En el sitio de Pamplona (26 de junio - 31 de octubre de 1813), durante la Guerra de la Independencia española, una fuerza militar española dirigida primero por el capitán general Enrique José O'Donnell y posteriormente por el mayor general Carlos de España sitió a la guarnición imperial francesa comandada por el general de brigada Louis Pierre Jean Cassan. Inicialmente, las tropas de Arthur Wellesley, marqués de Wellington rodearon rápidamente la ciudad, aunque poco después fueron reemplazadas por unidades españolas que mantuvieron el asedio.

A finales de julio de 1813, el mariscal Nicolás Soult intentó liberar la ciudad, pero su operación fracasó en la batalla de los Pirineos. Cassan se rindió a las tropas españolas después de que los franceses de la ciudad se quedaran sin provisiones.

La guarnición francesa resistió durante varios meses, hasta que el hambre y el aislamiento la obligaron a capitular ante las fuerzas españolas. Las negociaciones para la rendición se vieron empañadas por las amenazas francesas de volar las fortificaciones y las amenazas españolas de masacrar a la guarnición, ninguna de las cuales se llevó a cabo.

Pamplona situada a orillas del río Arga en Navarra, al norte de España, fue escenario de este asedio en el marco de las Guerras napoleónicas.

Trasfondo El marqués de Wellington logró expulsar a los franceses del norte de España durante la Batalla de Vitoria (21 de junio de 1813). Durante la tarde del 24 de junio, el derrotado ejército de José Bonaparte y el mariscal Jean-Baptiste Jourdan se abrieron paso hasta Pamplona. No obstante, los soldados franceses no tuvieron permiso para entrar a las fortificaciones ante el temor de posibles saqueos en los suministros alimenticios.

Al día siguiente, la brigada de caballería de Victor Alten apareció frente a Pamplona, acompañado de la división de Infantería Ligera Anglo-Portuguesa. Las autoridades locales de Pamplona más tarde afirmarían que el bloqueo alrededor de la ciudad se constituyó el 25 de junio. Una segunda fuente afirmó que el 26 de junio fue la fecha del bloqueo.

El 26 de junio, Wellington planeaba cerrar Pamplona por el sur con las divisiones Ligera y 4.ª, y por el norte con las divisiones 3.ª y 7.ª. Sin embargo, el comandante del ejército británico vio la oportunidad de aislar a las divisiones de Bertrand Clauzel, por lo que envió a las divisiones Ligera y 4.ª en persecución de los franceses. Se ordenó a las divisiones 3.ª y 7.ª que siguieran a las otras dos cuando llegara el cuerpo de Rowland Hill para relevarlas.

Wellington tuvo una breve oportunidad de lanzarse a la persecución sin cuartel del ejército derrotado de Joseph y Jourdan, invadiendo el sur de Francia. No obstante, hubo varias razones por las que Wellington no lo intentó, aunque algunos de sus oficiales lo esperaban.

La principal razón fue que el Imperio ruso y el Reino de Prusia habían firmado la Tregua de Plaswitz con Napoleón el 4 de junio. Si Rusia y Prusia firmaban una paz permanente con el Imperio francés, Wellington tendría que renunciar a cualquier posible ganancia territorial en Francia. La tregua terminó el 11 de agosto y el Imperio austriaco se unió a los aliados, aunque Wellington no lo supo hasta el 7 de septiembre. Otras razones fueron que los británicos y los portugueses no habían establecido completamente su nueva línea de suministro a través del puerto de Santander, que el ejército estaba sufriendo graves deserciones y que había problemas políticos con las Cortes de Cádiz.

La ofensiva de Wellington que terminó en Vitoria comenzó a finales de mayo. Mientras su ejército se preparaba para lanzarse al ataque, cuatro divisiones francesas al mando de Clausel se encontraban lejos, en los Pirineos, tratando de dar caza a Francisco Espoz y Mina y a sus guerrilleros españoles. Los días 12 y 13 de mayo, Clausel atacó la base de Mina en Roncal, pero el líder guerrillero logró escapar de la destrucción y de la posterior persecución francesa. Mientras tanto, las tropas de Clausel no estaban disponibles para ayudar al ejército francés principal, que se oponía a Wellington. José le envió una nota el 27 de mayo pidiendo la devolución de tres divisiones prestadas, pero la columna de Clausel solo apareció en las cercanías de Vitoria un día después de la batalla decisiva. Al darse cuenta tarde de la situación, el general francés comenzó a retirarse de inmediato. El 26 de junio se recibió la información de que la columna de Clausel estaba al alcance, por lo que Wellington ordenó una persecución.

El sitio

Junio–julio Tras varios días de dura marcha, Wellington abandonó la inútil persecución de la columna de Clausel el 29 de junio y ordenó a sus cuatro divisiones que regresaran a Pamplona. La 2.ª división Anglo-Portuguesa, al mando de Hill, partió de Pamplona el 2 de julio y se dirigió hacia el norte. Las divisiones 7.ª y Ligera siguieron al cuerpo de Hill los días 3 y 4 de julio, respectivamente. Esto dejó a las divisiones 3.ª, 4.ª y 6.ª, bajo el mando de George Ramsay, noveno conde de Dalhousie, para continuar con el bloqueo. Dado que los 11 000 hombres del Ejército de Reserva de Andalucía de O'Donnell habían obligado recientemente a rendirse a los fuertes de Pancorbo, el 2 de julio Wellington ordenó a los españoles que llevaran sus tropas a bloquear Pamplona. alt=Photo shows an old wall at left and modern buildings at right with mountains in the distance.|izquierda|miniaturadeimagen|Los antiguos muros de Pamplona aun se preservan. Antes de sus operaciones contra Mina en mayo, Clausel había depositado 54 cañones de campaña en la fortaleza de Pamplona. El 15 de junio llegó un convoy desde Francia con víveres para 2 500 hombres durante 77 días. Tras destruir la base de Mina, Clausel regresó a Pamplona el 18 de junio dejando a Cassan al mando de una guarnición compuesta por los batallones 1.º y 2.º del 52.º Regimiento de Infantería de Línea, el 4.º Batallón del 117.º de Línea y 800 hombres de la 3.ª Legión de Gendarmería. Cuando el ejército derrotado de José y Jourdan pasó por Pamplona, enviaron a la fortaleza a sus soldados enfermos y no aptos para el combate, así como a cuarenta hombres capturados del 71.º Regimiento de Infantería en Vitoria. A estos se unieron pronto varios cientos de rezagados, que Cassan organizó en un «batallón de destacamentos». Al comienzo del asedio, comandaba una guarnición de 3800 soldados y 80 cañones pesados montados en las murallas.

alt=Map shows the positions of Anglo-Allied and French units in the Battle of the Pyrenees on 25 July 1813.|derecha|miniaturadeimagen|La batalla de los Pirineos, 25 de julio de 1813 con Pamplona en el centro Mientras las divisiones anglo-portuguesas bloqueaban la ciudad, los ingenieros militares construyeron nueve reductos a una distancia de entre 1 200 y 1 500 yardas de la fortaleza; cada uno de ellos estaba guarnecido por entre 200 y 300 hombres y equipado con cañones de campaña capturados en Vitoria. Las tropas de O'Donnell llegaron a Pamplona el 12 de julio, liberando a las tres divisiones anglo-portuguesas de Dalhousie para operaciones de campo. Los 14 183 soldados de O'Donnell se organizaron en dos divisiones de infantería, bajo el mando de los generales Creagh y Echevarri, y una brigada de caballería, dirigida por el general Barcena. Creagh contaba con 6454 hombres distribuidos en siete batallones; Echevarri, con 6617 soldados organizados en siete batallones; Barcena, con 828 soldados distribuidos en dos regimientos; y 284 artilleros.

La fortaleza de Pamplona se encontraba en la orilla sur del río Arga y estaba rodeada por murallas. En el lado sur había una poderosa ciudadela. Cassán abandonó y demolió dos fuertes periféricos porque requerían guarniciones demasiado grandes. Wellington insistió en que no se llevara a cabo ningún asedio formal y se negó a enviar ninguna de sus piezas de artillería pesada para reforzar las doce piezas de campaña de O'Donnell. Los cañones de asedio aliados se reservaron para el asedio de San Sebastián. El bloqueo español se mantuvo mediante el establecimiento de un cordón interior de piquetes alrededor de la ciudad. El cordón exterior incluía aldeas fortificadas y los nueve reductos construidos por los ingenieros, cada uno de los cuales estaba armado con dos cañones.El bloqueo fue tan eficaz que no se produjo ninguna comunicación entre la guarnición y el mariscal Soult.

El 26 de julio, la guarnición de Cassano oyó los lejanos sonidos de la batalla procedentes del noreste, en dirección al paso de Roncesvalles. El ruido provenía de una escaramuza entre el cuerpo de Clausel y la 4.ª División de Lowry Cole en Lizoáin. Al día siguiente, la 3.ª División de Thomas Picton y la división española de Pablo Morillo comenzaron a ocupar posiciones cerca de la ciudad, lo que indicaba que las fuerzas francesas podrían estar próximas. La división española de O'Donnell, situada al sur de Pamplona, marchó para unirse a los demás aliados por la tarde Cassan tuvo una breve oportunidad de hacer marchar a su guarnición a través del hueco y escapar hacia el este. Sin embargo, quería controlar la ciudad cuando el ejército de socorro de Soult irrumpiera, por lo que desaprovechó la oportunidad.

El 27 de junio, Cassan organizó una salida hacia Villava, en el lado norte de la fortaleza, pero no consiguió hacer retroceder a los defensores aliados. Esa noche, las hogueras del campamento de la división francesa de Maximilien Sébastien Foy eran visibles a ocho kilómetros de distancia. La batalla de Sorauren comenzó el 28 de julio, pero las tropas francesas no aparecieron y las tropas de Foy quedaron bloqueadas por las de Picton. Ese día, la división española de Carlos de España llegó para cubrir el hueco en el lado sur de Pamplona. El día siguiente transcurrió con tranquilidad, pero el 30 de julio se oyeron ruidos de otra batalla. A medida que avanzaba el día, los sonidos se alejaron hacia el noroeste, lo que hizo evidente que el ejército de socorro de Soult se estaba retirando.

Agosto–octubre alt=Black and white print of a clean-shaven man with a small mouth in a military uniform.|derecha|miniaturadeimagen|Carlos de España A pesar de la gran decepción que supuso para él presenciar el fracaso del socorro a la ciudad, Cassan consiguió que sus soldados cumplieran con su deber durante tres meses más. Los españoles enviaron emisarios a la guarnición para anunciar las victorias aliadas en las batallas de San Marcial, el 31 de agosto, y del Bidasoa, el 7 de octubre, con el fin de convencer a los franceses de que su situación era desesperada. Sin embargo, Cassan estaba decidido a resistir hasta que se le acabaran los víveres. Los campos cercanos a las murallas de Pamplona eran tierras fértiles con muchos campos de trigo y huertos. De julio a septiembre, las tierras cercanas a la ciudad fueron el objetivo de muchas partidas de aprovisionamiento enviadas por Cassan para traer alimentos. Por lo general, el comandante francés enviaba un ataque sorpresa de 500 soldados que rompían el cordón interior de piquetes. Las tropas cosechaban trigo o recogían patatas hasta que se topaban con una fuerza superior de soldados españoles. Entonces, los franceses se retiraban a Pamplona con los alimentos recolectados.