El virreinato del Río de la Plata fue una entidad político-territorial que estableció la Corona española en América como parte integrante del Imperio español.El Imperio español fue establecido como un Imperio formalmente a partir del siglo XVIII, para ser más exactos entre el 1759 y 1788, en el reinado de Carlos III, aunque el proceso de unificación comenzó a darse gradualmente desde las reformas borbónicas, que centralizaron el poder y el idioma, Felipe V y Fernando VI jugaron un papel muy importante. Anteriormente al imperio se le conocía como "Reino de España" o "Reino de España e Indias" (el rey también se solía coronar como "Rey de las Españas"). Fue creado primero de forma provisional el 1 de agosto de 1776 y luego de manera permanente el 27 de octubre de 1777, por disposición del rey Carlos III a propuesta de su secretario de Indias José de Gálvez y Gallardo. Tuvo su capital en la ciudad de Buenos Aires, de relativa importancia hasta ese momento.
Las revoluciones de Chuquisaca y La Paz, ambas ocurridas en 1809 en la provincia de Charcas, fueron sofocadas con el envío de las fuerzas españolas acuarteladas en Buenos Aires, lo cual permitió al año siguiente —1810— un movimiento en esa ciudad; estas revueltas marcaron el inicio de la guerra de la independencia argentina, que culminó con la segregación del virreinato respecto del poder español y su división.
La Regencia de España declaró a Buenos Aires como ciudad rebelde y trasladó la capital virreinal a Montevideo. El 18 de noviembre de 1811 abandonó el cargo el último virrey, Francisco Javier de Elío, dejando el mando al entonces gobernador de Montevideo, Gaspar de Vigodet, quien pasó a ser la máxima autoridad española como capitán general y gobernador de las provincias del Río de la Plata. Vigodet continuó en su cargo hasta la rendición de Montevideo el día 23 de junio de 1814, que supuso el final del dominio español en la Banda Oriental
El Alto Perú, incorporado al mando del virrey del Perú en 1810, se convirtió en el último bastión español tras la capitulación de Ayacucho y permaneció bajo control realista hasta la muerte de Pedro Antonio Olañeta, nombrado virrey del Río de la Plata en 1825 por Fernando VII, quien desconocía su fallecimiento en abril de ese año.Catálogo descriptivo del material del Archivo General de Indias referente a la historia de Bolvia: Audiencia de Lima. De: José Vázquez Machicado.Jorge Abarca, op. cit. p. 7
Ubicación territorial El virreinato del Río de la Plata nació de una escisión del virreinato del Perú e integró los territorios de las gobernaciones de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán y Santa Cruz de la Sierra, el corregimiento de Cuyo (que hasta entonces pertenecía a la capitanía general de Chile) y los corregimientos de la provincia de Charcas. Aquella jurisdicción estaba conformada por los territorios correspondientes a las actuales repúblicas de Argentina (incluyendo las disputadas islas Malvinas), Uruguay, Paraguay y Bolivia, así como también partes que desde la segunda mitad del siglo XIX están incorporadas a Brasil, y sectores del norte de Chile y del sureste de Perú. Además, incluyó las islas africanas de Fernando Poo (hoy Bioko) y Annobón en la actual Guinea Ecuatorial,Consulado Honorario de Guinea Ecuatorial en Rumania cedidas por Portugal a España en 1777.
Se situaba en el Cono Sur de América del Sur sobre el océano Atlántico y es tema de disputa si en algún momento poseyó costas en el océano Pacífico sur.
Razones que llevaron a la creación del virreinato La enorme superficie que abarcaba el virreinato del Perú dificultaba las tareas de gobierno, lo cual fue un importante motivo para la división de su territorio.
Otras causas que influyeron en la decisión de efectuar esa separación fueron: la ambición de Portugal sobre la Banda Oriental, en donde se hallaban la Colonia del Sacramento y las Misiones Orientales, así como el constante avance lusitano sobre toda la frontera hispano-portuguesa en América del Sur; la creciente importancia que iba cobrando Buenos Aires como centro comercial; el valor del estuario del Río de la Plata como entrada hacia el interior del continente y la defensa de los puertos de Buenos Aires y Montevideo; y las sucesivas expediciones de Gran Bretaña y de Francia sobre las costas de la Patagonia.Cuesta, E. M. (2009). Impuestos imperiales : la Caja Real de Buenos Aires (1700-1800), Temas de historia argentina y americana, 14.
La Ruta del Galeón Desde 1573, el itinerario implantado por el monopolio comercial español en los virreinatos fue denominado oficialmente como la Ruta del Galeón. Esta ruta fue utilizada para el intercambio comercial entre España y las Indias en dos flotas anuales: la de Nueva España, destinada al puerto de Veracruz, y la flota de Tierra Firme, que iba hacia Portobelo, Panamá. Las remesas de plata, oro, esmeraldas, perlas y demás bienes que salían desde el virreinato del Perú iban regularmente desde el puerto del Callao hasta la ciudad de Panamá. Desde allí los cargamentos de riquezas eran llevados por tierra a Portobelo y desde ese puerto las armadas de galeones surcaban el mar Caribe, tocando los puertos de Cartagena de Indias, Santa Marta y Santo Domingo, para luego cruzar el océano Atlántico hasta el puerto de Sevilla, que fue el único puerto habilitado de embarque y desembarque hasta 1765. En el sentido inverso, los productos de España llegaban al Callao y de allí podían llegar a lomo de mula a Potosí, desde donde seguían hasta Buenos Aires. Portobelo, Cartagena de Indias y La Habana eran los baluartes principales para la protección de la Ruta del Galeón, y en Portobelo se realizaban las ferias de intercambio comercial.
El 21 de noviembre de 1739, fuerzas británicas capturaron, saquearon y destruyeron Portobelo, lo que demostró paulatinamente a las autoridades españolas que convenía oficializar una ruta más segura, pensándose en la hasta entonces usada para el «contrabando ejemplar»: la que desde el Alto Perú transportaba clandestinamente las riquezas por el Camino Real, pasando por Salta y Córdoba hasta llegar al puerto de Buenos Aires, puerto que había crecido precisamente por dicha práctica. El Río de la Plata era la principal alternativa a la Ruta del Galeón, lo que lo convertía en vulnerable a ataques enemigos y hacía necesario un fortalecimiento de la presencia española en él. Desde 1662 existía la Aduana Seca de Córdoba que aplicaba impuestos del 50% a los productos que del Río de la Plata pasaban al Perú, sin distinguir si su origen era legal o del contrabando.
En 1778 el rey Carlos III promulgó el Reglamento y Aranceles Reales para el Comercio Libre de España a Indias que puso fin a la ruta monopólica abriendo al comercio recíproco 13 puertos de España y 25 de las Indias, entre ellos Buenos Aires y Montevideo. En cada uno de ellos debían crearse consulados de comercio, pero solo los navíos matriculados en España podían utilizar esos puertos. En 1795 el rey habilitó el comercio con las colonias no españolas y permitió que los navíos matriculados en las Indias pudieran comerciar con puertos españoles. Todas estas reformas borbónicas modificaron sustancialmente los poderes y factores económicos tanto peninsulares como hispanoamericanos.
Historia El proyecto del virreinato austral El 8 de octubre de 1773 el rey Carlos III pidió informes al virrey del Perú, a la Real Audiencia de Lima, y al gobernador de Buenos Aires, respecto de la posible creación de una audiencia en el Tucumán.
El virrey Manuel de Amat y Junient le respondió el 22 de enero de 1775 expresando los motivos por los que creía debía reinstalarse una audiencia en Buenos Aires y crearse un virreinato con capital en Chile que abarcara el Río de la Plata.Juicio de límites entre el Perú y Bolivia: Virreinato de Buenos Aires. Noticia general de las provincias del Perú, Tierra Firme y Chile. Pág. 1-15. Autor: Víctor Manuel Maúrtua. Editor: Impr. de Henrich y comp., 1906
El 18 de noviembre de 1775 fueron repetidos los pedidos de informes a la Real Audiencia de Lima y al gobernador de Buenos Aires, que no los habían remitido.
Cuando el proyecto aún estaba en estudio, el 1 de abril de 1776, Johann Heinrich Bohm, comandante general portugués de São José do Norte de origen alemán, atacó los fuertes de Santa Bárbara y Trinidad y recuperó la villa de Río Grande, que había sido conquistada por Pedro de Cevallos el 12 de mayo de 1763, cuando era gobernador de Buenos Aires.Río Grande - Página do Gaúcho Este conflicto con Portugal precipitó la decisión del rey de crear un virreinato basado en el Río de la Plata y no en Chile.
thumb|Imperios español y portugués en 1790.
El virreinato personal thumb|250px|Pedro de Cevallos, primer virrey del Río de la Plata. El 27 de julio de 1776 el gobernador de Madrid, teniente general Pedro de Cevallos, recibió una nota con el nombramiento de comandante de la expedición a la América meridional que se alistaba en Cádiz, junto con el mando de las provincias del distrito de la Real Audiencia de Charcas y el corregimiento de Cuyo, en carácter de virrey y capitán general. Una vez concluida la expedición, Cevallos debía retornar a su cargo en Madrid, «dejando entónces el mando militar i político de las provincias del Rio de la Plata en los términos en que han estado hasta ahora (sic)».
El 1 de agosto de 1776 el rey Carlos III formalizó el nombramiento mediante una real cédula, nombrando a Cevallos:
La real cédula de 1776 creó un virreinato personal en favor de Cevallos,La cuestion de límites entre Chile i la República Arjentina, Volumen 1. Pág. 279-280. Autor: Miguel Luis Amunátegui. Editor: Imprenta Nacional, 1880 mientras durara su permanencia en el territorio, dispensado de todas las formalidades y exigencias a las que estaban sometidos los virreyes de acuerdo a las Leyes de Indias. El objetivo era poner en manos del comandante de la expedición todos los recursos disponibles en los territorios de la provincia de Charkas (hoy Bolivia), las gobernaciones del Paraguay, Tucumán y del Río de la Plata y el corregimiento de Cuyo. La real cédula expresaba «que luego que estéis navegando, á la salida de Cádiz, os deis á rreconocer por tal Virrey, Governador y Capitán General en todos los buques de guerra y de trasporte, para que se hallen en esta inteligencia y estén á vuestras órdenes quantos ban embarcados en ellos (sic)». La flota partió de Cádiz el 13 de noviembre de 1776.
La expedición de Cevallos
El rey enviaba la expedición «dirijida á tomar satisfacción á los portugueses por los insultos cometidos en mis provincias del Rio de la Plata», de modo que su administración sobre el territorio rioplatense y las ciudades de Cuyo incorporadas tendrían en principio un fuerte carácter militar. En ese momento inaugural el virreinato del Río de la Plata incluyó a todo el territorio que actualmente son los estados brasileños de Río Grande del Sur (llamado por los españoles Río Grande de San Pedro), Santa Catarina y amplias zonas que hoy son parte de Paraná y Mato Grosso del Sur así como pequeños sectores que actualmente corresponden al oeste del Mato Grosso. Cevallos inició su campaña intentando llevar el límite de los territorios portugueses al este de la línea del Tratado de Tordesillas (que España situaba en la isla Cananéia) y para ello los desalojó de las plazas de Colonia del Sacramento, Río Grande y la población de Nuestra Señora del Destierro —actual Florianópolis— en la isla de Santa Catalina.