Las protestas en Perú de 2020, también denominado como Merinazo, fueron una serie de manifestaciones y disturbios a nivel nacional desencadenados tras la declaratoria de vacancia presidencial por incapacidad moral del presidente peruano Martín Vizcarra, que pusieron fin al gobierno de Manuel Merino, las revueltas estuvieron ligadas y lideradas a sectores de centro, progresistas y liberales en su mayoría, así como respaldados por los medios conservadores tradicionales peruanos. Estas comenzaron el 9 de noviembre y duraron poco más de una semana.
Se registraron diversas protestas en varias ciudades del país, para mostrar la indignación de un sector de la población por la vacancia del presidente y rechazar la asunción al cargo presidencial por parte del presidente del congreso Manuel Merino, acusado en su gobierno por incluir figuras políticas mayormente conservadoras. Esta asunción fue considerada por algunas personalidades y juristas, como Mario Vargas Llosa, como un acto anticonstitucional, mientras que otros medios lo denominaron un golpe de Estado encubierto. Por otro lado, el Tribunal Constitucional decidió no pronunciarse sobre la decisión del Congreso tras declararse improcedente la demanda por inconstitucionalidad por parte de Martín Vizcarra.
Antecedentes
Primer intento de destitución de Martín Vizcarra
A principios de 2020, comenzaron las investigaciones en torno a un contrato para que el cantante Richard Cisneros pudiera realizar «charlas motivacionales, integraciones institucionales, entre otras» para el Ministerio de Cultura. Se alegó que un Cisneros sin experiencia pudo recibir pagos por un total de 175 mil 400 soles debido a contactos en el Palacio de Gobierno. Los investigadores registraron oficinas en este lugar el 1 de junio de 2020 en relación con las presuntas irregularidades. Vizcarra respondió a la divulgación de las grabaciones de audios diciendo «No voy a renunciar. Yo no me corro» y que los «audios han sido editados y manipulados maliciosamente; como pueden ver, intencionalmente buscan convertir un reclamo relacionado con el trabajo en un acto delictivo o político, con ganas de sacar las palabras de contexto y con la intención de acusarme de situaciones inexistentes. Nada más lejos de la realidad».
El entonces presidente del Congreso Manuel Merino fue objeto de críticas, por cómo reaccionó apresuradamente al iniciarse un juicio político contra Vizcarra. Si Vizcarra hubiese sido destituido de su cargo, Merino asumiría la presidencia por su cargo en el Congreso y por la ausencia de vicepresidentes. El 12 de septiembre de 2020, el periodista Gustavo Gorriti escribió que Merino se había puesto en contacto con el comandante general de la Marina de Guerra del Perú Fernando Cerdán, notificando que «respetara el orden constitucional» en caso de asumir la presidencia. El exministro de Defensa Jorge Chávez Cresta, confirmó que Merino había intentado establecer comunicación con altos mandos de las FF.AA. Posteriormente, se publicó un segundo informe donde constataba que Merino se había puesto en contacto con funcionarios de todo el gobierno, mientras se preparaba para crear un gabinete de transición. Tras la publicación de estos informes, el apoyo a la vacancia de Vizcarra disminuyó entre los congresistas, y el Congreso optó por no destituir a Vizcarra de la presidencia.
Destitución de Martín Vizcarra
Tras fracasar el primer intento, la bancada de Unión por el Perú planteó una nueva moción de vacancia presidencial en octubre de 2020, con base en los supuestos actos de corrupción cometidos por Vizcarra cuando era gobernador regional de Moquegua, que incluye el testimonio de un aspirante a colaborador eficaz en el «Caso Club de la Construcción» quien manifestó que la empresa Obrainsa le pagó a Vizcarra 1 millón de soles y otros tres aspirantes a colaboradores efectivos también señalan que recibió 1.3 millones de soles del consorcio Ingenieros Civiles y Contratistas Generales SA (ICCGSA), e Incot por la licitación del proyecto de construcción del Hospital Regional de Moquegua en 2013. El Congreso de la República decidió aprobar la admisión a trámite de una segunda moción de vacancia contra el presidente Martín Vizcarra, luego de salir bien librado de un primer proceso. Tras todo ello, el presidente fue citado al Congreso para presentar sus descargos.
Cronología
Lunes 9 de noviembre thumb|300px|Martín Vizcarra tras ser destituido por el CongresoEl expresidente Martín Vizcarra fue citado al Congreso a las 10 de la mañana. Vizcarra ejerció su defensa y posterior a ello se procedió al debate de la aprobación de la vacancia. Con 105 votos a favor votos de un total de 130 congresistas, la declaratoria de permanente incapacidad moral fue aprobada. Posteriormente, grupos de personas y colectivos comenzaron a marchar hacia la Plaza San Martín. Bajo el lema «Merino no me representa». Desde horas de la tarde, personas comenzaron a llegar a los exteriores del edificio del Palacio Legislativo, el cual se encontraba custodiado por la Policía Nacional.
Un incidente se produjo en la Plaza Bolívar, en los exteriores del Congreso, en donde el congresista, Ricardo Burga fue agredido por un joven de 24 años cuando se encontraba dando declaraciones a los medios de comunicación. El joven fue liberado días después.
También se registran manifestaciones espontáneas en otros puntos del país. Entre ellas Chiclayo, Arequipa y Trujillo.
Martes 10 de noviembre A las 9 de la mañana se convocaron manifestaciones en diferentes ciudades del país en rechazo a la toma de mando por parte del presidente del Congreso Manuel Merino.
Los manifestantes, quienes se autodenominaron como Generación del Bicentenario, salieron a las calles a manifestarse bajo las consignas «Merino no me representa», «Merino no es mi presidente», entre otras, desde tempranas horas de la mañana comenzaron a movilizarse manifiestamente en dirección del Palacio Legislativo. Los manifestantes fueron frenados por un contingente policial. Otro grupo se movilizó a la Plaza San Martín, la policía los contuvo usando gases lacrimógenos y procedió a realizar detenciones. Se registraron otros disturbios entre manifestantes y la policía en el Jirón de la Unión, mientras los primeros eran dispersados al intentar aproximarse al Palacio de Gobierno del Perú.
Diversos colectivos comenzaron a convocar manifestaciones pacíficas en la gran mayoría de regiones y ciudades del país, como en Arequipa, Trujillo, Chiclayo, Huancayo e Iquitos. Cientos de personas se reunieron en las principales plazas y calles de los departamentos de Cuzco, Apurímac, Tacna y Puno. En la región Loreto, algunos dirigentes de las comunidades indígenas calificaron como vergonzosa la decisión del Parlamento, e indicaron que organizarían protestas para demostrar su total rechazo a la vacancia en contra del expresidente Vizcarra. En Cuzco, la policía usó bombas lacrimógenas para contener y dispersar a los manifestantes.
En horas de la tarde manifestantes fueron dispersados cuando se reunían en la Plaza San Martín, la policía uso bombas lacrimógenas para dispersarlos, esto según el jefe de la Región Policial Lima Jorge Luis Cayas, para evitar el contacto entre policías y manifestantes y prevenir posibles contagios de COVID-19.
Tan solo en Lima hay al menos 16 detenidos, según la congresista Carolina Lizárraga.
En La Libertad, pese a la negación por parte del Colectivo Ciudadano de Trujillo de que se trate de usar la violencia durante las manifestaciones, durante estas se atentó contra el patrimonio cultural al pintar las gradas del monumento principal de la Plaza de Armas de Trujillo. Elva Montoya, Gerente de Patrimonio Monumental de Trujillo (PAMT), indicó que se estaba evaluando la posibilidad de prohibir las protestas en la plaza de Armas para evitar cualquier tipo de agravio al patrimonio cultural, en coordinación con la policía y seguridad ciudadana
Miércoles 11 de noviembre Como una manera de mantener las medidas de distanciamiento social y de protesta pacífica, cientos de manifestantes, especialmente en algunos distritos de Lima y de las otras grandes ciudades del país, realizaron cacerolazos en sectores con edificios de residencias multifamiliares y «bocinazos» por las calles en contra del nuevo gobierno de Manuel Merino. Se detectaron a miembros del Grupo Terna en las manifestaciones quienes habían detenido a algunos manifestantes en el Centro Histórico de Lima.
thumb|300px|Protestas en Huancayo el 11 de noviembre
Durante esta jornada se registraron manifestaciones pacíficas en el centro de la ciudad de Lima, y en otros distritos de Lima como en Miraflores, en Surco grupos de jóvenes llegaron al frontis de la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU) para exigir que se respete la autonomía en el licenciamiento de las universidades y la autonomía de esta institución. En Huancavelica, cerca de 5000 personas intentaron hacerse con el control de la central hidroeléctrica del Mantaro, estos fueron dispersados con bombas lacrimógenas lanzadas por la policía. En Puerto Maldonado se registraron 20 detenidos y un periodista herido tras las manifestaciones.
La Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso de la República rechazó citar al subcomandante General de la Policía Nacional del Perú a fin de que declare por la realización de detenciones en medio de las protestas.
La Secretaría General de la OEA mostró su preocupación por la crisis político-social del país y pidió al Tribunal Constitucional pronunciarse lo antes posible sobre la legalidad de la vacancia contra Martín Vizcarra.
Jueves 12 de noviembre (I Marcha Nacional) thumb|300px|Gran Marcha Nacional, protestas en Lima el 12 de noviembre
Para el 12 de noviembre se convocó a una marcha nacional, con sede principal en la Plaza San Martín para exigir la renuncia del presidente Manuel Merino, fue convocada para las 5 de la tarde.
El polémico cantante Richard Cisneros llegó minutos antes de las 5 p.m., algo que no fue bien visto por los manifestantes quienes procedieron a desalojarlo. El cantante no tuvo más opción que refugiarse en un local de comida rápida. A partir de las 5 de la tarde comenzaron a llegar miles de personas a la Plaza San Martín, se pudo observar una masiva movilización en el centro de Lima. Durante la noche se registraron enfrentamientos con la policía. Las fuerzas del orden comenzaron a disparar perdigones y balas de goma, también lanzaron bombas lacrimógenas.
Bajo las consignas: «Merino no me representa», «Perú te quiero, por eso te defiendo» se registraron protestas en algunas ciudades como: Trujillo, Arequipa, Iquitos, Chimbote, Huaraz, Chiclayo. En Cuzco, un aproximado de 18 mil personas se congregaron en la plaza mayor de la ciudad, a la que se apersonaron delegaciones de danzantes y bandas de música que animaron las manifestaciones. En Tumbes, región de origen del presidente, más de mil personas salieron a protestar a las calles en rechazo a su gobierno. En Tacna, algunos de los manifestantes exigieron el cambio radical de la Constitución de corte neoliberal y manifestaron su rechazo hacía el gobierno de Manuel Merino.
Debido a la gran cantidad de personas reunidas, a horas de la noche, la Policía Nacional del Perú lanzó de forma indiscriminada bombas lacrimógenas, balas de goma y perdigones, para dispersar a los manifestantes a la altura del cruce entre las avenidas Nicolás de Piérola y Abancay, en Lima. Se reportó que un agente infiltrado del grupo Terna realizó disparos al aire cuando fue descubierto.
Viernes 13 de noviembre