Los alemanes de Hungría (, ) son los descendientes de los alemanes que emigraron a la cuenca de los Cárpatos y zonas aledañas, formando actualmente minorías en esas áreas. Esta minoría germanófona es en ocasiones llamada suabos del Danubio (Donauschwaben, Dunai svábok) en Alemania, y a sí mismos con frecuencia se llaman shwoveh. Suabos del Danubio es el término colectivo usado para una variedad de grupos de alemanes étnicos que vivieron en el antiguo reino de Hungría, tierras que en la actualidad se encuentran repartidas entre Hungría, Rumanía, Eslovaquia y varias repúblicas exyugoslavas.
En 1945 y hasta 1948, a partir del avance del ejército soviético, los alemanes de Hungría (población civil) fueron asesinados o deportados de la región solamente por su condición étnica, lo que constituyó un crimen de guerra. Actualmente, muchos viven en Alemania o Austria, aunque también en Australia, Brasil, los Estados Unidos, Canadá y Argentina.
Existían en 2011 131.951 hablantes de alemán en Hungría. En 2016 había un total de 178.832 personas que se declaraban alemanes en Hungría.Mikrocensus 2016 .
Historia
La inmigración de alemanes a Hungría comenzó aproximadamente en el año 1000, con la llegada de caballeros que acompañaban a Gisela de Baviera, la esposa alemana de Esteban I de Hungría, el primer rey de Hungría. Pueden ser tres oleadas principales de migración alemana antes del . Las primeras dos llegaron en la Edad Media (siglos XI a XIII y formaron el núcleo de los ciudadanos de unas pocas localidades de la Alta Hungría y del sur de Transilvania (sajones de Transilvania).The Expulsion of the German Communities from Eastern Europe at the End of the Second World War . Departmento de Historia y Civilización, Instituto Universitario Europeo, Diciembre de 2004.
La tercera y mayor ola de inmigrantes de etnia alemana a Hungría se dio como resultado de una política deliberada impulsada por el gobierno de la monarquía Habsburgo tras la expulsión del imperio otomano del territorio húngaro. Entre 1711 y 1780, colonos del sur de Alemania, Austria y Sajonia emigraron al sudoeste de Hungría, Buda, el Banato (suabos del Banato) y el condado de Szatmár (alemanes de Satu Mare). Este influjo de alemanes ayudó a la recuperación económica y a la diferenciación cultural de estas regiones. A finales del , el reino de Hungría tenía alrededor de un millón de residentes germanófonos. Durante ese período, se desarrolló una floreciente cultura germanófona, que produjo obras literarias, periódicos y revistas en idioma alemán, incluido un teatro en lengua alemana.
Los alemanes de Hungría hicieron un enorme aporte a la cultura de Hungría, e incluso ellos fueron en gran medida los autores de las principales atracciones arquitectónicas de Budapest.
A lo largo del , los alemanes étnicos también contribuyeron en gran medida a la industrialización de Hungría, siendo particularmente importantes la elaboración de vidrio, las fundiciones y la construcción. Como respuesta a esta situación, en la segunda mitad del siglo se incrementó el movimiento político nacionalista húngaro, cuyo propósito era asimilar por la fuerza a los ciudadanos de habla alemana y confiscar su riqueza económica. Esto se llevó a cabo mediante diversas políticas, que incluyeron la sustitución del idioma alemán en las escuelas de la etnia alemana por el idioma húngaro.
Hacia 1918, al final de la Primera Guerra Mundial, alrededor de dos millones de suabos del Danubio, así como otros hablantes de alemán, vivían en lo que hoy es Hungría, Rumanía, Croacia, Eslovaquia y las antiguas repúblicas yugoslavas. Entre 1918 y 1945 varios factores redujeron en gran parte el número de residentes germanófonos en el reino hasta dejarlo en solo un 30% a finales de la Segunda Guerra Mundial. El tratado de Trianon de 1920 dejó a más de la mitad de los alemanes fuera del territorio húngaro, en los países vecinos.
Como respuesta a la persecución gubernamental que sufrieron sobre la base de su identidad étnica, en 1938 emergió una organización nacionalsocialista alemana, el Volksbund der Deutschen in Ungarn bajo el liderazgo de Franz Anton Basch, que llegaría a ser una de las organizaciones políticas más influyentes entre los alemanes de Hungría. Muchos alemanes se esperanzaron con que así alguien podría poner un límite a los abusos del gobierno húngaro contra la población alemana que en muchos casos vivía allí desde hacía siglos (y porque habían sido expresamente invitados a radicarse por los propios gobiernos locales). En 1940, dicho partido se convirtió en el representante oficial de los alemanes húngaros, siendo controlado directamente por Alemania. El Volksbund tuvo representantes en el parlamento húngaro hasta 1945.R. L. Braham, A népirtás politikája, A Holocaust Magyarországon. . Tanto a través del alistamiento voluntario, así como del reclutamiento general, muchos alemanes étnicos sirvieron en unidades militares controladas por el Tercer Reich y luchando a favor del esfuerzo alemán en la guerra. Esta colaboración incluyó la formación de varias unidades de las Waffen SS, que actuaron tanto en la región de Hungría y sus posesiones, como más allá.
Hacia el final del conflicto, la comunidad de alemanes étnicos de Hungría fue culpada por el régimen comunista, iniciándose un fuerte proceso de limpieza étnica y matanzas. Aunque la culpa colectiva está considerada un crimen de guerra, el Ejército Rojo en su avance deportó a alrededor de 600.000 civiles y prisioneros de guerra de Hungría a campos de concentración, aduciendo "razones de seguridad", de los cuales entre 40.000 y 65.000 eran alemanes. Del mismo modo, muchos alemanes, sintiéndose amenazados por el peligro inminente de la deportación a los campos de trabajo forzado de Siberia, huyeron de Hungría. Muchos alemanes fueron enviados a Alemania, primero a la zona de ocupación estadounidense, y más tarde a la zona soviética. En total, unos 220.000 alemanes fueron expulsados de Hungría.
Expulsión
Con la Segunda Guerra Mundial aún en marcha en 1945, varias facciones que competían por el poder político en Hungría trataron de decidir cómo tratar a los alemanes étnicos. Las opiniones estaban divididas. El Partido Comunista Húngaro y su aliado, el Partido Nacional Campesino, pedían la expulsión de todos los alemanes solamente por ser de etnia alemana, mientras que el principal partido democrático, el Partido de los Pequeños Propietarios, sólo favorecía la deportación de exmiembros del Volksbund y las Waffen SS. Si bien en mayo de 1945 el gobierno anunció que no se trataba de una cuestión de suabos húngaros, sino de fascistas alemanes, los hechos posteriores demostrarían lo contrario. Inicialmente, resolvieron deportar a los exsoldados de las Waffen SS y confiscar las tierras de los miembros del Volksbund. Poco tiempo después, sin embargo, pidieron autorización a Moscú para deportar de 200.000 a 250.000 alemanes étnicos a la zona de ocupación soviética de Alemania. Como esta cifra era claramente mucho mayor que el número de adherentes al Volksbund, el proceso realmente se convirtió en eliminar un grupo étnico no deseado, independientemente de qué ideología tuvieran, en lugar de eliminar sólo a los fascistas alemanes. La población alemana en Hungría, sin embargo, nunca estuvo sujeta a la misma persecución brutal y excesos que en Polonia, Checoslovaquia, Yugoslavia o Rusia (donde los alemanes del Volga sufrieron un genocidio de manera abierta).
La iniciativa para incluir la expulsión de los alemanes étnicos de Hungría en la conferencia de Potsdam, en agosto de 1945, vino de la Unión Soviética. Junto con el Partido Comunista de Hungría, querían utilizar el argumento de la "culpa colectiva" de los suabos para cubrir su propósito real de una reforma agraria radical, ya que los alemanes que mataron o deportaron nunca fueron indemnizados por todas sus propiedades confiscadas. Así, en la primavera de 1945, el mariscal ruso Voroshílov exigió al gobierno húngaro la expulsión completa de los alemanes de Hungría y la confiscación de todas sus propiedades. Todos los alemanes étnicos que declararon el alemán como su lengua materna fueron considerados elegibles para la confiscación y deportación. El gobierno húngaro estimó el número en 200.000 a 250.000 individuos.
Ciertas categorías de alemanes húngaros estuvieron exentos de la deportación, sobre todo aquellos que habían sido miembros activos de partidos izquierdistas o sindicatos o habían sido perseguidos por los nazis por reclamar la nacionalidad húngara. Posteriormente, en 1947, cuando la mayor parte de los alemanes ya se encontraban fuera de Hungría, los trabajadores industriales en industrias críticas, mineros, artesanos indispensables o trabajadores agrícolas también estuvieron exentos, a menos que hubieran sido miembros del Volksbund o las Waffen SS. Comités de exención fueron establecidos por el gobierno, aunque bajo el control y discrecionalidad del Partido Comunista. Por esa razón, alemanes adinerados que no habían sido miembros del Volksbund fueron igualmente expulsados y confiscados, mientras que los alemanes de clase trabajadora, ahora miembros del Partido Comunista Húngaro, fueron eximidos, aunque anteriormente hubiesen sido miembros del Volksbund.
En Hungría se alzaron voces contra estas expulsiones arbitrarias. Los partidos liberales, particularmente el Partido de los Pequeños Propietarios y la prensa democrática superviviente, criticaron la brutal discriminación de clasificar a todos los alemanes étnicos como "traidores", sólo por su condición étnica. El cardenal József Mindszenty, de origen alemán, como cabeza de la Iglesia católica en Hungría y feroz anticomunista, protestó repetidamente por la confiscación de propiedades y la expulsión de todos los alemanes étnicos. Se dirigió a la opinión pública mundial y condenó enérgicamente lo que estaba sucediendo en Hungría. Estas protestas no tuvieron ningún efecto, y con el creciente dominio comunista del gobierno húngaro, la oposición fue perseguida y eliminada gradualmente. En 1949, Mindszenty fue juzgado por traición por el gobierno comunista y condenado a cadena perpetua, sólo por pensar diferente. En la revolución húngara de 1956, se le concedió asilo en la embajada de los Estados Unidos en Budapest, desde donde finalmente se le permitió exiliarse en 1971.