thumb|El monte Kailás, donde se suponía que vivía Sivá. thumb|Chirripó Grande en la Cordillera de Talamanca, Costa Rica, es el hogar del dios Sibú, según la cosmogonía Bribri Se conoce como lugar sagrado (o lugar santo) a los sitios geográficos considerados de gran importancia y valor espiritual para las distintas confesiones religiosas y comunidades espirituales.
Tipos Los lugares sagrados pueden ser de diversos tipos:
Altares privados, que pueden servir para honrar a los antepasados, como sucede en Oriente con los miembros fallecidos de la familia, o para honrar a un santo o virgen, como sucede en América Latina. En ambos casos se reserva un lugar de la casa o de la propiedad con ese fin. Santuarios y templos, construidos por una comunidad de creyentes para honrar a una divinidad, santo o espíritu de su creencia o religión. En este tipo de lugares sagrados se incluyen las iglesias, las ermitas, las catedrales, las mezquitas y todos los templos grandes y pequeños que, por ejemplo, pueblan países como Japón, o poblaban países como Grecia. Como los altares, si son de adoración a un santo o divinidad, en estos lugares se les pueden pedir favores, como curaciones o la resolución de un problema determinado. Monasterios, conventos y abadías, donde viven un grupo de religiosos dedicados a la oración y a otras actividades dedicadas a cumplir los preceptos de sus religión. Los más importantes son los cristianos, los hinduistas, los budistas y los sintoístas. Cementerios, donde una comunidad honra la memoria de sus antepasados; no son lugares de peregrinación y pueden ser grandes y pequeños, como las huascas andinas. Monumentos megalíticos, que representan una primera aproximación a la divinidad y al más allá, en forma de monumentos funerarios y de santuarios, como Stonehenge, que parece construido para adorar al sol. Pinturas rupestres, que son el primer indicio del despertar espiritual de la humanidad. Empiezan representando escenas de caza, pero muy pronto aparecen en ellas los antepasados de la tribu, divinidades o espíritus que sirven de enlace entre nuestro mundo y el más allá. Lugares de la naturaleza: árboles sagrados, como los que adoraban los celtas, entre los que destaca el roble; fuentes; desfiladeros; montañas inaccesibles, cualquier rincón donde la presencia de nuestros ancestros o de los dioses de la tribu se haga evidente. Son lugares de poder, y muchos se han convertido en santuarios después de las apariciones. Otros, son inmutables, como el monte Everest, la gran madre de los sherpas. Muchos han dejado de serlo porque la historia se ha olvidado de ellos, o han desaparecido debido a los cambios ambientales o a la presión humana. Los bosques sagrados merecen una atención especial, pues pertenecen a creencias muy antiguas en su mayoría desaparecidas. En la India, donde aún se consideran sagrados muchos de ellos, en 1995 se censaron 13.270 bosques sagrados, pero podría haber más de cien mil, porque su tamaño oscila entre 1000 m² y 900 ha. Los mejor conservados están en Tamil Nadu, donde hay censados 448; cada uno de ellos está asociado a una deidad, un dios de la aldea o espíritu antiguo, como Ammán, diosa de la fertilidad; una encarnación de Visnú, como Ayyappan o Ayyanar, y en general a dioses sivaístas o visnuistas. Pudieron haberse iniciado como jardines de un templo. En Europa hay restos de bosques sagrados en Francia, el Reino Unido e Irlanda, generalmente druídicos. Las tribus galas tenían grupos de árboles sagrados en cada pueblo. En la Antigua Roma había bosques consagrados a Diana cazadora y a otra deidades forestales, igual que en la Antigua Grecia. En África se adora a determinados árboles en algunos lugares, como el baobab, la kigelia o el tamarindo. Montañas como ocurre con otros fenómenos naturales, por lo general está intímamente relacionado con el animismo. Entre los más importantes podríamos destacar el Olimpo (sagrado para los antiguos griegos), el monte Fuji que es sagrado para el sintoísmo japonés, o el Teide que era sagrado para los aborígenes guanches de las Islas Canarias.
Aborígenes australianos Actualmente, más del 70 por ciento de los aborígenes australianos se declaran cristianos, el resto declara no tener religión y unos pocos se declaran musulmanes. Sus creencias ancestrales, que se manifiestan oralmente, varían debido a los muchos pueblos indígenas que habitan Australia, pero tienen en común la veneración de la tierra y la convicción de que todo procede del llamado Tiempo del Sueño (Dreamtime), una dimensión temporal separada de la nuestra en la cual nuestros ancestros vivieron antes de dar lugar al mundo tal como lo conocemos, con la intervención de seres primordiales como la Serpiente del arco iris. Muchos creen que aún es posible acceder a esa dimensión mediante rituales. Los lugares sagrados son en este caso lugares de iniciación donde se han dibujado en la roca los mitos. 256px|thumb|Uluru a mediodía. Karlu Karlu: (Devil's Marbles Conservation Reserve), sitio sagrado de gran interés geológico para los aborígenes kaytetye y warrumungu, en el norte de Australia. La única piedra de este lugar que hay en Alice Springs, tierra de los arrente, se trasladó para cubrir una sepultura. Uluru: (Ayers Rock), lugar y montaña sagrada para los pitjantjatjara y los yankunytjatjara. Kata Tjuta: (Los Olgas), muy cerca de Ayers Rock, son 36 domos de piedra, sagrados para los Pitjantjajara. Hindmarsh: isla sagrada para los ngarrindjeri.
Aborígenes canarios thumb|220px|El Teide era un volcán sagrado, según las creencias guanches. Las montañas y determinados roques aparecen en el conjunto del archipiélago canario como lugares sacralizados por excelencia, en los que la divinidad se manifiesta en la tierra.La religión en las culturas prehistóricas de las Islas Canarias
Entre las montañas sagradas destaca el volcán Teide en la isla de Tenerife, que era sagrado para los aborígenes de varias islas y la montaña de Tindaya en Fuerteventura. Al igual que con los roques de Idafe en La Palma, Bentaica en El Hierro y el Bentayga en Gran Canaria. En la cosmogonía isleña respecto a estas montañas denota un culto al Axis Mundi.
Otros lugares sagrados eran las cuevas, destaca la Cueva de Achbinico y la Cueva de Chinguaro en Tenerife, donde los aborígenes dieron culto a una imagen de la Virgen María (la Virgen de Candelaria) antes de la conquista de la isla. En Tenerife también era venerado el lago de Aguere, que era un lugar de peregrinación para los aborígenes de toda la isla relacionado con el culto a los antepasados. Otras cuevas sagradas eran la Cueva del Ratón, tubo volcánico ubicado en La Palma, y Risco Caído en Gran Canaria.
África milenaria Los africanos creían –y muchos creen todavía– en un universo poblado por innumerables espíritus que pueden manifestarse en cualquier animal, planta, roca, colina o río y tener un poder especial. Esta idea del más allá se conoce como animismo, y ha llenado el continente de lugares sagrados. Estos espíritus no surgen al azar, sino que pertenecen a religiones bien estructuradas con una cosmogonía en la que hay uno o varios dioses creadores y una historia que en algunos casos ha sido representada por medio de pinturas rupestres, las más antiguas de las cuales se asocian con la caza, la figura del chamán, el despertar del espíritu y el concepto de lo sagrado en la especie humana. El arte rupestre se encuentra en muchos países africanos. En el norte de África es muy característico el arte rupestre del Sahara, en Egipto (Cueva de los Nadadores), Chad (Tibesti y Ennedi), Libia (Tadrart Acacus), Níger (Montañas de Air), Argelia (Tassili n'Ajjer), Mali, Marruecos (Atlas) y Mauritania, entre otros. En el centro y el este de África se encuentra en Tanzania, Kenia, Etiopía, la República Centroafricana, Congo y Gabón. En el sur de África se halla en Angola, Botsuana, Lesoto, Malaui, Mozambique, Namibia, Sudáfrica, Suazilandia, Zambia y Zimbabue. En estos últimos predomina el arte de los bosquimanos.
Baobab: este árbol, del género Adansonia, se considera sagrado en muchos lugares de África, especialmente en Senegal, donde es símbolo del país. Tsodilo: lugar sagrado para los bosquimanos en Botsuana, al oeste del delta del Okavango con pinturas rupestres. Bandiagara: escarpe de 150 km de longitud y 500 m de altura a cuya sombra viven los dogón, en Malí, con numerosos enclaves sagrados, como el de los ritos de iniciación cerca de Songo o los santuarios dedicados a su protector sobrenatural Binu. Colinas de Matobo: pinturas rupestres en el Parque Nacional de Matobo en Zimbabue, lugar sagrado para los shona. Cascadas Phiphidi: en la provincia de Limpopo, al nordeste de Sudáfrica, es un lugar ritual donde acuden los ancianos del clan ramunangi, perteneciente a los clanes Vhavenda, para realizar determinados rituales relacionados con la lluvia. (http://www.sacredland.org/phiphidi-waterfall/) Islas Bijagós: reserva de la biosfera que forma parte de la República de Guinea-Bissau. En la veintena de islas viven unas 25.000 personas que practican el animismo y han preservado extensas zonas de playas, islas y manglares que se consideran sagrados. Bosques Kaya: son una serie de bosques sagrados que se encuentran en la costa de Kenia y que pertenecen a la tribu mijikenda. En estos lugares protegidos, denominados kayas, se realizaban enterramientos y rituales sagrados por parte de las nueve tribus de los mijikenda: giriama, digo, duruma, rabai, kauma, ribe, jibana, kambe y chonyi. (http://www.sacredland.org/kaya-forests/) Monte Kenia: la segunda montaña más alta de África, con 5.199 m, después del Kilimanjaro, en Kenia, es un lugar sagrado y forma parte del mito de la creación de los kikuyu, un pueblo bantú que emigró a los pies de este monte en el . Según sus creencias, Ngai creó el monte Kirinyaga, la montaña de la luz y le otorgó aquellas tierras a Gikuyu, el fundador de los kikuyu. (http://www.sacredland.org/mount-kenya/) Bosque Sheka: conocido como el último bosque indígena de Etiopía, se encuentra en el sudoeste del país. Es sagrado para el pueblo shekacho, que lleva a cabo determinadas ceremonias religiosas en él. Los shekacho son una de las trece naciones del sur etíopes. Colinas de los gamo: son las tierras altas del pueblo gamo, una de las etnias de Etiopía. De carácter animista, aunque influidos por el islam y el cristianismo ortodoxo, siguen practicando costumbres ancestrales en sus más de 270 bosques sagrados en lo alto de las colinas y el fondo de los valles en el valle del Rift. (http://www.sacredland.org/gamo-highlands/) Bosques sagrados de Ghana: una serie de bosques sagrados en el oeste de Ghana que oscilan entre media y 1.500 hectáreas; son agrupaciones de vegetación autóctona que emergen sobre las malezas secundarias de la sabana. Son sagrados para las diferentes etnias de la región, como los akan, que adoran a la diosa Asase Ya, o los malshegu, que adoran a Kpalevorgu, quien se manifiesta como una roca bajo un baobab. Pinturas rupestres de uKhahlamba: vasta región que incluye los montes Drakensberg, en Sudáfrica, un área de 230.000 hectáreas que comprende unas 500 cuevas con pinturas rupestres de los antiguos bosquimanos, que en este lugar fueron exterminados en conflictos con los zulúes. Destaca el Game Pass Shelter, la piedra Rosetta del arte rupestre sudafricano. (http://www.bradshawfoundation.com/rari/page5.php) Laas Gaal: conjunto de cuevas con algunas de las pinturas rupestres más antiguas conocidas en África, de hace entre 8.000 y 9.000 años, que se encuentran en la república autónoma de Somalilandia, en Somalia. Pinturas rupestres de Tassili n'Ajjer: más de 15.000 pinturas y gradados rupestres del Paleolítico superior y el neolítico en la meseta del Tassili, en Argelia Pinturas rupestres de Tadrart Acacus: área desértica al oeste de Libia, cerca de la ciudad de Ghat. Las pinturas se realizaron hace entre 12.000 y 300 años a.C.