Los primeros casos de la pandemia de COVID-19 en Italia se confirmaron el 31 de enero de 2020, cuando dos turistas chinos en Roma dieron positivo a COVID-19, enfermedad causada por el SARS-CoV-2. Una semana después, un hombre italiano repatriado de regreso a Italia desde la ciudad de Wuhan, China, fue hospitalizado y se confirmó que era el tercer caso de COVID-19 en Italia. Posteriormente se detectó un grupo de casos, comenzando con 16 casos confirmados en Lombardía el 21 de febrero, 60 casos adicionales el 22 de febrero y las primeras muertes de Italia informadas el mismo día.

A principios de marzo, el brote golpeó a Italia más que en cualquier otro lugar de la Unión Europea, y a septiembre de 2022 es el octavo país con el mayor número de casos confirmados en el mundo. Al día 2 de marzo de 2020, los contagiados eran más de 2000, y los muertos por COVID-19 eran 52, de los cuales 18 ocurrieron durante el día anterior. Ese mismo día el gobierno había dividido el país en 4 zonas de acuerdo al nivel de riesgo con diferentes niveles de restricción de actividades.

Once municipios en el norte de Italia han sido identificados como los epicentros de los dos principales grupos italianos y puestos en cuarentena. La mayoría de los casos positivos en las otras regiones conducen a estos dos grupos. Hasta el 10 de marzo, Italia había realizado 60 761 pruebas para el virus.

El 8 de marzo de 2020, el primer ministro Giuseppe Conte extendió la cuarentena a toda Lombardía y a otras 14 provincias del norte, poniendo a más de una cuarta parte de la población nacional (aproximadamente 14 millones de personas) bajo cuarentena, medida que el día siguiente fue extendida a la totalidad del país (es decir, 60 millones de personas). El 11 de marzo de 2020 Conte prohibió casi todas las actividades comerciales, excepto supermercados y farmacias.

Debido a la importancia del turismo en la actividad económica italiana (13% del PIB), se temió que esta pandemia tuviera consecuencias potencialmente desastrosas. Por su parte, el gobierno italiano informó que destinaría más de 3600 millones de euros para frenar el impacto del virus, algo cercano al 0,2 % del PIB.

El 19 de marzo, Italia se convirtió en el país con el mayor número de muertes confirmadas de coronavirus en el mundo, pero el 11 de abril fue superado por los Estados Unidos.

Un estudio de tres municipios en Italia indicó que el número de muertes puede ser cuatro veces mayor.Another 14 cases of coronavirus have been confirmed in Moldova. Total number reached 80. Publicado el 21 de marzo de 2020. Consultado el 2 de abril de 2020.Coronavirus: Europe now epicentre of the pandemic, says WHO. Publicado el 13 de marzo de 2020. Consultado el 2 de abril de 2020.Coronavirus: Echtzeit-Karte zeigt Zahl der Infektionen in Deutschland, Europa und weltweit. Consultado el 2 de abril de 2020.

Hasta el 1 de noviembre de 2023, se contabiliza la cifra de 26 257 548 casos confirmados; 192 554 fallecidos, y 25 902 311 recuperados del virus (162 683 aún en estado activo).

Antecedentes

El 31 de diciembre de 2019, la Comisión de Salud de Wuhan, Hubei, China, informó a la OMS sobre un grupo de casos de neumonía aguda con origen desconocido en su ciudad. El 9 de enero de 2020, el CCDC informó la identificación de un nuevo coronavirus (más tarde identificado como el SARS-CoV-2) como la causa.

A finales de enero de 2020, luego de la evolución de la epidemia de COVID-19 en China continental, Italia estableció medidas de detección mejoradas, incluidas cámaras térmicas y personal médico, en el aeropuerto de Roma-Fiumicino y el aeropuerto de Milán-Malpensa.

Cronología thumb|400px|Número de casos (azul) y número de muertes (rojo) en una escala logarítmica. El 30 de enero, los primeros dos casos de COVID-19 se confirmaron en Roma. Dos turistas chinos, quienes llegaron a Milán el 23 de enero por el aeropuerto de Milán-Malpensa y viajaron a Roma en un autobús turístico, dieron positivo al SARS-CoV-2 y fueron hospitalizados en el Instituto Nacional Lazzaro Spallanzani para Enfermedades Infecciosas. El gobierno italiano suspendió todos los vuelos hacia y desde China y declaró el estado de emergencia. El primer ministro Giuseppe Conte dijo que Italia era el primer país de la UE en tomar esta medida de precaución.

El 6 de febrero, uno de los italianos repatriados de Wuhan, China, dio positivo al COVID-19, elevando el número total de casos en Italia a tres.

El 22 de febrero, el italiano repatriado se recuperó y fue liberado del hospital. El 22 y 26 febrero, los dos turistas chinos anteriormente infectados dieron negativos al COVID-19 en el Instituto Nacional Lazzaro Spallanzani, en Roma.

Cúmulo de Lombardía

El brote de Lombardía salió a la luz cuando un italiano de 38 años, identificado como Mattia Mestri, dio positivo al COVID-19 en Codogno, provincia de Lodi, Lombardía. Según su esposa, se había encontrado con un amigo italiano que había regresado de China el 21 de enero y que posteriormente dio negativo. El 14 de febrero, se sintió mal y fue a un médico en Castiglione d'Adda. Le recetaron tratamientos para la gripe.

El 16 de febrero, cuando la condición del hombre de 38 años empeoró, se fue al Hospital de Codogno, reportando problemas respiratorios. Inicialmente, no había ninguna sospecha de COVID-19, por lo que no se tomaron medidas preventivas adicionales, y el virus fue capaz de infectar otros pacientes y trabajadores de salud. Más tarde, el paciente, su mujer embarazada, y un amigo dieron positivo. Otros tres casos fueron confirmados en el mismo día, después de que los pacientes reportaron síntomas de neumonía. A partir de entonces, se realizaron extensos controles y verificaciones en todos los que posiblemente habían estado en contacto o cerca de los sujetos infectados.

El hombre de 38 años estuvo asintomático durante semanas, según los informes, llevó una vida social activa y potencialmente interactuó con docenas de personas antes de propagar el virus en el Hospital de Codogno. Posteriormente, fue trasladado al Policlínico San Matteo en Pavía, y su esposa al Hospital Sacco en Milán.

miniaturadeimagen|Voluntarios de Protección civil que llevan a cabo controles de salud en el aeropuerto Guglielmo Marconi en Bolonia.

El 19 de febrero, en Milán, se realizó el torneo de la Champions League, el juego entre Atalanta vs Valencia, que asistieron 40 mil aficionados, que no sabían que varios de los aficionados estaban infectados con el COVID-19. El brote hizo que la ciudad de Milán estuviera en cuarentena.

El 21 de febrero, otros dieciséis se confirmaron – catorce en Lombardía, incluyendo el doctor quién prescribió tratamientos al hombre de 38 años de Codogno, y dos en Véneto.

El 22 de febrero, una mujer de 77 años de Casalpusterlengo, quién adoleció neumonía y visitó la misma habitación de emergencia como la persona de 38 años de Codogno, murió en Lombardía. Incluyendo el hombre de 78 años quien murió en Veneto, el número de los casos en Italia aumentaron a 79. De 76 casos nuevos, 54 se hallaron en Lombardia, incluyendo un paciente en el Hospital San Raffaele en Milán y ocho pacientes en el Policlínico San Matteo en Pavia, diecisiete en Veneto, dos en Emilia-Romaña, dos en Lacio y uno en Piamonte. El 23 de febrero, una mujer de 68 años con cáncer de Trescore Cremasco murió en Crema. El número de los casos en Italia aumentaron a 152, incluyendo catorce pacientes que son tratados en el Policlínico San Matteo en Pavia.

El 24 de febrero, un hombre de 84 años con condiciones médicas preexistentes de Villa di Serio murió en Bergamo mientras estaba hospitalizado en el Hospital Papa Giovanni XXIII. Un hombre de 88 años de Caselle Landi, quién residió en Codogno, murió el mismo día. Un hombre de 80 años de Castiglione d'Adda murió en el Hospital Luigi Sacco en Milán. Él previamente estaba hospitallizado en Lodi debido a un ataque de corazón, y luego fue transferido a Milán cuándo se confirmó como positivo. Un hombre de 62 años con condiciones médicas preexistentes de Castiglione d'Adda murió en el Hospital Sant'Anna en Como. El Gobernador de Lombardía Attilio Fontana anunció que el número de casos en Lombardía había aumentado a 172, con un total de 229 casos confirmados en Italia.

El 25 de febrero, un hombre de 84 años de Nembro, un hombre de 91 años de San Fiorano y una mujer de 83 años de Codogno murieron debido a complicaciones de las infecciones.

El número de casos en Emilia-Romaña aumentó a 23, extendiéndose a través de las provincias de Piasencia, Parma, Módena y Rimini. Todos estos estaban vinculados al cúmulo de Lombardía.

Un nuevo caso relacionado con el brote en Lombardía apareció en Palermo, Sicilia: una mujer de Bergamo de 60 años dio positivo y fue ingresada en el Hospital Cervello. Un hombre de 49 años que previamente visitó Codogno, dio positivo en Pescia, Toscana.

Liguria confirmó que una turista de 72 años de Castiglione d'Adda dio positivo en Alassio, mientras se hospedaba en un hotel. La mujer fue tratada en un hospital en Génova. Más tarde en ese día, se confirmó el segundo caso en Liguria, un hombre de 54 años, que había visitado Codogno por trabajo, dio positivo en La Spezia.

El 26 de febrero, un hombre de 69 años de Lodi con afecciones médicas preexistentes murió en Emilia-Romaña. El alcalde de Borgonovo Val Tidone, Pietro Mazzocchi, dio positivo el SARS-CoV-2 y se sometió a aislamiento voluntario en su hogar.

Se identificaron casos adicionales de seis menores en Lombardía. Una niña de 4 años de Castiglione d'Adda ingresó en el Policlínico San Matteo en Pavía, y una de 15 años fue hospitalizada en el Hospital Seriate de Bérgamo. Dos niños de 10 años de Cremona y Lodi resultaron positivos y dados de alta. Un joven de 17 años de Valtelina, que asistió a una escuela en Codogno, y un amigo de la escuela de Sondrio, también dieron positivo.

Apulia confirmó que un hombre de 33 años de Tarento, que regresó de Codogno el 23 de enero, dio positivo y fue ingresado en el Hospital San Giuseppe Moscati.

Un asesor cercano del gobernador de Lombardía, Attilio Fontana, dio positivo el SARS-CoV-2. Aunque Fontana dio negativo, decidió ponerse también en aislamiento preventivo.

Campania confirmó dos nuevos casos. Una mujer de 24 años de Caserta, que previamente visitó Milán, dio positivo. Una mujer ucraniana de 25 años de Cremona, que previamente visitó Lombardía, llegó a la sala de emergencias de un hospital en Vallo Della Lucania y dio positivo. Ambos fueron trasladados al Hospital Domenico Cotugno en Nápoles, donde se sometieron a aislamiento.

El 26 de febrero, una mujer que había regresado de Milán en los días previos a la emergencia en Lombardía, resultó positiva para el virus en Catania, Sicilia.

El 27 de febrero, dos personas de 88 años y una de 80 años murieron en Lombardía.

Abruzos confirmó que un hombre de 50 años de Brianza, Lombardía, dio positivo y fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos en el Hospital Giuseppe Mazzini en Teramo. Él y su familia se alojaban en su casa de vacaciones en Roseto degli Abruzzi.

El 28 de febrero, cuatro personas murieron, incluido un residente de Lombardía de 85 años en una de las zonas de cuarentena en un hospital en Piacenza, y un hombre de 77 años y otros dos mayores de 80 años.

Hasta el 1 de marzo, había 984 casos confirmados y 73 recuperaciones en Lombardía.

El 4 de marzo, la ministra regional de salud de Emilia-Romagna, Raffaele Donini, y la ministra de territorios, Barbara Lori, declararon que dieron positivo el COVID-19. El gobernador Stefano Bonaccini y los otros miembros del gobierno regional dieron negativo.

El 8 de marzo, el primer ministro Giuseppe Conte extendió la cuarentena para cubrir toda la región de Lombardía y otras 14 provincias del norte.

El 10 de marzo, el primer ministro Conte aumentó el bloqueo de cuarentena para cubrir toda Italia, incluidas las restricciones de viaje y la prohibición de reuniones públicas.