Tollan-Xicocotitlan (en náhuatl clásico: Tōllān Xīcohcotitlan, , «Lugar de tules-Cerca del lugar de los jicotes», «Gran Ciudad cerca del cerro Xicoco»)El nombre de Tollan literalmente significa Lugar de tules, que es una especie de juncos que se emplean para confeccionar petates. De acuerdo con Alma Gudalupe Mastache y otros autores, su sentido puede ser interpretado metafóricamente como Ciudad donde hay tanta gente como tules. Enrique Florescano y Miguel León-Portilla señalan que este nombre era empleado para designar a varias grandes ciudades del mundo mesoamericano. Xicocotitlan por otra parte, puede se traducido como Cerca del lugar de los jicotes (jicote es una especie de escarabajo), o Cerca de Xicoco, que es el nombre de un cerro que se encuentra cerca del emplazamiento de la capital tolteca. De acuerdo con la mitología nahua, el Xicoco era el pecho de la Madre Tierra del que se alimentaron los dioses.—conocida como Tula, forma castellanizada de Tollan— fue la capital del Estado tolteca, que se desarrolló en el centro de México durante el período posclásico temprano de Mesoamérica. En esta ciudad estaba asentado el principal poder político de los valles de México y Puebla-Tlaxcala entre los siglos X y XII de nuestra era.
Su influencia alcanzaba lugares tan distantes como la península de Yucatán, El Salvador, Honduras y Nicaragua. No debe confundirse con el sitio mitológico denominado Tōllān, cuya identificación con Tollan-Xicocotitlan ha sido puesta en duda en textos recientes.Florescano, 2004; López Austin y López Luján, 1999.
Los restos de esta ciudad precolombina se localizan en el municipio de Tula de Allende, al sur del estado de Hidalgo (México), y forman parte del parque nacional Tula.
Localización thumb|250px|Tollan-Xicocotitlan en el mundo posclásico mesoamericano.
Tollan-Xicocotitlan se localiza en un valle de clima templado, irrigado por el río Tula. El centro de la ciudad precolombina se ubicó muy cerca de la confluencia de este río con el Rosas. Algunos rasgos importantes del relieve de la región son los cerros Magoni, Xicuco, Moctezuma, Bojay y la sierra de Tezontlalpa. Se ha señalado que para cuando los grupos que dieron origen a la cultura tolteca, la región estaba poblada por otomíes, grupo étnico que actualmente constituye el principal elemento demográfico indígena en la zona, y del que sobreviven gran cantidad de topónimos en la región de Tula.Wright Carr, 2006.
La región donde se edificó la capital tolteca tiene un clima semiseco. Sin embargo, la presencia del río Tula permitió el desarrollo de una agricultura productiva. Por otra parte, la ciudad estaba ubicada, de modo estratégico, en medio de yacimientos de obsidiana (como la Sierra de las Navajas), de alabastro y otros minerales. Por su posición geográfica, Tollan-Xicocotitlan se convirtió en un importante nodo de las rutas de la turquesa, proveniente del Norte de Mesoamérica, y de la región de Cañón del Chaco (en el actual territorio de Nuevo México).
Historia
thumb|200px|Lechuguillas en la zona arqueológica de Tula.
Inicios de la ciudad
Las primeras evidencias de la ocupación del emplazamiento de Tollan-Xicocotitlan corresponden al final del Período Clásico Temprano (ss. II-VIII d. C.). Por esta época, la ciudad de Teotihuacán —principal centro político y económico del centro de Mesoamérica— iniciaba su proceso de decadencia, cediendo su hegemonía a otras ciudades-Estado que florecieron durante el epiclásico. En el valle del río Tula se desarrollaban a la sazón pequeños asentamientos donde se han encontrado piezas correspondientes a la cultura Coyotlatelco.La cultura Coyotlatelco toma su nombre de la cerámica del mismo nombre, típica de la época de declinación de Teotihuacana. Su difusión fue amplia en el centro de México durante los siglos VI-VIII (Moragas Segura, 2003). Entre estos asentamientos se encuentran Chingú,Chingú era un poblado cercano a los yacimientos de piedra caliza que explotaban los teotihuacanos (López Austin y López Luján, 2001: 201). El Águila, Magoni, y Atitalaquia.
A partir del ocaso de Teotihuacán, varias ciudades del centro de México ocuparon el vacío de poder dejado por la metrópoli. Al mismo tiempo, fue el período por el que dieron inicio las migraciones de pueblos nonoalcasSe especula acerca del origen de los nonoalcas, a los que se atribuye en algunas ocasiones una filiación cultural cercana a la cultura teotihuacana. De acuerdo con el Atlas del México Prehispánico, la ruta que siguieron los nonoalcas para llegar al centro de México tuvo su origen en la zona de Tabasco. y otros de habla uto-azteca a la región. Entre estos últimosAlgunas fuentes señalan que el idioma de los pueblos chichimecas que dieron origen a la cultura tolteca era el náhuatl, que podría estar directamente relacionado con el idioma pipil que se habla actualmente en El Salvador. se encontraban los que, en unión con otros pueblos ya establecidos en el Altiplano Central mexicano, habrían de dar lugar a la cultura tolteca, que tuvo su centro en Tollan-Xicocotitlan.
Hacia mediados del de nuestra era, se inició la construcción del primer núcleo urbano en Tollan-Xicocotitlan, conocido como Tula Chico. Por este período aparecen en la ciudad las primeras alusiones iconográficas al culto a Quetzalcóatl, asociado con el planeta Venus. En Tula Chico se han encontrado restos arqueológicos de objetos relacionados con el complejo cerámico de Coyotlatelco. Se calcula que por el , una variación local del estilo Coyotlatelco se encontraba bien definida. A partir de ese momento inicia la Fase Corral de la historia de la capital tolteca, que concluyó hacia final del con el gradual abandono e incendio de los edificios de Tula Chico.
Las crónicas indígenas recogidas por los misioneros al principio de la época colonial hablaban de un enfrentamiento entre Quetzalcóatl y Tezcatlipoca por el control de Tollan.Según los mitos cosmogónicos nahuas, Quetzalcóatl y Tezcatlipoca fueron creadores y destructores de la humanidad en las eras anteriores. Aunque en ocasiones se consideró que este relato era solo un mito, las evidencias arqueológicas y la revisión de las fuentes históricas han puesto de manifiesto que verdaderamente hubo una disputa interna en Tollan-Xicocotitlan. Una de las facciones estaba liderada por Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl , que terminó siendo expulsado de Tollan-Xicocotitlan por los seguidores del culto a Tezcatlipoca. El conflicto político en la ciudad pudo haber tenido lugar durante la Fase Corral o al principio de la Fase Tollan (ss. X-XII d. C.).
Apogeo
thumb|200px|Vaso-efigie tipo Tohil plomizo. thumb|200px|Pirámide C en el centro ceremonial de Tula.
Fue justamente durante la Fase Tollan cuando la ciudad tuvo su mayor apogeo. Durante esta época se construyó un nuevo centro cívico-religioso. Este corresponde al llamado Tula Grande,Tula Grande es la parte más conocida de la zona arqueológica de Tula, puesto que incluye los edificios más importantes. que reprodujo la distribución de los edificios de Tula Chico, que no volvió a ser ocupado nuevamente como centro administrativo. A lo largo de la fase Tollan, la ciudad de Tollan-Xicocotitlan ocupó la posición como principal centro político, militar y comercial del centro de Mesoamérica. La tolteca se convirtió en una sociedad multiétnica, que desarrolló expresiones artísticas particulares a partir de la integración de elementos culturales provenientes de diversas regiones de Mesoamérica. El gran poder de la élite de Tollan-Xicocotitlan le permitió importar productos preciosos, como la turquesa oasisamericana o productos de cerámica de lugares tan distantes como Nicoya (Costa Rica).
Al igual que los teotihuacanos durante su período de apogeo, los habitantes de Tollan-Xicocotitlan aprovecharon los yacimientos de cal localizados al sur del emplazamiento de la ciudad (cerca del antiguo Chingú). Del comercio de cal —indispensable para la construcción y en la cocina mesoamericana precolombina— los toltecas obtenían buena parte de sus recursos económicos. No menos importantes eran los yacimientos de basalto y riolita de Magoni y la obsidiana de la Sierra de las Navajas. De esta formación montañosa salió el 80% del total de la obsidiana manufacturada por Tula, en tanto que el resto pudo provenir de Zinapécuaro (Michoacán).López Austin y López Luján, 2001: 205. Por su parte, los toltecas importaban productos de otras regiones. Entre los restos de la ciudad se han encontrado muestras de cerámica Tohil Plomiza, de Guatemala y el Soconusco, así como cerámica Anaranjado Fino, del sur de Veracruz. Otros productos que obtenían los toltecas de regiones lejanas de Mesoamérica son el cacao (Chiapas y Guatemala), serpentina (Depresión del Balsas), turquesa (Oasisamérica) y ónix (Puebla).
Durante la Fase Tollan, la ciudad debió alcanzar su mayor extensión y población. Algunos autores calculan la superficie urbana de Tollan-Xicocotitlan entre 5 y 16 km² para esa época, con una población de entre 16 mil y 55 mil habitantes.López Austin y López Luján, 2001: 202; Cobean y Gamboa Cabezas, 2007: 37. Durante esta fase debió consolidarse el espacio monumental que constituye la actual zona arqueológica de Tula, consistente en dos grandes basamentos piramidales, dos canchas para el juego de pelota y varios palacios que pudieron ser ocupados por la élite tolteca. Por esta época, Tollan-Xicocotitlan se convirtió no solo en el corazón de las redes comerciales mesoamericanas. Además, fue sede de una élite militarista-teocrática que impuso su dominio en varias partes de Mesoamérica, fuera por conquista militar, por alianza política o por el establecimiento de colonias en sitios estratégicos.
Decadencia
thumb|200px|Vista de la escalinata de la Pirámide B desde el Palacio Quemado.
El ocaso de Tollan-Xicocotitlan inicia hacia mediados del , y es un proceso que coincide con la llamada Fase Fuego. Durante los dos siglos que duró esta etapa de la historia precolombina de la ciudad, fueron incendiados los edificios principales del centro administrativo. La reconstrucción histórica que hiciera el arqueólogo Jorge Acosta fue el de un evento catastrófico de saqueo e incendio de la ciudad, debido la invasión de grupos mexicas. Este final catastrófico llevó durante mucho tiempo a pensar que hubo una considerable reducción de la población de la zona urbana y de toda la región a raíz del colapso de la ciudad, el cual produciría un caos económico en la región que dispersó una gran parte de la densa población que habitó en tiempos toltecas.
En la actualidad, sin embargo, gracias a los estudios de Juan Yadeun en el área urbana sabemos que en Tula no solo no ocurrió un “despoblamiento catastrófico", sino que hubo una continuidad demográfica. En la región de Tula se reporta que existe una alta continuidad entre los asentamiento de las ocupaciones Tollan y aquellas de la fase Palacio que nos lleva a reflexionar que el cambio cualitativo de la época tolteca al azteca tardío ocurriría sin un despoblamiento entre ellos. Es probable que las razones de este proceso de declinación fueran de orden interno, así como otros factores externos, particularmente una crisis política en el sector de gobierno.