Franz Mattenklott (19 de noviembre de 1884 - 28 de junio de 1954) fue un general alemán en la Wehrmacht de la Alemania nazi durante la II Guerra Mundial. Recibió la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro.
Nacido en Silesia, Mattenklott se convirtió en oficial militar en 1903 y luchó en la I Guerra Mundial. Permaneció en el ejército disminuido de la República de Weimar después de la guerra, y para principios de la II Guerra Mundial ya era mayor general. Solo estuvo limitadamente envuelto en la batalla de Francia en 1940, pero sus unidades jugaron un papel decisivo durante la invasión alemana de Grecia en 1941 y, después el mismo año, durante el asedio a Sebastopol y en otras operaciones en Crimea. Fue seleccionado como comandante de distrito militar a mediados de 1944, y encaró a los aliados occidentales durante las batallas finales de la guerra en la primavera de 1945.
Aunque implicado en crímenes de guerra tanto en el frente Oriental como el Occidental durante la II Guerra Mundial, Mattenklott nunca fue condenado por ninguna mala conducta, muriendo como un hombre libre en verano de 1954.
Primeros años y I Guerra Mundial Franz Mattenklott nació el 19 de noviembre de 1884 en Grünberg, una ciudad de la Provincia prusiana de Silesia, siendo hijo de Dietrich Mattenklott y de su esposa Elfriede, nacida Duttenhöfer. Su padre era director de una fábrica de azúcar en Ober Pritschen en Silesia, terrateniente y capitán retirado del Ejército prusiano.Jahrbuch der Berliner Börse: Ein Nachschlagebuch fur Bankiers und Kapitalisten. Berlin 1895, p. 572.
Después de completar sus estudios secundarios, Franz Mattenklott pidió entrar en un regimiento de infantería en Metz, Alsacia-Lorena, entonces parte del Imperio alemán. Tras superar un examen escrito, Mattenklott entró en el servicio del Ejército prusiano como aspirante a oficial el 28 de diciembre de 1903. Recibió su comisión como oficial en 1905. Para 1912 había avanzado a la posición de adjunto del 1.º Batallón del regimiento.Rangliste der Königlich Preussischen Armee und des XIII. (Königlich Württembergischen) Armeekorps für 1912, p. 226. Mattenklott sirvió durante la I Guerra Mundial como capitán.
Periodo de entreguerras Después de la capitulación del Imperio alemán, Mattenklott fue retenido en el Reichsheer de la República de Weimar. Continuó ascendiendo en los rangos del Reichswehr, siendo promovido a mayor en 1928. Su siguiente puesto fue como instructor en la Escuela de Infantería en Dresde. En 1932, alcanzó el rango de teniente coronel.
El ascenso al poder de Adolf Hitler en 1933 marcó el fin de la República de Weimar. Los años siguientes, desoyendo las consideraciones de confinamiento del Tratado de Versalles, el régimen nazi intensificó el rearme de Alemania (Aufrüstung) e incrementó el tamaño del ejército. Como parte de este proceso, Mattenklott recibió el mando del recién formado Regimiento de Infantería Stargard el 1 de octubre de 1934 y fue promovido a coronel ese mismo día.
Mattenklott finalmente entró en el generalato a la edad de 53 años, con su promoción a mayor general el 1 de marzo de 1938. Su nuevo puesto fue en la parte occidental del Tercer Reich: el 1 de julio de 1938, fue seleccionado comandante del Mando Fronterizo en Trier (Grenz–Kommandantur Trier). Estaba todavía en ese puesto cuando la Alemania nazi invadió Polonia el 1 de septiemre de 1939, marcando el inicio de la II Guerra Mundial en Europa.
II Guerra Mundial
Francia Al estallar la guerra, la mayoría de las fuerzas armadas germanas estaban luchando en Polonia, pero habiendo declarado la guerra los Aliados Occidentales a la Alemania Nazi, sus fronteras occidentales era vulnerables. Parte de la crítica tarea de vigilar la frontera fue dada a Mattenklott, quien tenía tres regimientos —dos de infantería y uno de artillería— a su disposición para defender la frontera con Luxemburgo y la parte adyacente francesa.
Unas pocas semanas después, el 19 de septiembre de 1939, las unidades bajo su mando fueron reorganizadas como la 72.ª División de Infantería, con su cuartel general en Coblenza. Dada su asignación principal, se entiende que la división no fuera considerada un prioridad, y como consecuencia, consistía de unidades de valor de combate bajo. Los meses siguientes, permaneció de servicio en el frente occidental durante la drôle de guerre. No se enfrentó al temido ataque de los Aliados Occidentales, aparte de algunos enfrentamientos menores y leves. Unos meses antes del ataque alemán a Francia, en febrero de 1940, Mattenklott fue promovido a teniente general. 350px|thumb|left|Una vista de defensas antitanque (dientes de dragón) en la Línea Metaxas.
Las unidades de Mattenklott tuvieron una participación limitada en la Batalla de Francia en mayo-junio de 1940. Uno de los veteranos de la división reclamó después de la guerra que su unidad fue ordenada atacar posiciones francesas en un bosque, supuestamente dirigida por unidades inferiores. Mattenklott supuestamente prohibió el apoyo aéreo, resultando en un fracaso operativo, urgiendo al veterano a llamar sin rodeos a Mattenklott "un idiota". Se acepta generalmente que la división de Mattenklott operó mediocremente, incluso enfrentándose solo a una ligera resistencia. Para junio de 1940, Francia capituló, y la 72.ª División de Infantería fue dispuesta en Francia como unidad ocupacional, mientras que Mattenklott fue nombrado comandante de Metz, Alsacia-Lorena, en julio de ese año.
Campaña balcánica Después de un breve periodo de avituallamiento en Francia, la 72.ª División de Infantería se desplegó en Bulgaria, entonces un miembro de las potencias del Eje, en la primavera de 1941, con el propósito de tomar parte en la planeada invasión de Grecia, o "Operación Marita" (Unternehmen Marita). La división fue puesta a las órdenes del XVIII Cuerpo de Montaña (XVIII. Gebirgskorps) del General de Infantería Franz Böhme, parte del 12.º Ejército del Generalfeldmarschall Wilhelm List. En total, el Cuerpo de Böhme consistía de cuatro divisiones de infantería y un regimiento de infantería de refuerzo; esta fuerza formidable se enfrentaba a tres divisiones griegas y la fuertemente fortificada Línea Metaxas a lo largo de la región montañosa de la frontera griego-búlgara.
A la división de Mattenklott se le dio el objetivo de abrirse paso a través de las defensas al suroeste de Nevrokop, avanzando más al suroeste hasta Serres y después virar al norte para atacar el Fuerte Roupel desde atrás, con el propósito de capturar el vital cruce de carreteras nacional en el estrecho valle conocido como el Paso Rupel. La invasión empezó el 6 de abril, y hasta la noche, las tropas de Mattenklott habían fracasado en atravesar la Línea Metaxas, sufriendo graves pérdidas. Sin embargo, durante el siguiente día, se consiguió atravesarlo, pero el avance hacia Serres se retrasó debido a lo montañoso del terreno. La mayoría de los fuertes griegos continuaron resistiendo hasta el 9 de abril, pero como las fuerzas principales quedaron aisladas por el avance alemán hacia el oeste, finalmente capitularon ese mismo día. Resumiendo sus experiencias de la batalla, Mattenklott alabó al Ejército griego por su firme resistencia y valentía. Tras estos acontecimientos, el XVIII Cuerpo de Montaña avanzó hasta Tesalia. Otras unidades capturaron el resto del país, que quedó bajo total ocupación con la captura de Creta en junio.
Invasión de la Unión Soviética En el tiempo de iniciar la Operación Barbarroja el 22 de junio de 1941, la división de Mattenklott se hallaba en Rumania; se puso bajo el 11.º Ejército del Grupo de Ejércitos Sur como formación de reserva. Luchó inicialmente cerca de Nikolayev en Ucrania, después cruzando el río Dniéper, un punto vital que permitía el avance hacia Crimea. Mattenklott lideró sus unidades durante la Campaña de Crimea, alcanzando Sebastopol a finales de otoño. El 1 de octubre de 1941, fue promovido a General de Infantería.
thumb|250px|El destruido puerto de Sebastopol después de la captura de la ciudad por la Wehrmacht (julio de 1942). Por su liderazgo de la división durante el sitio de Sebastopol en la primera mitad de noviembre de 1941, Mattenklott recibió la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro. Mientras estuvo en Crimea, Mattenklott se confrontó con el asesinato de judíos por unidades especiales, los Einsatzgruppen. Cuando 400 hombres judíos y 10 mujeres fueron fusilados, ostensiblemente por actos de sabotaje, Mattenklott "expresó su reconocimiento y gratitud" al responsable del Einsatzgruppe D por las ejecuciones.
Durante los meses siguientes, el 11.º Ejército, bajo el mando del General de Infantería Erich von Manstein, continuó el asedio a la cercada Sebastopol. Una crisis surgió a finales de diciembre de 1941, cuando los soviéticos lanzaron un ataque anfibio en el estrecho de Kerch y Feodosiya para recuperar Kerch y su península, amenazando con cortar la retirada al XLII Cuerpo de Ejército del Teniente General Hans von Sponeck. Aunque Manstein había dado órdenes explícitas a Sponeck de mantener su posición, mientras llegaban unidades de Sebastopol, Sponeck ordenó a su cuerpo la retirada. Furioso por su insubordinación, Manstein lo relevó de su mandó y lo remplazó por Mattenklott, quien acababa de recibir el mando del XXX Cuerpo de Ejército. Las unidades de Mattenklott, junto con el XXX Cuerpo de Ejército, pasaron los siguientes meses en amargas luchas en el este de Crimea, logrando repeler los ataques soviéticos, sufriendo e infligiendo graves pérdidas.
En mayo de 1942, Mattenklott lideró su cuerpo en la Operación Trappenjagd, un intento de aplastar las cabezas de puente soviéticas en la península de Kerch. Los alemanes lograron cercar y destruir varias unidades del Ejército Rojo, matando o capturando en torno a 175.000 soldados por menos de 3500 pérdidas para los XXX y XLII Cuerpos de Ejército.
Después de la captura definitiva de Crimea en julio de 1942, el XLII Cuerpo permaneció en servicio en la península, y Mattenklott fue nombrado comandante de Crimea (Befehlshaber Krim) el 24 de agosto de 1942. Casi inmediatamente, se confrontó con el problema de la nutrición de la población, ya que la cruel política de Manstein era confiscar todas las materias primas para sostener a las tropas alemanas. Mattenklott preocupado por el impacto en las relaciones entre el ejército y los civiles, escribió al Grupo de Ejércitos Sur en septiembre, expresando la opinión de que las tropas alemanas no deberían dar promesas a la población sobre la mejora de la situación si no eran capaces de cumplirlas. Sin embargo, no se tomaron medidas y Crimea sufrió de escasez de alimentos y hambrunas a lo largo de 1942 y 1943. Bajo el mando de Mattenklott, centenares de civiles fueron ejecutados, incluyendo aquellos acusados, a menudo erróneamente, de partisanos, comunistas, inválidos y sin techo, así como numerosos otros grupos tildados de "elementos indeseables" por la visión del mundo Nazi. Entre los perpetradores de estas atrocidades también había unidades de policía, con quien Mattenklott informó tener "una excelente cooperación". Mattenklott fue comandante de Crimea hasta abril de 1943.