300px|miniaturadeimagen|Lenguas africanas de Guinea Ecuatorial y su entorno.
En la República de Guinea Ecuatorial se encuentra un conglomerado de etnias africanas que han interactuado a lo largo de su historia de muy diversas maneras, con sus consecuentes resultados políticos, económicos y sociales. Los fang son la comunidad mayoritaria en el país, aunque los bubis predominan en Bioko. Pese a poseer un dispar devenir a lo largo de su formación como grupo étnico, ambos pueblos entrarían en contacto directo a partir de la irrupción de los europeos en la región.
El pasado colonial de Guinea comienza con la llegada de los portugueses a la isla de Bioko, a la que llamarían Fernando Poo; posteriormente, esta isla y el resto de Guinea Ecuatorial pasaría a formar parte del Imperio español, ocupando España en la mitad del siglo XIX los territorios que hoy forman el país. El hecho de que Guinea Ecuatorial esté formada por una parte de territorio continental y otra insular, dos realidades bien distinguidas, ha significado que el conjunto de la población esté formado por disímiles etnias, lo que ha dotado al país de un gran mestizaje cultural, con variedad de lenguas, costumbres y de expresiones artísticas. No obstante, también esa variedad étnica ha ocasionado conflictos interétnicos que perviven desde la etapa colonial hasta nuestros días.
Origen y localización de ambas etnias (dualidad isla-continente)
Ubicación geográfica Guinea Ecuatorial es un reducido Estado costero ubicado en la región del África central. La realidad del país está determinada por la patente dualidad del territorio, puesto que se compone por superficie continental (región de Río Muni) y una serie de islas, entre las que destaca Bioko (antigua Fernando Poo), Corisco, Annobón, Elobey Grande y Elobey Chico, más varios pequeños islotes. Se encuentra delimitado al norte por Camerún y en la frontera sur por Gabón. Asimismo, en lo referente a la orografía, se aprecia un relevante contraste entre las llanuras de su franja litoral y lo relativamente montuoso y abrupto que se vuelve el terreno a medida que nos adentramos hacia el interior. Su especial situación en el golfo de Biafra ha provocado que su ecosistema social haya estado estrechamente vinculado al océano Atlántico y las dinámicas que en él han acontecido, intensificándose durante los últimos siglos a través del contacto con las potencias occidentales.
En origen, para estos territorios encontramos una diversa reunión étnica, sobresaliendo el pueblo fang puesto que es la comunidad mayoritaria en el interior continental, ocupando gran parte de Guinea Ecuatorial y las zonas limítrofes de Gabón y Camerún. Del mismo modo, la zona costera está constituida por distintos grupos culturales minoritarios, tales como los bissio, ndowe y demás pueblos playeros, que han sido empujados progresivamente de áreas interiores hacia el mar, a medida que los fangs se expandían por la región interna del país. Con respecto a la isla volcánica de Bioko, la etnia autóctona y predominante demográficamente es la bubi, un grupo cultural formado en la propia ínsula a partir de la paulatina llegada de migrantes procedentes del África continental a lo largo de diferentes siglos.
En la actualidad, sigue existiendo una distribución similar a la de época precolonial, siendo los fangs la comunidad mayoritaria en la parte continental de Guinea Ecuatorial, y los bubis en Bioko. No obstante, los diferentes fenómenos migratorios, tanto los violentamente forzados como los de carácter voluntario, de las etnias antes mencionadas y de otras oriundas de otros países africanos, han ido modificando el plano poblacional para dar lugar a una mayor mezcla con la presencia de etnias continentales en las plataformas insulares y viceversa.
Procedencia de un mismo tronco común: gentes de habla bantú Aunque la llegada de los fangs y de los bubis a los actuales territorios de Guinea Ecuatorial se produjo en distintas épocas y de modos dispares, se pueden contemplar algunos elementos comunes en los periplos de ambas etnias hasta su llegada a los territorios que hoy habitan. El principal rasgo compartido es que ambas proceden de las gentes de habla bantú.
Los recientes estudios lingüísticos, antropológicos y genéticos han ido demostrando que tanto el grupo fang como el bubi tienen como antepasados comunes a las gentes de habla bantú procedentes del área Nigeria-Camerún. Ello no pretende confirmar que estemos ante una homogeneidad étnica ya que son comunidades diferentes en sus formas de vida, morfología, convicciones y actitudes, pero sí coinciden en algunos aspectos culturales de antiquísima tradición y en la raíz de sus respectivos idiomas.
Por un lado, para autores como el clérigo Amador Martín del Molino, los bubis constituyen una de las comunidades más antiguas del tronco bantú: “probablemente su conexión habría que buscarla con pueblos desaparecidos de las montañas de Camerún, de capas anteriores a las inmigraciones de los semi-bantú”; esto se pone de manifiesto dado que la etnia pertenece a la “civilización del ñame”,“Los bubis formando parte de los bantúes de la llamada «civilización del ñame» que se desarrolló en tiempos prehistóricos en la cuenca del lago Chad”, en CHIYÉ KESSÉ, A.N. & KOUAMÉ ROMARIC, K. (2017): “La identidad en la historia de los pueblos de Guinea Ecuatorial”, La razón histórica. Revista hispanoamericana de Historia de las Ideas, nº. 36, p. 40 una de las pretéritas ramas de los bantúes. Por ese argumento, la historiografía ha considerado a los bubis como uno de los pueblos más puros del África subsahariana, refiriéndose a que han podido permanecer al margen de muchos influjos externos y de elementos foráneos que pudieran viciar su primigenia cultura. El motivo de esta situación se debe a su carácter insular pues le ha aportado cierto aislamiento respecto a los grandes movimientos de personas e ideas que circulaban por todo el continente africano, y gracias a la relativa incomunicación, la lengua bubi es una de las más antiguas procedentes de los dialectos bantúes. También, en sus ritos y estructuras sociales se evidencia un cierto carácter elemental muy en sintonía con las costumbres de los bantúes. Además, desde el punto de vista anatómico, son visibles atributos arcaicos en su físico,“En el bubi se dan las características morfológicas generales y comunes a toda la raza bantú, pero ligeramente modificadas denotando un mayor primitivismo y también una mayor robustez que las razas continentales” en GIL DELGADO, C.C. (1949): Notas para un estudio antropológico y etnológico del Bubi de Fernando Poo (tesis doctoral). Universidad Complutense de Madrid, Madrid, p. 62. comunes a toda la raza bantú, aunque con leves modificaciones propias de los procesos de endemismo por mor del síndrome de la isla.
Por otro lado, pese a que aún se desconoce el origen exacto del pueblo fang, es seguro que ha sufrido profundas transformaciones socioculturales debido a las permanentes migraciones que la etnia ha emprendido hasta llegar recientemente a su actual ubicación, pervirtiéndose la esencia primigenia en muchas facetas de su peculiar idiosincrasia. No obstante, los análisis lingüísticos asumen a la lengua fang como heredera de las gentes de habla bantú; también, en varias cuestiones como el estilo de sus relatos y en sus mitos de origen son notorias diversas reminiscencias del pasado bantú. Por este dualismo, las investigaciones de algunos autores atribuyen fenómenos de vaivenes culturales, bantuizándose o desbantuizándose, a esa misma trashumancia que caracteriza a los fangs y que les lleva a relacionarse con numerosas tribus y cambiantes panoramas.
Fundación de las etnias: entre la realidad y el mito La problemática que presenta buscar la génesis de estas dos etnias, la bubi y la fang, radica en que la mayor parte de las referencias están compuestas por las fuentes orales de los ancianos, y por testimonios y monografías de época colonial: esto hace que los datos estén cargados de connotaciones subjetivas, ya sea porque se encuentran impregnados de tintes legendarios y religiosos, o porque están enfocados desde la perspectiva del colonizador. No obstante, de la comparación de ambos tipos de fuentes se puede extraer conclusiones bastante llamativas y esclarecedoras como las siguientes:
Etnia bubi El origen de lo que se conoce como pueblo bubi se encuentra en la gradual acumulación de oleadas démicas que fueron arribando a Bioko durante varios siglos, partiendo del mismo emplazamiento geográfico (Nigeria-Camerún), lo que explica la uniformidad identitaria a la hora de constituirse como una etnia homogénea. El registro arqueológico, confirma que los bubis ya conocían las prácticas agrícolas antes de su arribada a la isla. Se desconoce el itinerario precedente, pero las hipótesis más actualizadas apuntan a que la estancia inmediatamente anterior al salto insular fueron las costas camerunesas. Además, las primeras oleadas, según algunos autores, deben remontarse a más de 2000 años de antigüedad, estando protagonizada por los biadda o riabba; a estos les siguieron más expediciones formadas por boloketos, baho, bariobe, y otros grupos clánicos o familias pertenecientes a la rama bubi. Finalmente, se constatan hasta cuatro grandes migraciones que fueron poblando la ínsula de norte a sur. Cabe destacar que la última de ellas, formada por los batete, se produjo entre los siglos XV-XVI, cuando Fernando Poo ya había sido descubierta por los portugueses. Aunque la datación aproximada sigue siendo una cuestión muy debatida, lo que sí parece demostrado es que la comunidad bubi fue la primera en poblar la isla, habitándola mucho tiempo antes de la llegada de los primeros europeos. Estas tribus, que harían de Bioko su hogar, bautizaron a la isla como etul.la, echul.la, sichul.la, o situl.la.SEPA BONABA, E. (2011): España en la isla de Fernando Poo (1843-1968). Colonización y fragmentación de la sociedad bubi. Barcelona (España), Icaria Editorial, p.30. miniaturadeimagen|Representación de una pareja de bubis (1860) Con respecto a la razón que motivó a los bubis a cruzar el océano hasta llegar a Bioko, la historiografía ha tomado dos vertientes que pueden ser complementarias entre sí: la primera teoría argumenta que los bubis fueron presionados por otras tribus del continente y se vieron obligados a emigrar en cayucos hacia el territorio insular, huyendo de invasiones, conflictos y de la esclavitud africana; en cambio, la segunda teoría resta relevancia a las acciones externas y explica que no fueron necesarios episodios de violencia para que los clanes bubis colonizaran la isla, ya que Bioko es visible desde el continente y las emigraciones se debieron a procesos naturales e intrínsecos de las tribus, como el crecimiento demográfico y la búsqueda de nuevos recursos. Sin embargo, los últimos estudios han apostado por la combinación de ambos razonamientos debido a que pueden confluir causas externas e internas a los propios clanes, y no sería adecuado aglutinar a todas las emigraciones en una misma justificación pues los contextos son cambiantes desde la primera oleada a la cuarta.
Empero, pese a que los análisis científicos hayan demostrado el anterior proceso configurador del pueblo bubi, es preciso atender a las propias explicaciones mítico-religiosas que los bubis argumentan sobre su origen. Una de las leyendas alude a una pequeña chalana o cayuco que emplearon para zarpar desde Río Campo (fronterizo entre Camerún y Guinea Ecuatorial) hasta su destino isleño. En recuerdo a esta travesía, el clan batete festeja una ceremonia y romería en la que transportan una canoa.