El cáncer de páncreas es un cáncer que surge en dicho órgano del cuerpo.
Es una de las neoplasias más agresivas por su pronta difusión, su falta de síntomas específicos tempranos y su diagnóstico tardío (al momento del diagnóstico, los pacientes en general tienen la enfermedad localmente avanzada e incluso metastásica, lo que impide la cirugía curativa). En los últimos años se estudiaron nuevas técnicas para ayudar a la detección precoz del cáncer de páncreas.
Si bien es el décimo tumor en frecuencia en los países industrializados (solo hace del 2al 3% de todos los tumores sólidos), representa la cuarta causa de muerte por cáncer y se prevé que para 2030 suba su incidencia un 50%, haciéndose la segunda causa de muerte por cáncer y causando más muertes que el cáncer de próstata, colon o mama.
Por ello, en los últimos años se dan importantes pero aún pocos avances contra la enfermedad, tales como nuevos y más efectivos esquemas de quimioterapia, métodos de diagnóstico más precoces, desarrollo de fármacos y moléculas específicas, y avances en cirugía curativa. Se está demostrando incluso la eficacia de la inmunoterapia. Todo ello va resultando en una mejora progresiva de supervivencia frente a la última década.
Historia En 1761 Giovanni Battista Morgagni (1682-1771) publicó De sedibus et causis morborum per anatomen indagatis (Las bases y causas de las enfermedades investigadas a través de la anatomía), donde expone numerosos casos de escirros pancreáticos, áreas de consistencia aumentada de este órgano, que muchos consideran la primera descripción de adenocarcinoma ductal del páncreas. En 1858 Jacob Da Costa publica 37 casos, incluyendo la primera descripción microscópica.
En 1882 Friederich Trendelemburg (1844-1924) realizó la primera pancreatectomía de un tumor que en dicho caso involucraba la cola del páncreas. Giuseppe Ruggi en 1889 realiza una enucleación de una lesión de cabeza de páncreas y Domenico Biondi una resección parcial de la cabeza pancreática con preservación del duodeno en 1894. La primera pancreatoduodenectomía la realiza Alessandro Codivilla en 1898 de un tumor pancreático adherente a duodeno que incluye además una resección en bloc del estómago distal y del colédoco distal, reconstruyendo el tránsito mediante una gastroyeyunostomía en Y de Roux que había sido descrita un año antes y una colecistoyeyunostomía. No describe el manejo del muñón pancreático, que probablemente fue ligado. El paciente evolucionó con un fluido seroso continuo a través de la herida operatoria, probablemente debido a una fístula pancreática, falleciendo a las tres semanas. El mismo año William Stewart Halsted realiza la primera resección exitosa de un cáncer periampular a través de un abordaje transduodenal con una resección en cuña.
En 1909 Walter Kausch realiza la primera pancreatoduodenectomía parcial exitosa a través de un procedimiento en dos tiempos e incluyendo una pancreatoyeyunostomía. En 1940 Allen O. Whipple realiza la primera pancreatoduodenectomía en un tiempo en una paciente con un tumor de la cabeza del páncreas que sobrevive nueve años. alt=Células de cáncer de páncreas humano en división celular. El color azul indican los cromosomas en una célula en división celular siendo transportados por los microtúbulos (amarillo). El citoplasma en color verde.|miniaturadeimagen|Células de cáncer de páncreas humano en división celular. El color azul indican los cromosomas en una célula en division celular siendo transportados por los microtúbulos (amarillo). El citoplasma en color verde.
Clasificación Más del 90% de los tumores pancreáticos corresponden al adenocarcinoma ductal de páncreas (ADP), que es muy agresivo y tiene muy mal pronóstico. El resto de neoplasias pancreáticas son fundamentalmente adenocarcinoma acinar, tumores neuroendocrinos pancreáticos como el insulinoma, neoplasias quísticas del páncreas, carcinoma pseudopapilar y pancreatoblastoma, que tienen un diagnóstico y tratamiento diferentes, con un mejor pronóstico generalmente.
Fases La enfermedad se agrupa, según su desarrollo, en las siguientes etapas o estadios: Estadio I: el tumor está limitado al páncreas con un tamaño igual o inferior a 2cm. Estadio II: el tumor está limitado al páncreas con un tamaño superior a 2cm. Estadio III: el tumor se extiende fuera del páncreas, pero sin invadir el tronco celíaco ni los vasos sanguíneos mesentéricos superiores. Estadio IV: el tumor es inoperable, pues invade el tronco celíaco o los vasos mesentéricos superiores.
Epidemiología La prevalencia anual global para el cáncer de páncreas es de unas 8 de cada 100000 personas. Las tasas de incidencia fluctúan entre los distintos países, con diferencias de variaciones de aproximadamente cinco a siete veces entre los países con la incidencia más baja y la más alta. Las tasas reportadas en los países africanos son inferiores debido a la escasez de datos. Se han hecho búsquedas para determinar los factores ambientales que podrían explicar esta variación. Además de las diferencias específicas de cada país, existen diferencias geográficas y regionales sutiles. Los países situados en o cerca de la línea ecuatorial tienen las tasas más bajas.
En el año 2000 la incidencia a nivel mundial fue de 217000 nuevos casos, con una mortalidad de 213000. En 2008 se hizo una estimación de 279000 nuevos diagnósticos de cáncer de páncreas en todo el mundo, lo que representa el 2,2% de todos los nuevos casos de cáncer. En 2010, alrededor de 43000 personas fueron diagnosticadas de cáncer de páncreas en los Estados Unidos.
El adenocarcinoma de páncreas (ADP) es el segundo tumor maligno gastrointestinal más frecuente. Representa la cuarta causa de muerte por cáncer en adultos, con una incidencia que aumenta a partir de los 45 años. Es más frecuente en los hombres que en las mujeres (proporción de 1,3:1). En cuanto a razas, su prevalencia es superior en las personas de raza negra. Se trata de uno de los cánceres humanos más letales y uno de los más difíciles de tratar.
Etiología Aún se desconocen la etiología y mecanismo de carcinogénesis pancreática. El proceso iniciaría por una alteración de células de los conductos pancreáticos. Los carcinógenos las alcanzarían, provocando su transformación maligna por tres posibles vías de acceso: reflujo biliar, duodenal, o vía sanguínea.
Factores de riesgo Los siguientes son los principales factores de riesgo conocidos del cáncer de páncreas, aunque en muchos casos el paciente ha desarrollado la enfermedad sin estar o haber estado expuesto a ninguno de ellos, por lo que aún se requiere más investigación que estudie en profundidad el origen de este tumor.
Tabaco Se sospecha que causa entre el 20-30% de los casos. Otras estimaciones arrojan cifras del 27% en hombres y 11% en mujeres. El riesgo de los consumidores de tabaco (fumadores) se incrementa en un 75% comparado con el de los no consumidores y subsiste aumentado durante un mínimo de diez años tras haber abandonado el hábito. El tiempo de exposición contribuye a aumentar las probabilidades de desarrollar un cáncer de páncreas. Los carcinógenos del tabaco llegarían al páncreas por reflujo biliar a los conductos pancreáticos.
La relación tabaco y cáncer de páncreas no es tan firme como con el cáncer de pulmón (riesgo dado al tabaco en 85% hombres y 46 % mujeres) o el cáncer de laringe (67% hombres y 28% mujeres), aún siendo el cáncer de páncreas un cáncer tabacodependiente.
Los carcinógenos inhalados del humo del tabaco van al torrente sanguíneo y luego al páncreas por la propia sangre o la bilis, antes secretada por el hígado para ayudar a la digestión.
Dieta y obesidad El cáncer de páncreas es más frecuente en las poblaciones con dieta caracterizada por un alto contenido en azúcares refinados, grasas y proteínas de origen animal. Los estudios casos-control han confirmado la relación entre tal dieta, sobre todo con el exceso en la ingesta de azúcar. Además, las grasas facilitan la acción de ciertos carcinógenos como la aflatoxina y nitrosamina.
El bajo consumo de frutas y verduras y el elevado consumo calórico se han visto como factores que aumentan del riesgo de padecer cáncer de páncreas. Otros estudios no hallaron la relación entre la mayor ingesta de frutas y verduras con la disminución del riesgo de desarrollar cáncer de páncreas. Con respecto a las vitaminas, se piensa que las vitaminas A y C actuarían como sustancias protectoras, como ocurre en otros tumores digestivos.
Por otro lado, el sobrepeso y la obesidad se han clasificado como un factor de riesgo de sufrir cáncer pancreático. Las personas con obesidad tienen 20% más de probabilidad de desarrollar cáncer de páncreas respecto a aquellas que no lo padecen. Incluso en personas sin sobrepeso, el acúmulo de grasa alrededor de la zona lumbar se ha determinado como un factor de riesgo en este tipo de cáncer.Cáncer de páncreas. American Cancer Society.
También se estudió la relación entre el excesivo consumo de café y el riesgo de contraer este cáncer, con resultados no concluyentes.
Edad y sexo El cáncer de páncreas se considera un cáncer tardío con más incidencia en el sexo masculino. La edad promedio de diagnóstico es 71 años y dos tercios de quienes sufren este tipo de cáncer son mayores de 65 años. Por tanto, se puede considerar la edad como un factor de riesgo en el padecimiento de cáncer de páncreas.
Los hombres tienen un 30% más de probabilidad de padecer este cáncer frente al sexo femenino. Se cree que esta mayor incidencia en hombres es principalmente debida a factores culturales del pasado, como la mayor prevalencia de hombres fumadores. Por la vertiente social reciente, que impone más similitud cultural y menos diferencia entre sexos en ámbitos como el tabaco, en los últimos años se ven aminoradas las diferencias de hombres y mujeres.
Diabetes mellitus y pancreatitis crónica Estudios epidemiológicos muestran una clara asociación entre la diabetes mellitus y el desarrollo de adenocarcinoma ductal de páncreas (ADP). Algunos datos sugieren que la diabetes mellitus es una consecuencia y no la causa, ya que a menudo tiene una evolución menor de dos años y en una gran parte de los casos (57%) se resuelve tras la resección del tumor. Independientemente de la etiología, la pancreatitis crónica no hereditaria aumenta en torno a un 15-25% el riesgo de adenocarcinoma de páncreas, con un riesgo mayor en los casos con más de 20 años de evolución. El riesgo puede aumentar hasta un 70% en el caso de la pancreatitis hereditaria, especialmente en pacientes fumadores y con diabetes mellitus.
La comprensión de los mecanismos comunes entre la pancreatitis crónica y el adenocarcinoma de páncreas puede ayudar a identificar a los pacientes de alto riesgo y facilitar el desarrollo de herramientas de evaluación eficaces.
Uno de los retos en los estudios epidemiológicos de pancreatitis y/o diabetes con adenocarcinoma de páncreas es la causalidad inversa. Si bien la pancreatitis crónica de larga duración aumenta claramente el riesgo de adenocarcinoma de páncreas, este también causa pancreatitis crónica y aguda. Del mismo modo, mientras que la diabetes de larga data aumenta el riesgo de ADP, el ADP en sí provoca intolerancia a la glucosa y diabetes.
Alcohol Se baraja el consumo de alcohol como un factor de riesgo. Se conoce que este hábito actúa como factor causal en una variedad de enfermedades digestivas, como los tumores de la orofaringe y del esófago. Se sabe también que el alcohol es un promotor de la carcinogénesis en el laboratorio. Además el alcohol, junto con una dieta rica en grasas, es un importante determinante de la pancreatitis crónica con calcificación, enfermedad que se ha encontrado asociada al cáncer de páncreas.
No obstante, no existe una demostración clara sobre la contribución del consumo de alcohol como factor de riesgo. Los datos son difíciles de interpretar porque a menudo se asocia al consumo de tabaco.