Nuestra Señora de El Pueblito es una advocación mariana de culto católico. Es una imagen de la Virgen María en su misterio de Inmaculada Concepción tallada en 1631 por el religioso franciscano fray Sebastián Gallegos, en el Convento de San Francisco de la ciudad de Santiago de Querétaro. La sociedad queretana acudía a ella en todo momento en solicitud de ayuda por hambrunas, pestes o sequías.
Actualmente se encuentra y se venera en la Basílica de Nuestra Señora del Pueblito, de Villa del Pueblito (antiguamente llamada Pueblo de San Francisco Galileo), municipio de Corregidora, Estado de Querétaro, en México. Se le venera en el Estado de Querétaro, en Etzatlán, Jal., León, Gto., La Magdalena, Qro., San Juanito de Escobedo, en Templo de San Marcos de Aguascalientes, Ags., en Ciudad Hidalgo, N.L., entre otras poblaciones; además en varios lugares de Estados de Michoacán, Guanajuato, Querétaro y Chihuahua, en la Ciudad de México y en El Paso, Tex., USA.
La Imagen de la Virgen del Pueblito La Imagen es una escultura hecha con varios materiales, sobre todo de pasta de caña de maíz, con alma de quiote, palo santo y palo bobo, mide 53.5 centímetros y medio de alto y pesa un kilo 220 gramos. La primera pintura que la cubría era una túnica de color rosa con un manto azul verde; en 1969, se removieron de la talla las pinturas que le habían sobrepuesto encontrando la primera o más antigua, también se restableció el sobredorado original. Descansa sobre una peana de plata dorada, arísticamente decorada, en cuyo centro está un medallón con la imagen de Santa Clara de Asís, llevando en sus manos la Eucaristía y con su báculo de Abadesa. Durante algunos años estuvo protegida por una concha de plata dorada, realizada por el orfebre Felipe Vázquez, que tiene el fin de proteger a la imagen. Actualmente está protegida por un vaso de plata.
La Imagen es de una talla entera, de pie; con las dos manos juntas por las palmas sobre el pecho; de tez morena, la cabeza descubierta y el pelo suelto, oscuro y lacio; las puntas de los pies, calzan en color negro y sin figuras, aparecen en el parco orlado del borde de la túnica y posan sobre una media luna que solo asoma los extremos por sus lados derecho e izquierdo, y todo el conjunto descansa sobre una pequeña y sobria peana de forma irregular. “Lleva como atuendo una túnica de cuello circular que, ceñida a la cintura, corre en ligerísimos pliegues hasta descansar, con suave movimiento, a los lados de los pies: se agrega un manto cuyos extremos, uno oculto y el otro visible, se juntan en el lado izquierdo de la cintura, cayendo el resto, en una onda sobre la rodilla derecha”.
“Es una talla entera de belleza singular, de mucho valor artístico considerando el estilo y materiales de la época de su realización”.
“Su frente espaciosa limpia hecha para lucir una corona; sus ojos con bondad y la misericordia plasmada en ellos; sus labios finos cerrados, pero prontos a abrirse como un capullo de rosa; el óvalo de su rostro y el hoyuelo de la barbilla denotando estirpe”.
“Muestra unos rasgos característicos de los naturales, en la forma ovalada, con mejillas y perfil bien delineados y delicados en su forma”. “Sus ojos entreabiertos, labrados y pintados en color café claro, son el encanto singular del rostro”.
“Es también evidente a la vista el embarazo de Jesús en su seno virginal”
José Félix Zavala
"no es hermosa, pero en cambio, posee como un poderosísimo imán que atrae hacia ella las miradas e induce los corazones a amarla, a venerarla con muchísimo fervor y piedad.
J. Guadalupe Esguerra Uribe
Tiene junto a sí, a su derecha, una imagen del Niño Jesús, de pie, sosteniendo con la mano izquierda un pequeño Universo rematado en Cruz y bendiciendo con su mano derecha. Está esculpido en palo santo, mide 22 centímetros de altura y pesa doscientos sesenta gramos; es de talla completa sin vestido alguno. Hasta finales del , se le representaba coronado o portando sus Potencias sobre la cabeza la cabeza; pero en la fotografías existentes, antiguas, siempre lleva su corona y aureola y está vestido a la usanza española para las imágenes del Niño Dios, como lo está también la Imagen de la Virgen desde sus orígenes.
Una nube en forma de triángulo sirve de peana a ambas imágenes, la cual se apoya por el vértice y con un saliente en la parte superior derecha sobre el que aparece la Imagen del Divino Infante. Se ha dicho ser muy probable que esta nube sea también de principios del siglo pasado; pues don Valentín F. Frías ni en 1898, al publicar La Patraña de Querétaro, ni en 1900, cuando aparecen las Leyendas y tradiciones queretanas, la menciona y antes da a entender que, por su ausencia, la Imagen del Niño Dios descansa sobre el piso: "La Venerable Imagen tiene a sus pies al lado derecho el Niño Dios en pie", dice después de haber afirmado que una escultura de San Francisco "sostiene sobre su cabeza tres mundos sobre los que descansa la Sagrada Efigie", y don José María Zelaá e Hidalgo, que escribió en 1803 sus Glorias de Querétaro, dice claramente: "el niño que la acompaña está abajo a su lado diestro, junto a una estatua de Nuestro Seráfico Padre San Francisco, que le sirve de peana"; sin embargo, los datos surgidos de una inscripción encontrada en esta peana la hacen resaltar al .
Junto al lado frontal de la nube, está una estatua de San Francisco de Asís, en la que el Patriarca aparece de rodillas y sosteniendo con ambas manos tres mundos que se apoyan sobre su cabeza y simbolizan las tres órdenes que fundó:
1. Frailes Menores: hermanos menores que viven en comunidad la Regla de vida de San Francisco de Asís.
2. Damas Pobres de Santa Clara: Hermanas Clarisas. Son mujeres consagradas que también viven en los Monasterios que profesan la Regla de Santa Clara de Asís y
3. Orden Seglar Franciscana, varones y mujeres que en diferentes estados civiles y eclesiásticos que profesan su Regla de la Tercera Orden Secular de San Francisco, aprobada por el Papa Paulo VI
La escultura de San Francisco es de madera sólida, mide sesenta y un centímetros de la cabeza a las rodillas y de éstas a la orilla del hábito, veintiséis centímetros. En opinión de don Valentín Frías Frías se trata de una talla que data alrededor de los años 1830-1840; sin embargo, el estilo escultórico barroco de la imagen denota la antigüedad de su hechura, como lo atestiguan también las diversas imágenes, en grabados y pinturas, antiguas de la Venerable Imagen de Nuestra Señora del Pueblito.
miniaturadeimagen|Altar Mayor del Santuario de la Virgen del Pueblito|alt=|300x300px
miniaturadeimagen|Tradicional paseo del buey durante las fiestas patronales del Pueblito, Corregidora, Qro.|alt=|300x300px
Eventos históricos
1631 - 1632: El fraile franciscano fray Sebastián Gallegos, escultor hábil e inspirado, residente del convento de San Francisco el Grande de la Ciudad de Querétaro, esculpió en su taller y con sus propias manos esta la Imagen que representa a la Santísima Virgen María en el misterio de su Concepción Inmaculada. 1632: El padre Gallegos regaló la pequeña Imagen a su hermano de hábito fray Nicolás de Zamora, entonces cura de la ciudad de Querétaro y doctrinero de los lugares circunvecinos, quien la colocó, en una capillita cercana al Cué (pirámide Prehispánica) o adoratorio donde los nativos practicaban la idolatría que fueron dejando, acudiendo devotamente a las plantas de María Inmaculada y aceptando la fe cristiana. La Imagen permaneció en la ermita por 82 años. 1686: El Excmo. Señor Arzobispo de México, Don Francisco de Aguiar y Seijas, estuvo en Querétaro y en el Santuario primitivo y aprobó las Constituciones de una Cofradía de Indios destinada al cuidado de la Imagen Original y su ermita. Algunos habitantes del lugar, convertidos y creyentes en Cristo, llegaron a construir pequeñas Ermitas u Oratorios en sus propias casas dedicadas a la Virgen y a los Santos de su devoción, de los cuales se encontraron seis en el terreno donado para la construcción del Santuario en 1714.miniaturadeimagen|Santuario de la Virgen del Pueblito|alt=|300x300px 1714: Inició la construcción del Santuario, financiada por el capitán Pedro Urtiaga, en señal de gratitud por un favor alcanzado por la intercesión de la Santísima Virgen de El Pueblito. La Imagen fue trasladada a una ermita, la segunda, que se levantó en lugar que ocupó el antiguo Camposanto del lugar. Esta ermita se conserva ahora en la explanada hecha una vez que el Camposanto fue destruido. 1731 - 1733: El ayuntamiento de la ciudad de Querétaro emitió su cuarta ordenanza, aprobada por el virrey Juan de Acuña y confirmada por Felipe V de España, donde se indica "que siempre que se experimente sequía, alguna plaga pública o epidemia, se acuda al amparo y patrocinio de esta advocación de la Santísima Señora". Esta ordenanza tuvo por consecuencias: la reglamentación del modo solemne para recibir la Sagrada Imagen, la prohibición de diversiones públicas durante la estancia de la Imagen en la ciudad; y una serie de novenarios promovidos por el ayuntamiento en 1821, para pedir el remedio de las necesidades públicas, en 1822 para "alcanzar las luces necesarias" al Emperador Agustín de Iturbide en su gobierno y en 1823 para conjurar la peste que afligía a la ciudad. 1734: 15 de junio, Fray José Muñoz de Ulloa y el maestro platero Antonio Martínez Zamorano presencian una estrella que se posa en la frente de la Imagen. 1736: El 5 de febrero, la Imagen fue trasladada de la segunda ermita a su nuevo Santuario, aprobado el año 1720, por el Arzobispo de México. Luego, el 5 de agosto, se repitió el milagro de la aparición de la estrella sobre la frente de la Virgen, en el Coro bajo del templo de Santa Clara. 1745: El muy reverendo padre provincial Fr. Antonio de Villalba, por acuerdo y mandato del Capítulo provincial, la juró solemnemente patrona principal de la provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán, de sus Capítulos y Congregaciones, en el actual Templo de San Francisco de la ciudad de Santiago de Querétaro, Qro. 1750: El Papa Benedicto XlV, concedió un Jubileo, a partir del 8 de diciembre de ese mismo año, con indulgencia plenaria, para todos los fieles que visitaran el Santuario, durante 15 años. 1775: El Papa Pío Vl concede Indulgencia Plenaria “Perpetua” a quienes visiten el Santuario el día de la fiesta litúrgica de la Virgen y en la Octava. 1785: El Juramento y Patrocinio de Nuestra Señora del Pueblito sobre la provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán, de la Orden de Frailes Menores (OFM), hecho por el muy reverendo padre provincial, Fr. Antonio de Villalba, OFM., fue confirmado por la sagrada congregación de Ritos de la Santa Sede el año 1787. 1810: El 29 de octubre, en el templo de Santa Clara, fue proclamada generala de los ejércitos realistas por Don Manuel Flon y Don Ignacio García Rebollo, juntamente con el Ayuntamiento y las Autoridades Eclesiásticas. Entonces le fue terciada sobre el pecho la banda del grado militar. En ocasión de este juramento, don Félix María Calleja puso la Imagen en sus banderas. 1821: El 3 de julio, tras la capitulación de la ciudad de Querétaro ante los insurgentes, casi sin derramamientos de sangre, el General Agustín de Iturbide se presentó ante la Virgen que se encontraba en el templo de San Francisco; se arrodilló ante la Imagen, le ofreció su espadín militarmente y le rindió pleitesía, homenaje y vasallaje.