En biogeografía, se denomina nativa invasora o invasor nativo al taxón específico o subespecífico que, dentro de su área de distribución original y a causa de una alteración antrópica o anormalidad natural excepcional, sus números poblacionales han aumentado exponencialmente, al punto de producir perjuicios significativos a las actividades humanas o alteraciones de magnitud en los ecosistemas nativos, impactando negativamente sobre los valores de conservación, a un nivel de perturbación tal que obliga a evaluar o aplicar métodos de control de sus efectivos para morigerar o anular el trastorno producido.Carey, M. P., Sanderson, B. L., Barnas, K. A., and Olden, J. D. (2012). Native invaders–challenges for science, management, policy, and society. Frontiers in Ecology and the Environment, 10(7), 373-381.Simberloff, D. (2011). Native invaders. In: Simberloff D and Rejmánek M (Eds). Encyclopedia of biological invasions. Berkeley and Los Angeles, CA: University of California Press. 250px|thumb|right|Un venado cola blanca (Odocoileus virginianus), una especie que en parte de su distribución se comporta como invasora nativa. 250px|thumb|right|Muchas especies de gaviotas se comportan como invasoras nativas, en este caso, una gaviota cocinera (Larus dominicanus).
Su existencia suele ser la expresión de procesos complejos, por lo que representan un conjunto inusual de desafíos para la ciencia, la gestión, la política y la sociedad, requiriendo de análisis adicionales y diferenciados de los que se utilizan para hacer frente a las invasiones por taxones exóticos o introducidos.APN (2007). Lineamientos estratégicos para el manejo de especies exóticas en la APN. Administración de Parques Nacionales, Buenos Aires, Argentina.Valéry L., Fritz H., Lefeuvre J. C., and Simberloff D. (2009). Invasive species can also be native. Trends Ecol Evol 24: 585. Los invasores nativos representan un riesgo importante para la fauna y flora nativa; incluso se llegó a comprobar que pequeños cambios en la abundancia relativa de alguna especie de la comunidad condujeron a cambios sustanciales en las redes tróficas.Acevedo P and Cassinello J. 2009. Human-induced range expansion of wild ungulates causes niche overlap between previously allopatric species: red deer and Iberian ibex in mountainous regions of southern Spain. Ann Zool Fenn 46: 39–50. En muchos casos han reducido o extirpado poblaciones de otras especies nativas, llegando incluso a ser determinantes para que algunas especies sean clasificada como amenazadas o en peligro. El mayor obstáculo para su control suele ser el lograr convencer a la opinión pública de que una especie nativa puede haberse transformado en un problema, para así poder posteriormente generar un amplio apoyo para aplicar sobre las mismas, acciones de manejo con base científica.Dougherty E. M., Fulton D. C., and Anderson D. H. (2003). The influence of gender on the relationships between wildlife value orientations, beliefs, and the acceptability of lethal deer control in Cuyahoga Valley National Park. Soc Natur Resour 16: 603–23. El concepto es utilizado tanto para animalesHorsley S. B., Stout S. L., and DeCalesta D. S. (2003). White-tailed deer impact on the vegetation dynamics of a northern hardwood forest. Ecol Appl 13: 98–118. como para plantas.Ansley R. J. and Rasmussen G. A. (2005). Managing native invasive juniper species using fire. Weed Technol 19: 517–22.
Causas que los generan
En todos los tipos de ecosistemas, las actividades humanas pueden promover la aparición de invasores nativos. Estos logran dominar a la comunidad al explotar oportunidades de nicho creadas por las actividades humanas o vacantes como resultado de la pérdida o disminución de otras especies nativas. Estos procesos pueden ocurrir por variadas razones, siendo las principales resumidas en tres tipos.
Una de ellas es el cambio climático antrópico, el cual facilita el crecimiento de la población de especies nativas a través de un aumento de los porcentajes de supervivencia o un incremento de las tasas de reproducción, haciendo que la abundancia de un taxón nativo se eleve a niveles muy superiores a los observados previamente, pudiendo llegar a un dominio completo de la comunidad.Goodrich J. M. and Buskirk S. W. (1995). Control of abundant native vertebrates for conservation of endangered species. Conserv Biol 9: 1357–64.
Una segunda e importante causa son las modificaciones del hábitat o del ambiente regional mediadas por humanos, lo que puede llevar a algunos taxones a un aumento numérico y, concomitantemente, al de sus acciones de predación o competencia, excediendo los niveles naturales. En este grupo se incluyen la supresión de incendios forestales, la urbanización,Bolten A. B., Crowder L. B., Dodd M. G., et al. (2011). Quantifying multiple threats to endangered species: an example from loggerhead sea turtles. Front Ecol Environ 9: 295–301.Grubbs, S. E., and Krausman, P. R. (2009). Use of urban landscape by coyotes. The Southwestern Naturalist, 54(1), 1-12. la eliminación de depredadores,Rooney, T. P. (2001). Deer impacts on forest ecosystems: a North American perspective. Forestry: An International Journal of Forest Research, 74(3), 201-208.Miller, S. G., Bratton, S. P. and Hadidian, J. (1992). Impacts of white-tailed deer on endangered plants. Nat. Areas J. 12, 67–74. la creación de nuevos soportes o hábitats de nidificación,Roby D. D., Collis K., Lyons D. E., et al. (2002). Effects of colony relocation on diet and productivity of Caspian terns. J Wildlife Manage 66: 662–73. la desforestación, la forestación,Livezey K. B. (2010). Killing barred owls to help spotted owls I: a global perspective. Northwestern Nat 89:185–190. la nueva oferta tróficaCucherousset J. and Olden J. D. (2011). Ecological impacts of nonnative freshwater fishes. Fisheries 36: 215–30. representada especialmente por la agricultura o la ganadería, el aumento de la superficie de determinados hábitats,Maranto C. J., Good T. P., Wiese F. K., and Parrish J. K. (2010). Impact of the potholes reservoir Caspian tern breeding colony on outmigrating juvenile salmonids in the mid-Columbia River. T Am Fish Soc 139: 362–81. etc.Didham R. K., Tylianakis J. M., Gemmell N. J., et al. (2007). Interactive effects of habitat modification and species invasion on native species decline. Trends Ecol Evol 22: 489–96.
Una tercera forma importante es la liberación intencional —dentro de su distribución indígena— de cantidades de ejemplares de un determinado taxón, por considerarlo de alto valor económico. Esto puede afectar a otras especies consideradas de poco valor para la economía humana, pero fundamentales para el funcionamiento del ecosistema. Tales invasiones a menudo pasan desapercibidas, pero pueden tener efectos considerables.Hirner J. L. M. and Cox S. P. (2007). Effects of rainbow trout (Oncorhynchus mykiss) on amphibians in productive recreational fishing lakes of British Columbia. Can J Fish Aquat Sci 64: 1770–80.
Desafíos que representan y métodos de control
Los invasores nativos, al ser per se nativos y no exóticos, plantean un conjunto inusual de preguntas para la investigación científica, así como desafíos para las estrategias de gestión de manejo de fauna, la educación pública, la aplicabilidad de los programas de conservación de las especies silvestres, la legislación ambiental y la administración política. Su detenido estudio, efectuado mediante el desarrollo de investigaciones multidisciplinarias, implica esfuerzos de la comunidad científica y los agentes gubernamentales. Esto es fundamental para acumular la información necesaria para, posteriormente, los responsables de la formulación de políticas puedan definir cuáles deberán ser las acciones más adecuadas para contenerlos o combatirlos, atendiendo al mismo tiempo a los variados objetivos de los distintos actores interesados, casi siempre, antagónicos. Convencer a todas las partes concernientes a cumplir con las medidas de gestión escogidas, destinadas a controlar a los invasores nativos, plantea importantes desafíos sociales. Del mismo modo, es de esperar posibles oposiciones de la opinión pública no directamente implicada,Shine R. and Doody J. S. (2011). Invasive species control: understanding conflicts between researchers and the general community. Front Ecol Environ 9: 400–06. la cual, si ya pone reparos en ejercer control letal sobre algunas de las especies exóticas,Bremner A. and Park K. (2007). Public attitudes to the management of invasive non-native species in Scotland. Biol Conserv 139: 306–14.Schlaepfer M. A., Sax D. F., and Olden J. D. (2011). The potential conservation value of non-native species. Conserv Biol 25: 428–37. se resiste todavía más a hacerlo sobre especies nativas, especialmente si estas son carismáticas.Stansell R., Tackley S., Nagy W., and Gibbons K. (2009). Evaluation of pinniped predation on adult salmonids and other fish in the Bonneville Dam tailrace. Cascade Locks, OR: US Army Corp of Engineers, Bonneville Lock and Dam. Field report.Humane Society vs Locke (2010). No 08-36038 DC, No 3 08-cv00357-MO, Opinion. Un argumento recurrente que esgrimen es que los productores poseen la tendencia a sobreestimar los daños causados por el taxón conflictivo, coadyubados por la escasez de estimaciones independientes de las pérdidas ocasionadas.Failla M., Seijas V. A., Quillfeldt P. & Masello J. (2008). Potencial impacto del loro barranquero (Cyanoliseus patagonus) sobre cultivos del nordeste patagónico de Argentina: percepción del daño por parte de los productores locales. Gestión Ambiental 16:27–40.
Los desafíos se multiplican, por ejemplo, una especie nativa puede haberse trasformado en invasora en una red alimentaria y continuar en estado poblacional normal en otra cercana, lo que claramente crea un problema educativo único, que no se presenta en los casos de especies invasoras no nativas, por lo que los programas de divulgación deben transmitir los matices espaciales y temporales de las estrategias de mitigación, para evitar daños a las especies nativas fuera del área en la que estas son invasivas.Gewin V. (2011). Species management leads to unexpected consequences. Front Ecol Environ 9: 427.
Es clave el identificar los agentes causantes que impulsaron su rápida expansión poblacional, para poder luego intentar neutralizarlos o morigerarlos mediante los esfuerzos de mitigación más efectivos. Del mismo modo, se debe evaluar claramente los conflictos y cuantificar la magnitud real de los daños de una manera neutral. Posteriormente es dable avanzar en el conocimiento de los distintos enfoques de manejo estratégico más adecuados a cada situación, ajustando su aplicabilidad y utilidad y los riesgos asociados, así como testear objetivamente los resultados en términos de costo–beneficio que devengarían, para disminuir o anular los probables efectos secundarios indeseados.