Antonio María Sinforoso Arboleda Vergara y Arrachea Mosquera (Popayán, 16 de julio de 1770-17 de marzo de 1825) fue un abogado, mecenas, educador y naturalista neogranadino.

Fue pionero de la abolición de la esclavitud y prócer de la Independencia de Colombia.

Biografía

Nació en Popayán en el seno de una familia de alcurnia de origen español, estrechamente vinculada a su región desde el .Arboleda Valencia, Hernán (1981). Familia Arboleda en Descendencia española de algunas familias colombianas, págs. 9-35. Popayán: Editorial de la Universidad del Cauca. Fueron sus padres Francisco Antonio Arboleda y Vergara y Juana Francisca Arrachea y MosqueraArboleda, Gustavo (1962). Diccionario Biográfico y Genealógico del Antiguo Departamento del Cauca. Bogotá: Guadalupe, pág. 10. y en la pila bautismal recibió los nombres de Antonio María Sinforoso.

Inició sus estudios en el Real Seminario de su ciudad, donde tuvo por condiscípulos a varios de quienes desempeñarían un papel destacado en la Nueva Granada y posteriormente en la Gran Colombia durante la primera mitad del , entre ellos, Jerónimo de Torres y Tenorio, Santiago Arroyo y Valencia, Toribio Migüez Rodríguez, Mariano del Campo y Larrahondo, Manuel de Pombo y Mariano Tejada. Se trasladó a Santafé, donde se graduó como doctor en leyes en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en 1791, ocupando en dicho claustro los cargos de consiliario tercero entre 1791 y 1793, catedrático interino de derecho civil en 1792 y vicerrector en 1793.Guillén de Iriarte, María Clara (1994). Nobleza e Hidalguía en el Nuevo Reino de Granada - Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, 1651-1820. Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica - Ediciones Rosaristas Permaneció en la capital hasta los 23 años de edad para luego regresar a su ciudad natal.

Fue un gran defensor y promotor de la instrucción pública y a él se debe la fundación en 1808 de la Escuela Patriótica, centro de enseñanza de las primeras letras que arrojó frutos en corto tiempo. Desde temprana edad mostró inclinación hacia el cultivo de la poesía, y la prosa que se conserva de él se caracteriza «por su forma sencilla, elegante, clara y castiza». Compartió su inquietud intelectual en la tertulia de Mariano Lemos y Hurtado a la cual asistían, entre otros, Ignacio Torres Tenorio; José Félix de Restrepo; Antonio Tejada; Ignacio Del Campo y Larrahondo; Juan A. Rebolledo; Francisco Pombo; Santiago, Mariano y José Antonio Arroyo y Valencia; Toribio Migüez Rodríguez; Mariano Barona; Ignacio y Antonio Fernández; Antonio Medina; Felipe Largacha; y Juan M. Medina.López, José Hilario (1857). Memorias del general José Hilario López, antiguo Presidente de la Nueva Granada, escritas por él mismo. Tomo I. París: Imprenta de D'Aubusson y Kugelmann, pág. 331. El denominador común de todos cuantos asistían a dicha tertulia fue su apoyo a la causa independentista.

Formó parte del grupo de notables que adelantó las labores de empadronamiento conducentes al Censo de Popayán de 1807, bajo la dirección de Santiago Arroyo y Valencia, equipo en el que también participaron Jerónimo de Torres y Tenorio, José de Lemos y Hurtado, José Antonio Pérez de Arroyo y Valencia y Manuel Lora Hurtado, entre otros.Pérez Hernández, María Teresa (2018). Hábitat, familia y comunidad en Popayán 1750-1850. Popayán: Universidad del Cauca, pág. 85.

Amigo, corresponsal y mecenas de Caldas miniaturadeimagen|izquierda|185px|Francisco José de Caldas, El Sabio, (1768-1816), amigo y corresponsal de Arboleda. (Museo Nacional de Colombia, Bogotá).Museo de la Independencia, Bogotá. Francisco José de Caldas según José María Espinosa, grabado sobre papel, litografía de Lemercier, París, 1851, registro 133. miniaturadeimagen|derecha|225px|Ensayo de una memoria sobre un nuevo método de medir las montañas por medio del termómetro y el agua hirviendo, elaborado por Caldas luego de su primera excursión al volcán Puracé con Arboleda. (Biblioteca General, Universidad de Antioquia, Medellín.)

Se consagró al estudio de las ciencias naturales y la meteorología, campos de interés en los que cimentó una estrecha amistad con El Sabio Caldas, con quien había ingresado simultáneamente al claustro del Rosario en 1798,Museo Nacional de Colombia (2002). Francisco José de Caldas, el mercader que escrutaba las estrellas en Serie Cuadernos Iconográficos N° 3, pág. 7. Bogotá: Ministerio de Cultura. a quien apoyó en varios de sus proyectos y con quien intercambió una profusa correspondencia epistolar que fue publicada en su mayoría durante el .Bateman, Alfredo, y Arias De Greiff, Jorge (1978). Cartas de Caldas. Bogotá: Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Antonio Arboleda fue para Caldas en Popayán lo que Santiago Arroyo y Valencia lo fue en Santafé: un amigo y confidente de todas las horas, en quien El Sabio depositaba la mayor confianza, tal como quedó demostrado en dos ocasiones: la primera, cuando le confió los manuscritos que habría de enseñarle a Humboldt; y la segunda, cuando lo eligió como su apoderado para contraer matrimonio por poder en Popayán, el 13 de mayo de 1810.Díaz Piedrahíta, Santiago (2012). Francisco José de Caldas. Bogotá: Panamericana, pág. 82. «Esta sed, este furor de saber y de ser útil me devora; usted conoce bastante a Caldas para convencerse de ello sin prueba», le dice El Sabio a Arboleda en una misiva que le dirige desde Santafé el 21 de marzo de 1802.Bateman, Alfredo D. (1998). Francisco José de Caldas, el hombre y el sabio. Bogotá: Planeta Colombiana Editorial, págs.75 y 85.

El entusiasmo de Caldas por las ciencias fue compartido por Arboleda como amigo y mecenas, pero también como discípulo. Ambos decidieron conformar una sociedad científica en la que participó el hermano de Arboleda, Manuel María Arboleda y Arrachea, quien igualmente aportó fondos de la fortuna familiar para financiar los viajes de Caldas por los Andes ecuatorianos y en cuyas haciendas de Popayán, especialmente en "Poblazón", efectuó El Sabio varias pruebas de sus teorías. En esta sociedad científica también participaron su sobrino Juan José Hurtado y Arboleda, y Jerónimo Torres Tenorio.

La vinculación de Arboleda y de su familia como mecenas de Caldas fue larga, por lo menos hasta 1808, e incluyó proyectos de gran alcance como la fundación de un observatorio astronómico en Popayán y la solicitud a Europa de instrumental técnico del más alto nivel, con el apoyo de Humboldt -quien elaboró la lista de instrumentos- y de algunos otros sabios europeos, con resultados que en alguna medida se lograron.Silva, Renán (2002). Los ilustrados de Nueva Granada 1760-1808. Genealogía de una comunidad de interpretación. Medellín: Fondo Editorial EAFIT, pág. 184. Por ello, en una carta de José Ignacio de Pombo a José Celestino Mutis, éste habla de «(...) el proyecto de mis paisanos los Arboleda para fundar en Popayán un observatorio», siendo Antonio Arboleda y su hermano Manuel María los financiadores e intermediarios, y Francisco Antonio Zea quien traería los instrumentos de París.Gómez Casabianca, Luis Henrique (2010). Próceres y naturalistas. Bogotá: Universidad Militar Nueva Granada, pág. 52.

Desde Popayán, Arboleda le costeó y envió a Caldas libros e instrumentos para sus estudios.Aragón, Arcesio (1925). La Universidad del Cauca. Popayán: Imprenta Oficial del Departamento del Cauca, pág. 81. Participaron juntos en varias excursiones y con Arboleda subió Caldas al volcán Puracé por vez primera, viaje en el que El Sabio descubrió el método para calcular la medida de las montañas, que plasmó en su obra Ensayo de una memoria sobre un nuevo método de medir las montañas por medio del termómetro y el agua hirviendo.Archivo Histórico de la Universidad del Rosario. Ensayo de una memoria sobre un nuevo método de medir las montañas por medio del termómetro y el agua hirviendo, por D. Francisco José de Caldas (1809). Burdeos: Imprenta de Lawalle. pág. 5

Tras ese mismo viaje, ambos elaboraron una Memoria sobre el volcán del Puracé, que contiene la determinación de la vegetación, el análisis de fuentes minerales y observaciones geodésicas, entre otros aspectos.Jaramillo de Zuleta, Pilar (2004). La producción intelectual de los rosaristas 1700-1799 - Catálogo bibliográfico. Bogotá: Centro Editorial Universidad del Rosario, págs. 42-43. El traslado de Arboleda a Antioquia habría de influir en la posterior decisión de El Sabio de instalarse en aquella provincia a comienzos de 1813.

A lo largo de su intercambio epistolar, Caldas reconoce en su amigo Arboleda a un interlocutor de gran valía para compartir con él sus inquietudes científicas...

...y agradece el apoyo permanente que él y su familia le brindan a varios de sus proyectos e investigaciones:

thumb|right|225px|Acta del Concejo de Medellín en que se aprueba el nombramiento del Coronel de Ingenieros Francisco José de Caldas y de Antonio Arboleda como representantes titular y suplente a la Cámara por Medellín (Archivo Histórico de Medellín).Archivo Histórico de Medellín. Comunicaciones sobre nombramiento de representante a la Cámara (1814), código CO AHM, Fondo Concejo, Sección Colonia, tomo 83, folios 5r-8r. Medellín, Antioquia.

Ley de libertad de esclavos en Antioquia

Arboleda desempeñó un papel protagónico en la elaboración y aprobación del proyecto de ley de manumisión de esclavos presentado en el Estado Libre de Antioquia a Juan del Corral, quien a su vez la presentó bajo el título Ley sobre la posteridad de los esclavos africanos y sobre los medios de redimir sucesivamente a sus padres, extendida y propuesta para su sanción a la Cámara de Representantes del Pueblo por el Excelentísimo Dictador Ciudadano Juan Bautista del Corral.Gutiérrez Ardila, Daniel (2015). La politique abolitionniste dans l'État d'Antioquia, Colombie (1812-1816) en Le Mouvement social N° 252. París: Éditions Fondation Maison des Sciences de l´homme, págs. 55-70.

El cuerpo legislativo de ese Estado consideró la propuesta, elaborada conjuntamente por el diputado Arboleda, Vicepresidente de dicho órgano, y los diputados José Miguel De la Calle, Presidente; José Félix de Restrepo; Pedro Arrubla; y José Antonio Benítez. El proyecto fue aprobado definitivamente el 20 de abril de 1814Davis, Robert H. (1993). African Slavery en Historical Dictionary of Colombia. Metuchen: The Scarecrow Press, pág. 49. y estuvo en vigor hasta que Antioquia fue ocupada nuevamente por el ejército español durante la Reconquista.Montoya y Montoya, Rafael (1961). José Félix de Restrepo - Obras completas. Medellín: Bedout, págs. 265-266

La importancia y trascendencia de esta ley pionera estriba en que declaró libres los partos de las esclavas.Galvis Noyes, Antonio José (1980). La abolición de la esclavitud en la Nueva Granada (1820-1852) en Revista del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, pág. 51. Bogotá: Universidad del Rosario. Adicionalmente, impuso a los amos la obligación de mantener a los libertos hasta los dieciséis años de edad; dispuso que los que tuvieran herederos forzosos dejaran libre por su testamento la décima parte de sus esclavos y la cuarta los que no tuvieran tales herederos; estableció para la manumisión sucesiva una contribución anual de 2 pesos por cada esclavo varón y 1 por cada mujer; y prohibió la importación y exportación de esclavos y que los hijos de éstos fueran separados de sus padres. miniaturadeimagen|derecha|235px|Carta de Arboleda al presbítero Fernando Caicedo y Flórez desde su exilio en Madrid, en 1820. (Archivo Histórico Cipriano Rodríguez Santamaría, Universidad de la Sabana, Bogotá). La Independencia