Al grupo de astronautas de la NASA seleccionados para volar en las naves del Programa Mercury se les conoció como «Mercury Seven». El anuncio de los nombres de los candidatos seleccionados se hizo público el 9 de abril de 1959. Estos hombres, los primeros astronautas estadounidenses, fueron Alan Shepard, Gus Grissom, Gordon Cooper, Walter Schirra, Deke Slayton, John Glenn y Scott Carpenter.

Todos los componentes del grupo viajaron al espacio. Pilotaron las naves de las seis misiones tripuladas del programa Mercury desde mayo de 1961 hasta mayo de 1963 y algunos también volaron en todos los programas de vuelos espaciales tripulados de la NASA del : Mercury, Gemini, Apolo y el transbordador espacial. Shepard se convirtió en el primer estadounidense en llegar al espacio en 1961 y posteriormente pisó la Luna con el Apolo 14 en 1971. Grissom voló en las misiones Mercury y Gemini, pero murió en 1967 en el incendio del Apolo 1; los demás sobrevivieron hasta después de dejar el servicio activo. Schirra comandó el Apolo 7, la primera misión tripulada del programa Apolo, sustituyendo a Grissom. Slayton, que no había podido volar debido a una fibrilación auricular, finalmente fue piloto en la misión Apolo-Soyuz en 1975. Glenn fue el primer estadounidense en orbitar la Tierra en 1962 y viajó en el transbordador espacial Discovery en 1998 convirtiéndose así, a la edad de 77 años, en la persona de mayor edad en viajar al espacio; era el mayor del grupo y tras su muerte en 2016, fue último superviviente de los Mercury Seven.

Antecedentes

El lanzamiento del primer satélite artificial, el Sputnik 1, por parte de la Unión Soviética el 4 de octubre de 1957, inició una competencia tecnológica e ideológica con los Estados Unidos, en el marco de la Guerra Fría, conocida como la carrera espacial. Esta demostración de inferioridad tecnológica de los Estados Unidos frente a los soviéticos provocó una profunda conmoción en la opinión pública estadounidense. La Unión Soviética lazó a continuación el Sputnik 2, que llevaba a bordo a Laika, una perra espacial soviética que se convirtió en el primer animal en orbitar la Tierra. Los analistas del servicio de inteligencia estadounidense determinaron que los soviéticos planeaban poner un hombre en órbita, lo que hizo que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y el Comité Asesor Nacional para la Aeronáutica intensificaran sus esfuerzos para alcanzar ese objetivo.

La Fuerza Aérea puso en marcha un proyecto de vuelos espaciales denominado «El hombre en el espacio lo antes posible» (MISS, por sus siglas en inglés), para el que obtuvo la aprobación del Estado Mayor Conjunto y solicitó una financiación de 133 millones de dólares. El proyecto MISS se encontró con desafíos técnicos, lo que a su vez causó dificultades de financiación, generando un conflicto entre las dos agencias que deberían apoyarla, el Comité Asesor Nacional para la Aeronáutica y la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa, aunque probablemente el principal problema era que la Fuerza Aérea no podía establecer un claro propósito militar para el MISS.

Como respuesta a la crisis del Sputnik el presidente Dwight D. Eisenhower decidió crear una nueva agencia civil, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), que absorbió al Comité Asesor Nacional para la Aeronáutica y pasaría a ser responsable de la administración general del programa espacial estadounidense. En septiembre de 1958 la Fuerza Aérea acordó transferir la responsabilidad del programa MISS a la NASA, estableciéndose el 1 de octubre. El 5 de noviembre, se creó el Grupo de Tareas Espaciales (STG) en el Centro de investigación de Langley de la NASA en Hampton, Virginia, con Robert R. Gilruth como director. El 26 de noviembre el administrador de la NASA, T. Keith Glennan, y su adjunto, Hugh Dryden, aceptaron una propuesta de Abe Silverstein, el director de Desarrollo de Vuelos Espaciales en el STG, para que el programa de vuelos espaciales tripulados se denominara Programa Mercury. El programa fue anunciado públicamente por Glennan el 17 de diciembre de 1958, 55.º aniversario del primer vuelo de los hermanos Wright. El objetivo del Programa Mercury era lanzar un hombre a la órbita terrestre, devolverlo a salvo a la Tierra y evaluar sus funciones en el espacio.

Criterios de selección

El STG debía decidir un nombre para el personal que volaría al espacio, para lo que, el 1 de diciembre de 1958, se celebró una sesión de brainstorming. Por analogía con «aeronauta» (viajero del aire), a alguien se le ocurrió el término «astronauta», que significaba «viajero de las estrellas», aunque los objetivos del programa Mercury eran mucho más limitados. Aunque creyeron que había ideado una palabra nueva, en realidad el término se venía utilizando en la ciencia ficción desde los años 1920. Un equipo de tres personas formado por Charles J. Donlan, Warren J. North y Allen O. Gamble elaboró un pliego de especificaciones para definir el trabajo de un astronauta en el servicio civil. El equipo propuso que los astronautas estuvieran incluidos en los niveles 12 a 15 de la administración pública, dependiendo de su cualificación y experiencia, con un salario anual de entre 8330 y 12 770 dólares (equivalente a entre y  $ actualmente).

Aunque el equipo consideró que muchas personas podrían poseer las aptitudes necesarias para su desempeño (pilotos de avión, submarinistas, buzos de aguas profundas o alpinistas se barajaban entre las posibles profesiones), se decidió que lo mejor sería que recurrieran solo a pilotos de pruebas militares, lo que simplificaría el proceso de selección y además satisfaría los requisitos de seguridad, ya que su trabajo implicaría casi con toda seguridad el manejo de información clasificada. Glennan, Dryden y Gilruth tomaron la decisión de restringir la selección a los pilotos de pruebas militares en la última semana de diciembre de 1958, aunque no se pasó por alto la paradoja de utilizar militares en un programa civil y, teniendo en cuenta que el presidente había manifestado expresamente su deseo de que el ejército no estuviera al frente del programa espacial, Glennan consideró que lo mejor era dejar la decisión en manos de Eisenhower, por lo que se reunieron con el presidente quien, a la vista de los argumentos presentados, aceptó la propuesta.

El comité también elaboró criterios de selección. Los astronautas debían cumplir siete requisitos: tener menos de 40 años, medir menos de 1,80 m de altura, estar en excelente condición física, poseer una licenciatura o equivalente, estar graduado por la escuela de pilotos de pruebas, acreditar un mínimo de 1500 horas de vuelo total y ser un piloto de reactor cualificado.

La limitación de la altura se estableció debido al diseño de la cápsula Mercury, que no podía acomodar a alguien más alto. Todavía no se sabía si sería posible realizar el pilotaje en el sentido convencional en una nave espacial, pero desde el principio el diseño de la nave preveía cierto grado de control manual.

Proceso de selección

miniatura|El grupo Mercury Seven ante un F-106 Delta Dart. El primer paso en el proceso de selección fue conseguir los expedientes de servicio de los graduados de la escuela de pilotos de pruebas del Departamento de Defensa de Estados Unidos; todos los departamentos acordaron cooperar por completo y cedieron sus registros. Había en total 508 pilotos de pruebas militares, de los cuales 225 eran de la Fuerza Aérea, otros 225 de la Armada, 23 del Cuerpo de Marines y 35 del Ejército. Donlan, North, Gamble y el psicólogo Robert B. Voas revisaron los expedientes en enero de 1959, de los cuales seleccionaron 110 pilotos (5 Marines, 47 de la Armada y 58 de la Fuerza Aérea) que consideraron que cumplían los requisitos necesarios. Los seleccionados se dividieron en tres grupos, de los que el primero estaba formado por los candidatos con más posibilidades.

Dos grupos formados por un total de 69 candidatos se trasladó a El Pentágono en Washington D. C." El primer grupo de 35 candidatos se reunió allí 2 de febrero de 1959. Los oficiales de la Marina y del Cuerpo de Marines fueron recibidos por el jefe de Operaciones Navales, el almirante Arleigh Burke, y los oficiales de la Fuerza Aérea por el Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, el general Thomas D. White. Los responsables de la NASA les informaron sobre el programa Mercury, advirtiéndoles que sería una empresa peligrosa, pero haciendo énfasis en que era de gran importancia para la nación.

Los candidatos participaron en tres reuniones informativas con funcionarios de la NASA. El primero fue sobre la propia agencia espacial y el Programa Mercury; el segundo, sobre el papel del piloto en el programa; y el tercero estaba dedicado al programa de formación de astronautas propuesto. Por la tarde mantuvieron breves entrevistas personales con el comité de selección de la NASA, en las que se hizo hincapié en que la participación era totalmente voluntaria, que los candidatos podían renunciar libremente y que no habría repercusiones en su carrera profesional si lo hacían; algunos decidieron retirarse del proceso de selección en ese momento. El resto se presentó en la sede de la NASA en Washington al día siguiente para una nueva revisión. Voas les sometió a una serie de pruebas estandarizadas: el Test de Analogías de Miller para medir el cociente intelectual; el Test de Analogías de Ingeniería de Minnesota para medir la aptitud para la ingeniería; y el Test de Razonamiento Matemático de Doppelt para medir la aptitud matemática. Donlan, North y Gamble realizaron entrevistas en las que formularon preguntas técnicas y se interesaron por las motivaciones de los candidatos para participar en el programa. Los candidatos también fueron evaluados por dos psiquiatras de la Fuerza Aérea, George E. Ruff y Edwin Z. Levy. Un doctor de medicina aeroespacial de la Fuerza Aérea, William S. Augerson, revisó el historial médico de los candidatos. Durante el proceso se comprobó que algunos superaban el límite de altura, por lo que fueron eliminados.

El proceso se repitió con un segundo grupo de 34 candidatos una semana después. De los 69, se comprobó que seis superaban el límite de altura, 15 fueron eliminados por otras razones y 16 renunciaron, lo que dejó a la NASA con 32 candidatos: 15 de la Armada, 15 de la Fuerza Aérea y dos del Cuerpo de Marines. Dado que 32 candidatos parecían un número más que suficiente para seleccionar los 12 que tenían previsto, la NASA decidió descartar a los 41 candidatos restantes. Por otra parte, el grado de interés mostrado por los pilotos parecía indicar que durante los entrenamientos abandonarían muchos menos candidatos de lo previsto inicialmente, lo que supondría formar a astronautas que finalmente no volarían en las misiones del Programa Mercury. Por ello, se decidió reducir el número de astronautas a solo seis.

A continuación se realizó una agotadora serie de pruebas físicas y psicológicas en la Clínica Lovelace y el Laboratorio Médico de la Base de la Fuerza Aérea Wright-Patterson de enero a marzo, bajo la dirección de Albert H. Schwichtenberg, un general de brigada retirado de la Fuerza Aérea. Las pruebas incluyeron pasar horas en cintas de correr y mesas basculantes, sumergir los pies en agua helada, tres dosis de aceite de ricino y cinco enemas. En esta fase solo se eliminó un candidato por razones médicas, Jim Lovell, un diagnóstico que posteriormente se consideró erróneo; otros trece pasaron las pruebas, pero con reservas. El director del Grupo de Trabajos Espaciales de la NASA, Robert R. Gilruth, no pudo decidirse por solo seis de los dieciocho restantes y finalmente se seleccionaron siete.