El primer proceso de destitución de Donald Trump se inició a raíz de que un informante denunciara ante el Congreso de los Estados Unidos que el presidente Trump, junto a otros altos funcionarios de su gobierno, había presionado a líderes de Ucrania para que investigaran a Joe Biden (exvicepresidente y precandidato presidencial demócrata) y a su hijo Hunter Biden, en relación con unas actividades empresariales de este último.
El denunciante, Alexander Vindman, empleó un reporte de OCCRP, financiado por USAID.
Concluyó el miércoles 5 de febrero de 2020, tras la absolución en el Senado de los dos cargos de los que se le acusaba.
Comienzo de la investigación de la denuncia El 12 de agosto de 2019, un oficial de inteligencia no identificado presentó una queja ante Michael Atkinson, inspector general de la Comunidad de Inteligencia (ICIG) bajo la Ley de Protección de Denunciantes de la Comunidad de Inteligencia (ICWPA).https://www.theguardian.com/us-news/2019/sep/18/trump-foreign-leader-promise-whistleblower Varios testigos habrían corroborado estas acusaciones ante la Cámara de Representantes, incluyendo a Bill Taylor; Laura Cooper, máxima autoridad del Pentágono y supervisora de la política para Ucrania; Fiona Hill, exfuncionaria de la Casa Blanca; y al menos otros seis funcionarios de la oficina presidencial.
Presuntos implicados Los informes preliminares implicaban en primer lugar al presidente Trump y a su abogado personal Rudy Giuliani, así como a Gordon Sondland, Kurt Volker, Lev Parnas, Igor Fruman entre otros, al participar en una negociación considerada ilegal, de naturaleza quid pro quo, para presionar al gobierno ucraniano a tomar medidas que podrían serle útiles a Trump en su campaña de reelección 2020 sacando a la luz supuestos trapos sucios de sus oponentes.
Frente al supuesto abuso de poder de la presidencia de Trump, que radicaría en promover e impulsar intereses políticos personales utilizando para ello al cuerpo diplomático estadounidense y hasta a organismos de defensa de los Estados Unidos, la presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dio inicio formal al proceso de destitución el 24 de septiembre de 2019.
La denuncia del primer informante fue entregada al Congreso de los Estados Unidos el 25 de septiembre de 2019, y publicada al día siguiente; un segundo informante se presentó el 5 de octubre, tenía conocimiento de primera mano de la llamada del 25 de julio de 2019 entre Trump y el presidente ucraniano Volodímir Zelenski.
Trump libera transcripción editada de la llamada Una transcripción no literal de la llamada confirmaría que Trump solicitó investigar a los Biden para conseguir supuestas pruebas de que fue Ucrania (y no Rusia) quien intervino en las elecciones de 2016 en Estados Unidos. Para ello, Trump habría instado varias veces a Zelenski a ocuparse del asunto con sus hombres de confianza, el fiscal general William Barr y su abogado personal, Rudy Giuliani. La Casa Blanca corroboró varios de los hechos planteados por el primer informante con el registro de la llamada, la cual habría sido grabada por medio de un sistema reservado.
El 17 de octubre, Mick Mulvaney, jefe de gabinete en funciones de la Casa Blanca, reconoció que Trump sí había bloqueado toda la ayuda a Ucrania.
Según el teniente coronel Alexander Vindman, quien estuvo durante la llamada, la Casa Blanca sólo hizo pública una versión parcial de la conversación, que no incluía todo lo conversado entre Trump y Zelenski.
Trump ordena no colaborar a todo el personal de la Casa Blanca La Casa Blanca respondió oficialmente a los procedimientos del proceso de destitución en una carta del asesor jurídico de la Casa Blanca, Pat Cipollone, a Pelosi. En ella, Cipollone decía que no cooperaría con la investigación debido a una larga lista de supuestas razones, incluyendo que aún no se había producido una votación de la Cámara de Representantes en pleno o a que las entrevistas preliminares de los testigos se llevaban a cabo a puertas cerradas.
La Cámara de Representantes recibe declaraciones preliminares El embajador Taylor testificó que le habían dicho que tanto la ayuda militar de Estados Unidos a Ucrania como una reunión en la Casa Blanca entre Trump y Zelenski dependían de que el líder ucraniano anunciara que investigaban sobre Joe Biden y Hunter Biden, así como a una supuesta interferencia ucraniana en las elecciones de 2016.
El teniente coronel Alexander Vindman, director de Asuntos Europeos del Consejo de Seguridad Nacional, declaró que había escuchado la conversación telefónica de Trump con Zelenski y que había compartido sus preocupaciones sobre los comentarios del presidente estadounidense.
Apertura formal del proceso de destitución o impeachment El 31 de octubre de 2019, la Cámara de Representantes aprobó por 232 votos a favor, y 196 en contra, establecer procedimientos para las audiencias públicas, que comenzaron la semana del 11 de noviembre.
Intentos previos de destituir a Trump miniaturadeimagen|Nancy Pelosi, presidente de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos. Opositores al presidente de los Estados Unidos Donald Trump afirmaban que desde el comienzo de su mandato en 2017 se había involucrado en actividades sancionables mediante un proceso de destitución, en particular a raíz del asunto denominado Russiagate o trama rusa. Los congresistas y senadores demócratas fueron remisos a impulsar dicho procedimiento, pero al final decidieron realizarlo en septiembre de 2019, como consecuencia de las investigaciones y acusaciones en torno a la controversia Trump - Ucrania.
Russiagate Las primeras denuncias para destituir a Trump surgieron en mayo de 2017 debido al apoyo de incluso algunos republicanos del Congreso a esta idea, en el contexto de las sospechas de colusión entre el candidato Donald Trump y los servicios secretos rusos, durante la campaña presidencial de 2016...
Los esfuerzos para destituir al presidente fueron realizados por varios grupos. Las conversaciones sobre su destitución comenzaron antes de que Trump asumiera el cargo. Los esfuerzos formales fueron iniciados por los representantes Al Green y Brad Sherman, ambos demócratas, en 2017, el primer año de la presidencia de Trump.
Una resolución de destitución en diciembre de 2017 fracasó en la Cámara de Representantes, entonces liderada por los republicanos, con un margen de 58 a 364 votos. Pero los demócratas ganaron el control de la Cámara después de las elecciones de 2018 y lanzaron múltiples investigaciones sobre las acciones y las finanzas personales de Trump.
Torre Trump Moscú El 17 de enero de 2019 surgieron nuevas acusaciones que involucraban a Trump, afirmándose que le ordenó a su antiguo abogado, Michael Cohen, que mintiera bajo juramento en torno a la participación de Trump con el gobierno ruso para la construcción de la Torre Trump Moscú. Esto también dio lugar a peticiones de investigación y de que el presidente «renunciara o fuera destituido», en caso de que tales afirmaciones pudieran ser corroboradas.
El Informe Mueller, publicado el 18 de abril de 2019, no llegó a ninguna conclusión sobre si Trump había cometido o no obstrucción criminal a la justicia, pero el investigador especial Robert Mueller insinuó enfáticamente que era el Congreso quien debía tomar tal determinación. Como resultado, el apoyo en el Congreso a la iniciación de un juicio político fue en aumento.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se resistió inicialmente a los llamados a un juicio político, pero en mayo de 2019 indicó que las continuas acciones de Trump, que calificó de obstrucción a la justicia, y sus negativas a cumplir con las citaciones del Congreso, podrían hacer necesaria una investigación de destitución. Un número creciente de demócratas de la Cámara de Representantes y un entonces republicano, Justin Amash, quien más tarde se convirtió en un independiente, estaban solicitando una investigación de este tipo.
Ucraniagate El 24 de septiembre de 2019 la controversia sobre Donald Trump y Ucrania llevó definitivamente a Nancy Pelosi, presidente de la Cámara de Representantes, inicialmente reacia a la idea de un proceso de destitución en período preelectoral, a finalmente aceptar activar el proceso de destitución. Por esta razón, el 31 de octubre de 2019, la Cámara de Representantes decidió dar inicio formal a la investigación y hacerlo en audiencias abiertas.https://www.lexpress.fr/actualite/monde/destitution-de-trump-un-premier-vote-pour-des-auditions-publiques_2105403.html
Línea de sucesión presidencial
Si Donald Trump se viera impedido de continuar gobernando, las personas que lo reemplazarían en el orden presidencial serían: el vicepresidente, actualmente Mike Pence; luego la presidente de la Cámara de Representantes, actualmente Nancy Pelosi; y luego el presidente pro tempore del Senado, actualmente Chuck Grassley. La reticencia inicial de los demócratas a iniciar el proceso se debía, precisamente, al hecho de que no les entusiasmaba la idea de que Mike Pence, más conservador que Donald Trump, llegara a la presidencia..
Opinión pública estadounidense Han sido numerosas las encuestas sobre el juicio político que se han realizado en los medios de comunicación, principalmente estadounidenses, que entendieron que la opinión pública podría tener un impacto indirecto en el procedimiento de destitución... Así, por ejemplo, una encuesta realizada para CNN en marzo de 2019 indicaba que el 36 % de los estadounidenses querían que Donald Trump fuera destituido.. A fines de septiembre, ya en medio de la controversia del tema sobre Ucrania, dos encuestas (Morning Consult y NPR/PBS/NewsHour/Marista) informan que un número casi idéntico de encuestados aprobó y desaprobó la idea de un proceso de destitución... En octubre de 2019, una encuesta publicada por Fox News, reporta que el 51 % de los estadounidenses apoya esta destitución, frente un 42 %, según una encuesta similar realizada en el mes de julio de 2019...
Encuestas de la CBS La cadena CBS dio a conocer el 12 de noviembre de 2019 una encuesta que indicaba que el país seguía dividido, pues 8 de cada 10 estadounidenses afirmaban ya tener una posición sobre el proceso de destitución, así el 43 % dice que Trump debía ser cesado del cargo, en tanto un 40 %, que debía permanecer en la Casa Blanca. Para el 17 % era demasiado pronto, aunque este grupo estaba prestando poca atención al proceso de destitución. Un gran número estaba de acuerdo con que las audiencias sean públicas (47 %), o que según el tema algunas sean públicas y otras no (42 %). Sólo el 11 % decía que las audiencias tenían que ser secretas y a puerta cerrada. Un 25 % de los simpatizantes republicanos expresaban que lo mejor era «ver y esperar», a diferencia del 69 % que creía que el presidente debía ser defendido a capa y espada.
Plenaria de la cámara vota afirmativamente Por 232 votos a favor y 196 en contra, el 31 de octubre de 2019 la Cámara de Representantes aprobó el inicio del proceso de destitución del presidente Trump en audiencia pública, de modo que todas las declaraciones de los testigos se desarrollarán con acceso de la prensa y serán transmitidas en vivo, por radio y televisión.
Cabe recordar que no se trata de un proceso judicial, sino de un proceso político, previsto en el artículo primero de la Constitución de los Estados Unidos.
Salen a la luz primeros testimonios preliminares La Cámara de Representantes hizo públicos los testimonios preliminares brindados ante el Comité de Inteligencia del Congreso, por parte de Marie Yovanovitch y Michael McKinley, a la vez que anunció que daría a conocer las transcripciones de las declaraciones de Kurt Volker y Gordon Sondland.