Algunos de los principales yacimientos arqueológicos de la Edad del Bronce Antigua en las Cícladas.|miniatura|upright=2 La civilización cicládica (también conocida como cultura cicládica o periodo cicládico) es una cultura arqueológica de la Edad de Cobre y de Bronce de las islas Cícladas, en el mar Egeo, que abarca aproximadamente el periodo del 3300 a. C. al 2100 a. C.

La cicládica forma parte de la civilización egea o, en plural, civilizaciones egeas, que son denominaciones historiográficas para la designación de un grupo de civilizaciones prehelénicas (es decir, anteriores a la civilización griega) que se desarrollaron en la protohistoria en torno al mar Egeo. Además de la cicládica, pertenecen a este grupo las civilizaciones minoica (isla de Creta) y la micénica (Grecia continental europea —particularmente el Peloponeso—). También se ha especulado de una cuarta civilización, la luvita. "Los Luvitas: una nueva civilización aparece en la historiografía de la Antigüedad"

Esta civilización es conocida por los ídolos o estatuillas de mármol, la mayoría femeninos. Muchas de estas figurillas han sido halladas en las excavaciones oficiales pero, sobre todo en los inicios del , bastantes de ellas fueron saqueadas en excavaciones ilegales para satisfacer al creciente mercado de antigüedades cicládicas.

Medio geográfico En mitad del Egeo, entre las Espóradas y Creta, entre la península helénica y Anatolia, se halla el archipiélago de las Cícladas. Estas islas deben el nombre a su disposición aproximadamente circular (kyklos en griego significa círculo) en torno a Delos, la isla sagrada que vio nacer a Apolo. Algunas de las más destacadas son Naxos, Siros, Miconos, Paros, Milo, Sifnos, Amorgós, Tinos, Serifos y Santorini.

Entre las circunstancias geográficas favorables para que aquí surgiera una notable civilización en la Edad del Bronce Antigua puede citarse su posición como una especie de puente en el Mediterráneo oriental, la riqueza del subsuelo y la relativa suavidad de su clima.

Historia Precedentes del Neolítico miniatura|Piedras de obsidiana encontradas en Salíagos, del periodo neolítico (hacia 4000-3000 a. C.) Se exponen en el Museo Arqueológico de Paros. Las raíces de la civilización cicládica se hunden en tiempos remotos. Quizá en el 7000 a. C. Prueba de ello es la difusión de la obsidiana de Milo. De esta isla provienen numerosos objetos cortantes de obsidiana encontrados en diferentes asentamientos prehistóricos del Mediterráneo oriental, especialmente en la costa turca y en Tesalia (Grecia), aunque esto solo demuestra una frecuentación de la zona, que no supone necesariamente la existencia en ella de una base establecida de civilización. De hecho, los primeros indicios de comunidades organizadas en las Cícladas no van más allá del 5000 a. C. Y todavía en el Neolítico final, es decir, en la segunda mitad del cuarto milenio a. C., el grado de desarrollo de estas comunidades cicládicas parece limitado, sobre todo si lo comparamos con el de los centros del Oriente más inmediato: Anatolia, Siria, Canaán. Se trataría, según los datos que tenemos, de pequeñas aldeas de pescadores o de agricultores muy pobres.

Una característica cultural neolítica que amalgama elementos anatolios y del continente griego en el Egeo occidental antes del 4000 a. C., basada en el trigo (triticum dicoccum) y cebada silvestre, ovejas y cabras, cerdos, y atunes que fueron arponeados desde pequeños barcos (Rutter). Sitios excavados como Sáliagos y Kefala (en Ceos) muestran signos de trabajo del cobre. Cada una de las pequeñas islas Cícladas mantienen no más de unos pocos miles de habitantes, aunque los modelos de barcos del cicládico final muestran que cincuenta remeros pudieron ser reunidos de comunidades dispersas (Rutter).

Edad de los Metales

En el periodo Calcolítico, aproximadamente entre el 3300 a. C. y el 2100 a. C., aquella civilización se expresó con notable originalidad. Y ello a pesar de que la facilidad de comunicación con las zonas ribereñas del Mediterráneo ofrecía a los habitantes de estas islas la posibilidad de absorber toda clase de influjos culturales foráneos.

El desarrollo de las actividades marineras y el cultivo de la vid son el resorte que dispara la transformación de las estructuras económicas, sociales y culturales de los isleños. Sus productos llegan a Grecia y a diversas regiones del Mediterráneo oriental. Hablaríamos de un verdadero despegue económico, que origina diferencias sociales. Y todo esto en paz, pues los asentamientos, situados mayoritariamente en las costas, no están fortificados. Lo serán más tarde, cuando las Cícladas caigan en la órbita de Creta, más poderosa y organizada. Estaremos entonces hacia el final del bronce Antiguo, es decir, en torno al año 2100 a. C.

Con respecto a los sistemas de datación usados para la civilización cicládica, hay autores que prefieren un sistema que tenga como eje las diferentes culturas y otros que emplean uno basado en el sistema tripartito de periodos ideado por Arthur Evans. No obstante, hay diferentes propuestas acerca de las fechas entre las que estarían comprendidos los diferentes periodos y culturas. Una de ellas es la siguiente:Oihane González Herrero, El desarrollo cultural de las Islas Cícladas durante el Bronce Antiguo a través del mundo funerario, p.15, en revista Historia Autónoma, n.º 3, 2013, págs. 13-28.

miniatura|250px|Figurilla de mujer embarazada (tercer milenio a. C.) PeriodoFechas absolutasCicládico antiguo I3300-2900 a. C.Cicládico antiguo IIA2900-2600 a. C.Cicládico antiguo IIB2600-2300 a. C.Cicládico antiguo III2300-2100 a. C.

CulturaFechasGrotta-Pelos3300-2700 a. C.Keros-Siros2700-2300 a. C.Filakopí I2300-2100 a. C.

En el Cicládico antiguo I floreció la cultura Grotta-Pelos. Es un periodo en el que la explotación de metales y los contactos con otras áreas del Egeo eran aún limitados, pero el relativamente gran número de necrópolis que se conocen indica un aumento de los asentamientos permanentes. Además aparecieron las características estatuillas cicládicas de mármol, inicialmente de tipo llamado «caja de violín», muy esquemáticas, y a finales del periodo también se realizaron otras estatuillas más naturalistas.

El Cicládico antiguo II es el periodo de apogeo de la civilización cicládica, en el que se desarrolló la metalurgia, se intensificaron los contactos con otras áreas del Egeo, aumentaron los asentamientos y se diversificaron los tipos de enterramientos. Además, aparecieron nuevas formas de cerámica y las estatuillas de mármol antropomórficas alcanzaron su mayor nivel de perfección.

En el Cicládico antiguo III, sin embargo, se aprecia una disminución del número de asentamientos mientras que en el arte de las estatuillas se volvió a las formas esquemáticas del periodo inicial. Aparecieron nuevas formas en la cerámica y la orfebrería, quizá procedentes de Asia Menor. Posiblemente se trató de una época de desastres y perturbaciones que llegó a todas las áreas del Egeo.Historia cicládica , en la página oficial del Museo de Arte Cicládico de Atenas (en griego)

Después del 2100 a. C., cuando la altamente organizada cultura palaciega de Creta surgió, las islas declinaron, con la excepción de Delos, que conservó su arcaica reputación como santuario durante el periodo de la civilización clásica griega (ver liga de Delos). Y más tarde cae bajo la cada vez más predominante influencia política y artística del continente griego.

Arqueología miniatura|250px|Una de las características sartenes cicládicas expuesta en el Museo Arqueológico de Siros (2700-2300 a. C.)

Hay que advertir, de entrada, que aún quedan muchos puntos oscuros, muchos datos por codificar, muchas hipótesis no probadas. El estudio del Cicládico ha sido laborioso, complejo y aún no puede darse por concluido.

El historiador griego Tucídides había escrito en el : "Minos (...) dominó las Cícladas y fue el colonizador de gran parte de ellas, después de haber expulsado a los carios".

Fueron estas palabras las que llamaron la atención del arqueólogo Ludwig Ross quien, en el segundo tercio del , aventuró la hipótesis de que en las sepulturas prehistóricas visitadas por él en Paros, Naxos, Amorgos y Tera (Santorini), donde se habían hallado ídolos y vasos de mármol, estaba la confirmación de la presencia de los carios en el archipiélago: un pueblo de piratas originario de la región costera del Asia Menor entre las antiguas Lidia, Licia y Frigia.

Por los mismos años del en que Ludwig Ross, con los textos de Tucídides en la mano, atribuía a los carios las tumbas del Cicládico, en Filakopí, en la isla de Milo, aparecían nuevas tumbas intactas colmadas de cerámica que luego se dispersaron por los museos de Europa. Veinte años después, en torno a 1850-60, el arqueólogo Papadopoulos exploró la necrópolis de Jalandrianí en la isla de Siros y formuló la hipótesis de que aquellas tumbas eran de época romana y guardaban los restos de los condenados por delitos políticos, a quienes Roma expatriaba y confinaba en los islotes de aquel archipiélago. No deben extrañarnos estas suposiciones erróneas, puesto que en aquella época no había forma de cotejar críticamente los materiales que proporcionaban las excavaciones.

Hacia 1860 comienza la exploración de los asentamientos prehistóricos de la isla de Santorini. Pero aún no puede hablarse de investigaciones científicas, susceptibles de configurar un cuadro fiable de la civilización que los hallazgos van delineando.

En los últimos años del siglo la actividad exploratoria es muy intensa, rica en observaciones que aún tienen validez. En gran parte la lleva a cabo Christos Tsountas, quien investigó lugares de enterramiento en varias islas en 1898-99, sobre todo en Amorgos, Despotikó, Paros, Antíparos, Sifnos y Siros, y acuñó el término de "civilización cicládica".

Pero las primeras excavaciones verdaderas son las que en 1896 dirige la Escuela Británica de Atenas, en Filakopí, en la isla de Milo. Las excavaciones incluyeron el análisis estratigráfico del terreno y proporcionaron resultados fiables. En concreto en la isla de Milo pudo reconocerse la presencia de tres ciudades superpuestas, precedidas por una fase aún más antigua (preurbana). Y sobre todo se comprobó que estas diversas fases podían ser relacionadas con los estilos de cerámica.

A partir de entonces, el interés se quedó a la zaga, pero se reanimó a mediados del , cuando coleccionistas comenzaron a pujar por las tallas de corte modernista que se parecían tanto a la escultura de Jean Arp o de Constantin Brancusi. Los sitios arqueológicos fueron saqueados y surgió un activo comercio de falsificaciones. El contexto de muchas de estas figurillas cicládicas ha sido así destruido. Otros intrigantes y misteriosos objetos son las sartenes cicládicas. La arqueología ha revelado las líneas generales de esta cultura agrícola y marinera.

Origen de los habitantes de las Cícladas miniatura|Ídolo cicládico conservado en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Otro tema de encendidos debates fue el del origen de los primeros habitantes de las Cícladas.

Hasta los 50 del , la ausencia de huellas de asentamientos neolíticos en las islas daba pie a suponer que estas no estaban habitadas en aquel periodo; por lo tanto, su poblamiento se situaba en torno al 2600 a. C. Pero ¿de dónde procedían aquellos primeros habitantes de las Cícladas? Casi todos los investigadores coincidían en afirmar que se trataba de grupos heterogéneos llegados de Anatolia en el curso de migraciones sucesivas, y muchos señalaban que uno de los centros de procedencia, entre el 2800 y el 2300 a. C., fue Troya. En cualquier caso parecía cierto que, en el momento de llegar a las islas, aquellos grupos poseían ya una civilización propia y definida, que después evolucionó de manera autónoma.