La Ilustre Cofradía de la Santa Cruz del Redentor y de la Purísima Concepción de la Virgen, Su Madre (conocida popularmente como "La Santa Vera Cruz") de Salamanca (España) es una cofradía religiosa fundada el 3 de mayo de 1506 en el convento de San Francisco de la misma ciudad.

Históricamente ha sido la piedra angular de la Semana Santa salmantina gracias a las provisiones que Felipe II dirigió al corregidor y al obispo salmantinos, mandando que no permitiesen procesiones de disciplina que no fuese la organizada por la Cofradía de la Cruz, ante los intentos de realizar procesiones de disciplinantes con estudiantes del convento de San Esteban, en 1573 o 1574, y el convento de San Agustín que pretendió organizar otra en 1576.

A lo largo de su historia la Cofradía de la Vera Cruz ha sido el germen para el surgimiento de tres hermandades independientes: La Congregación de Jesús Nazareno nació de entre los devotos de la imagen del Nazareno Chico de la Vera Cruz. La Hermandad de Jesús Flagelado surgió al independizarse la sección de la Flagelación de la Vera Cruz, en 1948. La Cofradía de la Oración en el Huerto nació como filial de la Vera Cruz en 1952, de la que se fue independizando posteriormente.

Emblema Consiste en una Cruz roja con sudario blanco sobre dos peldaños, rojos también. Asienta todo sobre un pie en el que aparecen las letras A M, Ave María, en alusión a la Virgen, cotitular de la cofradía junto con la Santa Cruz, otra versión, menos probable, es que sean una derivación de la Alfa (A) y Omega (Ω) griegas. Todo el conjunto destaca sobre fondo azul, color tradicionalmente asociado a la Inmaculada.

Historia

Orígenes, Fundación y Periodo Barroco En 1240, al amparo de la Orden Franciscana, se constituyó en Salamanca una congregación denominada Hermanos de la Penitencia de Cristo que fundaron una ermita dedicada a la Santa Cruz en el Campo de San Francisco y un hospital para atender a enfermos pobres.

Al iniciarse el esta agrupación se constituyó en cofradía, dotándose de reglamento propio y fundándose el 3 de mayo de 1506 la Cofradía de la Santa Cruz, que llega hasta nuestros días. La cofradía sería continuadora del primitivo grupo de Hermanos de Penitencia, como se deduce de los documentos de unión con la Cofradía de la Concepción, de 4 de febrero de 1527, y del Acta de consagración del Hospital de la Cruz, de 12 de marzo de 1529.

Desde unos años después de su fundación en 1506, la Cofradía de la Cruz regentó el Hospital de la Cruz de los Penitentes para pobres, enfermos y peregrinos. No hay menciones al hospital que pudo depender de los Hermanos de la Penitencia de Cristo en el en las fuentes históricas, por lo que debió desaparecer antes del . Hay constancia documental de que en el momento de constitución en Cofradía, en 1506, carecía de hospital.

En 1527 se fusionó con la Cofradía de la Purísima Concepción, de donde procede su titulación actual. Al acuerdo inicial le siguieron algunas diferencias que hicieron necesaria la firma de una escritura de unión definitiva en 1532. La fusión con el Hospital y Cofradía de la Concepción llevó a la constitución de un único Hospital: el Hospital de la Cruz, que fue construido en unas casas donadas por Marina de la Cerda en 1508, situadas junto a la ermita de la Cruz. Aunque contaba con un desahogado patrimonio gracias a las donaciones de varios nobles, el Hospital de la Cruz terminó anexionado al Hospital General de la Santísima Trinidad en 1581, tras la unión hospitalaria promovida por Felipe II. thumb|200px|Ermita de la Santa Cruz. La cofradía creció hasta convertirse en una de las instituciones más poderosas de la Salamanca de los siglos , y . Sustituyendo a la ermita románica levantada por los Hermanos de la Penitencia de Cristo, se edificó en 1567 la Capilla de la Vera Cruz, con trazas de Rodrigo Gil de Hontañón, que se enriquecería a lo largo de los siglos con un patrimonio artístico sobresaliente. Es la única de las cofradías salmantinas con iglesia propia.

Obtuvo varias bulas papales y un interesante privilegio real concedido por Felipe II en 1576 y posteriormente confirmado por Felipe III y Felipe V que establecía que la Vera Cruz era la única encargada de organizar las procesiones de Semana Santa en Salamanca, como ocurrió efectivamente hasta 1905.

En 1615 instauró dos actos que siguen vertebrando el Viernes Santo salmantino. El " Acto del Descendimiento", que consiste en el desenclavo de un Cristo articulado, a caballo entre la antigua dramaturgia pasional y la creciente escultura procesional a la que instó el Concilio de Trento, y la Procesión del Santo Entierro, concebida como continuación del anterior. En 1616 celebró por primera vez la procesión de Pascua.

En 1617 instauró una tercera procesión, la procesión de los Nazarenos, que partía de su capilla a las 4 de la mañana del Viernes Santo. En 1619, debido a lo exigente de la jornada, pues a la procesión de la madrugada se sumaban los Santos Oficios, el Acto del Descendimiento y la procesión del Santo Entierro, se decidió trasladar esta procesión a la tarde del Miércoles Santo. Se celebró por última vez en 1805.

Durante los siglos y la Vera Cruz ejerció de forma férrea el privilegio real para organizar los desfiles penitenciales, pero en el no consiguió impedir que la Congregación de Jesús Nazareno procesionase en Salamanca. Tras varios pleitos de mucha resonancia social la Congregación consiguió desfilar como cofradía independiente, aunque bajo la supervisión de la Vera Cruz.

En 1725 María Estévez, viuda del impresor Lucas Pérez, donó a la Cofradía de la Vera Cruz una imprenta situada en la calle de Serranos de la que salieron multitud de volúmenes que ayudaron a engrandecer la cultura salmantina de la época, con autores de la talla de Diego de Torres Villarroel o Juan del Enzina.

Los siglos y thumb|200px|La Caída en 1898, antes de las intervenciones del . La cofradía perdió gran parte de su patrimonio en la primera mitad del debido a la Guerra de la Independencia (1808 - 1814) y los procesos desamortizadores de los gobiernos liberales. Desde ese momento conservará la capilla y las obras artísticas que han llegado a nuestros días. También en el se incorporaron a los desfiles penitenciales la Congregación de Jesús Rescatado y la Hermandad de la Soledad. La supervisión de la Vera Cruz sobre los desfiles de estas cofradías se mantuvo hasta que la Soledad empezó a desfilar de forma independiente en 1905.

La Vera Cruz conoció una época de esplendor y auge en el último tercio del y primero del , con acentuada devoción hacia la imagen de la Dolorosa de Felipe del Corral, pero pasada la Guerra Civil se sumió en una profunda crisis económica y de número de hermanos, de la que comenzó a salir lentamente a partir de 1985, transformándose en una cofradía joven y dinámica, que presta atención a su patrimonio y larga historia.

A mediados del se crearon de forma independiente las cofradías de Jesús Flagelado (1948) y de la Oración en el Huerto (1952) con germen en la Cofradía de la Vera Cruz, de la que anteriormente habían sido secciones o cofradías filiales. En 1952 se hicieron cargo de la custodia el templo propiedad de la cofradía las Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Inmaculada, instituto que tiene por carisma la adoración perpetua de la Eucaristía.

En 2000 fue erigida como asociación pública de fieles, adecuando su estatus jurídico al Código de Derecho Canónico inspirado en el Concilio Vaticano II. Desde 2001 publica anualmente la revista Lignum Crucis. En 2006 la cofradía celebró su V centenario. Destacaron como actividades culturales la exposición "Lignum Crucis", que mostró las mejores piezas del patrimonio documental y artístico de la cofradía, y el congreso "La Cruz, manifestación de un misterio", organizado conjuntamente con la Universidad Pontificia de Salamanca. El 23 de diciembre de ese mismo año, el Ayuntamiento de Salamanca le concedió la Medalla de Oro de la ciudad.

En 2011 se presentó un nuevo proyecto de estatutos. Su rechazo por la asamblea de la cofradía al provocó la dimisión de la Junta de Gobierno. Tras dos convocatorias de elecciones fallidas el obispado designó al capellán de la hermandad, Pedro López (SDB), comisario de la cofradía hasta que se aprobasen unos nuevos estatutos y se eligiese nuevo presidente. El 24 de junio de 2012 se aprobaron los nuevos estatutos y el reglamento de la cofradía y en noviembre del mismo año se celebraron elecciones, volviendo a la normalidad.

Al celebrarse en 2015 el IV centenario de la institución del acto del Descendimiento y la procesión del Santo Entierro, y en 2016 el de la procesión del Encuentro, la Cofradía programó entre estas fechas una serie de actos entre los que se incluyen la exposición del grupo completo del Descendimiento en la capilla entre los meses de febrero y marzo de 2015, la celebración de un certamen para elegir una marcha musical para la procesión del Entierro, la estación del paso del Santo Sepulcro en la capilla de San Jerónimo de la Universidad la tarde del Viernes Santo tal y como se hacía históricamente, una serie de conferencias y el proyecto de restauración de las Marías del paso del Sepulcro del Domingo de Resurrección y las pinturas de las banderas del con los planetas.

En enero de 2018 la comunidad de religiosas Esclavas del Santísimo y la Inmaculada, que atendían la capilla desde 1952, abandonó Salamanca debido a una reestructuración del instituto que les llevó a cerrar varios conventos en España, concretamente los de Salamanca y Burriana (Castellón). A partir de ese momento volvió a ser la cofradía la encargada de atender el culto y el edificio. En octubre de 2019 la cofradía firmó un convenio de colaboración en el Ayuntamiento de Salamanca en virtud del cual se estableció un horario permanente de apertura semanal permitiendo a salmantinos y turistas conocer el rico patrimonio que atesora en su interior sin coste alguno para el visitante. De este modo la cofradía se sumó al creciente número de instituciones religiosas que participan activamente en la oferta turística de Salamanca.

En diciembre de 2021 se presentó el programa de actos religiosos y culturales conmemorativos del IV centenario de la llegada de la imagen de la Inmaculada de Gregorio Fernández a la capilla, el 8 de diciembre de 1622. Se iniciaron con el pregón del 400 aniversario a cargo del Cardenal Carlos Amigo Vallejo, el 3 de diciembre de 2021, y comprenden una serie de exposiciones fotográficas y escultóricas, conciertos y espectáculos tanto en la capilla como en el exterior y la celebración del Congreso Internacional de Cofradías de la Santa Vera Cruz en primavera de 2022. Como acto procesional sobresale la procesión extraordinaria prevista para el 1 de mayo de 2022 con los pasos de Santa Elena, el Lignum Crucis y la Inmaculada Concepción de Gregorio Fernández. En 2025 se volvió a autorizar la entrada del Sepulcro en la capilla universitaria, no tratándose de la celebración de ninguna efeméride, sino de un intento de recuperar la tradición iniciada en 1617.

Patrimonio histórico artístico

Patrimonio inmueble

miniaturadeimagen|267x267px|Interior de la Capilla de la Vera Cruz. La ermita o capilla de la Vera Cruz es un robusto templo barroco levantado por Joaquín Benito de Churriguera entre 1713 y 1714 sobre la antigua fábrica original renacentista de la que se conserva la portada con traza original de Rodrigo Gil de Hontañón, cuya hornacina alberga una hermosa talla en piedra de Villamayor de la Inmaculada, obra de Sebastián Dávila de 1571.