La infertilidad es la incapacidad de una persona, animal o planta para reproducirse por medios naturales. En los seres humanos, la infertilidad es una enfermedad que afecta a la pareja, en donde ésta se ve imposibilitada para concebir un hijo naturalmente o de llevar un embarazo a término después de 1 año de relaciones sexuales constantes (mínimo 3 veces por semana) sin uso de MAC (método anticonceptivo). Hay muchas razones por las que una pareja puede no ser capaz de concebir, o no ser capaz de hacerlo sin asistencia médica.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la infertilidad es "una enfermedad del aparato reproductor definida por la imposibilidad de lograr un embarazo clínico después de 12 meses o más de relaciones sexuales sin protección regular. Se suele recomendar comenzar las evaluaciones de las parejas a partir de este momento, inmediatamente si hay una causa obvia de infertilidad o subfertilidad, o cuando la mujer tiene más de 35 años de edad.
La infertilidad afecta aproximadamente al 15-20 por ciento de las parejas, aunque este valor está infraestimado, puesto que estas son estimaciones que toman como referencia los casos diagnosticados. Estos porcentajes en 2023, corresponden a un estimado entre 48-72millones de parejas y a más de 186millones de individuos en todo el mundo. Aproximadamente el 33 por ciento de los casos se deben a un factor femenino, 21 por ciento se deben a un factor masculino, 40 por ciento es de tipo mixto y el resto (el 6 por ciento) es por causas inexplicables.
Clasificación clínica Infertilidad primaria Cuando una pareja no logra tener un hijo, bien por no poder conseguir el embarazo o bien por la incapacidad de culminar el mismo con el nacimiento de un bebé vivo.
Infertilidad secundaria Cuando una pareja no logra tener un hijo, bien por no poder conseguir el embarazo o bien por la incapacidad de culminar el mismo con el nacimiento de un bebé vivo, después de un embarazo previo o de haber dado a luz un hijo vivo.
Epidemiología miniatura |300px |Infertilidad en el Reino Unido (2009)
Según la OMS las estimaciones de prevalencia varían mucho debido a las diferentes metodologías, las estimaciones globales muestran que entre 48,5 y 72,4 millones de parejas tienen infertilidad. La prevalencia de la infertilidad entre parejas en edad reproductiva oscila entre el 12,6 y el 17,5 por ciento en todo el mundo.
De acuerdo con la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva, la infertilidad afecta alrededor de 6,1 millones de personas en Estados Unidos, equivalente al diez por ciento de la población en edad reproductiva. La infertilidad femenina supone un tercio (~33 por ciento) de los casos de infertilidad, la del hombre otro tercio (~33 por ciento), la combinada del hombre y mujer otro 15 por ciento, y el resto de los casos son "inexplicados".
Etiología Esta sección trata sobre causas no intencionales de esterilidad. Para más información sobre las técnicas quirúrgicas para prevenir la procreación, véase esterilización.
Infertilidad inmune Los anticuerpos antiesperma se han considerado una causa de infertilidad en el 10-30 por ciento de las parejas infértiles. Tanto en mujeres como en hombres, estos anticuerpos actúan directamente contra la superficie de los antígenos del esperma, que pueden interferir con su motilidad y su transporte a través del tracto reproductivo femenino, inhibiendo la capacitación y la reacción acrosómica, la fecundación, la implantación o el crecimiento y desarrollo del embrión. Los factores que contribuyen a la formación de los anticuerpos antiesperma en las mujeres son la alteración de los mecanismos inmunoreguladores, las infecciones, la violación o el sexo anal u oral sin protección. Los factores de riesgo que contribuyen a la formación de los anticuerpos antiesperma en el varón incluyen la rotura de la barrera hemato-testicular, la cirugía, infecciones, prostatitis, cáncer testicular y un fallo en la inmunosupresión, entre otros.
Infecciones de transmisión sexual (ITS) Infecciones con los siguientes patógenos: Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae. Hay una asociación fuerte entre Mycoplasma genitalium y los síndromes producidos en el tracto reproductivo, produciendo un aumento de infertilidad.
Genética En un pequeño subconjunto de varones con infertilidad masculina por factor no obstructivo, donde la causa es desconocida, se han encontrado mutaciones en el gen NR5A1 que codifica para el factor esteroidogénico-1 (SF-1 por sus siglas en inglés). Los individuos más afectados presentan azoospermia y oligospermia.
Infertilidad femenina
Algunos factores que se relacionan con la infertilidad femenina son:
Factores generales Diabetes mellitus, problemas tiroideos, enfermedades suprarrenales. Enfermedad celíaca no diagnosticada ni tratada. Problemas hepáticos, enfermedades renales. Factores psicológicos Factores hipotalámico-pituitarios Síndrome de Kallman Disfunción hipotalámica Hiperprolactinemia Hipopituitarismo Factores ováricos Síndrome de ovario poliquístico Anovulación Reserva ovárica disminuida Disfunción luteal Menopausia prematura Disgenesia gonádica Neoplasma ovárico Factores peritoneales / Trompas de Falopio Endometriosis Adherencias pélvicas Enfermedad pélvica inflamatoria (PID, habitualmente debido a infecciones por Chlamydia) Oclusión tubal Factores uterinos Malformaciones uterinas Fibromas uterinos (leiomiomas) Síndrome de Asherman Factores cervicales Estenosis (oclusión) cervical Anticuerpos antiesperma Moco cervical insuficiente (para el movimiento y supervivencia del esperma) Factores vaginales Vaginismo Obstrucción vaginal Factores genéticos Varias condiciones intersexuadas, como el síndrome de la insensibilidad a los andrógenos. Anorexia
Infertilidad masculina
Los varones también contribuyen a la infertilidad en una pareja. Aproximadamente el 40 por ciento de los casos, los varones son la única causa o una causa contribuyente de la infertilidad en la pareja.
Algunos factores relacionados con la infertilidad masculina son:
Causas pre-testiculares Problemas endocrinos, como diabetes mellitus o problemas de tiroides. Desórdenes hipotalámicos, como el síndrome de Kallmann. Hiperprolactinemia Hipopituitarismo Hipogonadismo debido a causas varias Enfermedad celíaca no diagnosticada ni tratada Factores psicológicos Drogas Alcohol. La concentración de espermatozoides y la cantidad de semen disminuyen con el consumo de tóxicos como el alcohol. A pesar de la tradicional creencia de que una o dos copas de vino al día tienen efecto beneficioso por su carácter antioxidante, a día de hoy sabemos que existen otros productos con las mismas propiedades (zanahoria, uva, tomate, etcétera) que evitan los efectos tóxicos del alcohol. Por todo ello, se debe eliminar o reducir al mínimo el consumo de alcohol para mejorar la fertilidad. Obesidad Sedentarismo. Poca actividad física o pasar mucho tiempo sentado puede llegar a propiciar infertilidad, pues los espermatozoides están más pegados al cuerpo y dicho aumento de temperatura puede afectarlos. Factores testiculares Defectos genéticos en el cromosoma Y Microdeleción del cromosoma Y Conjunto anormal de cromosomas Síndrome de Klinefelter Neoplasia (por ejemplo, seminoma) Fallo idiopático Criptorquidia Varicocele Trauma Hidrocele Síndrome de disgenesia testicular Causas post-testiculares Obstrucción de los conductos deferentes Defectos en el gen de la fibrosis quística Infección: Epididimitis Prostatitis Eyaculación retrógrada Hipospadias Disfunción eréctil Defecto acrosomal / Defecto de penetración al óvulo Consumo de tabaco Según un estudio conducido por la Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva, el tabaquismo es uno de los factores prominentes que contribuyen al bajo conteo espermático en hombres.
Algunas causas de infertilidad masculina pueden determinarse por el análisis de la eyaculación, la que contiene el esperma. El análisis consiste en el conteo del número de esperma y la medida de su movilidad bajo un microscopio:
Producción de poco esperma, oligospermia, o de ninguna esperma, azoospermia. Una muestra del esperma que es normal en gran número pero demuestra movilidad baja o astenozoospermia.
Consumo de alcohol El consumo crónico de alcohol ha demostrado tener un efecto en la calidad del semen. En algunos estudios clínicos retrospectivos se ha demostrado la presencia aumentada de criptozoospermia (presencia de muy pocos espermatozoides vivos en el semen) y azoospermia. También se ha observado una correlación inversa entre la ingesta de alcohol y el volumen de semen o la morfología de los espermatozoides.
Por otro lado, el alcohol tiene un efecto en la regulación epigenética de los espermatozoides (metilación aberrante). La expresión génica diferencial que se propicia con la ingesta de alcohol se traduce en un metabolismo alterado de proteínas involucradas en la maduración de los espermatozoides.
Si bien es conocido que el alcohol produce genotoxicidad en otros tejidos del organismos, el efecto será el mismo en las células germinales. Se observa una mayor fragmentación del ADN en los espermatozoides de bebedores, teniendo esto un riesgo en la descendencia.
En la mayoría de los casos de infertilidad masculina y baja calidad de esperma no hay causas claras que puedan ser identificadas con los métodos de diagnóstico actuales. Se ha especulado que las mutaciones del cromosoma Y pueden ser un factor importante. En la medida en la que el cromosoma Y pasa de padre a hijo, no está protegido de errores de copias, mientras que otros cromosomas se autocorrigen recombinando la información genética de la madre y el padre. Esto puede dejar la selección natural como principal mecanismo de reparación para el cromosoma Y. Microdeleciones en el cromosoma Y se han encontrado en un porcentaje mucho más elevado en hombres infértiles que en los controles fértiles y la correlación encontrado todavía pueden subir como la mejora de las técnicas de análisis genéticos para el cromosoma Y se desarrollan. (Los kits de prueba para el cromosoma Y con microdeleciones PCR marcadores cubrir sólo una pequeña fracción del cromosoma 23 millones de pares de bases y, por tanto, muy probablemente se pierda aún más mutaciones. El estándar de oro para la prueba de mutación genética, es decir, la secuencia completa del ADN de un paciente del cromosoma Y, es todavía demasiado caro para su uso en investigaciones epidemiológicas o incluso diagnóstico clínico).
Infertilidad combinada En algunos casos, tanto el hombre como la mujer pueden ser infértiles o subfértiles, y la infertilidad en la pareja se presenta como una combinación de estas condiciones. En otros casos, se sospecha que la causa es inmunológica o genética; puede que ambas personas sean independientemente fértiles pero la pareja no puede concebir junta sin asistencia.
Infertilidad inexplicable En alrededor del 15 por ciento de los casos, las investigaciones de infertilidad no muestran anomalías. En estos casos las anormalidades probablemente estén presentes, pero no son detectadas por los métodos actuales. Un posible problema puede ser que el óvulo no es liberado en el momento óptimo para su fertilización, que no entre en la trompa de falopio, que el esperma no pueda alcanzar el óvulo, que la fertilización falle, que el transporte del cigoto sea interrumpido, o que la implantación falle.
Se reconoce cada vez más que la calidad del óvulo es de importancia crítica y que las mujeres de edad avanzada tienen óvulos con capacidad reducida para la fertilización normal y exitosa.
Infertilidad inducida y prevención