La ocupación aliada de Alemania se inició después de la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, al dividirse el país entre las tres potencias victoriosas (Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética) incluyendo Francia, Polonia y con la participación de Bélgica y Luxemburgo. Las potencias aliadas dividieron el territorio alemán situado al oeste de la línea Oder-Neisse en cuatro zonas de ocupación, teniendo en cuenta las fronteras del Reich en 1937. Los territorios situados al este de esta línea fueron repartidos entre Polonia y la Unión Soviética.
En las últimas semanas de la guerra en Europa, las fuerzas estadounidenses habían avanzado más allá de los límites acordados en las conferencias durante la guerra, llegando a avanzar en algunos sitios más de 200 kilómetros. Cuando hubo finalizado la guerra, la línea de contacto entre las fuerzas soviéticas y estadounidenses fue temporal y después de dos meses, en los primeros días de julio de 1945, las fuerzas estadounidenses se retiraron de las áreas que habían sido asignadas a los soviéticos. Aunque esta división administrativa debería durar indefinidamente, los Estados Unidos, Francia y Reino Unido fusionaron prematuramente sus zonas para contrarrestar cualquier influencia política, económica o militar desde la zona de ocupación soviética, también conocida como Alemania Oriental. El resultado de esta fusión fue el Estado conocido como Alemania Occidental, y desde 1949 la división de Alemania y de su capital Berlín se convirtió en un icono de la Guerra Fría.
Origen
El 7 de mayo de 1945 Dönitz, presidente de Alemania, autorizó al coronel general Alfred Jodl para rendir todas las tropas alemanas en todos los frentes de guerra. La firma se llevó a cabo en Reims el 7 de mayo, y confirmado en Berlín por von Friedeburg, Hans-Jürgen Stumpff y por Keitel por la parte alemana y por Tedder por los británicos, Zhúkov por los rusos, Lattre de Tassigny por los franceses y Spaatz por los estadounidenses, en un documento fechado el 8 de mayo. El gobierno de Dönitz no fue reconocido por los vencedores, y era visto únicamente como un instrumento a su servicio para encargarse del desarme de las fuerzas armadas alemanas, pero los británicos aún confiaban en la necesidad de mantener una autoridad central alemana para poder llevar a poner en práctica la rendición. Finalmente el 23 de mayo, los británicos llevaron a cabo la operación Blackout por disposición de Eisenhower y de acuerdo con el Alto Mando Soviético para finalizar el gobierno de Dönitz. Dönitz y los miembros de su gobierno fueron arrestados el 23 de mayo por Lowell W. Rooks.
Los Aliados establecieron oficialmente el control del gobierno de Alemania el 5 de junio en la Declaración de Berlín, por la que los gobiernos de los Estados Unidos, Unión Soviética, Reino Unido y Francia, asumieron la soberanía y suprema autoridad sobre el territorio alemán, «dada la inexistencia de Gobierno central o autoridad capaz de aceptar responsabilidades por el mantenimiento del orden, la administración del país y de acuerdo con las exigencias de los poderes vencedores». La Declaración de Berlín establecía:
Los recursos alemanes debían estar a disposición de los ocupantes, y a que se debían emprender políticas de desmilitarización, desnazificación, democratización y descentralización. Las cuatro zonas de ocupación aliada en Alemania y en Berlín. El gobierno conjunto de «Alemania como un todo» (Deutschland als Ganzes) a través de un Consejo de Control Aliado, para asegurar la apropiada uniformidad de acción de los comandantes militares por separado para cada una de sus zonas de ocupación. Las decisiones del Consejo de Control debían ser unánimes y bajo su autoridad se constituye un Comité de Coordinación y Directorios funcionales. El comité de coordinación estaba compuesto por un representante de cada comandante jefe y en cada directorio estaba integrado por un representante por cada poder ocupante. Los directorios eran: Ejército de Tierra (Landstreikräfte); Armada (Seestreikräfte); Ejército de Aire (Luftstreikräfte); Transporte (Transport); Asesoramiento político (Gruppe des Politischen Beraters); Economía (Wirtschaft); Finanzas (Finanzen); Reparaciones, envíos y restauración (Reparationen, Lieferungen und Wiedererstat); Interior y Comunicaciones (Innere Angelegenheiten und Nachrichtenwesen); Justicia (Rechtswesen); Prisioneros de guerra y desplazados (Kriegsgefangene und Zwangsverschleppte); y Mano de obra (Arbeitskraft). Las funciones del Comité de Coordinación y de los Directores eran asesorar, supervisar y controlar las actividades cotidianas al Consejo de Control, llevar a cabo las decisiones del Consejo y transmitirlas a los órganos alemanes correspondientes. Aunque el Consejo de Control tenía capacidad legislativa, no tenía capacidad ejecutiva y eran los comandantes en jefe de cada una de las cuatro zonas los que tenían que llevar a cabo y ejecutar esas decisiones en su propia zona.
Para Berlín se establecía una autoridad gubernativa interaliada (kommandatura), bajo la dirección del Consejo de Control, y que estaría constituida por los cuatro comandantes militares de Berlín, que se encargaría de la administración conjunta de la ciudad.
Del 17 de julio al 2 de agosto de 1945, los jefes de gobierno de la URSS, EE. UU. y Reino Unido acordaron en la Conferencia de Potsdam con respecto de Alemania: El establecimiento de un Consejo de Ministros de Exteriores de EE. UU., URSS, Reino Unido, Francia y República de China. Los principios para gobernar Alemania como una única unidad económica, que no llegó a aplicarse Las reparaciones de guerra. La disposición de la Marina de guerra y mercante alemana. La transferencia de territorios al este de la Línea Óder-Neisse para Polonia y URSS La transferencia de población alemana hacia Alemania.
Administración central aliada Política de ocupación miniaturadeimagen|295x295px|División de la Alemania ocupada, donde se muestran los límites de cada zona en relación con los estados alemanes. thumb|Los Comandantes supremos en junio de 1945 en Berlín: Bernard Montgomery, Dwight D. Eisenhower, Gueorgui Zhúkov y Jean de Lattre de Tassigny.
Ya hacia el final de la II Guerra Mundial a las potencias aliadas se les presentaban dos opciones para la resolución de la "cuestión alemana": mantener el antiguo Reich alemán en una forma de neutralidad que ofreciese garantías a soviéticos y aliados occidentales, o la integración de las zonas de ocupación en sus respectivas áreas de ocupación. Cada potencia ejercía autoridad de gobierno en su propia zona y sobre la base de ello emprendía a cabo diferentes políticas hacia las distintas administraciones alemanas a nivel local y estatal. Pero la ausencia de una política común de desnazificación y ocupación llevó a que cada potencia tomara su propio rumbo.
El plan original aliado para gobernar Alemania como un todo, como una unidad, a través del Consejo de Control Aliado, se disolvió en 1946-1947 debido a las crecientes tensiones de la Guerra Fría entre el Oeste y la URSS, y a la política de Francia de mantener a una Alemania débil, descentralizada y en la que podía tomar reparaciones de guerra. Por ello esta política de unidad nunca fue completamente implementada por lo que las cuatro zonas de ocupación funcionaban de forma estanca y casi incomunicadas entre sí. Esto se atribuyó a la imposibilidad de promover un Estado alemán unificado y administrado por los altos mandos de cada zona de ocupación y los desacuerdos sobre el pago de las reparaciones de guerra en la Unión Soviética y Polonia mediante el desmantelamiento de la infraestructura industrial de las zonas de ocupación occidentales. En consecuencia, los altos mandos militares de los sectores estadounidense y británico acordaron la unión económica entre sus zonas de ocupación el 2 de diciembre de 1946, conocida como la Bizona.Nicolas Boér (1964); Alemania en la encrucijada, pp. 199-201 El completo quiebre de la cooperación este-oeste y la administración conjunta en Alemania no llegó a ser más aparente que durante el Bloqueo de Berlín.
Para 1948 la cada vez mayor rivalidad soviético-estadounidense iba a alejar la posibilidad de alcanzar acuerdos firmes que resolvieran la "cuestión alemana" o la unión de las zonas de ocupación en un solo Estado alemán unificado. Por otro lado, la actitud recelosa de Francia también supuso un obstáculo en numerosas ocasiones.
Inicialmente la postura de Stalin era favorable al establecimiento de una Alemania unificada, siempre que ésta fuera un estado neutralizado, desmilitarizado y que, junto a otros países como Austria o Finlandia, estuviera dentro de una especie de “cordón sanitario”.Pilar Chávarri; Irene Delgado (2013), pág. 190 El temor soviético a una nueva amenaza procedente del Oeste (y especialmente, de una Alemania remilitarizada) era el principal punto de la política soviética en Alemania. Por otra parte, la actitud soviética hacia Occidente nunca había sido cortés y de confianza, ya que durante décadas las relaciones entre ambos bloques habían sido particularmente malas. Por ello, cuando los británicos y los estadounidenses crearon un espacio común económico (la llamada "Bizona") en sus dos zonas de ocupación sin consultar ni a soviéticos ni tampoco a los franceses, Stalin interpretó que los estadounidenses lo que realmente perseguían era establecer una Alemania unificada dentro de su esfera de influencia, tanto política como económica.
Francia no se mostró muy entusiasmada con la creación de la Bizona, o de cualquier medida que ellos consideraran que pudiera llevar a una reconstrucción del poderío alemán. Por ello, su principal meta era buscar la forma por la que Alemania se mantuviera lo más dividida posible, y bajo ocupación aliada durante el mayor tiempo posible. Ya la política de Charles De Gaulle había sido la de mantener una mayor independencia francesa respecto a los otros poderes aliados, y después de su salida del gobierno (1946) la política del gobierno de París en Alemania mantuvo estas líneas maestras, aunque cada vez más titubeante. Más que por afinidad ideológica con los soviéticos (para entonces incluso el PCF ya había sido excluido del primer gobierno de Paul Ramadier el 4 de mayo de 1947), los franceses todavía guardaban muy fresco el recuerdo de una humillante derrota y la ocupación nazi, algo que sí compartían con la URSS. No obstante, hacia 1948 las autoridades francesas cedieron ante las presiones de sus aliados occidentales y acabaron por integrar su zona de ocupación junto a británicos y estadounidenses, con lo que la Bizona se convirtió en Trizona.
Ferrocarriles La antigua compañía estatal Deutsche Reichsbahn (DRB) continuó operando los servicios ferroviarios en las cuatro zonas divididas. La oficinas centrales de la compañía (Reichsbahn-Zentralämter, RZA) estaban situadas en Berlín, pero estas habían resultado destruidas por los bombardeos aliados durante el último año de la guerra mundial. Por esta razón, inmediatamente después del final de la guerra la RZA se trasladó a Gotinga, en la zona de ocupación británica.Karl Burmeister, Matthias Heinzel (2001); Die Göttinger Lokhalle, Göttinger Tageblatt GmbH & Co., pp. 77-78Gerhard Granier (1977); Das Bundesarchiv und seine Bestände, pág. 756 Además de Gotinga, en Múnich funcionó otra jefatura de la Reichsbahn encargada de la administración ferroviaria en la zona de ocupación estadounidense.Walter Vogel (1983); Westdeutschland 1945-1950 , Harald Boldt Verlag, pág. 298 El 10 de octubre de 1946 los ferrocarriles en las zonas de ocupación británica y estadounidense formaron la Deutsche Reichsbahn im Vereinigten Wirtschaftsgebiet, mientras que al año siguiente los franceses crearon la Südwestdeutsche Eisenbahn en su zona de ocupación.