derecha|miniaturadeimagen|Primer plano de la cola amputada de un dóberman. miniaturadeimagen|Cachorro de cocker americano recién descolado. miniaturadeimagen|La caudectomía en caballos también es muy común. La caudectomía (del latín cauda, «cola», y del griego εκτομία ektomia, «corte») es la mutilación total o parcial de la cola de un animal, generalmente con fines estéticos. Se diferencia de la otectomía, que es la amputación total o parcial de las orejas. Es especialmente frecuente en perros, caballos, ovejas y cabras. Se considera una práctica de crueldad hacia los animales y está prohibida en varios países (sólo perros). La amputación del rabo se da en una de dos maneras: un método es restringir el suministro de sangre al mismo con una ligadura de goma durante unos días hasta que este se caiga. Otro método consiste en cercenarlo con unas tijeras quirúrgicas, un bisturí o unas pinzas de burdizzo.A review of the scientific aspects and veterinary opinions relating to tail docking in dogs La longitud a la que se amputan las colas varía según la raza, y a menudo se especifica en el estándar de la raza.

A nivel físico, la caudectomía está relacionada con la presencia de neuromas, dolor crónico, atrofia de los músculos de la pelvis (que a su vez puede conducir a una incontinencia fecal o urinaria y a un compromiso de la integridad del diafragma pélvico, pudiéndose producir una hernia perineal), además de problemas de locomoción, ya que la cola ayuda al perro al equilibrio y la agilidad. A nivel psíquico, la caudectomía afecta negativamente a la habilidad comunicativa del perro, llevándolo a un comportamiento antisocial tanto con personas como con otros canes.

Existen alrededor de 170 razas de perro a las que les puede crecer una cola corta de forma natural (por genética, mutación C189G). Estas colas se asemejan a los rabos que han sufrido caudectomía, pero son un fenotipo natural distinto. Algunas razas que pueden sufrir la mutación C189G son el braco francés, el terrier brasileño, el pastor inglés, el spaniel bretón, el perro de agua español, el mudi o el pastor de los Pirineos. Sin embargo, por la estereotipación de ciertas razas, los criadores les suelen practicar la caudectomía, aunque esto es básicamente una moda. En un estudio de 1996 en Australia, el 82 % de los criadores caninos aseguraban que los perros no experimentan dolor cuando se les amputa la cola («nulo o leve»), mientras que el 76 % de los veterinarios aseguraron que sí sufren («significativo o severo»). En otro estudio de 2016, el 42 % de los participantes asoció ciertas razas a una cola de tamaño pequeño y desconocían que fuese por caudectomía. Por lo que se trata de un tema de consciencia social. Algunas razas a las que se les suele practicar la caudectomía son el airedale terrier, el antiguo pastor inglés (que incluso se le llama alternativamente bobtail «colita», «cola chica»), el cocker spaniel, el grifón, varios tipos de terrier (kerry blue, irlandés, sealyham, galés, Yorkshire...), el caniche, el braco de Weimar, o el bóxer.

Historia

Propósito Históricamente, se pensaba que la mutilación de la cola fortalecía la espalda del animal, le dotaba de mayor velocidad y le prevenía de la rabia, así como de lesiones en las peleas de perros, en las cazas con perro y los juegos de cebo.

La caudectomía se realiza en tiempos modernos con fines profilácticos, terapéuticos o estéticos. Para los canes que trabajan en el campo, como algunos perros de caza, perros pastores o perros terrier, las colas pueden acumular abrojos y espigas, causando dolor e infección y, debido al meneo del rabo, podrían estar sujetos a la abrasión u otras lesiones mientras se mueven a través de matorrales densos. Los huesos de la cola pueden romperse por el impacto en el campo, causando lesiones en la columna vertebral, o los terriers pueden quedar atrapados bajo tierra, lo que requiere que la cola los saque, en cuyo caso el rabo amputado protege al perro de lesiones o traumatismos en la columna. La Asociación Estadunidense de Medicina Veterinaria (The American Veterinary Medical Association, la organización profesional veterinaria más grande de los EE. UU.) niega estas justificaciones y dice que «estas justificaciones para desrabotar de los perros de trabajo carecen de un respaldo científico sustancial. En el estudio más grande hasta la fecha sobre lesiones de la cola en perros, la incidencia fue 0,23 % y se calculó que aproximadamente 500 perros necesitan ser amputados para evitar una lesión en la cola».https://www.avma.org/KB/Resources/FAQs/Pages/Frequently-asked-questions-about-canine-tail-docking.aspx miniaturadeimagen|Las colas de caniche a menudo se amputan por razones estéticas. miniaturadeimagen|Un bóxer con orejas naturales (izquierda) y otro con orejas amputadas y erguidas (derecha). En el primero también se puede observar que tiene la cola amputada.

Práctica moderna La caudectomía en cachorros de menos de 10 a 14 días se lleva a cabo de forma rutinaria tanto por criadores como por veterinarios sin anestesia. Los opositores a estos procedimientos afirman que la mayoría de las amputaciones de cola se realizan por razones estéticas más que por problemas de salud y son innecesariamente dolorosas para el can. Reclaman se desrabota de manera habitual incluso a perros de exhibición o mascotas que no lo necesitan. Señalan que es una cuestión de tradición y convención, con poco argumento científico, y bajo esa lógica existen también numerosas razas de perros de cola larga que tradicionalmente no se mutilan como el pointer inglés, el setter, el perro de pastoreo o el foxhound inglés.

Los canes de gran tamaño, usados por el ser humano para el trabajo de guardia o protección (como el perro policía), se les suele amputar la cola para evitar que sea agarrada en una pelea. Esto es común en varias razas: rottweiler, dóberman, bandog, mastín italiano, boerboel, bóxer, etc.

Un estudio realizado en el Hospital Veterinario de Animales de la Universidad de Queensland encontró que los cachorros muestran signos de dolor cuando se les amputa la cola. De los 50 cachorros observados en el estudio, los 50 vociferaron (chillaron) cuando se les amputaron los rabos, con un promedio de 24 chillidos por cachorro. La Asociación Estadunidense de Medicina Veterinaria ha expresado su preocupación de que el dolor durante este período de desarrollo temprano podría causar daños duraderos: «Hay evidencia en muchas especies de que los estímulos nocivos en el período perinatal pueden alterar permanentemente el desarrollo normal del sistema nervioso central y tener efectos negativos a largo plazo».https://www.avma.org/KB/Resources/LiteratureReviews/Pages/Welfare-Implications-of-Tail-Docking-Dogs-Backgrounder.aspx

Posiciones favorables H. Lee Robinson, M.S., argumenta que las preocupaciones reportadas sobre el corte de la cola carecen de evidencia empírica, y es apoyado principalmente por activistas de los derechos de los animales que «carecen de experiencia con perros de trabajo». Robinson sugiere que amputar la cola de los canes de trabajo a aproximadamente la mitad de la longitud proporciona «beneficios en la prevención de lesiones y la prevención de infecciones, al tiempo que mantiene la longitud suficiente de la cola para la comunicación social. Robinson, sin embargo, no es un veterinario o investigador, sino el propietario del American Sentinel K9, empresa que «entrena perros» y se lucra realizando caudectomías.

Posiciones críticas miniaturadeimagen|El descole mediante gomas es uno de los más frecuentes. Las gomas «asfixian» la cola, dejándola sin flujo de sangre por días hasta que finalmente caen. En su publicación Cosmetic tail–docking of dogs («caudectomía estética en perros») de 1996, Robert K. Wansborough argumenta que la amputación de la cola pone a los perros en desventaja de varias maneras; En primer lugar, los perros usan sus rabos para comunicarse con otros perros (y con personas); un perro sin cola podría tener una discapacidad significativa para transmitir miedo, prudencia, agresión, felicidad, juego...etc. Leaver y Reimchen, en 2007, descubrieron que las colas más largas eran más efectivas que las homólogas más cortas para «transmitir diferentes señales intraespecíficas, proporcionadas por el movimiento de la cola».

También se ha sugerido que ciertas razas usan sus colas como «timón» para nadar, y posiblemente para mantener el equilibrio cuando corren; Por lo tanto, los perros con caudectomía podrían estar en desventaja en comparación con sus compañeros con cola. Los videos que comparan los perros con y sin caudectomía corriendo y saltando muestran que los canes que están amputados tienen que trabajar más para compensar la pérdida de la cola.https://www.youtube.com/watch?v=xuLp56qeeLA El patólogo canino y experto en medicina deportiva Prof. Chris Zink cree que el estrés adicional impuesto en las articulaciones puede tener consecuencias para la salud a largo plazo.

Argumentan que, si realmente la cola del can fuese una amenaza para la vida del mismo, la mera naturaleza se habría encargado de suprimirla mediante la selección natural. De hecho, sugieren que la mutilación del rabo es en realidad una suerte de especismo contra el perro, provocada por la ignorancia del ser humano.

En 2007, Stephen Leaver, un estudiante graduado de la Universidad de Victoria, publicó un documento sobre la mutilación de la cola donde dice encontrar que la longitud de la misma era importante en la transmisión de señales sociales. El estudio encontró que los perros con colas más cortas (colas amputadas) serían abordados con precaución, como si el can que se acercara no estuviera seguro del estado emocional del perro amputado. El estudio continúa sugiriendo que los perros con colas mutiladas pueden crecer para ser más agresivos. El razonamiento postulado por Tom Reimchen, biólogo de la Universidad de Victoria y supervisor del estudio, fue que los perros que crecieron sin poder transmitir señales sociales de manera eficiente crecerían para ser más antisociales y, por lo tanto, más agresivos.

La caudectomía ha sido condenada públicamente por la Asociación Médica Veterinaria estadunidense (American Veterinary Medical Association),https://www.avma.org/KB/Policies/Pages/Ear-Cropping-and-Tail-Docking-of-Dogs.aspx la Asociación de Hospital Animal americana (American Animal Hospital Association), y la Asociación Médica Veterinaria canadiense (Canadian Veterinary Medical Association). Estas organizaciones también han llamado encima organizaciones de raza para sacar docking de todos estándares de raza.

Influencia de kennel clubs Los críticos señalan que los kennel clubs con estándares de raza que no tienen en cuenta a los perros sin caudectomía o otectomía (amputación de las orejas) presionan a los propietarios y criadores para que continúen la práctica. Aunque el American Kennel Club (AKC) dice que no tiene reglas que requieran caudectomía o que hagan que los animales mutilados no sean elegibles para el anillo de exhibición,faq American Kennel Club los estándares para muchas razas ponen a los animales amputados en desventaja para la exhibición canina. El estándar de raza estadounidense para el bóxer, por ejemplo, recomienda que una cola amputada sea «severamente penalizada».Boxer Breed Standard American Kennel Club

La posición de la AKC es que la mutilación de orejas y el corte de la cola son «prácticas aceptables integrales para definir y preservar el carácter de la raza y/o mejorar la buena salud», a pesar de que la Asociación Médica Veterinaria de los EE. UU. (American Veterinary Medical Association) se opone actualmente a esta práctica.

Estatus legal