El Jardín Botánico de Castilla-La Mancha (JBCLM) es un jardín botánico de 7 hectáreas situado en la ciudad española de Albacete. Se encuentra al sur de la capital, en la avenida de La Mancha, junto a la vía verde peatonal que conduce al parque periurbano de La Pulgosa. Se financia y gestiona por una fundación patrocinada por el Ayuntamiento de Albacete, la Diputación Provincial de Albacete y la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). La proyección de sus instalaciones se inició en 2003 y fue inaugurado en octubre de 2010. Actualmente, el JBCLM reúne en sus colecciones cerca de plantas vivas, pertenecientes a unos 2100 taxones vegetales. La gestión fitosanitaria se rige estrictamente por un manejo integrado en ecológico. De hecho, este jardín botánico tiene reconocida oficialmente la certificación ecológica desde 2020.
El JBCLM está dedicado mayoritariamente a la conservación, divulgación e investigación de flora mediterránea continental, en consonancia con su ubicación bioclimática y biogeográfica. De concepción moderna, este jardín se ha centrado prioritariamente en la colección coherente de vegetación silvestre autóctona, agrupada en minuciosas recreaciones de comunidades naturales castellano-manchegas, de las cuales se han representado unas cuarenta, la mitad protegidas por normativa europea (Directiva de Hábitats) y regional (Catálogo de Hábitats y Elementos Geomorfológicos de Protección Especial en Castilla-La Mancha). Las colecciones albergan un gran número de taxones vegetales amenazados (Directiva de Hábitats, Catálogo Español de Especies Amenazadas, Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Castilla-La Mancha). Además, el JBCLM reúne colecciones de plantas cultivadas tradicionalmente por su interés agrícola, ornamental, medicinal o industrial. Existe también una colección sistemática, donde las plantas se organizan espacialmente siguiendo sus relaciones filogenéticas y evolutivas, así como un gran invernadero de exhibición que alberga flora de ambientes tropicales húmedos y tropicales secos.
El director del JBCLM en la actualidad es el catedrático de Producción Vegetal de la UCLM Pablo Ferrandis Gotor, doctor en Biología Vegetal por la Universidad de Murcia. Alejandro Santiago González, doctor en Ciencia e Ingeniería Agrarias por la UCLM, desempeña el cargo de conservador. El director científico es José María Herranz Sanz, también catedrático de Producción Vegetal de la UCLM y doctor Ingeniero de Montes por la Universidad Politécnica de Madrid.
Historia thumb|izquierda|Noria de la recreación de las terrazas de las Lagunas de Ruidera, en el JBCLM, junto a la encina conmemorativa El JBCLM es uno de los jardines botánicos más jóvenes de España. El proyecto y emplazamiento fueron presentados el 6 de mayo de 2003 por el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, el director de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y de Montes de Albacete, el director de la Oficina de Gestión e Infraestructuras de la UCLM, el alcalde de la ciudad, el consejero de Ciencia y Tecnología y el presidente de la Asociación Española de Jardines Botánicos, que plantaron una encina (Quercus ilex subsp. ballota) y descubrieron un monolito conmemorativo en el lugar donde se ubica.
El 11 de febrero de 2008, se presentó la Fundación del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha en un acto que contó con la presencia del rector de la UCLM, el vicepresidente primero del gobierno regional, el alcalde de Albacete y el presidente de la Diputación Provincial de Albacete. El 30 de mayo de ese mismo año, se constituyó el Patronato, órgano colegiado de gobierno de la fundación. Actualmente está presidido por el alcalde de la ciudad de Albacete, que junto con el vicepresidente de la Diputación Provincial de Albacete y el rector de la UCLM son miembros natos, en representación de las tres instituciones que patrocinan la fundación. Completan su composición nueve vocales, también de las instituciones patrocinadoras.
El 4 de diciembre de 2020 tuvo lugar en el invernadero de exposición la entrega del certificado de excelencia en manejo ecológico al jardín botánico. Este certificado confiere al JBCLM la categoría de Jardín de Excelencia Ecológica, gracias al manejo de plagas y los tratamientos fitosanitarios respetuosos con el medio ambiente, la gestión de residuos y la optimización energética. El JBCLM es el primer jardín botánico ibérico que consigue este tipo de certificación.
Áreas
Plaza de acceso La entrada a las instalaciones del JBCLM está conformada por una amplia plaza semicircular, con capacidad para acoger eventos culturales, flanqueada por dos edificios de simétrico diseño: el edificio social del JBCLM y el Instituto Botánico de la UCLM. El piso de la plaza está cubierto de losas de pizarra y de piedra caliza, en representación de las dos mitades geológicas dominantes en Castilla-La Mancha, factor fundamental en la determinación del paisaje vegetal de su geografía. Varios pasillos, a la manera de aspas de un molino manchego, irradian desde la entrada y recorren el semicírculo para dar acceso a las distintas secciones del jardín.
En las gradas de la plaza reciben al visitante olivos (Olea europaea), almendros (Prunus dulcis), espartos (Macrochloa tenacissima) y arbustillos (Phlomis lychnitis, Iberis saxatilis, Thymus vulgaris, Teucrium fruticans, Santolina rosmarinifolia, Vella spinosa…), que evocan la mediterraneidad predominante en el territorio de Castilla-La Mancha. Encontramos también plantas con valor ornamental propias de la península ibérica o de otras regiones del mundo. Entre las primeras destacan el cornejo (Cornus sanguinea), las tres especies de durillos ibéricos (Viburnum opulus, V. tinus y V. lantana), o el loro (Prunus lusitanica), especie catalogada como vulnerable, presente en las zonas umbrosas de los Montes de Toledo. Entre las segundas, se pueden admirar ejemplares de Berberis thunbergii, parra virgen (Parthenocissus tricuspidata), membrillo de flor (Chaenomeles speciosa) o granado enano (Punica granatum “nana”).
Paseo de los Quercus miniatura|Quercus macrocarpa en el Paseo de los Quercus del JBCLM Formando un arco, a modo de cinturón que rodea el límite exterior de la plaza, se han dispuesto numerosos árboles del género Quercus ―el nombre romano de robles y encinas―, en homenaje a estas plantas tan útiles para las comunidades humanas. Aquí se pueden contemplar especies procedentes de toda el área mundial de distribución del género (hemisferio norte principalmente): a la izquierda del paseo central, conforme se entra en las colecciones vegetales, las quercíneas ibéricas (la encina o carrasca, Quercus ilex subsp. ballota, el quejigo (Q. faginea), el rebollo (Q. pyrenaica), el alcornoque (Q. suber) o la coscoja (Q. coccifera); a la derecha, los procedentes de otras zonas del mundo, como el roble de Hungría (Q. frainetto), el roble persa (Quercus castaneifolia), el roble de Armenia (Q. pontica), un roble originario de China, Corea y Japón (Q. acutissima) y los robles de América del Norte Q. muehlenbergii y Q. macrocarpa, entre otros.
Humedales manchegos thumb|izquierda|Cuco de las terrazas de la recreación de las Lagunas de Ruidera del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha Los humedales manchegos constituyen algunos de los sistemas lacustres de mayor valor ecológico en Europa. En el JBCLM, se han recreado muestras de lagunas endorreicas y kársticas, tomando como referencia el entorno de las Tablas de Daimiel y de las Lagunas de Ruidera, respectivamente, con un espacio de transición a base de suelos azonales asociados a procesos geológicos de desecación y que han originado comunidades de enorme singularidad botánica. En primer término, el visitante encontrará una muestra de la Dehesa de Zacatena, paraje histórico del parque nacional de las Tablas de Daimiel, donde actualmente se están recreando comunidades anuales manchegas ligadas a prados tradicionales de diente. Frente a ella, se han dispuesto especies que dan lugar a formaciones en galería características de estos sistemas, como Ligustrum vulgare o Lonicera periclymenum, entre otras. Más adelante, en torno a la lámina de agua dulce de origen endorreico, crece un masegar de Cladium mariscus acompañado de especies hidrófilas y subhidrófilas (Typha latifolia, Scirpus holoschoenus, Iris pseudacorus, Filipendula ulmaria, Lysimachia vulgaris…). En la zona de transición entre las dos lagunas, siguiendo un gradiente edáfico de deposición y lavado de sales característico, se han recreado: un adelfar-tarayal de Nerium oleander y Tamarix africana; una estepa yesosa ibérica con especies gipsófilas tales como el pítano (Vella pseudocytisus subsp. pseudocytisus –en Peligro de Extinción–), Matthiola fruticulosa, o Lepidium subulatum…; un albardinar manchego de Lygeum spartum acompañado de especies halófilas como Senecio auricula subsp. castellanus (Vulnerable), Gypsophila bermejoi (Vulnerable), Salsola vermiculata…; un tarayal de Tamarix boveana en el margen de una pequeña laguna salobre, al que acompañan halófilas o hidrohalófilas tales como Frankenia thymifolia, Limonium carpetanicum, Schoenus nigricans, Scirpus maritimus…; una comunidad halonitrófila con Atriplex halimus, Suaeda vera o Gypsophila tomentosa; un tayaral manchego de Tamarix gallica, con Arthrocnemum macrostachyum, Artemisia caerulescens, Asphodelus fistulosus…; y en las zonas más elevadas del conjunto, una comunidad calcícola de monte bajo dominada por esparto (Macrochloa tenacissima), coscoja (Quercus coccifera), o retama (Retama sphaerocarpa). Se llega así a la laguna kárstica, rodeada en su margen por espadañales, juncales, carrizales y masegares, excepto en la zona del muro travertínico, que queda libre para recrear los saltos de agua típicos de estas formaciones de origen biogénico. Junto a la laguna, hay un pequeño cauce fluvial sobre el que se ha instalado una sauceda a base de ejemplares de Salix fragilis, S. atrocinerea, S. elaeagnos, S. purpurea… thumb|Ecosistemas recreados del JBCLM thumb|Puente de las lagunas recreadas de Ruidera
Ecosistemas regionales thumb|Pítano (Vella pseudocytisus subespecie pseudocytisus), especie en peligro de extinción, en plena floración en el JBCLM|alt= A continuación de las lagunas, hay una amplia superficie donde se han recreado con detalle numerosos ecosistemas castellano-manchegos. En conjunto, ambas zonas ofrecen una interesantísima colección de muestras de hábitats naturales de la región, hasta cuarenta, siguiendo criterios ecológicos y paisajísticos. Varios de estos ecosistemas están protegidos por el Catálogo de Hábitats y Elementos Geomorfológicos de Protección Especial en Castilla-La Mancha y la Directiva de Hábitats, y albergan ejemplares de taxones amenazados (Directiva de Hábitats, Catálogo Español de Especies Amenazadas, Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Castilla-La Mancha), tan singulares como Coincya rupestris subsp. rupestris, Atropa baetica, Helianthemum polygonoides, Sideritis serrata o Vella pseudocytisus subsp. pseudocytisus, además de numerosos endemismos. Encontramos aquí representaciones de encinares béticos y manchegos, encinares y alcornocales luso-extremadurenses, rebollares luso-extremadurenses, sabinares de parameras, sabinares higrófilos y termófilos, matorrales espinosos caducifolios, bosques mixtos caducifolios basófilos, pinares de pino laricio, de pino piñonero o de pino carrasco, manchas silicícolas, garrigas termófilas, arenales continentales...
Jardines del mundo thumb|Jardín de estilo árabe en el JBCLM thumb|Jardines del mundo, con representación de flora de los cinco continentes, en el JBCLM