Jazz Samba es un álbum de bossa nova/jazz del saxofonista Stan Getz con el guitarrista Charlie Byrd, grabado y lanzado en 1962 bajo el sello Verve Records.

Producido por Creed Taylor, Jazz Samba fue uno de los álbumes clave en el aumento de la popularidad de la bossa nova en Estados Unidos, luego de obtener enorme éxito tanto crítico y comercial.

Fue nominado a cuatro Premios Grammy en 1963: Grabación del año (por "Desafinado"), Álbum del año (Getz y Bird), Mejor interpretación de jazz - Solo o grupo pequeño (instrumental) (Getz por "Desafinado") y Mejor carátula de álbum (John Murello), ganando en la categoría Mejor interpretación de jazz.

Hasta el día de hoy, Jazz Samba es considerado uno de los álbumes más exitosos de jazz, logrando vender 500,000 copias solo en Estados Unidos, y manteniéndose por 70 semanas en el Billboard 200, registrando el #1 en marzo de 1963.

Antecedentes y desarrollo La bossa nova nació a fines de la década de 1950 en Brasil, como una fusión de samba y jazz, siendo João Gilberto y Elizeth Cardoso sus primeros exponentes.

Ya a inicios de 1960, el género se había consolidado definitivamente en el escenario musical de Brasil, donde destacaron, además de Gilberto y Cardoso, Antônio Carlos Jobim, Vinícius de Moraes, Baden Powell, Oscar Castro-Neves, Sérgio Mendes, Airto Moreira, entre otros.

En 1961, Charlie Byrd se encontraba de viaje en Sudamérica, acompañado de sus colegas de banda: el bajista Keter Betts y el baterista Buddy Deppenschmidt. Pasaron más de una semana en Brasil, donde pudieron escuchar la bossa nova, y se dedicaron a aprender a tocar los complejos ritmos y síncopas con músicos locales.

Una vez de regreso a Washington D. C., Byrd y sus músicos comenzaron a incorporar ritmos y canciones de bossa nova en sus conciertos, y decidieron incorporarlo para su próximo disco. Sin embargo, el sello discográfico de Byrd Riverside Records y su propietario, Orrin Keepnews, no estaban interesados en la idea. Pocos músicos habían experimentado con la música brasileña previamente (entre ellos Dizzy Gillespie, Herbie Mann, Curtis Fuller, Bud Shank y Stan Kenton en compañía de Laurindo Almeida), con poca difusión y escaso impacto comercial.

Mientras tanto, Byrd y su grupo continuaron ensayando, cada vez con más formalidad. En sus progresos, pensaron en la necesidad de incorporar otra voz instrumental, como el saxofón, consierando como opciones a Paul Desmond y Stan Getz.

Sobre la reunión de Byrd con Getz hay dos versiones: la primera, relata que Byrd y su esposa Ginny asistieron a un concierto de Getz en diciembre de 1961 y luego lo invitaron a almorzar al día siguiente, ocasión en que Byrd le presentó a Getz lo que su banda había logrado en el género; la segunda, es que al decidir grabar un álbum de bossa nova, Byrd contactó a Creed Taylor, el productor de jazz de Verve Records, sello que tenía a Getz bajo contrato. Byrd le presentó su plan a Taylor, y le sugirió que Getz sería perfecto para el proyecto.

Taylor, un joven productor de 33 años en ese entonces, tenía visión de futuro buscando conceptos importantes e innovadores a la hora de hacer discos. Además, Verve fue financiado por la poderosa MGM Records, por lo que no desperdiciaría una oferta que considerara auspiciosa. Orrin Keepnews también era un productor con visión de futuro (incorporó a Thelonious Monk en un momento en que nadie lo contrataba), pero Riverside era todavía un sello independiente bastante más pequeño, por lo que si el proyecto de Byrd fracasaba, a Keepnews le habría costado su puesto. Como a Taylor le gustó la propuesta y la música que Byrd le presentó, aceptó hacer el álbum y proporcionar a Getz como saxofonista del proyecto.

La grabación de Jazz Samba se llevó a cabo el 13 de febrero de 1962 en un pequeño auditorio llamado Pierce Hall en la iglesia unitarista de Todas las Almas (All Souls Unitarian Church) en Washington D. C.. Taylor y Getz viajaron desde Nueva York, llegando a las 02:00 PM. El ingeniero en sonido Ed Green instaló una grabadora de cinta portátil Ampex y empezó el registro de las pistas seleccionadas. Gracias a los ensayos previos de los músicos (Getz, Byrd, los bajistas Ketter Betts y Joe Byrd, hermano de Charlie, y los bateristas Buddy Deppenschmidt y Billy Reichenbach), la sesión duró aproximadamente tres horas. A las 06:00 PM, Taylor y Getz estaban de regreso a Nueva York.

Finalmente, el título del álbum fue elegido por Taylor, en contra del consejo de los ejecutivos de marketing de Verve que consideraban que la palabra "jazz" perjudicaría las ventas del álbum. Ante la alternativa "bossa nova", el sello prefirió quedarse con palabras que ya habían escuchado antes. El escritor Dom Cerulli proporcionó las notas de álbum que discutían el concepto, los músicos y las canciones, pero nunca mencionó el término "bossa nova". Taylor eligió una pintura abstracta de la pintora puertorriqueña Olga Albizu y programó el lanzamiento de Jazz Samba para dos meses posteriores a su grabación.

Contenido El material ensayado por los músicos fue una colección de sambas y bossa novas, incluidas dos de Antônio Carlos Jobim, y un uptempo original de Byrd con una aproximación cercana al sonido de bossa. El productor Creed Taylor pidió a Getz y Byrd que agregaran una samba popular llamada "Baia" (también conocida como "Bahia") a la lista de canciones, para tener al menos una canción fácilmente reconocible dentro del repertorio.

La canción que abre el álbum, "Desafinado", fue lanzada como sencillo en mayo de 1962, sin mayor repercusión en el mercado en un principio. Luego de cuatro meses, ingresó al Hot 100 de Billboard, alcanzando su peak en noviembre del mismo año en la posición #15, con una permanencia de 16 semanas en la lista, todo un éxito para una grabación instrumental de jazz.

"Samba Dees Days" es la única pieza original, y fue compuesta por Byrd. "O pato", escrita por Jayme Silva y Neuza Teixeira, fue grabada por João Gilberto en 1960 en su álbum O amor, o sorriso e a flor. "Samba triste", de Baden Powell y Billy Blanco, es original de Rosana Toledo, y es la última canción del lado A.

"Samba de uma nota só" abre la segunda parte del álbum. Compuesta por Jobim y con letras de Newton Mendonça, la primera versión fue de Gilberto en 1960. "É luxo só" y "Bahia", las dos últimas instrumentales, fueron escritas por Ary Barroso, uno de los compositores y músicos más influyentes e importantes de Brasil, sobre todo en la época pre-bossa nova.

Carátula La pintura de la portada es obra de la artista puertorriqueña Olga Albizu, una de las pioneras del expresionismo abstracto en Nueva York y su natal Puerto Rico.

Respecto a la elección de la carátula, Creed Taylor comentó: "bossa nova era un nuevo género, con el que nadie sabía ni podía identificarse. Incluso fue difícil para algunas personas pronunciarlo. Entonces llegó Jazz Samba. Pensé que lo mejor que podía hacer era representar la música con una pintura abstracta. Alguien trajo a la artista (Albizu) y la imagen se veía perfecta. No había ninguna declaración en particular sobre lo que era jazz samba, porque no hubo jazz samba hasta Jazz Samba. No había imagen gráfica preexistente para acompañarlo. Hubiera sido un error poner a Getz en esa portada porque tenía una asociación tan sólida con la comunidad del jazz. También tuve un problema con la administración de la compañia discográfica: "Jazz no vende, ¿por qué lo vas a llamar Jazz Samba?"... porque eso es lo que es. Nadie podría entenderlo, ¿qué es una bossa nova? No significaba nada."

Conforme con la elección, otros trabajos de Albizu también fueron usados en la carátula de otros álbumes de Getz, tales como Big Band Bossa Nova, Jazz Samba Encore!, Getz/Gilberto, Getz/Gilberto Vol. 2 y Getz/Gilberto '76.

Recepción crítica

Jazz Samba fue aclamado por la crítica en el momento de su lanzamiento, y hasta el día de hoy sigue cosechando logros y éxitos.

Steve Huey de Allmusic escribió "en parte por sus colaboradores brasileños y en parte por "Garota de Ipanema", Getz/Gilberto es casi siempre reconocido como el LP de bossa nova de Stan Getz. Pero Jazz Samba es igual de crucial e innovador; después de todo, llegó primero, y de hecho fue el primer álbum completo de bossa nova grabado por músicos de jazz estadounidenses. Y fue igual de exitoso comercialmente, encabezando las listas de LP y produciendo su propio sencillo hit "Desafinado". Fue el verdadero comienzo de la moda de la bossa nova, e introdujo varios estándares del género (incluyendo "Bahia" de Ary Barroso, "Desafinado" y "Samba de uma nota só" de Antônio Carlos Jobim). Pero, sobre todo, Jazz Samba se destaca por su propio mérito artístico como una colección brillante y elegante que es tan sutilmente avanzada, en armonía y ritmo, como hermosa. Getz y su compañero, el guitarrista Charlie Byrd, quien en realidad fue el responsable de llevar los registros de bossa nova a los Estados Unidos y de presentar a Getz el estilo, tienen el toque perfecto para la delicada y aireada textura de bossa nova. Por su parte, Byrd fue uno de los primeros músicos estadounidenses en dominar las difíciles y burbujeantes síncopas de bossa nova, y sus solos son ligeros y estimulantes. Mientras tanto, la interpretación de Getz es excelente, ofreciendo simultáneamente un tono cálido y completo control de la dinámica; además, las armonías suavemente extravagantes de Byrd parecen estimular la inventiva melódica de Getz aún más de lo habitual. Pero más allá de la técnica, Getz entiende intuitivamente el romanticismo y trasfondo de la melancolía inherente a la música, y eso es lo que realmente convirtió a Jazz Samba en un clásico tan revelador. Absolutamente esencial para cualquier colección de jazz." Finalmente, Huey citó como pistas destacadas (track pick) a "Desafinado", "Samba triste" y "Samba de uma nota só".

Billboard en su edición del 5 de mayo de 1962 señaló: "otro hermoso conjunto del saxofonista tenor Stan Getz. Es otro LP muy inusual, que sigue los pasos de su álbum Focus. Esta vez Getz toca contra un ritmo de samba ingeniosamente arreglado por Charlie Byrd. El provocativo trabajo de guitarra del arreglista también es muy evidente. Es el trabajo de una banda pequeña que está vivo y es muy satisfactorio. "Baia", "Samba Dees Days" y "Samba triste" son solo algunas de las siete magníficas pistas." En la misma publicación, en la sección Best Tracks from the Spotlight LP's indicó a "Baia" como la mejor canción del álbum.

John S. Wilson publicó el 21 de junio de 1962 en la revista Down Beat: "haciendo equipo con el brillante Charlie Byrd y respaldado por una sección de ritmo magníficamente oscilante, Getz está involucrado aquí en un variado grupo de sambas que son melódicamente encantadoras, rítmicamente atractivas y, en los solos y duetos de Getz y Charlie, constantemente provocativos. Las interpetaciones en Jazz Samba son pequeñas gemas bellamente convertidas e interpretadas por un par de brillantes músicos de jazz que parecen estar muy en sintonía." De una calificación máxima de 5 estrellas, Wilson le otorgó 4 y media.