La Primera Intifada (), Primera intifada palestina o «revuelta de las piedras», fue una serie sostenida de protestas, actos de desobediencia civil y disturbios llevados a cabo por palestinos en Israel y en los Territorios Palestinos ocupados por Israel. Fue motivado por la frustración colectiva palestina alrededor de la ocupación militar israelí de Cisjordania y la Franja de Gaza, que al momento estaba por llegar a su vigésimo aniversario, habiendo empezado justo después de la guerra árabe-israelita de 1967.La revuelta se extendió entre diciembre de 1987 y la Conferencia de Paz de Madrid de 1991, aunque algunos marcan su conclusión en 1993, con la firma de los Acuerdos de Oslo.
Se trató de un movimiento popular en contra de las fuerzas israelíes con el objetivo de poner fin a las asfixiantes condiciones sociales en que vivían los palestinos; una gran tasa de desempleo, restricciones de movimiento, la represión sistemática a toda la población por parte de las fuerzas de ocupación, la negativa a reconocer el derecho de autodeterminación del pueblo palestino así como la oposición a la construcción de estructuras estatales en Palestina, en suma, la ausencia total de posibilidades reales de un futuro digno para los palestinos fueron los catalizadores de esta sublevación caracterizada por acciones de desobediencia civil generalizada en contra del poder ocupante.
La Intifada surgió como reclamo popular al asesinato de cuatro trabajadores palestinos del campo de refugiados de Jabalia, que fueron embestidos por un camión militar israelí el 9 de diciembre de 1987. Los palestinos afirmaron que la colisión fue una respuesta deliberada por el asesinato de una israelí en Gaza unos días atrás.David McDowall, Palestine and Israel: The Uprising and Beyond, University of California Press, 1989 p. 1 Israel negó que el choque, que ocurrió en un momento de tensiones en aumento, fuera intencional o coordinado. Dos días después se produjeron los primeros enfrentamientos entre jóvenes palestinos y el ejército israelí. En los días siguientes, se produjeron numerosas manifestaciones en la mayoría de las ciudades palestinas, extendiéndose a toda Gaza y Cisjordania. La respuesta palestina se caracterizó por protestas, desobediencia civil y violencia.Se hicieron grafitis, barricadas,Walid Salem, 'Human Security from Below: Palestinian Citizens Protection Strategies, 1988–2005,' in Monica den Boer, Jaap de Wilde (eds.), The Viability of Human Security,Amsterdam University Press, 2008 pp. 179–201 p. 190. y se lanzaron piedras (de donde proviene el nombre de «revuelta de las piedras») y cocteles Molotov de manera generalizada hacia el ejército israelí y su infraestructura dentro de Cisjordania y la Franja de Gaza. Estas acciones contrastaron con esfuerzos civiles que incluyeron huelgas generales, boicots a instituciones de la Administración Civil israelí en la Franja de Gaza y Cisjordania, un boicot económico que incluyó negativas a trabajar en asentamientos israelíes en productos israelíes, negativas a pagar impuestos, y negativas a conducir autos palestinos con placas israelíes.
La revuelta popular se inició sin un mando político definido y, en un principio, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) se mantuvo al margen de las acciones, pero al poco tiempo del levantamiento popular surgió el Mando Nacional Unificado (MNU) que sería el encargado de garantizar la perduración de la Intifada.
Israel desplegó alrededor de 80.000 soldados en respuesta. Las contramedidas israelíes, que incluyeron inicialmente el uso de balas reales frecuentemente en casos de disturbios, fueron criticadas como desproporcionadas por la Human Rights Watch, además del uso excesivo de la fuerza letal por parte de Israel. En los primeros 13 meses, 332 palestinos y 12 israelíes fueron asesinados. Imágenes de soldados golpeando con garrotes a adolescentes palestinos llevaron a que se adoptara el uso de balas plásticas casi letales. Durante los seis años de la intifada, el ejército israelí asesinó al menos 1.087 palestinos, de los cuales 240 eran niños.
Entre los israelíes, 100 civiles y 60 soldados fueron asesinados,a menudo a manos de militantes por fuera del control del Mando Nacional Unificado, y más de 1.400 civiles y 1.700 soldados fueron heridos.'Intifada,' in David Seddon, (ed.)A Political and Economic Dictionary of the Middle East, Taylor & Francis 2004, p. 284. La violencia intrapalestina fue también un rasgo destacado de la Intifada, con ejecuciones generalizadas de un estimado de 822 palestinos, que murieron acusados de ser colaboradores israelíes (1988 - abril de 1994).Human Rights Watch, Israel, the Occupied West Bank and Gaza Strip, and the Palestinian Authority Territories, November, 2001. Vol. 13, No. 4(E), p. 49En ese momento se hicieron reportes de que Israel había obtenido información de manos de unos 18.000 palestinos que se habían visto implicados, si bien menos de la mitad tenía contactos demostrados con autoridades israelís.La Segunda Intifada subsiguiente tuvo lugar entre septiembre de 2000 y 2005.
Significado del término
El término Intifada viene de la raíz árabe (نفض nafaḍa) que significa, entre otras cosas, sacudir, desempolvar, quitar, hacer temblar. īntifāḍa (انتفاضة) –sacudida, sacudimiento, agitación– es el sustantivo (maṣdar) de la forma derivada īntafaḍa (انتفض) del verbo cuyo matiz es reflexivo –ser sacudido. Así, el término Intifada tomó una carga política para referirse a algún tipo de subversión o resistencia en contra de algún poder opresivo, como el caso de la revuelta popular palestina de 1936-1939 o la Intifada de Al-Aqsa (2000).
El término se utilizó originalmente para referirse a este levantamiento popular en el primer comunicado que emitió Hamás en la Franja de Gaza el 11 de diciembre de 1987 y en Cisjordania el 14. En él, Hamás declaró que «la Intifada de nuestro impertérrito pueblo en la tierra ocupada constituye un rechazo de la ocupación y la opresión». De esta manera, el término cobraría una importancia significativa en el vocabulario cotidiano de los palestinos lo que se vería reflejado en el uso posterior, y constante, del término en los medios árabes y occidentales.
Algunos medios, como El Universal de México empezarían a utilizar el término de levantamiento, pero entrecomillado para hacer alusión a un extranjerismo, pero traducido ya al español. Así, reportaba el 19 de diciembre de 1987 que “…Yaser Arafat, afirmó en Bagdad que 51 palestinos murieron y 472 resultaron heridos desde el comienzo del “levantamiento” de la población palestina de los territorios ocupados por Israel”. A mediados del siguiente año, el término Intifada ya era de uso común en la prensa en español, evitando el uso de la traducción.
Causas Atropello israelí El 9 de diciembre de 1987 un vehículo que transportaba trabajadores palestinos que regresaban a sus hogares después de una jornada de trabajo fue embestido por un camión militar israelí matando a cuatro palestinos e hiriendo a otros tantos. Todas las víctimas procedían del campo de refugiados de Yabaliya, al norte de Gaza.
Sin embargo, dentro de la comunidad palestina, esto no se consideró como un hecho aislado y surgió la idea de que este acto había sido premeditado, pues se creía que el conductor del camión era un familiar de Shlomo Takal, un israelí que había sido asesinado en Gaza dos días antes. El propio ministro de defensa, Yitzak Rabín, había calificado el acto como terrorista y apuntó como posibles culpables de éste a los grupos terroristas islamistas.
En respuesta a estos rumores, cientos de habitantes de Yabaliya asistieron a los funerales de las víctimas y debido a la presencia militar israelí, los funerales se convirtieron en un enfrentamiento entre civiles y militares. Mientras que los palestinos agredían a las fuerzas militares israelíes con palos y piedras, estos contestaban con munición real. Los enfrentamientos se prolongaron durante todo el día y la noche. A la mañana siguiente, Hatem Abu Sisi, un joven de diecisiete años, fue asesinado mientras participaba en las manifestaciones. Esto exacerbó los ánimos aún más provocando que las manifestaciones se extendieran rápidamente a la mayor parte de las poblaciones palestinas. Los enfrentamientos se propagaron a Ramallah, Belén, Jerusalén, Tulkarem, Kalandia y Nablus.
A lo largo del mes de diciembre, todo el territorio palestino se vio envuelto en una ola sin precedentes de demostraciones populares, espontáneas y sin un mando identificable que coordinara todas las acciones. Sin embargo, las acciones se volvieron cada vez más multitudinarias, congregando en su mayoría a jóvenes que salían a enfrentar al ejército israelí que se encargó de reprimir fuertemente las manifestaciones. A finales de diciembre, contaban más de un millar los detenidos, según las fuentes israelíes, mientras que la OLP elevaba la cifra a 6,000, y afirmaban que al menos habían perdido la vida 62 personas y 500 habían resultado heridos.
Causas remotas del levantamiento “La agitación en Cisjordania y Gaza es sólo un dramático efecto de una larga historia de frustración y fracaso. Los jóvenes palestinos han demostrado que están dispuesto a morir por esa causa”. En realidad, el movimiento palestino no obedecía a un grupo o liderazgo definido. Yasir Arafat estaba exiliado en Túnez desde 1982 y el levantamiento popular lo había tomado a él por sorpresa al igual que a las autoridades israelíes, quienes no habían calculado las posibilidades de una revuelta de estas dimensiones, en los territorios palestinos.
La causa principal de este movimiento social era la ocupación, y subyacentes a este hecho había algunos elementos que exasperaban las condiciones de vida de los palestinos y serían los elementos que prenderían la chispa para el levantamiento: los asentamientos israelíes, la calidad de vida en los territorios ocupados, la frustración con los líderes palestinos, el poco crecimiento económico, la política del “puño de hierro” y el fastidio con el régimen militar israelí.
La gran mayoría de los asentamientos israelíes en territorios palestinos se construyeron en terrenos confiscados para fines militares, lo que incrementaba el resquemor en los palestinos de que la ocupación se perpetuaría. Antes de que iniciara la Intifada, el número de asentamientos israelíes ascendía a 125 en Cisjordania y 18 en Gaza. En los primeros habitaban alrededor de 63’000 colonos judíos mientras que en Gaza vivían unos 2’500 colonos. La media anual de colonos que se instalaban en territorio palestino en la década precedente al inicio de la Intifada era de 5,960. Esto generaba constantes enfrentamientos con las poblaciones palestinas ya que se veían privados de recursos esenciales para el sostenimiento de las comunidades, siendo el agua el principal recurso que se difería a los asentamientos israelíes. Si bien el gobierno de Shimon Peres y Yitzhak Rabin habían promovido una política de mejoramiento de la calidad de vida en las poblaciones palestinas mediante acciones que garantizaban paulatinamente el respeto a sus derechos esenciales como era la libertad de prensa, de educación o salud, o incluso, el reemplazo de los oficiales israelíes encargados de la administración de los territorios por árabes, la realidad es que la administración israelí frustro en todo momento cualquier oportunidad de autogobierno y aumento de manera sustancial la discriminación en contra de los palestinos.