Japón durante el período de entreguerras vivió un notable desarrollo económico, al tiempo que considerables agitaciones políticas. En cuanto a la economía, el rápido desarrollo que se había originado durante la Primera Guerra Mundial dio paso primero a una brusca crisis, agravada luego por la llegada de la Gran Depresión a finales de la década de 1920, y más tarde a una etapa de desarrollo con apoyo estatal. La política se puede dividir en dos fases esencialmente: una parlamentaria aunque no democrática durante la década de 1920 y principios de la de 1930, y otra de creciente autoritarismo e influencia de las Fuerzas Armadas que duró hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

Política Política interior Presidentes del Gobierno en entreguerras Hara Takashi (29/9/1918-13/11/1921) Takahashi Korekiyo (13/11/1921-12/6/1922) Kato Tomosaburo (12/6/1922-2/9/1923) Yamamoto Gonnohyoe (2/9/1923-7/1/1924) Kiyoura Keigo (7/1/1924-11/6/1924) Kato Takaaki (11/6/1924-2/8/1925) Kato Takaaki (2/8/1925-30/1/1926) Wakatsuki Reijiro (30/1/1926-20/4/1927) Tanaka Giichi (20/4/1927-2/7/1929) Hamaguchi Osachi (2/7/1929-14/4/1931) Wakatsuki Reijiro (14/4/1931-13/12/1931) Inukai Tsuyoshi (13/12/1931-16/5/1932) Saito Makoto (16/5/1932-8/7/1934) Okada Keisuke (8/7/1934-9/3/1936) Hirota Koki (9/3/1936-2/2/1937 Hayashi Senjūrō (2/2/1937-4/6/1937) Konoe Fumimaro (4/6/1937-5/1/1939) Hiranuma Kiichiro (5/1/1939-30/8/1939) Abe Nobuyuki (30/8/1939-16/1/1940) Yonai Mitsumasa (16/1/1940-22/7/1940) Konoe Fumimaro (22/7/1940-18/7/1941) Konoe Fumimaro (18/7/1941-18/10/1941) Tōjō Hideki (18/10/1941-22/7/1944)Según Duus, p. 100. Primeros Gobiernos del Seiyukai Hara Takashi fue el primer presidente del Gobierno que accedió al cargo debido a su puesto de jefe de partido político. Era el único dirigente que contaba con suficientes apoyos en las dos cámaras. Su formación, el Seiyukai, dominó el Gobierno entre 1918 y 1922 y llevó a cabo una política de gran inversión estatal en obras públicas, con el triple objetivo de modernizar el país, favorecer a las industrias de las provincias y reforzar el poder del partido. Accedió al puesto en un momento de tensión interna tras los graves «disturbios del arroz» por decisión del árbitro de la política japonesa del momento, el ultraconservador genrō Yamagata Aritomo. Hara deseaba colaborar con las potencias occidentales en lo relativo a China —en especial, con los Estados Unidos— y retiró aparentemente el apoyo nipón al caudillo militar chino Duan Qirui, que pretendía reunificar el país por la fuerza, si bien la colaboración continuó discretamente. Cuando tomó posesión acababa además de comenzar la intervención en Siberia.

Los gabinetes de los almirantes El asesinato de Hara llevó la presidencia del Seiyukai y a la del Consejo de Ministros a Takahashi Korekiyo, financiero que resultó mal dirigente político y fue sustituido por al almirante Katō Tomosaburō, que contó con el apoyo del Seiyukai pero falleció menos de un año después. Saionji Kinmochi, el último genrō superviviente, escogió a otro almirante para sustituirlo, Yamamoto Gonbee, que tomó posesión al día siguiente del devastador gran terremoto de Kantō (2 de septiembre de 1923).

El terremoto causó ciento treinta mil muertes y destruyó quinientos setenta y seis mil hogares. La catástrofe hizo que el Gobierno impusiese la ley marcial en la región, donde parte de la población e incluso la policía atacaron a los residentes coreanos y chinos y a los izquierdistas japoneses, de los que asesinó a varios miles, acusados falsamente de haber causado incendios y envenenado pozos. Yamamoto dimitió a los cuatro meses de mandato, por la falta de apoyo de los partidos políticos y por un atentado fallido contra el príncipe regente.

Kiyoura Keigo, a la sazón presidente de la Cámara de los Pares, recibió el encargo de formar Gobierno en enero de 1924. La medida disgustó a los tres principales partidos de la oposición (Kenseikai, Rikken Seiyukai y Kakushin Kurabu), que esperaban que se tuviese en cuenta a la Dieta en la formación del Consejo de Ministros; la hostilidad de estas formaciones impelió a Kiyoura a dimitir el mayo. Fue la primera vez en la historia del país en que los resultados de unas elecciones determinaron un cambio de Gobierno.

A continuación la presidencia del Gobierno pasó a manos de representantes de los dos principales partidos políticos conservadores, que la ostentaron de 1924 a 1932. Los partidos, elitistas, trataron en vano de estabilizar el Gobierno, para lo que tuvieron que lidiar con el funcionariado, las poderosas empresas y los militares, autónomos del poder civil según la Constitución. Estos partidos tenían su apoyo en los terratenientes, que formaban el grueso del electorado hasta la implantación del sufragio universal masculino en 1925, que se ejerció por primera vez en las elecciones nacionales en 1928.

El predominio del Kenseikai El Kenseikai fue el partido que gobernó entre 1924 y 1927 y contó con una ligera mayoría parlamentaria. Los dos primeros de sus Gobiernos fueron los que presidió Katō Takaaki entre junio de 1924 y su fallecimiento en enero de 1926. A Katō le sucedió en el cargo Wakatsuki Reijirō, cuyo gabinete acabó dimitiendo a causa de las críticas hacia su política respecto de China. El primer gobierno del Kenseikai, de coalición con las otras dos formaciones políticas que habían colaborado en acabar con el breve gobierno de Kiyoura Keigo, puso fin al anterior periodo de gabinetes apartidistas, cambio al que se avino Saionji. La oposición, pese a contar con más escaños que el Gobierno, se encontraba dividida y no pactó para hacerse con el poder ejecutivo. El cuasi equilibrio entre los tres partidos mayores, los escándalos que afectaron a todos y la incertidumbre sobre el resultado de unas eventuales elecciones tras la promulgación del sufragio universal masculino en 1925 marcaron la política interior nipona en la segunda mitad de 1925 y todo 1926. Los tres partidos mayoritarios (el gubernamental Kenseikai y los opositores Seiyūhontō y Seiyukai) aprobaron una tregua a finales de 1926, fundamentalmente porque, aunque la oposición podía derribar al Gobierno, no contaba con garantías de vencer en las elecciones que habrían de celebrarse en ese caso. El primer ministro siguió teniendo que afrontar una grave crisis bancaria y los acontecimientos en China, pese al respiro parlamentario que había conseguido.

Si bien el partido defendía reducir la inversión estatal y cuadrar el presupuesto, no pudo hacerlo a causa de los grandes gastos que ocasionó el gran terremoto de 1923.

Wakatsuki optó por dimitir en abril de 1927 ante la negativa del Consejo Privado a apoyar la ayuda al Banco de Taiwán y la crítica general de este organismo a su política. Wakatsuki no se atrevió a solicitar el respaldo de la Dieta y temió que la derrota en esta llevase a la celebración de elecciones, que no habría podido ganar por falta de fondos. El Gobierno cayó por la presión de los ultranacionalistas, que aprovecharon la crisis financiera que supuso el cierre de treinta y cinco bancos para derribarlo.

Gobierno del Seiyukai

La presidencia pasó entonces al Seiyukai (Tanaka Giichi, que tomó posesión del cargo el 20 de abril de 1927) por decisión de Saionji, que en su elección del nuevo primer ministro no consultó con los diputados. El nuevo Gobierno aumentó los gastos en obras públicas, las ayudas a ciertas industrias estratégicas, los aranceles a las importaciones y exhortó a las empresas y bancos a unirse para crear unidades mayores. Respecto a China, se mostró dispuesto a favorecer al sector más «moderado» del KMT, pero también a reaccionar de manera más violenta que el anterior gabinete ante posibles amenazas. Sin embargo, la situación de bloqueo parlamentario por la rivalidad de los tres partidos principales continuó. El Kenseikai y el Seiyūhontō se unieron en junio para formar un nuevo partido: el Minseitō. Surgieron además otros cuatro partidos, originados del fragmentado movimiento sindical, que se crearon para competir en las elecciones previstas para 1928. En estas el Seiyukai aprovechó su posición al frente del Consejo de Ministros para hostigar a sus adversarios durante la campaña y atraer votantes mediante la promesa de concesión de ayudas públicas. El resultado de los comicios fue un nuevo empate de los dos grandes partidos conservadores, que prolongó el bloqueo parlamentario hasta 1930, y el fracaso de los nuevos partidos, faltos de cuadros en el campo que les permitiesen atraer votantes. Los dos grandes partidos pudieron seguir contando con el respaldo de los notables de los pueblos para hacerse con el voto rural.

La insatisfacción con la intervención militar en China, considerada en general costosa e inútil, la controversia sobre la redacción del Pacto Briand-Kellogg (en la que algunos echaban en falta la mención clara al emperador) y el disgusto imperial por la falta de castigo severo a los implicados en el asesinato de Zhang Zuolin determinaron la renuncia de Tanaka Giichi.

Gobiernos del Minseitō y Gran Depresión A Tanaka le sucedió en el cargo Hamaguchi Osachi, del Minseitō, que gobernó hasta finales de 1931. El traspaso de poder político del Parlamento y los partidos al funcionariado civil y militar y a la alta burguesía comenzó durante su mandato. Hamaguchi obtuvo una rotunda victoria sobre el Seiyukai en los comicios de febrero de 1930. Pudo imponer la aceptación de la limitación del tamaño de la Armada que supuso el Tratado Naval de Londres, pese al rechazo de parte de los mandos. Para la oposición, Hamaguchi hacía peligrar los intereses del país para congraciarse con las grandes potencias anglosajonas. Los mandos militares eran contrarios a la actitud conciliadora del primer ministro en un momento que en el que creían amenazada la posición del país en Manchuria por el reforzamiento del poderíos soviético en la zona y la pujanza del nacionalismo chino. Hamaguchi fue herido de muerte en un atentado perpetrado por un joven derechista; la Presidencia del Gobierno y del partido pasó entonces a Wakatsuki Reijirō. El magnicidio no modificó la política de austeridad fiscal y monetaria con la que el Minseitō trató en vano de resolver la crisis económica en la que estaba sumido el país a causa de la Gran Depresión. La insistencia en las medidas deflacionarias, la vuelta al patrón oro, el rigor presupuestario y la reducción del gasto público no pudieron, en efecto, solventar la miseria rural ni detener la concentración de riqueza en los carteles bancarios e industriales. La incapacidad gubernamental para resolver la grave situación económica y las supuestas amenazas en Manchuria suscitó la maquinación por parte de la oposición civil y militar de varias conjuras en marzo y octubre de 1931 para derrocar al gabinete. Otros oficiales que consideraban al Gobierno débil decidieron actuar por su cuenta en Manchuria en septiembre de ese año.