miniatura|Extensión aproximada del dialecto andaluz oriental
El andaluz oriental es un dialecto, acento o variedad lingüística propia del español hablado principalmente en las provincias de Almería, Granada y Jaén, aunque, al igual que ocurre con otros dialectos del español, sus límites no están muy bien definidos.
Historia y sociedad Al-Ándalus Antes de la conquista musulmana de la península ibérica, se hablaban en el reino visigodo, una serie de dialectos romances derivados del latín hispánico, que adquirieron algunas formas de las lenguas prerromanas de la península ibérica, que posteriormente pasarían a las nuevas variedades románicas.
Presumiblemente estas variedades existieron entre los siglos VIII y XV, bajo alguno de los varios estados islámicos, pero a partir del período almohade su uso declinó mucho, y es posible que en algunas regiones ya estuvieran extintos hacia finales del . Además del minoritario mozárabe en los territorios musulmanes de Al-Ándalus se hablaba de forma considerable el árabe andalusí junto a otras lenguas minoritarias como las bereberes y las judías. Se cree que las variedades del español andaluz derivan casi enteramente del castellano que se establece en esta área tras la Reconquista: a partir del en la Andalucía bética, y a partir del en la Andalucía penibética (reino nazarí de Granada).
Reconquista Las variedades meridionales del español se formaron aproximadamente entre los siglos XIII y XVII, durante la reconquista, una época donde el español medieval sufrió importantes reajustes fonológicos, por lo que muchos de los rasgos innovadores del español son universales a todo el español meridional o a la mayor parte del mismo, mientras que los rasgos conservados son más frecuentes en el español septentrional.
Los dialectos del español meridional son los comprendidos en la mitad sur peninsular, en las islas Canarias y en gran parte de América. Presentan rasgos menos conservadores en su pronunciación, con rasgos fonéticos diferenciadores muy marcados. Estos dialectos son fruto de la expansión castellana al amparo de la Reconquista hacia el sur y la mezcla de variedades del español del norte y otros idiomas peninsulares.
Conquista del Reino de Jaén Tras la conquista formal del Reino de Jaén (1246), también conocido como el "Santo Reino", fue repoblado por manchegos, valencianos y aragoneses, esto se puede notar en que está mucho menos hibridado con el árabe y el mozárabe, a diferencia del andaluz o el murciano, lo que lo acerca al manchego. El andaluz oriental procede de la evolución del español llevado al Reino de Jaén por hablantes de español nativos de otras regiones y su posterior extensión tras la conquista del Reino de Granada. Es dudosa la presencia de hablantes de mozárabe en el en el Reino de Jaén, ya que por esa época el uso de variedades romances había disminuido mucho en toda el área controlada por los reinos musulmanes. Por esa razón parece que el dialecto sería casi enteramente una evolución de hablas llevadas por castellanos, aragoneses y valencianos, del que existen elementos claramente atribuibles al valenciano medieval. Jaén dependía eclesiásticamente del Toledo y su población estuvo más influida por Toledo y las variedades manchegas que por el Reino de Sevilla.
Conquista del Reino de Granada Desde la Reconquista (1492) hasta el fin de la Rebelión de las Alpujarras (1571) la mayor parte de la población del Reino de Granada era mudéjar, siendo mínima la población procedente de los reinos cristianos. Así, tras las deportaciones ocurridas en 1569, 1570 y 1571, el Reino de Granada quedó prácticamente despoblado; de esta forma, fueron expulsados 140.000 mudéjares. El principal reflejo del árabe, en sus diferentes variedades culta y dialectal estuvo presente en la región entre los siglos VIII y XVII cuando se expulsó a los últimos moriscos. A pesar de esto, el andaluz oriental tiene menos influencia árabe que el andaluz occidental y el murciano.
La procedencia de los repobladores explica la evolución del dialecto andaluz oriental. Como ejemplo, según los documentos acerca de las repoblaciones en el antiguo Reino de Granada, se recoge que en las comarcas del centro de la actual provincia de Almería, casi la mitad de los repobladores que se asentaron eran murcianos, siendo el resto valencianos y jiennenses y, en menor medida, cordobeses, sevillanos y castellanos. Tras estas repoblaciones se expande la semilla generada en el reino de Jaén y se conforma el continuo de dialectos que terminaría dando lugar a lo que hoy se conoce como andaluz oriental.
En Jaén la hispanización es mayor que en el resto. Posiblemente la trashumancia a partir del y otros procesos mantuvieran a Jaén más vinculado con el norte, mientras Granada y Almería no lo estarían tanto, esto puede verse en muchas diferencias internas. Desde el punto de vista jurisdiccional el territorio del reino de Jaén era tanto realengo como señorial, existiendo en él señoríos tanto laicos como eclesiásticos y era tierra de paso para acceder al sur.
Modernidad Es plausible pensar que el dialecto ha seguido una tendencia de hispanización lingüística en los últimos siglos por lo que el dialecto arcaico tendría más elementos fonológicos y morfológicos propios.
Actualidad Diversidad interna
Como sucede con otras modalidades lingüísticas romances, se puede considerar al andaluz oriental como un conjunto de hablas heterogéneas de carácter local o comarcal que comparten rasgos entre sí. Algunos expertos lo han denominado como un parte de un continuo dialectal o una variedad lingüística histórica del español. A su vez, otras clasificaciones lo agrupa junto al andaluz, al manchego, o al murciano. Sus rasgos característicos se presentan de manera distinta y discontinua a lo largo del territorio.
Las diferencias geográficas, al igual que en otros dialectos del español, nunca son abruptas sino graduales, y la transición entre los diferentes dominios dialectales resulta razonablemente progresiva, aunque no exactamente continua. En la transición de una variedad a otra se distinguen isoglosas que en ocasiones tienden a agolparse en torno a una barrera natural. Así, por ejemplo, las distintas hablas de España no son homogéneas, por lo que cualquier generalización debe ser vista con cierta perspectiva.
La clasificación intradialectal en andaluz oriental puede distribuirse por lo común entre dos y ocho grupos de carácter supracomarcal y que suelen coincidir con los límites provinciales. Los rasgos lingüísticos comunes a estas áreas, son mucho mayores que las pequeñas diferencias existentes entre ellas, por lo que esta clasificación es discutible y en gran parte se pueden considerar como una unidad. Los límites de las diferentes hablas entre sí no están del todo claros, salvo casos conocidos y evidentes como el de algunas hablas con características diferenciadas del resto, que se resaltará más adelante.
Su límite geográfico es muy difuminado y probablemente siempre lo ha sido. No hay unanimidad sobre la distribución espacial concreta de los rasgos dialectales dados los límites difuminados que presenta con el dialecto andaluz, el dialecto manchego, y el dialecto murciano, sobre todo en la periferia, donde las hablas locales suponen una transición con las variedades colindantes. La clasificación hecha por Iventia agrupa las diferentes hablas locales en distintos grupos, en los que podemos destacar:
Bajo Andaluz Oriental: Provincia de Jaén y parte este de Córdoba. Alto Andaluz Oriental: Provincia de Almería y noreste de la provincia de Granada. Transicional Granadino: Centro y sur de la provincia de Granada y suroeste de la provincia de Almería. Rasgos encontrados también en el sureste de Córdoba y en la provincia de Málaga.
Fonética y fonología El andaluz oriental presenta una fonética y fonología arcaicas a la vez que innovadoras respecto al español normativo, a la que se suman gran cantidad de aragonesismos, catalanismos y valencianismos fonéticos, fruto de la procedencia de los primeros repobladores. El repertorio consonántico es básicamente el mismo que el del español general, salvo algunas diferencias. Nótese que la mayoría de estos desarrollos están presentes en otras variedades dialectales del español peninsular, muchos rasgos del andaluz oriental lo acercan al andaluz, otros al murciano, y otros al manchego, mientras que otros rasgos son desarrollos autóctonos.
Consonantes aspiradas
Fonema /x/ La /x/ generalmente mantiene la pronunciación velar como en español normativo, a diferencia de la mayoría del andaluz occidental donde se reduce a [h], aunque en algunas zonas puede ocurrir una lenición en [h] por influencia del andaluz occidental. Esta lenición coincide en gran parte con el área de distinción de /s/ y /θ/, y también supone una importante isoglosa frente al andaluz occidental, dándose en la mitad suroccidental de Granada, Poniente Almeriense y pequeñas zonas de la de Jaén.
En algunas zonas como Jaén, la /x/ puede adquirir una pronunciación vibrante múltiple o fricativa uvular sorda [ʀ̥ ~ χ], el denominado ronquido de Jaén.
En ocasiones de énfasis y en algunas palabras pueden aparecer una /x/ epentética, si una palabra comienza por vocal, con sus diferentes variantes [ʀ̥ ~ χ ~ x ~ h]. Por ejemplo: jarte (arte), etc.
En algunas lexicalizaciones el fonema /x/ puede realizarse de forma arcaica como /t͡ʃ/, por ejemplo: gacho (gajo), etc.
Restos del antiguo fonema /h/ El español medieval tenía el fonema /h/, generalmente en palabras con etimología árabe, o proveniente de las palabras patrimoniales con heredadas del latín que tenían /f-/ inicial. Ver: Cambio fonético «f → h» del español.
En el español normativo este fonema no se pronuncia y se considera un arcaísmo, pero en algunos dialectos meridionales se ha conservado, entre los que destaca el andaluz occidental, especialmente en las zonas rurales. En andaluz oriental este rasgo es ocasional, y aunque es posible que estuviera omnipresente en el pasado, apenas hay evidencia de conservación tardía excepto algunas áreas, al igual que en la mayoría de dialectos meridionales. No obstante hay algunas lexicalizaciones fusionadas con el fonema /x/ que pueden alternar con las diferentes variantes de pronunciación de /x/, resultando en [ʀ̥ ~ χ ~ x ~ h]. También hay casos de lexicalizaciones que conservan la /f-/ inicial latina, tal vez por restauración etimológica. En la actualidad este rasgo marginal está en retroceso, también en Andalucía occidental donde es mayoritario.
Aspiración del fonema /f/ La aspiración en el fonema /f/ es un cambio mayoritariamente testimonial, y representa una continuación histórica del cambio fonológico anterior. Consiste en la aspiración de /f/- inicial en [h]. Por ejemplo: Botijuela (Botifuera)
Seseo, ceceo y jejeo alt=|miniaturadeimagen|Mapa de distribución a grandes rasgos de la fusión de sibilantes en Andalucía; seseo, ceceo y distinción El seseo, ceceo y jejeo son fruto de la indistinción de los fonemas /s/ y /θ/ en posición inicial e intervocálica, dando como resultado del seseo a [s], del ceceo a [θ], y del jejeo o heheo a [x ~ h]. También en algunas zonas y ocasiones estos fenómenos se pueden dar sólo en posición inicial de palabra.
Estos fenómenos se dan en gran parte de Andalucía, pero en andaluz oriental su extensión está muy limitada, y se dan normalmente como islas lingüísticas entre una mayoría distinguidora de /s/ y /θ/ al igual que el español normativo. La fusión de sibilantes es una de las principales isoglosas frente al andaluz occidental.
El origen de estas islas lingüísticas en el área es un tanto incierto y podría atribuirse muy posible a una herencia andaluza, valenciana o a un desarrollo autóctono. Destacamos el uso tradicional de estos fenómenos en los siguientes municipios, aunque en la actualidad se están perdiendo en favor de la solución distinguidora:
Seseo:
Córdoba: mayoritario