La basílica de Santa María de los Sagrados Corporales es un templo de origen románico situado en la localidad zaragozana de Daroca en España. Se trata de un templo católico, que constituye una de las iglesias más importantes de la provincia, y es conocida por albergar el milagro eucarístico de los Sagrados Corporales. El papa León XIII le concedió el 3 de diciembre de 1890 la dignidad de basílica.

Descripción mini|izq|Baldaquino de la basílica La basílica construida originalmente en estilo románico en el , pero fue modificada y ampliada en estilo gótico y renacentista en los siglos siguientes. El edificio actual es de estilo renacentista, con una planta de salón de tres naves con capillas entre los contrafuertes. La basílica es un importante centro cultural y religioso. Alberga el Museo Parroquial, que cuenta con una colección de arte sacro, y es escenario de importantes acontecimientos religiosos, como la procesión de Corpus Christi. El ábside románico es de planta semicircular y está decorado con tres rosetones. La portada principal es de estilo gótico y está decorada con esculturas de santos y ángeles. El interior de la iglesia es de estilo renacentista y está decorado con columnas, capiteles y frescos. La Basílica de Santa María de los Sagrados Corporales es un ejemplo de arquitectura ecléctica. La iglesia conserva su ábside románico, pero el resto del edificio es de estilo gótico y renacentista Capilla de los Corporales en SIPCA

Exterior La apariencia de la Iglesia Colegial de Santa María de los Santos Corporales es pintoresca pero se ve afectada por una confusión evidente, atribuible principalmente a numerosas construcciones más recientes que se han agregado a las estructuras originales. Resulta complicado discernir la magnitud del edificio y la importancia de su contenido desde el exterior, aunque las portadas son elementos claramente identificables. A pesar de la arraigada tradición aragonesa del uso del ladrillo, la iglesia fue principalmente construida en piedra, evidenciando un aparejo bastante pulido, especialmente en la sillería de épocas avanzadas. Las piedras, por su desgaste y variación de color, ofrecen pistas sobre las diferentes etapas de construcción, destacándose tonalidades más claras en las áreas de estilo románico y gótico. La amalgama arquitectónica en el exterior revela elementos de distintas épocas, como el románico, gótico, renacentista y barroco, ilustrando las sucesivas transformaciones y ampliaciones experimentadas por la iglesia a lo largo del tiempo.

La historia de los Corporales confirió una extraordinaria importancia a esta iglesia en la vida del reino de Aragón, manteniéndose como una de las más veneradas y destacadas. Inicialmente de estilo románico tardío, similar a otras iglesias de la región de Daroca, la iglesia experimentó una posible transición al gótico, especialmente evidente en la parte alta del ábside románico. En el exterior, se distingue el ábside con un cornisamento característico de Daroca, superpuesto a un friso de arquillos sobre la hilera de canecillos. También son visibles ventanas con columnillas en las jambas y contrafuertes, elementos románicos que destacan en el muro de la epístola de la iglesia antigua. Este ábside ahora corresponde a la capilla de los Corporales, que fue la parte más significativa de la iglesia hasta la reforma renacentista. Durante dicha reforma, la capilla fue tabicada para albergar la decoración flamígera y parte de ella fue destinada a la vivienda del campanero. Desde esta vivienda, se accede a falsas que corresponden a las bóvedas góticas de la capilla, conservando así el primitivo ábside en su integridad, enclavado entre muros posteriores. La capilla presenta tres ventanales, cada uno con dos columnas, capiteles decorados, imposta adornada con rosetas cuadrifolias y arquivolta achaflanada con decoración en ajedrezado. Los capiteles, de estilo internacional reminiscente del Camino de Santiago y San Isidoro de León, exhiben una ornamentación interesante, con formas trapezoidales alargadas y detalles "palmiformes", que sugieren un remoto tono de influencia clásica.

En cuanto a si la iglesia románica fue concluida en ese estilo o transitó al gótico, la actual condición del edificio dificulta tomar una decisión definitiva. Sin embargo, es claro que, aun siendo románica en sus inicios, experimentó notables añadidos durante el periodo gótico. A pesar de estas modificaciones, se mantuvo la disposición original concebida: una iglesia de tres naves, no demasiado extensas, con un imponente ábside al final de la nave central y la puerta principal de entrada frente a este, adyacente a la torre.

La torre, probablemente de origen románico en su parte inferior, presenta una estructura similar a un cubo de murallas, posiblemente ejecutada por los mismos artesanos que trabajaron en las murallas. En la parte superior, o cuerpo de campanas, se observan ventanales de estilo gótico, de arte bastante primitivo, y culmina con almenas y gárgolas en los ángulos, añadiendo un toque distintivo a la estructura.

miniaturadeimagen|Puerta del Perdón La portada principal, ahora lateral debido a la expansión renacentista, es conocida como la "del Perdón" debido a su función como locus apellationis, marcado por un clavo distintivo en la guarnición de los batientes de la puerta. Aunque decorada en estilo gótico, su presencia sugiere que la obra románica original podría no haberse concluido, ya que en caso contrario, se habría preservado la portada románica, como ocurrió con otras en la localidad. Esta portada gótica, de diseño sencillo pero elegante, presenta un arco rebajado con molduras y decoraciones restauradas. El tímpano destaca por su representación poco convencional del Juicio Final, centrando la atención en las figuras principales, especialmente Cristo, la Virgen y San Juan, rodeados por ángeles portando símbolos de la Pasión. La representación del Tetramorfos también revela la libertad e imaginación del escultor, con un estilo claramente influenciado por la tradición francesa del .

En relación con esta portada, cabe mencionar la poética tradición de un enjambre de abejas que acompañó a los Corporales hasta la iglesia y se asentó entre las molduras de esta puerta, persistiendo hasta hoy en día con el nido de sus descendientes.

Con la percepción de los capitulares de que la iglesia era insuficiente y algo desarticulada, se tomó la decisión de ampliarla y dotarla de mayor cohesión. En 1587, se convocó un concurso en el que resultó ganador Juan de Marrón, oriundo de Orea, quien inició las obras. La antigua iglesia fue demolida, conservando únicamente los muros y capillas de los pies, el lado de la epístola y la cabecera. El solar resultante, junto con el claustro y algunas casas, se destinó a la construcción de un nuevo templo de planta rectangular en forma de salón, con capillas adosadas y prescindiendo de girola o cabecera externamente marcada. Presenta tres naves de anchuras notoriamente distintas: la central es amplia, en marcado contraste con las laterales, que son bastante estrechas. Aunque equilibrado, el conjunto resulta frío y carente de emoción, donde la horizontalidad se manifiesta decididamente, aunque las naves laterales aún mantienen un tono vertical propio del estilo gótico, quizás debido a su estrechez. En definitiva, sigue un estilo renacentista, más allá del plateresco, a pesar de que las bóvedas sigan el tipo de crucería estrellada propio de este último.

Las pilastras son elegantes y simples, con una basa formada por baquetones y toros sobre un zócalo, de sección igual al fuste pero de mayor perímetro. Los fustes están compuestos por haces de cuatro columnas con pilastrillas intermedias, y los capiteles muestran dos series de moldurajes en degradación, con el fuste reapareciendo entre ellas. Los pilares adosados a los muros tienen una disposición uniforme y simple, con sección semicircular. La actual portada principal, resultado de la expansión renacentista, se sitúa lógicamente en los pies de la nave principal. La portada del Perdón, en consecuencia, pasó a ser lateral, al igual que la capilla de los Corporales. Esta portada presenta un estilo renacentista muy tardío, con órdenes y un tipo "purista" clásico, con toques barrocos evidentes que sugieren una ejecución fechada en el . Su distintiva fisonomía se ve realzada por el color de la piedra, en la que se incrustan partes de piedra más blanca combinada con negra. Durante la misma etapa de las obras góticas, se revocó el interior del ábside principal, que ahora presenta una decoración pintada de estilo similar a otras iglesias en Daroca. Esta decoración, lamentablemente inestudiable y en proceso de deterioro, se encuentra en el cascarón de la bóveda del ábside y en las falsas mencionadas antes, mostrando posiblemente figuras angélicas con inscripciones. Se estima que en el periodo gótico se construyó el claustro, aunque fue eliminado durante la reforma renacentista. Su tamaño y relevancia se deducen del hecho de que la expansión de la iglesia no se limitó a añadir su superficie, sino que también requirió la demolición de algunas casas adyacentes.

El acceso se destaca por un arco de medio punto apoyado en pilastras de moldurado sencillo. El intradós del arco está ornamentado con motivos vegetales enmarcados y un angelito en la clave, mientras que hacia el exterior presenta cabezas de clavo en recuadros, a excepción de la clave que lleva un escudo. A ambos lados, se encuentran cuerpos avanzados con zócalos ornamentados con clípeos, sobre los cuales descansan pares de columnas corintias, antepuestas a pilastras. Entre las columnas, en el muro, hay dos huecos superpuestos, uno arquitrabado y otro a modo de hornacina. Las enjutas del arco se decoran con figuras de ángeles y sobre este primer cuerpo, un friso corre con cabezas de clavo y clípeos que avanzan en la parte de los grupos laterales de columnas. Estos grupos rematan en un frontón triangular. El cuerpo superior incluye un ático con un gran relieve de los Corporales, columnas esbeltas y volutas abstracto-vegetales. El ático se remata con un frontón curvo partido, donde se encuentra la imagen de la Virgen en el centro y ángeles sosteniendo escudos en los extremos. A los lados de la portada, bajo el arcosolio, se sitúan imágenes de santos sobre zócalos gemelos.

Posteriormente, se erigió el cimborrio sobre el tramo central de la nave transversal, funcionando como crucero. Este cimborrio es una cúpula sobre trompas estriadas en forma abocinada, decorada con casetones. En su centro, se abre un cupulín de planta cuadrada con trompas, llevando a la estructura octogonal de cierre, también decorada con casetones y una clave colgante de tradición mudéjar. El gran ábside-coro, de planta rectangular alargada, se cubre con una bóveda en forma de quilla de navío, decorada con casetones. Dos grandes trompas en los ángulos del fondo transforman esta sección a lo curvo, sugiriendo la forma de un ábside. Aunque de falso clasicismo y cierta frialdad, esta parte de la Colegiata destaca por su monumentalidad y soluciones arquitectónicas originales, siendo notable por su ejecución cuidada.

Las últimas intervenciones de interés incluyeron añadidos barrocos en cupulines, tejados y coronamientos, aportando elementos decorativos adicionales a la estructura general de la iglesia.

Interior Cabe destacar su órgano (siglos -), el conjunto barroco del Altar Mayor del y el museo parroquial. En el exterior, el ábside románico y la antigua Puerta del Perdón, que data de los siglos -.Colegiata de Santa María en SIPCA

Capilla de los Corporales mini|Capilla de los Corporales