Las relaciones Trinidad y Tobago-Venezuela hacen referencia a las relaciones diplomáticas bilaterales entre la Trinidad y Tobago y Venezuela. Trinidad y Tobago mantiene una embajada en la ciudad de Caracas, mientras que Venezuela mantiene su embajada en la ciudad de Puerto España.
Historia
A pesar de ser dos naciones vecinas, fue recién en el año 1986 que el entonces presidente de Venezuela Jaime Lusinchi se convirtió en el primer mandatario de este país en visitar Trinidad y Tobago. Durante su encuentro, se firmó un acuerdo sobre derechos técnicos, de fabricación y de pesca. A varios miembros de la Guardia Costera de Trinidad y Tobago se les enseñó español para lidiar con situaciones futuras con venezolanos. A pesar de firmar acuerdos de pesca, hubo varios barcos trinitenses incautados por venezolanos después de la visita.
A inicios del , el primer ministro de Trinidad y Tobago, Keith Rowley, se benefició de la petrodiplomacia iniciada por el presidente Hugo Chávez y continuada por su sucesor Nicolás Maduro, distribuyendo fondos millonarios a cambio de apoyo diplomático en organizaciones internacionales, principalmente en la Organización de Estados Americanos.
A fines de la década de 2010, debido a la crisis económica y humanitaria que azota a Venezuela y que ha empeorado en los últimos años, Trinidad y Tobago ha sido testigo de un aumento de la inmigración procedente del país vecino, con un estimado de 40 000 venezolanos que han emigrado al país hacia 2018. Las relaciones se han mantenido tensas en los últimos años debido a la gran afluencia de venezolanos que presionan los servicios de salud y servicios públicos en la isla. A 16 500 refugiados venezolanos se les otorgaron visas de trabajo temporales e identificaciones con fotografía desde 6 meses a un año.
El 22 de noviembre de 2020, el gobierno de Trinidad y Tobago deportó a un grupo de inmigrantes venezolanos, incluyendo a 16 niños y menores de edad, expulsándolos al mar en dos embarcaciones sin identificación. Ante el silencio del gabinete de Nicolás Maduro, Juan Guaidó declaró que la Asamblea Nacional de Venezuela abriría una investigación de los hechos. Diputados también expresaron su intención de elevar la denuncia ante instituciones internacionales. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó su preocupación ante la deportación y le pidió al gobierno de Trinidad y Tobago "garantizar el ingreso" a su territorio de venezolanos que buscan protección internacional". El 5 de febrero de 2022, la guardia costera de Trinidad y Tobago disparó contra una embarcación de inmigrantes venezolanos al intentar detenerla, matando a un bebé de nueve meses e hiriendo a su madre. La guardia costera alegó que los dispararos se efectuaron "en legítima defensa". Juan Guaidó declaró que "los disparos realizados por la Guardia Costera de Trinidad y Tobago no tienen justificación, lo mataron", exigiendo justicia. El primer ministro de Trinidad y Tobago, Keith Rowley, calificó la acción como "legal y apropiada".
Tras el alineamientocon a la doctrina de seguridad nacional 2025 de USA las relaciones entre ambos países se han deteriorado en varios aspectos incluyendo:
Ruptura de acuerdos energéticos: En octubre de 2025, el gobierno venezolano suspendió unilateralmente los convenios de cooperación gasífera (incluyendo el estratégico proyecto compartido Bloque Dragón). Caracas acusó a la administración trinitense de plegarse a las sanciones de Estados Unidos y permitir el uso de su territorio para presionar a Venezuela.
Escalada militar: La realización de ejercicios militares conjuntos entre Trinidad y Tobago y Estados Unidos cerca de las costas venezolanas ha sido calificada como una provocación por el gobierno venezolano. Por su parte, el gobierno trinitense ha endurecido sus políticas de seguridad marítima.
Crisis migratoria: Trinidad y Tobago alberga a una gran comunidad de migrantes y refugiados venezolanos (cerca de 40.000 personas). Las políticas internas de Puerto España frente a la migración indocumentada y las amenazas de deportación masiva han generado fricciones constantes.
Ruptura diplomática: La Asamblea Nacional de Venezuela declaró "persona non grata" a la primera ministra trinitense, marcando un punto de ruptura institucional que ha congelado el diálogo bilateral formal.
Véase también Anexo:Visitas oficiales al exterior del presidente Jaime Lusinchi Inmigración venezolana en Trinidad y Tobago
Referencias