Richard Charles Horton nació en Londres el 29 de diciembre de 1961. Es redactor jefe de The Lancet, revista médica con sede en el Reino Unido. Es, asimismo, miembro del Real Colegio de Médicos (Royal College of Physicians), miembro de la Academia de Ciencias Médicas, profesor honorario de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, University College de Londres, y profesor de la Universidad de Oslo.
Tras estudiar Medicina en la Universidad de Birmingham, ingresó en la unidad hepática del Royal Free Hospital de Londres. En 1990 ocupó el puesto de redactor adjunto de The Lancet y cinco años después asumió el cargo de redactor jefe en el Reino Unido.
Ha escrito artículos de Medicina en The Observer, The Times Literary Supplement y The New York Review of Books. En 2003 publicó Second Opinion: Doctors, Diseases and Decisions in Modern Medicine, que trata de las controversias en la medicina moderna. En 2005 escribió «Doctors in society: medical professionalism in a changing world», un estudio sobre el futuro de la profesión médica para el Real Colegio de Médicos. Ha desempeñado diversas funciones en la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Infancia y educación Richard Horton nació en Londres. (Es necesario suscribirse o ser miembro de una biblioteca británica). Recibió enseñanza primaria y secundaria en la Bristol Grammar School. En 1986 terminó sus estudios de Ciencia en la Universidad de Birmingham con una licenciatura en Fisiología y otra en Medicina.
Actividad profesional Al terminar su primera formación en Medicina en Birmingham entró en la unidad hepática del Royal Free Hospital de Londres. En 1990 accedió al puesto de redactor adjunto de The Lancet y en 1993 se trasladó a Nueva York como redactor de la edición norteamericana. Dos años después regresó al Reino Unido para ocupar el cargo de redactor jefe de la revista.
Horton escribió sobre cuestiones médicas en The Observer y ha escrito artículos en The Times Literary Supplement y The New York Review of Books. En 2003 publicó un libro sobre las controversias en la medicina moderna, Second Opinion: Doctors, Diseases and Decisions in Modern Medicine. En 2005, el Real Colegio de Médicos creó un grupo de trabajo del cual fue miembro y el principal autor del informe del grupo sobre el futuro de la profesión médica, titulado «Doctors in Society» [Los médicos en la sociedad].
Horton es un firme defensor de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En esta organización fue copresidente del Grupo Científico de Asesoramiento sobre Registro de Ensayos Clínicos, presidió la junta de la Red de Sanimetría, fue miembro del Grupo Externo de Referencias para la Estrategia de Investigación y fue miembro externo de la junta de asesoramiento de la Región de Europa de la OMS. Por otra parte, fue el primer presidente de la Asociación Mundial de Editores Médicos y había sido presidente del Consejo de Editores de Revistas Científicas de Estados Unidos (2005-2006). En 2008 le nombraron para participar en un cuadro de investigación y gestión analítica en su calidad de asociado principal del Nuffield Trust. En 2011 fue elegido para formar parte de la Academia Nacional de Medicina de los Estados Unidos (antes denominada Instituto de Medicina). De 2011 a 2015 copresidió el independiente Cuadro de Expertos para el Examen de la Información y la Rendición de Cuentas para la Salud de la Mujer y el Niño.
En 2016, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, le nombró para formar parte de un grupo de expertos que asesoraba a la Comisión de Alto Nivel sobre Empleo en el Ámbito de la Salud y Crecimiento Económico, copresidida por François Hollande y Jacob Zuma, presidentes de Francia y de Sudáfrica, respectivamente. En 2017 participó en el Grupo de Trabajo de Alto Nivel para la salud y los derechos humanos de mujeres, niños y adolescentes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH). Ese mismo año pasó a formar parte de la junta de Physicians for Human Rights (Médicos por los derechos humanos).
Desde 1995, cuando Horton asumió el cargo de redactor jefe de The Lancet, la revista ha llegado a ser una de las principales revistas médicas del mundo y con frecuencia determina el programa mundial de salud.
Horton se ha dedicado diligentemente a adquirir una posición de reconocida autoridad que le ha permitido pronunciarse sobre las cuestiones que le preocupan. Además ha conseguido expresarse con toda franqueza y conservar el respeto de la comunidad médica mundial. En 2019 Horton recibió el premio Roux, de 100 000 USD, por su trayectoria de logros en cuanto a la salud pública y se le ha citado como uno de los defensores más resueltos, elocuentes e influyentes en ese terreno.
El cambio climático y los profesionales de la salud Pocos días después de la movilización promovida por el movimiento activista Rebelión o Extinción, Horton afirmó en un vídeo que los profesionales de la salud debían participar directamente.
Horton se niega a retirar un artículo desacreditado sobre vacunas El 28 de febrero de 1998, Horton publicó un controvertido artículo de Andrew Wakefield y otros doce autores con el título de «Ileal-lymphoid-nodular hyperplasia, non-specific colitis, and pervasive developmental disorder in children» (hiperplasia linfática nodular del íleon, colitis inespecífica y trastornos generalizados en el desarrollo infantil) que daba a entender que las vacunas podían causar autismo. La publicación del artículo provocó una abrupta disminución de las vacunaciones en Europa y América y, en años posteriores, en el resto del mundo. En el Reino Unido, la Agencia de Protección de la Salud (Health Protection Agency) atribuyó extensos brotes de sarampión en 2008 y 2009 a la correspondiente disminución del número de niños vacunados contra el sarampión, las paperas y la rubeola (vacuna triple vírica, SPR). En Canadá y Estados Unidos se han dado brotes de sarampión –que puede ser mortal–, porque los padres se han negado a vacunar a sus hijos.
Horton recibió fuertes críticas por tardar en actuar. Por último, en febrero de 2010 se vio obligado a retirar el artículo, cuando el Colegio General de Médicos (General Medical Council, GMC), que supervisa a los médicos de todo el Reino Unido, afirmó que la selección de pacientes en el artículo de The Lancet era sesgada y que la actuación de Wakefield en este aspecto era deshonesta e irresponsable. Según Brian Deer, el periodista que puso de manifiesto que el artículo de Wakefield era fraudulento, Horton se había opuesto a la investigación del GMC que llevó a la retirada del artículo diciendo que, en su opinión, el GMC no era el lugar adecuado para continuar ese debate, pero que una vez iniciado el proceso, sería imposible pararlo.
Horton defendió su postura diciendo que no lamentaba la publicación del artículo original de Wakefield, ya que el progreso en la Medicina depende de la libre expresión de ideas nuevas. Afirmó que había trabajado en el Royal Free Hospital de 1988 a 1990 y había coincidido con Wakefield en muchas ocasiones y le consideraba un clínico y un científico entregado, interesante y carismático. Según Horton, Wakefield se hace preguntas fundamentales sobre las enfermedades, tales como cuáles son sus causas últimas, y su ambición produce con frecuencia resultados rápidos y sorprendentes. Con todo, hay grupos que critican a Horton por haber contribuido, al retrasar doce años la retirada del artículo, a la impresionante caída actual en la vacunación de niños en Europa y América, que causa epidemias y muertes. En aquel tiempo, el proceso de retirada de artículos podía llevar varios años.
En una entrevista en The Guardian, Horton aseguró que lamentaba profundamente haber tardado tanto en retirar el artículo de Wakefield, y que había manifestado públicamente en varias ocasiones su pesar. Explicó que la cuestión de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola (la triple vírica) había causado tanto daño que para compensarlo tenía que dedicarse intensamente a la salud de los niños, no solo en lo relativo a la vacunación, sino a toda una serie de cuestiones diferentes: la salud de los recién nacidos, de los niños, de los adolescentes y de las mujeres en lo que concierne a la salud de los niños.
Royal Society En el número de The Lancet del 11 de mayo de 2005, Horton criticó a la asociación científica denominada Royal Society, dirigida por lord Rees, por descuidar la Medicina.
Roy Meadow En 2005, Horton publicó un artículo en apoyo de Roy Meadow, pediatra acusado por el GMC de grave infracción deontológica por presentar pruebas seriamente defectuosas y que indujeron a error al tribunal en el juicio de Sally Clark. La publicación del artículo resultó especialmente polémica, ya que se produjo mientras estaban en curso los procedimientos en el GMC contra Meadow y coincidió con el primer día de la presentación de la defensa de este. El artículo indignó a Sally Clark, abogada que había sido víctima de un grave error judicial. Sobre la base de erróneas pruebas estadísticas (y de otra índole) aportadas por Meadow, fue declarada culpable de las muertes sucesivas de dos hijos lactantes. Por otra parte, el patólogo forense de la fiscalía había omitido elementos de la autopsia del segundo niño que hubieran llevado a la absolución de la acusada. Como consecuencia de todo ello, Sally Clark pasó tres años en la cárcel hasta que ganó el segundo recurso contra su condena.
Su marido escribió una carta a The Lancet refutando las muchas inexactitudes de Horton y sus parciales opiniones y para impedir que influyeran en los observadores independientes. James Le Fanu, médico y escritor, también envió una carta a The Lancet en el mismo número describiendo las palabras de Horton como «perjudiciales» (mischief). El matrimonio Clark hizo una declaración refutando con hechos probados uno por uno todos los argumentos que constituían el sesgado apoyo de Horton a Meadow.
Sally Clark, abogada, había sido acusada de dar muerte a sus dos hijos al poco de nacer. Su primer hijo murió en diciembre de 1996 a las pocas semanas de nacer y el segundo, en parecidas circunstancias, en enero de 1998. Fue a raíz de esta segunda muerte cuando se detuvo a Sally Clark. La defensa adujo el síndrome de muerte súbita del lactante como probable causa de las muertes, pero la acusación se apoyó en el testimonio de Roy Meadow, que consideraba estadísticamente improbable la muerte de dos lactantes de la misma familia por esa causa. Además, el patólogo forense de la fiscalía omitió en dos ocasiones citar los resultados de unas pruebas bacteriológicas que mostraban la presencia de Staphylococcus aureus en el cadáver del segundo niño. Clark pasó más de tres años en la cárcel hasta que ganó el segundo recurso contra su condena. La acusación, la condena y las penalidades en la cárcel, donde sufrió la hostilidad de las demás reclusas por haber matado a dos hijos lactantes, ser abogada e hija de policía, afectaron psíquicamente a Sally Clark, que murió en 2007 por intoxicación etílica.
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