miniaturadeimagen|309x309px|De izquierda a derecha, Ehud Barak, primer ministro israelí; Bill Clinton, presidente estadounidense; y Yaser Arafat, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (2 de noviembre de 1999) Los Parámetros de Clinton (, Mitveh Clinton) son directrices para un acuerdo definitivo que resuelva el conflicto palestino-israelí. Fueron propuestos por el entonces presidente de los Estados Unidos Bill Clinton tras el estancamiento de las negociaciones que tuvieron lugar entre israelíes y palestinos del 19 al 23 de diciembre de 2000. Los parámetros resumen los compromisos que Clinton consideraba como los mejores posibles dentro de los márgenes de negociación de ambas partes. Los parámetros de Clinton fueron formulados como una base para futuras negociaciones.

La propuesta se presentó el 23 de diciembre. Cinco días después, el 28 de diciembre, el gobierno israelí aceptó los parámetros, aunque con reservas. En una reunión en la Casa Blanca que tuvo lugar el 2 de enero de 2001, Yasser Arafat también aceptó oficialmente los parámetros con reservas. La Casa Blanca lo confirmó al día siguiente con una declaración institucional que afirmaba que "ambas partes han aceptado ya las ideas del presidente con ciertas reservas". En 2005, Clinton escribió que consideraba que las reservas israelíes estaban dentro de los parámetros, mientras que las reservas palestinas estaban fuera de estos. Algunos autores argumentan que los parámetros de Clinton negaban a los palestinos ciertos aspectos que les correspondían legalmente según el derecho internacional y, más específicamente, la soberanía sobre la totalidad de Cisjordania y Jerusalén Este, el derecho de retorno de los refugiados palestinos a las tierras israelíes que habitaban antes de 1948 y el desmantelamiento de los asentamientos israelíes en la Cisjordania palestina.

Contexto El contexto en el que se formularon los parámetros de Clinton es el del fracaso de la Cumbre de Camp David, el consiguiente estallido de la Segunda Intifada (también conocida como Intifada de Al-Aqsa), la cercanía de las elecciones israelíes -en las que las encuestas vaticinaban una derrota del entonces primer ministro Ehud Barak- y el fin del mandato como presidente del propio Bill Clinton, que deseaba concluir ocho años de esfuerzos por la paz en Oriente Medio con una nota positiva.

Las negociaciones de paz palestino-israelíes, que habían quedado paralizadas el 25 de julio de 2000, se retomaron el 19 de diciembre en la Base de la Fuerza Aérea de Bolling, en Washington. El 21 de diciembre, el presidente Clinton presentó un plan para un acuerdo definitivo basado en las conversaciones de paz previas. Cuando se manifestó la incapacidad de ambas partes para llegar a un acuerdo, Clinton ofreció propuestas de intermediación que serían posteriormente bautizadas como "los parámetros de Clinton".

La propuesta había sido diseñada por el enviado de paz para el conflicto palestino-israelí Dennis Ross, aunque incluían conversaciones llevadas a cabo en septiembre entre Ross y los otros miembros de su equipo: Aaron David Miller, Gamal Helal, Jon Schwartz y Robert Malley. No se consultó al presidente Clinton a la hora de redactar las propuestas.

Los parámetros Los parámetros de Clinton nacieron como una propuesta no negociable que debía ser aceptada en un margen de cuatro días para que llevase consigo el apoyo del propio Clinton, y se presentaron verbalmente el 23 de diciembre de 2000.Jewish Virtual Library, Bill Clinton Reflects on 2000 Camp David Summit. Citas de la autobiografía del presidente Bill Clinton, My Life (2005).

En resumen, la propuesta de Clinton incluía la creación de un Estado palestino que incluía entre el 94% y el 96% de Cisjordania; la anexión por parte de Israel de los bloques de asentamientos, que por aquel entonces alojaban a un 80% de los colonos; la concesión de las áreas palestinas de Jerusalén Este a los palestinos y de las áreas judías a los israelíes; una presencia provisional tanto internacional como israelí en el Valle del Jordán, así como la existencia a largo plazo de tres "estaciones de alerta temprana" controladas por Israel en Cisjordania; la soberanía palestina sobre su propio espacio aéreo; y el regreso de los refugiados palestinos tan solo al Estado palestino.Nota: los bloques de asentamientos son grupos de asentamientos israelíes, carreteras exclusivamente judías que los interconectan y carreteras que las conectan con Israel, asó como las tierras expropiadas y requisadas entre los mismos. Los parámetros de Clinton no mencionaban en ningún momento a la Franja de Gaza, aunque Clinton declaró el 7 de enero de 2001 que el Estado de Palestina incluiría este territorio.UNISPAL. Los "parámetros" del Presidente Clinton para un acuerdo completo entre israelíes y palestinos. 7 de enero de 2001. El porcentaje de Cisjordania que quedaría bajo soberanía palestina era, sin embargo, un tanto ambiguo, dado que los israelíes no incluían en esas cifras las zonas anexionadas de Jerusalén Este, la zona de costuras y la parte correspondiente a Palestina en el Mar Muerto.OLP-NAD, 1 de enero de 2001, Official Palestinian Response to The Clinton Parameters (and letter to the international community). Esto disminuía la oferta israelí en torno al 5% menos de territorio.

El 7 de enero de 2001, en una conferencia en el Israeli Policy Forum de Nueva York, el propio Bill Clinton destacó los principales aspectos de su propuesta: El establecimiento de un "Estado de Palestina soberano y viable que se acomode a los requisitos de seguridad de Israel y a las realidades demográficas". Incluiría la Franja de Gaza y "la inmensa mayoría de Cisjordania", mientras que los bloques de asentamientos quedarían incorporados a Israel "con el objetivo de maximizar el número de colonos en Israel mientras que se minimiza la anexión de territorios, para que Palestina sea viable debe ser un Estado geográficamente contiguo"; se necesitarían algunos intercambios de territorios y otros acuerdos para que este acuerdo sea "duradero". Una solución para los refugiados palestinos que les permita volver al Estado de Palestina, aquellos que así lo deseen, o encontrar nuevos hogares en su ubicación actual o en terceros países, incluido Israel, "en consonancia con las decisiones soberanas de estos países". Todos los refugiados deberían recibir una compensación de la comunidad internacional por sus pérdidas, así como ayuda para construir sus nuevas vidas; los Estados Unidos liderarían la recolecta de dinero necesaria para reubicarlos de la manera más apropiada. No se debería esperar que Israel reconozca un derecho de retorno ilimitado a la actual Israel, ya que eso "socavaría los cimientos del Estado de Israel o el motivo para crear el Estado de Palestina". Una "presencia internacional en Palestina que proporcione seguridad fronteriza frente al Valle del Jordán y que controle la implementación del acuerdo final", así como "una Palestina desmilitarizada, una retirada israelí por fases, para garantizar las necesidades de seguridad israelíes en el Valle del Jordán, así como otros acuerdos esenciales que garanticen la capacidad de Israel de defenderse a sí mismo. Cuatro "propuestas justas y lógicas" con respecto a Jerusalén: (a) debería ser una ciudad abierta y no estar dividida, con derechos garantizados de acceso y de oración para todos, alojando las capitales reconocidas internacionalmente de dos Estados, Israel y Palestina, (b) "lo que es árabe debería ser palestino" y (c) "lo que es judío debería ser israelí", mientras que (d) "lo que es sagrado para ambos requiere un cuidado especial para cumplir con las necesidades de todos", con "respeto mutuo para las creencias religiosas y los lugares sagrados de judíos, musulmanes y cristianos". "Cualquier acuerdo debería señalar la decisión de dar fin al conflicto, ya que ninguna de las partes puede permitirse hacer estas dolorosas concesiones solo para volver a recibir nuevas exigencias".

Los parámetros en detalle

Territorio

miniaturadeimagen|238x238px|Vista aérea de la Explanada de las Mezquitas (que quedaría bajo soberanía palestina) y el Muro de las Lamentaciones (junto a una pequeña plaza a la izquierda, que quedaría bajo soberanía israelí). Los parámetros de Clinton proponían un Estado de Palestina que comprendiese entre el 94% y el 96% de Cisjordania, así como toda la Franja de Gaza. Israel se anexionaría el resto del territorio, que incluiría los principales bloques de asentamientos israelíes y en el que habitaban el 80% de los colonos de los bloques. Israel cedería entre el 1% y el 3% de su territorio al naciente Estado de Palestina en intercambios de tierra que compensasen las anexiones. El Estado de Palestina sería territorialmente contiguo y se minimizarían tanto como fuese posible los territorios y la población palestina anexionados por Israel.

Jerusalén

Según los parámetros de Clinton, Israel obtendría la soberanía sobre el Muro de las Lamentaciones, mientras que los palestinos obtendrían la soberanía sobre el resto del Monte del Templo, y ambas partes compartirían las decisiones soberanas sobre las excavaciones llevadas a cabo bajo el propio Monte del Templo, incluido el Muro de las Lamentaciones. Jerusalén Este y su ciudad vieja se dividirían siguiendo patrones étnicos, por lo que Israel obtendría la soberanía sobre los asentamientos judíos y Palestina sobre los barrios palestinos de la ciudad. Ambas partes deberían trabajar para crear mapas que maximizasen la contigüidad territorial de sus territorios.

Refugiados palestinos

miniaturadeimagen|237x237px|Refugiados palestinos huyendo en la Galilea (1948). Los refugiados palestinos podrían volver al Estado de Palestina, ser rehabilitados en sus países actuales o emigrar a terceros países, siempre con el consentimiento de estos. Los parámetros de Clinton exigían a los palestinos que renunciasen en la práctica a su reclamación del "derecho de retorno" a Israel, y a Israel que reconociese el "sufrimiento moral y material causado al pueblo palestino por la guerra de 1948, así como la necesidad de asistir a la comunidad internacional para que afronte el problema". Tanto Israel como Palestina deberían aceptar una de las siguientes fórmulas: (a) "Ambas partes reconocen el derecho de los refugiados palestinos a volver a la Palestina histórica", o (b) "Ambas partes reconocen el derecho de los refugiados palestinos a volver a su patria". Según los parámetros, se crearía una comisión internacional para implementar todos los aspectos relacionados con los refugiados palestinos en el contexto de un acuerdo de paz definitivo, y Estados Unidos lideraría la recaudación de fondos para las compensaciones materiales a los refugiados palestinos. El Estado de Palestina aceptaría a todos los refugiados que deseasen volver a su territorio. Los refugiados que rechazasen volver serían rehabilitados en los países en los que residían en ese momento, podrían emigrar a terceros países y un número limitado de ellos podría reasentarse en Israel si este país así lo aceptaba. Los refugiados palestinos del Líbano tendrían prioridad en la implementación de estas medidas. Ambas partes aceptarían que, tras estas medidas, habría quedado implementada la resolución 194 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que establece "que debe permitirse a los refugiados que deseen regresar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos, que así lo hagan lo antes posible, y que deberán pagarse indemnizaciones a título de compensación por los bienes de los que decidan no regresar a sus hogares y por todo bien perdido o dañado".

Seguridad

miniaturadeimagen|239x239px|Observadores internacionales en Hebrón (2015). La retirada de las tropas israelíes coincidiría con el despliegue de una fuerza internacional que llevaría a cabo labores de vigilancia de fronteras.