miniaturadeimagen|Atardecer estival en el parque natural del Delta de l´Ebro. El Delta del Ebro es un espacio natural situado en la desembocadura del río Ebro, en el sur de Cataluña. El territorio está formado por humedales, lagunas, playas, arrozales y diferentes ambientes acuáticos. Estas condiciones permiten la presencia de numerosas especies de aves y otros animales. Una parte importante del delta está protegida para conservar sus valores naturales.

El parque natural del Delta del Ebro (en catalán, y de forma oficial, parc natural del Delta de l'Ebre) es un espacio natural protegido español situado en la desembocadura del río Ebro, en la provincia de Tarragona, Cataluña, España, entre las comarcas del Bajo Ebro y del Montsiá. Fue declarado parque natural en agosto de 1983 y ampliado en 1986. Actualmente cuenta con una extensión de 7736 ha (3979 ha en el hemidelta derecho y 3757 ha en el izquierdo). Es zona ZEPA, espacio del convenio de Ramsar y forma parte de la reserva de la biosfera de las Tierras del Ebro.

El río Ebro, el más caudaloso de España, es el principal responsable de este entorno, aportando los materiales arrancados de su cabecera para depositarlos aquí, en la conjunción con el Mediterráneo. Los sedimentos son por lo tanto, materiales provenientes de los Pirineos, el sistema Ibérico y la cordillera Cantábrica, lugares de donde nace el río. La cantidad de materiales sedimentados han creado una superficie de más de 320 km², en la que se han formado numerosos hábitats. La actual forma del Delta es una «flecha» perfectamente dibujada que penetra cerca de 22 km en el mar, creando así el tercer mayor delta del Mediterráneo tras el delta del Nilo con 24 000 km² y el del Ródano, que abarca una superficie de 500 km².

El delta del Ebro es la zona húmeda más grande de Cataluña y una de las más importantes de Europa Occidental detrás del parque regional de la Camarga en Francia y del parque nacional de Doñana en el sur de España.

Geografía

Climatología miniatura|izquierda|Arrozales cerca de Deltebre miniaturadeimagen|Mapa detallado del Delta del Ebro En el Delta del Ebro el clima es típico del Mediterráneo, con temperaturas moderadas (temperatura media de 17 °C) y elevada humedad, con precipitaciones escasas y de régimen tempestuoso. El verano es seco, mientras que la primavera y el otoño son las estaciones en las cuales hay una mayor precipitación. El fenómeno más característico de este territorio es el viento, que suele ser persistente y muchas veces intenso. El más frecuente es el procedente del norte y del noroeste, este último con un bajo contenido de humedad y conocido con el nombre de «viento de arriba». Los vientos del este y del noreste son los denominados «de levante» y son los responsables de las lluvias y de la entrada de agua de mar a las lagunas litorales. La frecuencia del viento en el Delta del Ebro es debida al encajonamiento entre montañas en qué discurre la parte final del río, antes de llegar al delta. Este tubo natural es el responsable de la canalización de los vientos que circulan a gran velocidad, sobre todo en el invierno, cuando tienen una gran violencia.Llorente, Gustavo: Los vertebrados de las zonas húmedas de los Países Catalanes. Editorial Pórtico, S.A. Colección Conocer La Natura, núm. 6, pags 164-171. Diciembre del 1988, Barcelona. ISBN 84-7306-354-6.

Unidades del paisaje miniatura|Dunas en la Punta del Fangar Dunas móviles

Las dunas son un elemento cambiante, dinámico y muy característico de las playas del Delta. Con el paso de los años, las dunas tienden a desaparecer como consecuencia de la acción humana, debido al uso de maquinaria y la urbanización del litoral. Si las dunas acaban por desaparecer completamente, las plantas y los animales también. En el Delta encontramos playas arenosas, donde se ha originado el paisaje dunar más extenso de Cataluña, una de las zonas más sensibles del parque en lo que se refiere a su conservación. Las dunas dependen de su proximidad al mar y de la influencia de los vientos, que transportan los sedimentos de las playas. En las dunas más estables aparecen unas comunidades vegetales llamadas psammófilas, adaptadas a la movilidad del suelo, alta permeabilidad y un elevado índice de reflexión solar. En primavera y en verano florecen plantas como la uña de gato y el salado (Limoniastrum monopetalum). Se deben proteger de la presión urbanística y el paso de personas y vehículos que pueden dañar a la comunidad vegetal y, consecuentemente, a animales y plantas que necesitan de las dunas para sobrevivir.

Zonas salobres miniatura|izquierda|Un pescador trabajando

Todas las lagunas del delta del Ebro poseen a su alrededor un cinturón de vegetación helofítica muy característica, compuesta sobre todo de cañaverales y carrizales que conforman la comunidad Typho-Schoenoplectetum glauci. Son lagunas de aguas dulces debidas sobre todo a la aportación de aguas provenientes de los arrozales.

La laguna de las Ollas es la más pequeña de todas las del delta, es muy poco salada y está separada del mar por una barra de arena. Tiene poca importancia para las aves acuáticas.

La laguna del Canal Viejo posee tres cubetas diferentes y posee un abundante cinturón de vegetación helofítica.

La isla de Buda tiene una laguna central de extensión considerable y unas pequeñas lagunas inmersas en un denso carrizal que reciben el nombre local de «quemados». La gran laguna central posee dos cubetas, el Cajón Grande y el Cajón de Mar, que tienen una salinidad diferente: la del Mar es más salada, y por esto está rodeada de vegetación típica de salobrar (comunidad Arthrocnemetum fruticosi) donde predomina la Salicornia. Esta cubeta recibe a veces aportaciones de agua de mar a causa de los temporales de levante. La otra cubeta, el Cajón Grande, recibe la aportación de agua dulce de los arrozales y de los canales, razón por la cual se comporta de manera muy diferente, tanto a nivel de poblamiento vegetal sumergido como por la abundante vegetación helofítica que la rodea.

miniatura|Familia de flamencos

La Alfacada es una pequeña laguna próxima a la garganta de Mediodía. Está rodeada de vegetación helofítica y en invierno puede recibir aportaciones de agua de mar cuando hay temporales.

La Platjola es una laguna alargada de pequeña extensión que está comunicada con el mar y es lo que queda de una antigua desembocadura del río.

El perfil sur del Delta del Ebro está dominado por la presencia de dos lagunas relativamente grandes: la Cerrada y la Encanyissada. La Cerrada, tal y como dice su nombre, no tiene comunicación directa natural con el mar, pero sí que entra en contacto con la bahía merced a unas acequias y canales construidos por el hombre. Presenta abundante vegetación helofítica y en la parte sur entra en contacto con la explotación de las salinas de San Antonio; por esto en esta parte encontramos muestras de vegetación halófila, al igual que en el lado este, donde se observan buenos ejemplares de junqueras halófilas. Se pueden distinguir en ella dos cubetas básicamente similares.

La Encanyissada es la laguna más próxima a la localidad de San Carlos de la Rápita y es la más grande de todas las del Delta del Ebro. También está dividida en dos cubetas y se comunica con la bahía de los Alfacs de manera natural por un canal sito en la parte occidental de la laguna. Posee un cinturón de vegetación helofítica considerable y zonas más pequeñas salinas.

miniatura|izquierda|Los cañaverales son, junto con los carrizales las plantas más representativas

En todas las lagunas es importante la presencia de macrófitos, pues además de ofrecer protección a los peces contra el calor y los depredadores, constituyen un recurso alimentario de primera magnitud para las aves acuáticas. La conservación de los macrófitos se ha convertido en un tema esencial, puesto que la acción de los diversos productos fitosanitarios que se emplean en los cultivos de la zona ha hecho menguar considerablemente en algunas lagunas el contenido de vegetación sumergida.

Bosque de ribera

La vegetación que ocupa los márgenes del río pertenece a la denominada vegetación de ribera (Populetalia y Nerio Tamaricetea) y corresponde a las únicas comunidades forestales del delta, es decir, a los conocidos bosques de ribera, entre los que destacan la alameda (Populus alba), especialmente presente en la Isla de Gracia, y que forma parte de la comunidad Vinco-Populetum albae. Otra comunidad de este tipo que podemos encontrar es el Arundina-Convolvuletum sepium.

En las riberas salobres y en las dunas húmedas podemos encontrar los tarays (Tamarix gallica), pertenecientes a la comunidad Tamaricetum canariensis.

miniatura|Bosque de ribera. Isla de Buda Flora

Las tierras de este delta presentan un grado de salinidad notable que oscila desde los suelos salados hasta las tierras fértiles considerablemente aptas para el cultivo, y esto genera una variedad de vegetación de gran interés. Por esto, la masa vegetal de estos lugares ofrece particularidades notables. Se pueden encontrar todos los biotopos característicos de las zonas húmedas en una variedad y, sobre todo, en mayor cantidad que en otras zonas húmedas de Cataluña. Las comunidades más importantes son las salinas, que aparecen en aquellas zonas de alta salinidad, cosa lógica, por otro lado, en un ambiente en el cual la influencia del mar es tan palpable. El agua marina penetra en la capa freática que, al evaporarse, concentra las sales en la superficie. La vegetación halófila de terrenos salinos o Arthrocnemetea agrupa las comunidades vegetales Arthrocnemetum fruticosi, Schoeno-Plantaginetum crassifoliae, Salicornietum emerici y Crucianelletum maritimae, bien representadas cerca de las salinas de San Antonio, en la Cerrada, y en las de la Trinidad, en la Punta del Cuerno.

Los cañaverales y los carrizales tienen una importancia extrema. La vegetación correspondiente recibe el nombre de heliofítica o Phragmitetea y sus comunidades son Typho-Schoenoplectetum glauci y Scirpetum maritimi-littoralis. En la zona denominada Los Colmillos (surgencias de agua dulce en la parte occidental del hemidelta sur) se puede encontrar la comunidad Potamogetum denso-nodosi, rica en Nymphaea alba, un nenúfar muy bello.

Las comunidades vegetales que pueblan las dunas o Ammophiletea, que están más o menos fijadas, corresponden a las comunidades Agropyretum mediterraneum, Ammophiletum arundinaceae y Crucianelletum maritimae, como más importantes. Son características de estas zonas el barrón (Ammophila arenaria) y la (Euphorbia paralias).

La vegetación que ocupa los márgenes del río pertenece a la denominada riparia (Populetalia y Nerio Tamaricetea) y corresponde a las únicas comunidades forestales del delta, es decir, a los conocidos bosques de ribera, entre los cuales sobresalen el álamo blanco (Populus alba), especialmente presente en la Isla de Gracia, y que forma parte de la comunidad Vinco-Populetum albae. Otra comunidad de este tipo que puede encontrarse es la Arundini-Convolvuletum sepium.

En las riberas salobres y en las dunas húmedas podemos encontrar los tarajes (Tamarix gallica), pertenecientes a la comunidad Tamaricetum canariensis.

Fauna miniaturadeimagen|Fauna del Delta del río Ebro. El humedal del delta del Ebro es de importancia internacional para cientos de especies de fauna vertebrada, siendo la mayoría aves. Aquí nidifican 95 especies, invernan, reposan y se alimentan durante las migraciones de muchas otras especies. El delta del Ebro alberga 316 especies de aves comunes y unas 360 de aves registradas de las 600 existentes en Europa.

Actividad humana miniaturadeimagen|Barca de perchar denominada Pontona, es un modo de navegación típica del Delta del Ebro. El Delta del Ebro cubre 320 km², el 20 % de los cuales son áreas naturales, y un 75 % es superficie cultivable, la restante urbana. Viven en él unas 50000 personas.