Avanza Baix (antes Mohn S.L.) es una empresa dedicada al transporte público, que opera diversas líneas de autobuses urbanos y suburbanos en la comarca del Bajo Llobregat y entre esta y la ciudad de Barcelona. Fue constituida en el año 1939 en Viladecans, y actualmente forma parte de un grupo industrial del transporte y la automoción cuya matriz es la sociedad Cinfromas S.L. Originalmente prestaba los servicios entre Gavá, Viladecans, San Clemente de Llobregat y Barcelona, extendiéndose posteriormente a los municipios de Begas, Olesa de Bonesvalls y Castelldefels. Actualmente opera una red de 30 líneas y unos 200 autobuses que, junto a otras dos empresas del grupo, operan bajo la marca comercial Baixbus.
Desde el 26 de diciembre de 2021, las líneas del Área metropolitana de Barcelona pasan a se operadas por el Grupo Avanza, bajo el nombre Avanza Baix.
Historia thumb|276px|En la Plaza de España de Barcelona en los años sesenta, el autobús 34 de Mohn, un Pegaso de modelo y carrocería desconocidos. thumb|276px|En el mismo lugar y misma fecha, el número 36, un Pegaso 5020 con carrocería de Obradors. thumb|276px|Uno de los seis autobuses articulados Pegaso 6035-A, en el cruce de las calles Lleida y Tamarit de Barcelona, en 1976. thumb|276px|El Pegaso 6035-5 número 69, en el mismo lugar y fecha. thumb|276px|En Viladecans en 1975, el Pegaso 5024-CLN/Unicar U-75 número 90. thumb|276px|En la terminal de Gavá situada junto a la carretera de Begas, el Pegaso 5023 con carrocería de Van Hool, número 112. thumb|276px|En las cocheras de Gavá, el MAN NL262F número 160. thumb|276px|Uno de los midibuses MAN/Castrosúa, el 273, con los colores del servicio urbano de Gavá. thumb|276px|El número 1365 está asignado a la línea L88 de San Clemente. Por eso tiene una decoración específica con cerezas, producto típico de esa población. thumb|276px|En la carretera BV-2041, el 1373 asignado a la línea de Gavá a Begas, motivo por el cual lleva la marca de color rojo de los Transportes públicos de la Generalidad de Cataluña. thumb|276px|Autobús híbrido MAN Lion's City número 1364 en Viladecans. thumb|276px|Uno de los articulados híbridos Heuliez GX 437 puestos en servicio en 2019, el 1377, en Gavá. thumb|276px|El 1389 es uno de los Irizar eléctricos puestos en servicio en 2019.
Antecedentes A la llegada del ferrocarril a Gavá en el año 1881, la familia Enrich (que ya se dedicaba a esta actividad) comenzó a explotar un servicio de tartanas entre la estación de ferrocarril y las poblaciones de Viladecans y San Clemente de Llobregat. El 21 de septiembre de 1918 uno de sus miembros, Jaume Enrich Amat, obtuvo del Ministerio de Fomento la concesión para transformar este servicio en otro prestado con autobuses. A principios de los años veinte puso en servicio una línea de autobuses entre Gavá y Barcelona, aunque lo hizo a través de un pariente suyo (Pere Bruach Santfeliu) para no entrar en enfrentamientos con la compañía del ferrocarril MZA, dado que esta línea entraba en competencia directa con los trenes. Para ello adquirió cuatro autobuses Hispano-Suiza, que pintó de color rojo. Al parecer, Jaume Enrich Amat dejó de prestar el servicio a San Clemente de Llobregat más o menos cuando comenzó a operar la línea de Barcelona.
Hubo otra concesión del mismo servicio entre Gavá y Barcelona, que fue solicitada por Pere Juvé Puig en 1923. Aunque parece confirmado que los autobuses de Juvé realmente circularon, no queda claro si prestaron servicio simultáneamente con los de Enrich/Bruach o si los sustituyeron, dado que el 18 de enero de 1923 el Ayuntamiento de Viladecans aceptó la solicitud de Juvé para la prestación de ese servicio «en exclusiva».
Walter Mohn Ferran Walter Mohn (1891-1966, más conocido simplemente como Walter Mohn) nació en 1891 en la población alemana de Metzingen, en el estado de Baden-Wurtemberg. En 1899, la familia Mohn-Flamm se trasladó a la ciudad marroquí de Casablanca. En ese país se había instalado una creciente colonia alemana desde el año 1873, como parte del colonialismo del Segundo Reich. El padre de Walter estuvo trabajando allí en la empresa Mannesmann, dedicada a la importación y exportación de productos mineros y agrarios. Hacia 1904, tras la muerte del padre, el hijo mayor le sustituyó en Mannesmann, de la cual entró a formar parte como socio. Por aquella época, Walter comenzó a trabajar en la empresa. Tras la Crisis de Agadir en 1911, la colonia alemana vio comprometida su estancia en Marruecos, agravándose con el inicio de la Primera Guerra Mundial. Ante esa complicada situación, en agosto de 1914, a la edad de 23 años, Walter Mohn decidió abandonar Marruecos, trasladándose primero a Cádiz y luego a Barcelona, a principios de los años veinte, siguiendo trabajando para Mannesmann.
En septiembre de 1920, el empresario estadounidense descendiente de alemanes Franz Mawick fundó, junto con otros socios (al menos, también el suizo Piet Meyer), la empresa IMPEX (Importaciones y Exportaciones S.A.). Franz Mawick se dedicaba a la compra y venta de tierras y explotaciones agrarias, cuyos negocios estaban vinculados con la empresa Mannesmann. IMPEX, entre otros negocios, importaba y vendía automóviles y camiones. En 1921, Paula Mohn, hermana de Walter, se casó con Franz Mawick. Poco después, Mawick contrató a su cuñado, y fue así como Walter Mohn comenzó a trabajar en la empresa Marlo, más o menos al mismo tiempo que consiguió la nacionalidad española.
Probablemente como consecuencia de ese negocio de importación de vehículos, y también por la atracción de diversas empresas de origen suizo y alemán instaladas en el Bajo Llobregat, a principios de 1924 IMPEX solicitó la concesión para prestar un servicio de autobuses entre Gavá, Viladecans y Barcelona, que le fue otorgada el 24 de mayo.
Es posible que IMPEX absorbiera la concesión de Juvé en 1924 y, tras un breve tiempo de competencia, en la primavera de 1925 IMPEX absorbió también la concesión obtenida anteriormente por Enrich/Bruach de la línea entre Gavá y Barcelona, dejando estos de prestar el servicio. En el mes de julio de ese año, la empresa puso en marcha una fábrica de levadura, que se mantuvo operativa hasta 1999, aunque explotada por otra empresa. En 1928 la línea de Gavá fue prolongada hasta Castelldefels.
A finales de 1931, IMPEX nombró como apoderado a Walter Mohn, que ascendió a gerente en 1934. Durante la Guerra Civil la empresa fue incautada por los obreros, siguiendo prestando los mismos servicios en la medida que lo permitía la situación de guerra. En el momento del inicio de la guerra, la empresa disponía de diez autobuses. Acabado el conflicto bélico, la concesión de autobuses fue separada de la empresa y adquirida por Walter Mohn, para cuya explotación creó la sociedad Mohn S.L. el 22 de noviembre de 1939. IMPEX siguió sus actividades de importación de vehículos y explotación de la fábrica de levadura, aunque el 30 de octubre de 1940 una junta general extraordinaria acordó la disolución de la sociedad.
Mohn se constituyó con un capital social de 200.000 pesetas, estando la mayoría de acciones en manos de Walter Mohn. En aquel momento disponía de seis autobuses, con los que comenzó el servicio entre Castelldefels, Gavá y Barcelona desde el 1 de enero de 1940. Las penurias de la posguerra motivaron que el 26 de julio de ese año el Ministerio de Hacienda dictara una orden, por la que obligaba a suspender todos los servicios de autobuses paralelos a los ferrocarriles, debida a la falta de combustible. Por ese motivo, Mohn tuvo que limitar sus servicios al recorrido entre Gavá y San Baudilio de Llobregat, donde los viajeros transbordaban a los trenes de la Compañía General de los Ferrocarriles Catalanes (CGFC), haciendo una sola expedición diaria a Barcelona y abandonando el trayecto entre Castelldefels y Gavá. En 1941 la empresa pudo retomar el servicio a Castelldefels, aunque tan solo con dos servicios diarios entre el 15 de julio y el 15 de septiembre.
En diciembre de 1942 entró a formar parte de la sociedad el suizo Piet Meyer, sustituyendo a Antoni Fita, reduciendo Walter Mohn su participación, lo que volvió a hacer en enero de 1944, cuando otro nuevo socio, Pere Garrido, adquirió parte de las acciones. En esa misma operación se amplió el capital social a 270.000 pesetas. Tuvieron que pasar aún muchos años hasta que se normalizó el servicio, y no fue hasta el 1 de abril de 1949 cuando Mohn pudo de nuevo realizar el recorrido completo de su línea entre Gavá y Barcelona. El 7 de mayo de 1951 Mohn volvió a solicitar de nuevo la concesión de la línea, obligada por la reglamentación derivada de la Ley de 27 de diciembre de 1947 sobre ordenación de los transportes mecánicos por carretera, fijando su terminal en Barcelona delante del número 353 de la Gran Vía de las Cortes Catalanas, junto a la Plaza de España.
El 30 de agosto de 1951, Mohn puso en servicio una nueva línea entre Begas y Barcelona. En 1952 constan como titularidad de la empresa solo dos líneas: la original de Gavá a Barcelona (ya no llegaba a Castelldefels) y esta de Begas, que compartían el recorrido entre Viladecans y Barcelona.
La familia Huch A mediados de los años cincuenta Walter Mohn abandonó la propiedad de la empresa, que pasó a manos catalanas, concretamente las de la familia formada por Santiago Huch Bosch y su mujer, Rosa Miró Jabal. Desde entonces, la empresa ha permanecido en manos de sus descendientes. Santiago Huch Bosch ya trabajaba desde hacía años en el sector del transporte de viajeros. En 1928, junto a otros tres jóvenes emprendedores, solicitó una primera concesión para establecer una línea de autobuses entre Barcelona y el Monasterio de Montserrat. En 1933, los cuatro formaron la empresa Auto Transportes Julià (actualmente Autocares Julià), de la cual no se retiró hasta 1979.
Tras el traspaso de la propiedad, comenzó a utilizarse el nombre Autobuses Viladecans para identificarla, denominación que se usó en paradas, autobuses y billetes. Aunque eso nunca supuso un cambio oficial ni legal de la denominación, Autobuses Viladecans se mantuvo en uso aún durante muchos años, al menos hasta 1992, aunque siempre junto al nombre legal de la empresa.
Durante los primeros años, la familia Huch-Miró continuó prestando los mismos servicios. En la década de los sesenta perdieron la concesión de la línea de Begas y obtuvieron tres más para una nueva línea entre Barcelona y Gavá por El Prat de Llobregat, para una hijuela de la línea original por El Prat de Llobregat y San Baudilio de Llobregat y para la prolongación de una de sus líneas hasta la playa de Castelldefels durante los meses de verano.
En julio de 1974, Mohn obtuvo la primera concesión fuera de su ámbito geográfico habitual: fue la línea que iba desde las viviendas de Cinco Rosas, en el barrio de Camps Blancs de San Baudilio de Llobregat, hasta Barcelona, en competencia con otra de la empresa Oliveras S.A.
A finales de ese año, Oliveras S.A., con sede en Hospitalet de Llobregat, acumulaba unas pérdidas económicas tan grandes que ofreció venderla al Ayuntamiento de esa ciudad. El gobierno local rechazó la oferta, y el alcalde del momento manifestó que debería ser la recién creada Corporación Metropolitana de Barcelona la que la adquiriera, para dar así solución a los problemas de transporte de la zona. Finalmente, fue la empresa Mohn S.L. la que acudió al rescate de Oliveras, adquiriendo acciones de la compañía y pasando a controlarla, aunque mantuvo su marca e independencia tanto de gestión como operativa. No obstante, poco después (seguramente a partir de 1976), los autobuses de Oliveras comenzaron a pintarse con el mismo esquema que los de Mohn, pero usando el color naranja en vez del amarillo.