Mayarí es un municipio y ciudad de la provincia de Holguín, en la región nororiental de Cuba, ubicado en el centro-este de la provincia. La ciudad cabecera se encuentra en un valle entre montañas, mientras que el territorio municipal es mayoritariamente montañoso y posee una extensa red hidrográfica, destacando el río Mayarí, las bahías de Nipe y Levisa, y el salto de agua más alto del país.
El municipio ha estado habitado desde la prehistoria, con evidencias arqueológicas de grupos protoarcaicos y arte rupestre en los Farallones de Seboruco y la cueva de Santa Rita. La ciudad de San Gregorio de Mayarí, núcleo original del municipio, se constituyó como parroquia en 1786 y alcanzó categoría de municipio en 1879.
Subdividido en 21 consejos populares, la economía local se sustenta en la producción de níquel, generación de energía eléctrica, plásticos, agricultura, ganadería y actividades extractivas y forestales, destacando la Central Termoeléctrica Lidio Ramón Pérez.
El municipio posee un patrimonio histórico e industrial significativo, incluyendo los Planos Inclinados de Pinares de Mayarí y varios sitios naturales protegidos, como el Parque nacional Pico Cristal, la loma La Mensura, el Salto del Guayabo, y lugares relacionados con la histórica llegada de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre a la región. Además, Mayarí es mencionada por Compay Segundo en su icónica canción «Chan Chan», siendo la última de las cuatro localidades citadas, junto a Alto Cedro, Marcané y Cueto.
Ubicación La ciudad de Mayarí se encuentra situada en la zona nororiental de la isla de Cuba y constituye la capital del municipio del mismo nombre.
El municipio se localiza en la parte centro-oriental de la provincia de Holguín; limita al norte con la bahía de Nipe, al sur con Santiago de Cuba, al este con los municipios de Sagua de Tánamo y Frank País, y al oeste con Cueto y Báguanos. AntillaAtlánticoAtlánticoCueto y Báguanos75x75pxSagua de Tánamo y Frank PaísSantiago de CubaSantiago de CubaSantiago de Cuba Se encuentra a una distancia aproximada de 56 kilómetros de la ciudad de Holguín, capital provincial, y a unos 770 kilómetros de La Habana, capital de la República de Cuba.
Toponimia
El nombre del municipio de Mayarí tiene origen indígena y procede del idioma taíno, hablado por los pueblos aborígenes que habitaban la región oriental de Cuba antes de la colonización española. El topónimo es de carácter precolombino y se documenta originalmente como denominación del río Mayarí, así como del territorio circundante.
Aunque no existe una traducción etimológica única plenamente consensuada, diversas interpretaciones lo relacionan con elementos naturales, en particular con la abundancia de agua y la fertilidad del entorno. En este sentido, se ha asociado el nombre con expresiones que aluden a un lugar de aguas abundantes o a una zona fértil, lo cual concuerda con las características geográficas del área.
De manera menos documentada, también se ha planteado que Mayarí pudo haber sido el nombre de un cacique taíno, siguiendo un patrón frecuente en la toponimia indígena cubana. Con el paso del tiempo, el nombre se mantuvo y fue adoptado para designar el asentamiento y, posteriormente, al municipio.
Gentilicio
El gentilicio de las personas naturales del municipio es mayaricero o mayaricera, forma recogida en fuentes lexicográficas del español y empleada en el uso lingüístico. Asimismo, por su condición de residentes en la provincia de Holguín, también puede utilizarse el gentilicio holguinero u holguinera.
Historia
Poblamiento prehispánico El resto humano más antiguo documentado en el territorio del actual municipio de Mayarí fue hallado en los Farallones de Seboruco, a unos 7 kilómetros de la ciudad. Este sitio arqueológico fue descubierto en 1948 por el investigador cubano Antonio Núñez Jiménez. En el lugar apareció el esqueleto de una niña de aproximadamente trece años de edad, en posición acuclillada, acompañado de varios objetos de madera tallada que, por su forma, se asocian a prácticas rituales funerarias, al asemejar cetros.
Según las investigaciones, estos restos pertenecieron a grupos protoarcaicos que utilizaban cuevas para las prácticas necrológicas. La antigüedad estimada del hallazgo se remonta a unos seis mil años. Estos primeros habitantes de la isla no practicaban la agricultura ni conocían la cerámica, ni el pulimento de la piedra, aunque dominaban técnicas de talla en madera.
El sitio arqueológico está conformado por varias cuevas donde se documentaron, por primera vez en el oriente de Cuba, pictografías rupestres. Estas se conservan en buen estado y presentan dibujos en blanco y negro, de estilo abstracto y trazos lineales simples, considerados entre las manifestaciones más antiguas del arte rupestre prehistórico cubano.
Primeras mercedes y asentamientos coloniales Los terrenos de Mayarí fueron mercedados en diferentes ocasiones y a distintas personas con el propósito de ser poblados y dedicados a corrales de puercos en los años 1557, 1566 y 1571. No obstante, todo indica que ninguno de los solicitantes llegó a establecerse, por lo que el territorio permaneció prácticamente en estado natural.
Se estima que hacia el año 1600 se asentaron los primeros pobladores blancos, dedicados principalmente a la producción de tabaco en las márgenes del río Mayarí y de sus afluentes. Durante el y la primera mitad del no existen datos poblacionales que permitan identificar con claridad asentamientos estables o un crecimiento demográfico sostenido. Hacia 1756 se tiene constancia documental de la presencia de vegueros en la zona.
Fundación religiosa y conformación del núcleo urbano thumbnail|Parroquia San Gregorio Nacianceno El 9 de mayo de 1757, en el lugar conocido como El Cocal, hoy uno de los barrios de la ciudad, se construyó una ermita bajo la advocación de San Gregorio Nacianceno, de donde provino el nombre inicial de San Gregorio de Mayarí. Veinte años después, la ermita fue declarada oratorio público, al contar con libros de bautismos, defunciones, matrimonios y contabilidad, quedando como tenencia del curato de Cuba. En 1786 fue elevada a la categoría de parroquia, y se encargó de la eucaristía el fraile Rafael Zenarruza, perteneciente a la Orden de Predicadores.
En 1793 la sede de la parroquia fue trasladada al lugar que ocupa actualmente, donde se levantó inicialmente un templo de madera. Para 1827 existían, además del edificio religioso, 112 viviendas destinadas a una población de 667 personas.
Desarrollo urbano y demográfico en el En 1858 se colocó la primera piedra de un nuevo templo de mayor tamaño y solidez, construido en mampostería, dividido en tres naves por arcos de madera y con casa cural anexa. En ese momento ejercía como cura Juan Gallar. El templo fue reconstruido en 1882 y sus torres se concluyeron en 1887. Tras diversas remodelaciones posteriores, fue reconsagrado el 25 de julio de 2003.
Desde finales de la década de 1980, la Iglesia católica en Mayarí es atendida pastoralmente por sacerdotes de la Congregación de Misioneros del Verbo Divino, y el municipio integra una de las ocho zonas pastorales de la Diócesis de Holguín. En esta misma etapa se decidió la construcción de un nuevo cementerio, con cimientos de mampostería y portada de madera o hierro, según los fondos recaudados por el vecindario.
Un censo realizado en la isla de Cuba entre 1841 y 1842 registró que Mayarí, identificado entonces como San Gregorio, contaba con 679 habitantes. Para 1846 la cifra descendió a 660, distribuidos en 239 blancos, 311 libres de color y 110 esclavos.
Creación del municipio y organización administrativa Primer Gobierno Municipal 1879 Juan Grau y Prat Alcalde Jerónimo Villoldo Toledo Concejal Antonio Teruel Olmedo Concejal Eugenio Morlote San Emérito Concejal Marcos Vidal Escala Concejal José Villoch Elorza Concejal Benito Álvarez Sánchez Concejal Francisco Moya Abella Concejal Alfredo Grau y Batlle Concejal Herminio Villoldo Gassthión Concejal Faustino Braña Fernández Concejal Rosendo Toncuts Moreno Concejal Bartolomé Tur y Tur Concejal Felipe P. Torres Abascal Concejal Miguel Roig Margarit Concejal Manuel Morales García Depositario Pedro Ramos Trujillo Secretario Juan Puig Escribiente Eduardo Torrents Escribiente El ayuntamiento de Mayarí fue creado el 4 de noviembre de 1878 por decreto del gobierno general de la isla de Cuba, a solicitud de los mayores contribuyentes del territorio, segregándose del ayuntamiento de Holguín. Fue nombrado alcalde corregidor el comandante Emilio Infesta. El territorio alcanzó la categoría de municipio el 19 de enero de 1879, por decreto aprobado el 6 de septiembre de 1878, pasando a ser gobernado por un alcalde municipal, cargo que ocupó inicialmente Juan Grau y Pratt.
Entre las familias más antiguas del municipio es frecuente encontrar apellidos que comienzan con la letra V, como Villoldo, Vinardell, Villoch, Visiedo, Vila, Vega, Viña, Villa, Villasana y Valenzuela, entre otros.
Finales del El 27 de enero de 1881 llegó a Mayarí, procedente de Madrid, la autorización oficial para la celebración de matrimonios entre personas de diferentes razas. En 1889, según documentos de la época, la villa contaba con 8 087 habitantes. Las crónicas describen entonces el valle de Mayarí como un territorio con abundancia de palmeras y una brisa constante. Las vegas de tabaco que rodeaban el poblado formaban parte destacada del paisaje.
El trazado urbano presentaba irregularidades, debido a que las primeras viviendas se construyeron siguiendo la dirección de lo que había sido un camino real, convertido luego en la calle principal o de San Gregorio. En ese año existían una escuela municipal de varones, otra de niñas, una iglesia parroquial, servicio telegráfico y comunicaciones bisemanales con Santiago de Cuba.
Los vapores de R. Herrera arribaban dos veces al mes, y la carga y descarga se realizaban desde la bahía de Nipe, distante cinco leguas del poblado por el río Mayarí, mediante lanchas y remolcadores. izquierda|miniaturadeimagen|234x234px|Parque Leyte Vidal (2022) El parque central Arcadio Leyte Vidal fue construido en 1899 por iniciativa del comandante militar estadounidense Binguelow, en terrenos propiedad de la familia Mastrapa Leyte Vidal.
. Etapa republicana
El primer cinematógrafo que llegó a la villa fue ambulante y comenzó a funcionar en 1910 utilizando carburo. En 1914 se inauguró el teatro Presilla, propiedad de Demetrio Presilla, de origen español, con capacidad aproximada para mil personas. El cine sonoro se introdujo a finales de la década de 1930.
Entre los años 1935 y 1938 existió en Mayarí el cine Arespi, perteneciente a una asociación holguinera, que ofrecía funciones al aire libre. El 20 de mayo de 1936 se inauguró la primera biblioteca pública del municipio, por iniciativa de la Asociación Cultural José Martí. Su fondo inicial se conformó mediante una colecta pública y campañas de donación de libros, y la institución quedó bajo la dirección de Mario Vaillant Luna. Posteriormente, durante la alcaldía de Sánchez Pérez, la biblioteca fue trasladada a un nuevo edificio municipal.
En 1907 la United Fruit Company construyó en el territorio la central azucarera Preston, lo que incrementó de manera significativa la demanda de mano de obra. Ante la escasez de trabajadores, el gobierno autorizó la entrada de inmigrantes haitianos y jamaicanos para las labores agrícolas.
En 1942 se inició la construcción de la Planta de Níquel René Ramos Latour en Nicaro con fondos estatales. La operación industrial comenzó en 1943 bajo la administración de la Nicaro Nickel Company, con una producción anual de un millón de toneladas de óxido de níquel. La planta fue nacionalizada el 24 de octubre de 1960 y pasó a la jurisdicción del entonces Ministerio de Industrias.
Carta de Fidel Castro a Roosevelt