Manuel María Coll y Altabás (Binéfar, Huesca, 1860-Barcelona, 1916) fue un cónsul y diplomático español cuya trayectoria estuvo determinada por el Desastre del 98 y sus consecuencias.
Cuando Estados Unidos declaró la guerra a España, él se encontraba ocupando el puesto de vicecónsul en el consulado de Filadelfia, desde el que se coordinaban las acciones del resto de los consulados encaminadas a frenar los envíos de armas y víveres a los separatistas cubanos, en guerra contra España desde 1895.
La guerra la vivió en Canadá, donde formó parte del escaso número de hombres que constituyeron la parte legal y visible de una amplia red de espionaje que se extendía hasta el Caribe y que intentó ayudar con variadas iniciativas a su país en el curso de la guerra.
Tras la pérdida de Cuba, se convirtió en uno de los primeros representantes consulares españoles en la isla Amores Carredano, Juan B. y Hilda Otero Abreu, Las primeras relaciones diplomáticas entre España y Cuba después de 1898, Ibero-Americana Pragensia Supplementum, 9, 2001, pp 83-98. y más tarde en Ecuador, fue un activo agente del hispanoamericanismo, convirtiéndose en el primer diplomático español con residencia en ese país.Embajadores españoles en Ecuador
Completan su trayectoria consular una larga estancia en Argentina y un breve paso por La Guaira. En Binéfar, fue el artífice del mitin que resultó definitivo para que el Estado se hiciera cargo de las obras del canal de Aragón y Cataluña.
Referencias
Bibliografía Isábal Mallén, Silvia, Manuel María Coll y Altabás. Una vida de compromiso entre Binéfar y América, Instituto de Estudios Altoaragoneses, Huesca, 2019. ISBN: 978-84-8127-300-7.
Categoría:Diplomáticos Categoría:Nacidos en Binéfar Categoría:Fallecidos en Barcelona