El Nevado del Tolima (también conocido como la montaña Dulima desde antes de la conquista por los nativos indígenas) es un volcán localizado en la Cordillera Central de los Andes de Colombia, en jurisdicción de los municipios tolimenses de Anzoátegui e Ibagué. Junto con los volcanes Nevado de Santa Isabel, Nevado del Ruiz, Paramillo de Santa Rosa, Paramillo del Quindío y Paramillo el Cisne, hace parte del área protegida del parque nacional natural Los Nevados.Ingeominas - Volcán Nevado del Tolima

Este volcán activo es llamativo por su forma cónica que se asemeja al volcán Cotopaxi en Ecuador (e incluso es más exigente que aquel, debido al mayor desnivel y el campamento en carpa que requiere su ascensión), que culmina con un pequeño glaciar en su única cumbre (Ideam, 2012). El Nevado del Tolima presenta un cono volcánico simétrico de alta pendiente, cuya cima alcanza los 5220 metros sobre el nivel del mar. Su morfología favorece un patrón de drenaje radial excéntrico, en el cual nacen importantes corrientes hídricas como los ríos Totare y Combeima, este último afluente del río Coello, que a su vez desemboca en el río Magdalena. Hacia las laderas cercanas a la cumbre es posible encontrar antiguos flujos de lava que se intercalan con pequeñas lenguas glaciares que bajan hasta los 4800 o 5000 metros de altitud.

De acuerdo con información actual proporcionada por el Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia, el Nevado del Tolima cuenta en la actualidad con un casquete glaciar que abarca aproximadamente 2,8 km² y contiene un volumen estimado de 69 millones de metros cúbicos de hielo. Por consiguiente, este glaciar constituye un punto de interés tanto para los aficionados al montañismo como para quienes se dedican a la investigación ambiental, dado que se sitúa en la cima del volcán y puede observarse desde distintos sectores del Parque Nacional Natural de Los Nevados.

Por otra parte, en años previos se calculaba que la extensión glaciar del Nevado del Tolima era de 0,74 km² en 2010, según el análisis de imágenes satelitales RapidEye. Dicho valor representaba, en ese momento, el 2% del área glaciar total en Colombia. Asimismo, el estudio realizado por Ingeominas en 1998 indicó un espesor medio de 70 metros en la parte más elevada y plana del glaciar. Estas discrepancias podrían deberse, por un lado, a diferencias en las técnicas de medición empleadas, y por otro, a transformaciones reales en la masa glaciar originadas por procesos climáticos y geológicos.

Desde Bogotá y Soacha es visible en las localidades orientales y del sur, así como en los Cerros de Suba.

Es vigilado por el Servicio Geológico Colombiano a través del Observatorio Vulcanológico de Manizales, y se mantiene en nivel de alerta 4 o verde, que lo clasifica actualmente como un "volcán activo de comportamiento estable".

El Nevado del Tolima es una de las tres montañas más altas del complejo volcánico Ruiz-Tolima y la segunda masa glaciar más pequeña del país después del Santa Isabel. Cuenta con una única cumbre y está conformado por siete glaciares: Shimmer, Pijao, Totare, Kraus, Ambalá, Dulima, Combeima.

Ríos y quebradas provenientes del glaciar:

El volcán-nevado del Tolima con su estructura casi simétrica, posee un patrón radial de drenaje en la parte alta. El glaciar residual depositado sobre la cima sirve de alimentación a las cuencas de los ríos Totare, San Romualdo, Toche y Combeima. Este último siendo la principal fuente hidria del municipio de Ibagué. Todas estas corrientes drenan a la vertiente oriental de la cordillera Central, directamente al río Magdalena.

Geología La formación del Nevado del Tolima ocurrió sobre un basamento geológico de vulcanitas mio-pleistocénicas y rocas cristalinas. Su evolución geológica se divide en dos etapas durante el periodo Cuaternario: una fase inicial caldérica (Tolima antiguo), y una etapa posterior de construcción del cono actual (Tolima moderno).

La arquitectura volcánica está compuesta principalmente por andesitas de dos piroxenos, depositadas tanto en erupciones explosivas (piroclastos, flujos de ceniza, bloques y escoria) como efusivas (lavas masivas y en bloques), acompañadas de lahares favorecidos por el casquete glaciar.

En los últimos 14 000 años el volcán ha presentado al menos dos grandes episodios eruptivos plinianos, cuyos penachos alcanzaron alturas de entre 10 y 18 km y dejaron extensos depósitos de piroclastos que aún representan amenaza para las poblaciones aledañas.

Entre los peligros volcánicos más relevantes están la caída de ceniza y bombas estos se encuentran lavas, tanto masivas como en bloques, depósitos de flujos piroclásticos de ceniza, bloques y escoria, así como depósitos originados por la caída de piroclastos.  La presencia de un casquete glaciar ha favorecido condiciones propicias para la formación de flujos de lodo (lahares).

Montañismo El nevado del Tolima es reconocido por los montañistas colombianos y de todo el mundo, dada la dificultad en el ascenso, resultado de sus empinadas y escarpadas cumbres de lava que constituyen el cono volcánico.

El principal acceso al volcán se realiza partiendo desde la ciudad de Ibagué hasta el sector de El Silencio, pasando por los corregimientos de villa Restrepo, Pastales y Juntas. De allí en adelante se desprenden varios caminos que conducen hasta la cima. La otra ruta de ascenso concurrida por los montañistas es la denominada ruta norte, la cual se toma desde el corregimiento de Juntas a mano derecha por donde desciende la quebrada las perlas, pasando por los sitios; termalito, estambúl y el alto de Nieves, donde se realiza un pequeño descenso hacia la escuela el Salto, continuando con el ascenso esta vez menos inclinado hacia el alto de boquerón e ingresando al páramo y al valle de los frailejones.

Esta ruta conduce de igual manera hacia los termales de Cañón a los 4000 MSNM aprox. Sitio ubicado en la base del nevado y donde se puede descansar, pernoctar y tomar un baño de aguas termales, póstumo a hacer el ataque a la cumbre que se encuentra a 7 horas aproximadas.

Fuentes termales En el edificio volcánico del Nevado del Tolima se han identificado y clasificado al menos cuatro fuentes termales naturales. Las temperaturas de estos manantiales varían entre los 52 °C en la fuente termal Don Camilo y los 24 °C en la fuente termal Aquilino. Estas aguas presentan potenciales de hidrógeno (pH) cercanos a la neutralidad. En cuanto a la conductividad eléctrica, Don Camilo registra 5,6 mS/cm con una concentración de sólidos totales disueltos de 3323 mg/kg, mientras que Aquilino presenta una conductividad de 1,5 mS/cm y 1651 mg/kg de sólidos disueltos. Las fuentes termales Cebollal y El Termal también se localizan en la zona y muestran valores intermedios.miniaturadeimagen|320x320px|Nevado del Tolima. Paisaje de alta montaña con frailejones y visitantes.|alt=En esta imagen se observa el paisaje de páramo lleno de frailejones, planta reina de estos ecosistemas, al fondo se observa la cima del nevado del Tolima, blanca y con algunas nubes que se concentran muy cerca de la cima dejando el cielo completamente despejado y azul.

Monitoreo glaciar participativo El monitoreo glaciar en el Nevado del Tolima surgió como una iniciativa comunitaria y científica que buscó llenar un vacío de información sobre el comportamiento de los glaciares en esta región. Aunque el Ideam ya venía desarrollando estudios en otras áreas del país, como los parques nacionales El Cocuy y Los Nevados, no se contaba con registros específicos del sector Shimmer del Volcán Nevado del Tolima. Fue durante una conferencia en Ibagué, en 2019, donde se gestó un proyecto participativo conformado por jóvenes estudiantes y guías de alta montaña, quienes, en el marco de sus recorridos, comenzaron a recolectar datos útiles para calcular el balance de masa glaciar de ese sector. Esta propuesta representó un punto de partida importante para integrar la observación local al monitoreo científico.

Posteriormente, a partir del año 2021, se fortaleció la participación de comunidades locales en el proceso de observación y recolección de información, permitiendo ampliar la cobertura del monitoreo glaciar en esta zona. Esta labor ha sido acompañada por talleres, conferencias y espacios de formación, en los que se han compartido conceptos de glaciología con campesinos, guías turísticos y estudiantes. Gracias a esta articulación entre saberes científicos y conocimiento local, se ha logrado una mayor comprensión del impacto del cambio climático en los glaciares del Tolima, así como una valoración más profunda del rol que las comunidades pueden tener en la protección de estos ecosistemas de alta montaña. miniaturadeimagen|Nevado del Tolima|alt=Cima del nevado observada desde algun punto urbano

Cobertura glaciar

El Nevado del Tolima posee un casquete glaciar que, aunque reducido en comparación con otros volcanes del país, ha sido objeto de numerosos estudios glaciológicos. Su cobertura de hielo se ha visto afectada de manera significativa por el cambio climático, con un marcado proceso de retroceso a lo largo del .

En 1850, durante la llamada *Pequeña Edad de Hielo*, el área glaciar del Nevado del Tolima se estimaba en aproximadamente 8,6 km², con un volumen cercano a los 112 millones de metros cúbicos de hielo. Para 1987 esta área se había reducido a 2,1 km² y en 1991 a 1,9 km², lo que representa una pérdida acumulada de más del 75 % de su superficie glaciar en poco más de un siglo.Mora, H., Guarnizo, L. F., & Murcia, A. (1994). Volcán Nevado del Tolima: Generalidades y consideraciones glaciológicas. Boletín Geológico, Vol. 35, N.º 2-3. INGEOMINAS.

Los glaciares que conforman el casquete del Nevado del Tolima incluyen: Glaciar de la Cumbre Glaciar Combeima Glaciar Totaré Glaciar San Romualdo Glaciar Toche Glaciares Pijao y Schimmer (en la cara norte)

La superficie total de la capa de hielo en 1991 fue estimada entre 7,0 y 7,8 km², con un volumen de entre 0,2 y 0,4 km³, según estudios del geólogo Jean-Claude Thouret y otros investigadores, basados en fotografías aéreas y mediciones topográficas.

El retroceso glaciar se ha acelerado desde la década de 1950. De acuerdo con registros fotográficos y mediciones de campo, la tasa de pérdida anual promedio entre 1850 y 1991 fue de aproximadamente 0,8 millones de m³ por año. El glaciar Schimmer, por ejemplo, presentaba en 1943 un abultamiento en su parte superior que había desaparecido por completo en 1991. miniaturadeimagen|Dinámica glaciar Nevado Tolima 1850 - 2016

Deshielo alt=Vista del Nevado del Tolima desde su ladera oriental. En la imagen se observa una amplia cobertura de nieve reciente, típica de las zonas más elevadas del macizo, junto a formaciones rocosas volcánicas y un paisaje de páramo en el horizonte. Este volcán estratovolcánico, ubicado en el Parque Nacional Natural Los Nevados, alcanza una altitud aproximada de 5.215 metros sobre el nivel del mar y conserva uno de los glaciares más pequeños y frágiles de Colombia.|miniaturadeimagen|444x444px|Cumbre Nevado del Tolima. Ubicado en el Parque Nacional Natural Los Nevados. El Nevado del Tolima ha experimentado un retroceso glaciar sostenido y drástico a lo largo de más de un siglo. Un estudio de 2018, que complementa datos históricos del IDEAM, muestra que su superficie se redujo de 858,3 hectáreas (ha) en 1850 a 170 ha en 1996 y 74,8 ha en 2010. Una medición más reciente, de febrero de 2017, situó el área glaciar en solo 62,9 hectáreas, lo que representó una pérdida del 15,98 % de su masa en tan solo siete años (periodo 2010-2017). Las proyecciones de este estudio alertan que, de continuar esta tendencia, el servicio ecosistémico hídrico del nevado podría desaparecer para el año 2050.