Manuel Caracciolo Lévano Chumpitaz (Lurín, 1863 - Lima, 10 de junio de 1936), conocido como Manuel Caracciolo Lévano, fue un anarquista y dirigente sindical peruano que durante su juventud combatió en las guerrillas que dirigió Andrés Avelino Cáceres durante la Guerra del Pacífico (1879-1884) y en las montoneras de Nicolás de Piérola en 1895,"Manuel Caracciolo Lévano y el sindicalismo en Lima a inicios del siglo XX", por Augusto Lostaunau Moscol, 2019, Noticiero Libre. pero desencantado con el accionar político de Cáceres y Piérola, y convertido en panadero en Lima, abrazó los ideales del anarquismo y luchó el resto de su vida por el establecimiento de la jornada laboral de las 8 horas en el Perú organizando el movimiento anarcosindicalista y gremial de finales del y principios del dentro del movimiento obrero del Perú. Debido a su papel fundamental en la organización del movimiento obrero y sindicalista en el Perú, su temprana militancia anarquista significó una ruptura con el anarquismo ilustrado que entonces representaba la figura de Manuel González Prada, lo que fue crucial para la conquista de la jornada laboral de las 8 horas en el Perú en 1919 y la construcción de los primeros sindicatos en el Perú.

Una confusión muy frecuente es interpretar que tuvo un origen italiano debido a que equivocadamente se asume que su segundo nombre, "Caracciolo", denota una ascendencia italiana. Sin embargo, ese error tiene su origen en el hecho de que el movimiento anarquista peruano, sobre todo el limeño y el portuario en el Callao, recibieron una relativa aunque reducida influencia del movimiento anarquista argentino, pionero y muy fuerte en América del Sur a principios del , y que estaba muy influenciado por migrantes argentinos que eran militantes anarquistas. Sin embargo, dicho fenómeno no ocurrió en el Perú, o al menos no en Lima y el Callao y, más bien, los movimientos anarquista y anarcosindicalista peruanos fueron bastante auténticos tanto en sus militancias como en su estructura organizativa, sobre todo porque los primeros anarquistas peruanos no tuvieron una influencia italiana sino ilustrada a través de González Prada, quien pertenecía a la oligarquía ilustrada de finales del y de forma autodidacta y sistemática se había radicalizado del positivismo hacia el anarquismo entre las décadas de 1880 y 1890 (pensamiento que afianzó sobre todo en España y Francia durante su viaje por Europa entre 1891 y 1898), y antigamonal a través de la voluptuosa labor anarcosindicalista del autodidacta Julio Reynaga Matute, conocido en la comunidad anarquista y obrera de su época como "el negro Reynaga" por su origen "mulato", quien organizó a los trabajadores jornaleros de las haciendas azucareras del norte peruano en Trujillo, Lambayeque y el valle de Chicama desde inicios de la década de 1890."Julio Reynaga, un pionero del anarquismo en Perú", por Francisco León, El Libertario, 2019. Por esta razón, es importante destacar la labor germinal y auténtica de Manuel C. Lévano y otros anarquistas peruanos contemporáneos suyos como Nicolás Gutarra, Carlos Barba Aciego y Adalberto Fonkén en el anarquismo peruano que le dan un carácter propio a este dentro del anarquismo latinoamericano que, en la primera mitad del , estuvo liderado por el anarquismo argentino influenciado por el anarquismo italiano y el anarquismo mexicano influenciado por el anarquismo español.

Primeros años Nació en 1863 en una familia campesina de escasos recursos económicos cerca al sitio arqueológico de Pachacámac, en el actual distrito de Lurín, entonces una villa recién creada en 1857 de la división de Pachacámac. Sus padres fueron Manuel Trinidad Lévano y de Andrea Chumpitaz, campesinos del valle del río Lurín."El canto de Delfín", por Daniel Mathews, 2015. Debido a las necesidades económicas de su familia se vio obligado a trabajar desde su niñez en el campo como agricultor.

Guerra del Pacífico Inicio de la guerra Al estallar la Guerra del Pacífico, siendo aún menor de edad y habiendo logrado terminar con honores sus estudios en Lima (ya que en Lurín no había escuela secundaria) e ingresar a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, se incorporó como voluntario en las fuerzas civiles que prepararon las defensas de Lima y Lurín en los primeros años de la guerra, por lo cual nunca llegó a estudiar en la universidad."Manuel Caracciolo Lévano. Hace 120 años atrás: génesis de una indignación", por Jhonny Chipana Rivas, 2009.

A finales de 1880, tras el fracaso peruano en la campaña de Tacna y Arica (1879-1880) y en la primera fase de la campaña naval, el gobierno chileno de Aníbal Pinto envía a la expedición Lynch a saquear desde el mar las principales haciendas azucareras de la costa peruana desde Arica (4 de setiembre de 1880) hacia el norte (10 de septiembre de 1880 en Chimbote, el 14 de septiembre en Supe, el 19 de septiembre en Paita, el 24 de septiembre en Eten, Chiclayo, Ferreñafe, Cayaltí, San Pedro de Lloc y Trujillo, que no fue destruida al pagar el cupo de guerra),Bulnes, Gonzalo (1914). Guerra del Pacífico. vol. 2: De Tarapacá a Lima (PDF). Valparaíso: Sociedad Imprenta y Litografía Universo. pues eran las que estaban financiando para entonces el esfuerzo de guerra del Perú tras la ocupación de las salitreras y de las islas guaneras por parte del ejército invasor. La expedición terminó en Quilca (1 de noviembre de 1880) y logró saquear y cobrar cupos de guerra por alrededor de tres mil sacos de azúcar, 700 a 800 sacos de arroz, 500 pacas de algodón, 17 bultos de chafalonía de plata, 29,050 libras esterlinas en giros sobre Europa, plata, cinco mil soles papel, y secuestrar unos 400 chinos,Vicuña Mackenna, Benjamín (1881-2). Historia de la Campaña de Lima. Calle del Puente N° 15, Santiago de Chile. lo que supuso un golpe económico para el Perú y el allanamiento para la ocupación de Lima, ya que Piérola, entonces dictador del Perú tras el golpe de Estado al presidente La Puerta (23 de diciembre de 1879), había dejado un reducido contingente de 3 mil soldados al mando del coronel Anselmo Zamudio en Pisco, a 230 km de Lima, para defender el frente sur de la capital, pues mandó al grueso del ejército hacia el norte, entre Barranca y Ancón, creyendo que los chilenos invadirían por el norte a pesar de las recomendaciones de Cáceres de reforzar el frente sur. izquierda|miniatura|Óleo de Juan Lepiani titulado El tercer reducto (1894), el cual representa una escena de la batalla de Miraflores.

Como había anticipado Cáceres, las fuerzas chilenas iniciaron la campaña de Lima por el sur atacando primero Pisco, que quedó desprotegida cuando el coronel Zamudio decidió huir al ver la superioridad numérica de los chilenos. Así, ocupado el puerto de Pisco, los chilenos avanzaron hacia Chilca y Tambo de Mora y desembarcaron finalmente en Pisco, Chilca y Curayacu (playa de San Bartolo) a finales de diciembre de 1880, y establecieron su cuartel general en la villa de Lurín.

Defensa de Lima Para entonces, Andrés Avelino Cáceres había sido enviado desde Lima con sus soldados para ocupar Lurín vía terrestre, mientras las fuerzas chilenas se movilizaban vía marítima, lo que lo obligó, debido al desierto y la falta de medios de transporte para sus tropas, a regresar a Lima. En ese ínterin fue que Manuel C. Lévano, con apenas 18 años, se unió como voluntario a las fuerzas de Cáceres. Plegado al IV Cuerpo del Ejército del Perú al mando de Cáceres participó en la batalla de San Juan y Chorrillos (13 de enero de 1881) y, como parte del I Sector del ejército peruano, también bajo el mando de Cáceres, en la batalla de Miraflores (15 de enero de 1881), durante la cual Piérola disolvió el ejército peruano y huyó del campo de batalla con su guardia personal.Ojeda, Jorge (2003). «La batalla de Miraflores». Santiago, Chile. Archivado desde el original el 8 de enero de 2008. Consultado el 2008. Tras la pérdida de ambas batallas, Lima fue ocupada el 17 de enero de 1881 por el ejército chileno, lo que obligó a Cáceres a trasladarse a Jauja, donde inició la campaña de la Breña (1881-1884)."Homenaje a Manuel Caracciolo Lévano Gestor de las ocho horas en el Perú", por Carlos Augusto Rivas, secretario general del SUTE.

Campaña de la Breña miniatura|Litografía de 1904 de Luis Fernando Rojas, en la que se representa el combate de Concepción, donde se observa el incendio del cuartel de la guarnición chilena durante el enfrentamiento.

Lévano se sumó a las fuerzas irregulares del ejército de Cáceres, ya convertido en jefe político y militar de los Departamentos del Centro de la RepúblicaTauro del Pino, Alberto (2001). «CÁCERES, Andrés A.». Enciclopedia Ilustrada del Perú 3 (3.ª edición). Lima: PEISA. pp. 432-434. ISBN 9972-40-149-9., y se destacó en el combate de Concepción (9 y 10 de julio de 1882), en Junín, cerca de la capital departamental de Huancayo, donde las fuerzas peruanas, desde la base de operaciones de Cáceres en Izcuchaca, con apoyo de las guerrillas campesinas de la sierra central (que siguieron activas hasta las primeras décadas del y luego pasarían a reagruparse en las rondas campesinas) lograron derrotar a las tropas chilenas al mando del capitán Carrera Pinto, quien cayó en combate junto a todos sus soldados, pues las fuerzas de Cáceres no dejaron sobrevivientes chilenos.Salazar y Márquez, Ambrosio. Parte oficial de la batalla de Concepción. Concepción, 10 de julio de 1882.

El resto de la guerra siguió como guerrillero bajo el mando de Cáceres en la campaña de la Breña hasta el final del conflicto armado con la firma del Tratado de Ancón (20 de octubre de 1883) y la desocupación de Lima (oficialmente el 23 de octubre de 1883, aunque las últimas tropas chilenas abandonaron el puerto del Callao recién el 4 de agosto de 1884), tras lo cual regresó a Lurín, ya que no participó en la guerra civil que estalló ese año entre Cáceres y Miguel Iglesias.

Actividad político-partidaria Entre 1884 y 1895, Manuel C. Lévano pasó por una etapa ideológica y política de corte partidaria, primero en el bando cacerista y luego en el pierolista. Si bien en esos años los partidos políticos en el Perú aún no existían como tales (salvo por el Partido Civil fundado en 1871), existían más bien movimientos políticos configurados como bandos políticos y liderados por caudillos militares al mando de milicias civiles y militares, en su mayoría montoneras, que fungían de ejércitos privados, ya que además el Ejército del Perú, como un cuerpo militar con una estructura organizativa moderna, recién se fundó y organizó en 1896 con la llegada de la primera misión militar francesa en Perú, al mando del coronel Paul Clement.

Militancia en el bando cacerista izquierda|miniatura|A partir de 1885, con el inicio de la etapa de la Reconstrucción Nacional tras el final de la Guerra del Pacífico y de la ocupación chilena del país, Chorrillos y los balnearios y pueblos del sur, como Lurín, debieron ser reconstruidos por completo, ya que fueron los más afectados durante la campaña de Lima por los bombardeos y saqueos del ejército chileno. Fotografía de Chorrillos en 1881, tras el bombardeo chileno.