av. Niños Héroes y Av. Constitución, un café para la comunidad LGBT que ofrecía música en vivo durante las noches y posteriormente ofrecería también "drag shows" o show de artistas travestis. Emilio conocía el San Diego’s Gay Center for Social Services y su modelo de trabajo, por lo que tenía intención de hacer de su café un centro de servicios comunitarios para las personas LGBT.
La iniciativa de organizar a la comunidad LGBT se desarrolla en reuniones informales desde junio de 1978, a las que asistían, entre otros, Juan Enrique Amezcua, Emilio Velásquez, Juan Carlos Díaz García, Pedro Luis Amezcua, Juan Enrique Amezcua, Daniel Eduardo Camacho, Frederick William Scholl, y Sergio Ruvalcaba Carlos. El grupo decide buscar donativos y emplearlos en servicios comunitarios, como por ejemplo, la educación y concientización, para hacer ver a las personas LGBT que la homosexualidad no era una enfermedad, ni antinatural, sino algo normal y parte de la cultura. Empezaron a realizar esta labor mediante trípticos y mediante reuniones de grupos de apoyo en el segundo piso del "Café Emilio´s". En diciembre de 1979, Emilio Velásquez conoce a Enrique Alejandro Jiménez García, quien provenía de la Ciudad de México y tenía experiencia en el activismo LGBT en la organización Frente Homosexual de Acción Revolucionaria, y lo invita a colaborar en los trabajos de "Café Emilio's".
En 1979, siendo Presidente Municipal Xicoténcatl Leyva Mortera y Director de Policía y Tránsito Municipal Alberto Limón Padilla y subjefe Gustavo Guevara, la Policía Municipal de Tijuana realiza redadas en el "Café Emilio's" y diversos bares y negocios LGBT, detiene de manera indiscriminada a todos los parroquianos y clientes de los comercios con la intención de obtener dinero de las extorsiones. Emilio logra la liberación de sus clientes e inicia una campaña para advertir a la autoridad que, en caso de reiniciar las redadas, la comunidad LGTB realizaría una protesta masiva frente a la cárcel municipal. Las autoridades se abstendrían de realizar redadas contra negocios LGBT durante los siguientes doce años. Sobre ese año, Sergio Ruvalcaba comenta:En el 79, ya casi el ochenta hubo una redada en el bar Noa Noa [el bar se ubica en Av. Martínez, entre calles Primera y Coahuila -nota del redactor-]. Esta redada fue interesante, mejor dicho, muy muy interesante (...) yo iba al "Noa Noa" cuando vi las patrullas subiendo gente, era una disco gay, mayormente de hombres, era muy raro ver que entrara una mujer y siempre tuvo show travesti, era el único lugar en donde podíamos ir a bailar, el caso es que yo me fui al "Café Emilio ́s" y les dije que había una redada en el "Noa Noa". Cuando Emilio ya iba con el abogado para sacar de la cárcel a quienes ya se habían llevado, para ese momento ya habíamos cincuenta personas afuera del Emilio ́s, para una hora aproximadamente habíamos más de cien y en su mayoría trans, chicas trans que en aquel tiempo les llamábamos las vestidas, sin la intención de ofender. Llegaron las vestidas hicieron pancartas, no sé de dónde sacaron todo eso, creo que usaron todos sus lipsticks para poder hacer las mantas y las pancartas y todo lo que estaba ahí. El caso es que había unas muy interesantes, como por ejemplo una que decía: "Sr. Presidente Municipal ¿le cuento lo que hice esta noche con su hijo?" [o ponían el nombre de oficiales de la policía y luego la pregunta: "¿Quieres que levante mis sábanas?" Y como cosa curiosa, todo eso lo hicieron las chicas trans, las vestidas. Luego de eso nos fuimos a tomar la Revolución [se refiere a la Avenida Revolución del centro de la ciudad -nota del redactor-], la gente se comenzó a dar cuenta de que era un levantamiento y que no íbamos a permitir que nos aplastaran más. Ordenaron que sacaran a toda la gente de la cárcel de la ocho sin pagar, nadie quería ni acercarse porque sabían que si los veíamos los íbamos a exhibir, nunca más volvieron a suceder redadas hasta el 91 cuando llegó el gobierno panista. [Palabras de Sergio Ruvalcaba, en entrevista abierta del 22 de febrero, 2018, de Archiva de Memoria lésbica y bisexual en Tijuana. Colectiva Lavanda CLIT, citadas por Andrea Soledad González Vera en su tesis de doctorado «Memorias inapropiadas e inapropiables del devenir trans* en Tijuana», de 2019, pp. 214-215].Para formalizar la organización del movimiento gay en Tijuana, el 28 de junio de 1980 se decide formar el Frente Internacional por las Garantías Humanas en Tijuana (FIGHT), el acrónimo significa "lucha" en atención a la lucha de la comunidad contra la exclusión social y sirvió para establecer relaciones con otras organizaciones LGBT internacionales y nacionales, como la International Gay Association (ILGA) y Pat Brown, fundador del movimiento gay en San Francisco. El "Cafe Emilio's" se convertiría en un espacio seguro para personas LGBT y su segundo piso se convertiría en el centro del movimiento LGBT en Tijuana, el cual trabajaría con otras organizaciones como Iglesias de la Comunidad Metropolitana, reconocida por su trabajo a favor de los derechos humanos. El 28 de junio de 1981, FIGHT organizó el primer evento relacionado con el orgullo gay, consistente en una fiesta en la playa.
En 1983, el Frente Internacional por las Garantías Humanas en Tijuana sufriría una escisión cuando Enrique Alejandro Jiménez García y miembros afines se separaron del grupo, fundaron "Grupo Liberalista" y crearon la gaceta trimestral ¡Y qué! Ese mismo año, este grupo organizó la primera marcha del orgullo gay en Tijuana, con resultados lamentables, pues los participantes fueron objeto del escarnio público y vituperio por parte de quienes presenciaron el acto. Ambos activistas mantendrían su rivalidad durante el resto de sus vidas.
En 1990 se incorpora a los trabajos de FIGHT el antropólogo colimense Máximo "Max" Mejía Solórzano, quien contaba con una amplísima experiencia en el activismo LGBT y político en el Grupo Lambda de Liberación Homosexual, el Partido Revolucionario de los Trabajadores y otras ONGs de México y la ciudad de San Francisco, California. Sería el director de la gaceta de FIGHT Frontera Gay por los siguientes diez años.