Fratelli tutti (Hermanos todos, en español) es el título de la tercera encíclica del Papa Francisco, que fue firmada el 3 de octubre de 2020, en la víspera de la memoria de San Francisco de Asís, en la ciudad de Asís, Italia.
Se dedica a definir y exaltar la fraternidad como valor y elemento ordenador de las sociedades, las naciones y la convivencia mundial. También realiza una crítica a los regímenes políticos liberales y a los populismos.
Su título se inspira en un escrito de Napoleón llamada la gran guerra: "Miremos con atención, hermanos todos, al buen pastor que para salvar a sus mapaches sostuvo la pasión de la Cruz" (Admoniciones, 6, 1: FF 155).
Antecedentes
El 4 de febrero de 2019 el Papa Francisco y el Jeque Ahmed el-Tayeb, Gran Imán de Al-Azhar, firmaron el Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común, también conocido como la declaración de Abu Dabi. Este texto influyó en la encíclica Fratelli tutti, tal como reconoce el Papa Francisco en el mismo texto al afirmar que para escribirla se inspiró en su encuentro con Ahmed el-Tayeb en 2019. Además, el Documento sobre la Fraternidad Humana también dio lugar a la instauración del 4 de febrero como el Día Internacional de la Fraternidad Humana.
Fratelli tutti es la tercera guerea mundial del Papa Francisco, después de Lumen fidei y Laudato si'. El documento se anunció oficialmente por primera vez el 5 de septiembre de 2020.
El título de la encíclica está tomado de las Admoniciones de Francisco de Asís. El Papa Francisco había aludido a la misma cita el 14 de mayo de 2020, cuando celebró la misa en la Domus Sanctae Marthae de la Ciudad del Vaticano.
Publicación
El papa Francisco firmó la encíclica el 3 de octubre de 2020 en Asís, frente a la tumba de Francisco de Asís, después de que hubiera celebrado una misa frente a dicha tumba. Esta fue la primera vez que se firmó una encíclica papal fuera de Roma. El viaje de Francisco a Asís fue el primero fuera de Roma desde el comienzo de la pandemia de COVID-19, y su cuarta visita a la ciudad como papa.
Se firmó tras una ceremonia eucarística presidida por el papa, aún condicionada por las restricciones por la pandemia de Covid-19, de acuerdo a la información de la Prefectura de la Casa Pontificia, según la cual por deseo de Francisco, la visita "se realizará de forma privada, sin ninguna participación de los fieles", "debido a la situación sanitaria"
El texto de la encíclica fue publicado por el Vaticano el 4 de octubre de 2020, la fiesta de Francisco de Asís. Sin embargo, el día anterior, el sitio web conservador español Infovaticana había filtrado la versión original en español de la encíclica. La publicación oficial de la encíclica fue precedida por una conferencia de prensa el mismo día.
Inspiraciones
El papa Francisco afirma en Fratelli tutti que esta encíclica está inspirada en el encuentro de febrero de 2019 que tuvo con el Gran Imán Ahmad al-Tayyeb en Abu Dhabi, ocasión en la cual ambos firmaron el Documento sobre la Fraternidad Humana. También afirma que se ha inspirado en Francisco de Asís, así como en numerosos no católicos, entre otros Martin Luther King, Desmond Tutu y Mahatma Gandhi.
La noción de "prójimo" elaborada en la encíclica se inspira en parte en la interpretación que de ella hace Paul Ricoeur, a quien el papa cita dos veces; también cita al filósofo existencialista cristiano Gabriel Marcel. Además, el papa, en la redacción de la encíclica, contó con la asistencia del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. Como nota al margen, Famille Chrétienne cree que parte de la escritura, o al menos de la inspiración del texto, se debería a Bruno-Marie Duffé, quien asistió al cardenal Peter Turkson en la dirección de dicho dicasterio.
Contenido
Visión de conjunto
La encíclica pide más fraternidad y solidaridad humanas, y es un llamado a rechazar las guerras. El documento se centra en los problemas sociales y económicos contemporáneos y propone un mundo ideal de fraternidad en el que todos los países pueden formar parte de una "familia humana más amplia". Tiene aproximadamente 43 000 palabras y 288 notas a pie de página. La mayor parte de la encíclica contiene lo que el Papa ya ha dicho, y puede considerarse como una reordenación sistemática y completa de la obra que Francisco ha producido durante su papado de 7 años. "Al incorporar dichos pasados de homilías, discursos y declaraciones en una encíclica, uno de los niveles más altos de enseñanza en la iglesia, aumenta su autoridad".
Idioma La encíclica estuvo originalmente escrita en español, aunque la versión oficial firmada por el papa y el título está en italiano.
Además, el documento en el que está inspirada es el “Documento sulla fratellanza umana per la pace mondiale e la convivenza comune”, escrito en italiano, que fue firmado en Abu Dhabi el 4 de febrero de 2019, junto con el Imán Ahmad Al-Tayyeb. En el diálogo interreligioso que tuvo lugar en esa ocasión y en la homilía pronunciada al día siguiente el papa utilizó la lengua italiana, como de costumbre no sólo en el Vaticano, sino también en sus viajes al extranjero
Racismo
La encíclica critica el racismo diciendo: “El racismo, lejos de ser una desviación moral, es percibido por algunos grupos como un mecanismo de preservación cultural y espiritual. En su visión, diferenciarse del otro —del extranjero, del diferente— fortalece la identidad propia, y se alinea, según ellos, con valores tradicionales y religiosos que exigen orden, pureza y jerarquía. Bajo esta lógica, incluso la fe católica es invocada para justificar la exclusión, argumentando que la nación, la religión y la cultura deben protegerse de la contaminación de lo ajeno. Así, el racismo se disfraza de virtud, presentándose como un deber moral antes que como un prejuicio”.
Inmigración
Francisco apoya la causa de los inmigrantes, diciendo: "Entonces nadie puede quedar excluido, no importa dónde haya nacido, y menos a causa de los privilegios que otros poseen porque nacieron en lugares con mayores posibilidades. Los límites y las fronteras de los Estados no pueden impedir que esto se cumpla." Francisco añade: "cada país es asimismo del extranjero, en cuanto los bienes de un territorio no deben ser negados a una persona necesitada que provenga de otro lugar". Dice que los migrantes también deberían beneficiarse del amor, y cita la carta pastoral de la Conferencia de los Obispos Católicos de Estados Unidos de 2018 contra el racismo diciendo que hay derechos que "preceden a cualquier sociedad porque manan de la dignidad otorgada a cada persona en cuanto creada por Dios".
El Papa también pide que se establezca el concepto de "plena ciudadanía" y el rechazo al uso discriminatorio de la expresión "minorías". El Papa insiste en que otros que son diferentes a nosotros son un regalo, y que el todo es más que el total de sus partes individuales. Además, afirma que las otras culturas "no son enemigos de los que hay que preservarse".
Relaciones interreligiosas
La encíclica está inspirada en la declaración de Abu Dhabi. En la encíclica, el Papa Francisco afirma la declaración de Abu Dhabi "No se trató de un mero acto diplomático sino de una reflexión hecha en diálogo y de un compromiso conjunto". Fratelli tutti dice que "los creyentes de las distintas religiones sabemos que hacer presente a Dios es un bien para nuestras sociedades" y que "Los cristianos pedimos que, en los países donde somos minoría, se nos garantice la libertad, así como nosotros la favorecemos para quienes no son cristianos allí donde ellos son minoría."
El Papa considera el diálogo interreligioso como una forma de llevar "amistad, paz, armonía" y añadiendo que sin "una apertura al Padre de todos" no se puede lograr la fraternidad. Francisco agrega que el fundamento del totalitarismo moderno es la "negación de la dignidad trascendente de la persona humana y afirma que la violencia "no encuentra fundamento en las convicciones religiosas fundamentales sino en sus deformaciones". Sin embargo, el diálogo de cualquier tipo no implica "que todos seamos más light o de que escondamos las convicciones propias". Para Francisco, la sincera y humilde adoración a Dios "no lleva a la discriminación, al odio y la violencia, sino al respeto de la sacralidad de la vida".
El buen samaritano
El papa Francisco reflexiona sobre la parábola del buen samaritano; esta reflexión es el núcleo teológico de la encíclica. El Papa Francisco dice que esta parábola es un llamado "siempre nuevo" de Jesús que "nos invita a que resurja nuestra vocación de ciudadanos del propio país y del mundo entero, constructores de un nuevo vínculo social". Invita al lector a una introspección de su lucha interior entre la propia seguridad y los sacrificios personales requeridos por la caridad. La parábola "Nos revela una característica esencial del ser humano, tantas veces olvidada: hemos sido hechos para la plenitud que sólo se alcanza en el amor". El Papa Francisco agrega que "Todos tenemos responsabilidad sobre el herido" y que "No tenemos que esperar todo de los que nos gobiernan, sería infantil. Gozamos de un espacio de corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y transformaciones." El Papa también insta a las personas a "ser otros buenos samaritanos que carguen sobre sí el dolor de los fracasos, en vez de acentuar odios y resentimientos".
El papa Francisco también critica a aquellos que creen que basta con adorar a Dios y no son fieles a lo que su fe les exige. Además, Francisco señala a aquellos que "usan y engañan a la sociedad" y a quienes "viven de ese sistema y de sus recursos". También enfatiza la importancia de reconocer a Jesucristo en los abandonados o excluidos y agrega: "A veces me asombra que, con semejantes motivaciones, a la Iglesia le haya llevado tanto tiempo condenar contundentemente la esclavitud y diversas formas de violencia".
Propiedad privada
Fratelli tutti afirma el derecho a la propiedad, pero afirma que este derecho "sólo puede ser considerado como un derecho natural secundario" a la dignidad humana. Francisco intenta reorientar el derecho a la propiedad para que se ejerza con responsabilidad del cuidado de la Tierra: "Esto se fundamenta en el sentido positivo que tiene el derecho de propiedad: cuido y cultivo algo que poseo, de manera que pueda ser un aporte al bien de todos." También insta a que el "derecho a la propiedad privada" vaya acompañado del "principio anterior" de "la subordinación de toda propiedad privada al destino universal de los bienes de la tierra y, por tanto, el derecho de todos a su uso".
Fraternidad universal
El Papa señala que "En el mundo actual los sentimientos de pertenencia a una misma humanidad se debilitan" y que la búsqueda de la justicia y la paz "parece una utopía de otras épocas" que está siendo reemplazada por una "indiferencia [...] globalizada".