Juventino Rosas es una ciudad del estado mexicano de Guanajuato, que es cabecera del municipio de Santa Cruz de Juventino Rosas.
Toponimia La población lleva el nombre de Santa Cruz, porque mediante la cédula virreinal otorgada por el virrey Baltasar de Zúñiga Guzmán Sotomayor y Mendoza, que concede licencia para fundar un pueblo doctrina, pueblo de indios, del 9 de octubre de 1718; mediante la que, se determina que llevaría el nombre de la santa patrona de la casa grande (hacienda), en donde se afectaron los terrenos. Así, la santa patrona de la hacienda de Comontuoso, lo era la Santa Cruz.
El nombre de Juventino Rosas, que lleva desde el 1 de enero de 1939, es en homenaje al hijo más reconocido de este lugar, el compositor del vals "Sobre las olas", Juventino Rosas Cadenas (Investigación y texto de Víctor Manuel García Flores).
Diferentes nombres y categorías de la población Desde el 21 de septiembre de 1717, fecha en que José de Villa y Urrutia, teniente general de la Alcaldía Mayor de León, se presentó en los terrenos afectados de la hacienda de Comontuoso, propiedad de Margarita Cano, a efecto de hacer entrega física de un solar a cada uno de los solicitantes, arrendatarios de la hacendada que vivían dispersamente al pie de las parcelas rentadas; construyéndose una capilla provisional, a partir de entonces se le conoció como la VICARÍA DE COMONTUOSO.
El 9 de octubre de 1718, el 36.º virrey de la Nueva España, Baltasar de Zúñiga Guzmán Sotomayor y Mendoza, marqués de Valero y duque de Arión, otorga la cédula virreinal que concede licencia a los naturales solicitantes de terrenos de las haciendas de Comontuoso, El Guaje, Amoles y El Rincón, jurisdicción de Celaya, para la fundación de pueblos-doctrina, pueblos de indios; elevando a la categoría de pueblos a las vicarías que, en adelante se llamarían Santa Cruz de Comontuoso (actualmente Santa Cruz de Juventino Rosas), Purísima Concepción del Guaje (actualmente Villagrán), San José de los Amoles (actualmente Cortazar) y San Bartolomé del Rincón (actualmente Rincón de Tamayo, municipio de Celaya). La ejecución oficial de las fundaciones, se realizaron en 1721, el 3 de mayo en Santa Cruz de Comontuoso, el 4 de mayo en Purísima Concepción del Guaje, el 5 de mayo en San José de Amoles y el 16 de mayo en San Bartolomé del Rincón. Así pues, desde el 9 de octubre de 1718, se convirtió en el pueblo de SANTA CRUZ DE COMONTUOSO.
En el México Independiente, una vez constituida la República en 1824, la intendencia de Guanajuato se convierte en entidad federativa y el 14 de abril de 1826 se proclama la primera Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guanajuato. A partir de entonces, se le conoce únicamente como el pueblo de SANTA CRUZ.
Mediante el decreto número 8, de la XII Legislatura Local del Estado de Guanajuato, de fecha 19 de noviembre de 1886, se le concede la categoría de villa con el nombre de SANTA CRUZ.
El XIX Congreso del Estado de Guanajuato, por medio del decreto número 93, en homenaje a Hermenegildo Galeana, héroe insurgente, con fecha 24 de mayo de 1912, le concede la categoría de ciudad con el nombre de SANTA CRUZ DE GALEANA.
La XXXIV Legislatura Local del Estado de Guanajuato, mediante el decreto 197, a petición de algunos habitantes del municipio y como homenaje a su hijo más reconocido, al autor del vals "Sobre las olas", Juventino Rosas Cadenas, el 1 de enero de 1939, cambia su nombre anterior por el de municipio y ciudad JUVENTINO ROSAS.
Por la inconformidad de algunos santacrucenses, unos por razones históricas y por tradición, otros por argumentos religiosos como el movimiento sinarquista, y para dejar contentos a todos, el XXXVII Congreso del Estado de Guanajuato, el 17 de junio de 1956, cambia nuevamente el nombre, que perdura hasta la fecha, ahora por el de municipio y ciudad de SANTA CRUZ DE JUVENTINO ROSAS (Investigación y texto de Víctor Manuel García Flores).
Escudo municipal Con motivo de un aniversario más de la toma de la Alhóndiga de Granaditas, por parte de los insurgentes encabezados por don Miguel Hidalgo, el gobernador del estado de Guanajuato, don José Aguilar y Maya, solicitó a todos los ayuntamientos que crearan un escudo municipal, para estrenarlos en el desfile del 28 de septiembre de 1954.
Siendo presidente municipal de Juventino Rosas, Ricardo González González, instruyó a J. Jesús Lerma Campos, para que se encargara de mandar hacer el escudo de armas del municipio. Por las gestiones del señor Lerma, el experto en heráldica, el español Antonio Nieto León, director de la revista “Anales”, de Madrid, España, y encargado de la sección heráldica y apellidos, quien investigó las principales características de la población, creó el escudo municipal que continúa vigente. La descripción del escudo, hecha por su propio creador es la siguiente:
”Sobre el pergamino enrollado en su parte superior y curvo en el inferior, se encuentran dos estrellas en azul sobre un fondo de color plata, una de cada lado, que representan la luminosidad del arte; al centro, una cruz en oro con sudario blanco sobre los brazos, que simboliza el nombre de Santa Cruz, cinco rosas al pie y a los lados de la cruz, que significan los premios que se otorgan a los artistas en los concursos florales. Como soporte de la cruz, la nube verde y dentro de ella dos ramas de laurel en verde más oscuro, se refiere al premio que se daba a los triunfadores en certámenes líricos o poéticos; entre las ramas de laurel, una lira en oro que representa la música; abajo, franjas onduladas en azul y plata que asemejan olas, englobando así ideográficamente el vals “Sobre las olas”, composición cumbre del hijo de esta ciudad, Juventino Rosas Cadenas. Sobre el pergamino, el escudo nacional y a los lados de este, cubriendo los flancos exteriormente, dos banderas nacionales” (Investigación y texto de Víctor Manuel García Flores).
Historia
1. Orígenes
1.1 Los primeros pobladores en Santa Cruz de Juventino Rosas
Es preciso aclarar que, el actual estado de Guanajuato, en la época prehispánica era casi paso obligado para los grupos nómadas que transitaban, en busca de mejores condiciones de vida, de Aridoamérica a Mesoamérica; y que, genéricamente eran conocidos por los mesoamericanos con una cultura superior, como chichimecas, vocablo náhuatl que significa “Linaje de perros”. Sin embargo, si se les llamaba chichimecas porque eran grupos bárbaros, sin barniz cultural y cazadores y recolectores, es decir, no civilizados; todos los pueblos mesoamericanos también fueron chichimecas, pues antes de habitar en esta zona geográfica, en donde se civilizaron y se culturizaron, todos provenían del norte, de Aridoamérica, en estado nómada e incivilizado. Por otro lado, también es preciso señalar que, al final del período postclásico, a un determinado grupo de diferentes bandas nómadas se les conoció más concretamente como chichimecas.
Cuando llegaron los españoles al actual territorio mexicano, en 1517, en lo que ahora es Guanajuato, si bien los llamados chichimecas merodeaban por las diferentes regiones del estado, las principales etnias se distribuían de la siguiente manera: en el norte, en las regiones conocidas como la Sierra Gorda y parte de Los Altos, los chichimecas, nombre genérico que se les daba a chimalhuacanos, pames, guamares, copuces, guaxabanes, cazcanes, guachichiles, serranos y jonaces; en el sur, en parte de la región conocida como los Valles Abajeños, al sur del río Lerma, los purépechas o tarascos; y, en el centro, en las regiones de parte de Los Altos, la Sierra Central, el Bajío y parte de los Valles Abajeños, región conocida en ese entonces como Mo-o-ti, palabra otomí que significa “Lugar de metales”, los otomíes o ñahñúes.
A pesar de que algunos investigadores opinan que, los chichimecas fueron los primeros pobladores en el ahora municipio de Santa Cruz de Juventino Rosas y que, posteriormente llegaron los otomíes; justo es aclarar que, no es de dudarse que grupos chichimecas hayan cruzado por este territorio en los diferentes períodos u horizontes históricos, en busca de mejores condiciones de vida, provenientes del norte, de Aridoamérica, en su paso hacia el altiplano central. Asimismo, bueno es recordar que los mesoamericanos llamaban chichimecas a todas las etnias nómadas que venían de Aridoamérica, en estado bárbaro, incluyendo a los otomíes y que algunos historiadores contemporáneos siguen considerando a los otomíes como chichimecas.
Sin embargo, lo más probable es que, el primer grupo étnico que llegó al lugar que se llamaría Santa Cruz de Comontuoso, actualmente Santa Cruz de Juventino Rosas, en parte de la región conocida como Mo-o-ti, entre la Sierra Central y el Bajío, en Aridoamérica, aunque cercano a la frontera con Mesoamérica, fue el otomí o ñahñú; es difícil precisar la fecha, pero tal hecho tuvo que acontecer en el período u horizonte postclásico, entre los siglos XIII y XVI. Si bien, como se mencionaba, en esta época, y aún en anteriores, diferentes grupos nómadas, entre ellos los chichimecas, es posible que hayan cruzado por territorio santacrucense, en su peregrinar a Mesoamérica, lo cierto es que, los otomíes fueron los primeros en establecerse en el lugar en forma sedentaria.
Los otomíes o ñahñúes, son indígenas que en la actualidad habitan principalmente en el centro de Hidalgo, al noroeste del Estado de México y en pequeñas zonas de Guanajuato, Querétaro, Michoacán, Morelos, Puebla, Tlaxcala y Veracruz. Su lengua forma parte del grupo otomangue. Los otomíes se establecieron en el período u horizonte clásico en el noroeste del valle de México, principalmente en Xaltocán e Ixtapalapa; procedían al parecer de Tula, y es posible que, hayan dominado un territorio mayor al que ocupaban a la llegada de los españoles. Durante el , el imperio de Xaltocán alcanzó su apogeo. Texcoco fue habitada primeramente por otomíes, sus fundadores. Algunos grupos otomíes, se sometieron a un amplio mestizaje en los valles del altiplano central, mientras que otros se establecieron en las entidades señaladas. Los otomíes rechazan que se les adjudique dicho nombre, que significa “Flechadores de pájaros” o “Agresivos”, y prefieren llamarse ñahñúes, que quiere decir “Gente de aquí”. Sus principales deidades eran: Yoxippa, dios creador y protector; Dahtzu-me y Na-ndoe-hta, madre y padre viejos; Dche-hmuhke, dios del agua y de los sembradíos; Hiadi, dios del sol, dador del fuego y de la vida; Eday, dios del viento, de la fuerza y de la milpa; y, Na-ztzibi, dios del fuego hogareño.
En el ahora municipio de Santa Cruz de Juventino Rosas, los otomíes o ñahñúes se establecieron en las mediaciones de El Naranjillo y El Rinconcillo y también en la planicie; en los primeros dos lugares, todavía se encuentran restos arqueológicos de sus edificaciones con marcado estilo tolteca, influencia dominante de la época, pese al saqueo del que han sido objeto.
1.2 Los primeros asentamientos coloniales santacrucenses
Después de la conquista, paso a paso, se fueron fundando los primeros centros poblacionales, cercanos a lo que posteriormente sería Santa Cruz de Comontuoso; en 1540, Salamanca; en 1542, San Miguel el Grande, ahora Allende y Chamacuero, actual Comonfort; en 1547, Irapuato; en 1552, el capitán Juan de Jaso, a las órdenes de Hernán Pérez de Bocanegra, descubrió las vetas mineras de Cuanaxhuato, así en 1554 se funda el Real de Minas y Santa Fe de Guanajuato, hoy Guanajuato; y, en 1571, Nuestra Señora de la Purísima Concepción de Zalaya, ahora Celaya.