Calera y Chozas es un municipio de España perteneciente a la provincia de Toledo, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Tiene una población de e incluye, además de la localidad homónima, el núcleo de Alberche del Caudillo.
Toponimia El término Calera se debe a las canteras de piedra para hacer cal que hubo en la zona. El nombre Calera y Chozas se puso al unirse Calera con el pueblo de Las Chozas de Talavera, núcleo en el que confluyen igualmente las aldeas de Covisa y caseríos como el de Tórtolas.
Geografía El término municipal de Calera y Chozas, que ocupa una superficie de 219,53 km², se localiza al noroeste de la provincia de Toledo y se engloba en un marco territorial delimitado por la cuenca del Tajo al sur y el valle del Tiétar al norte, región natural de las estribaciones meridionales de la sierra de Gredos. Está dentro de la comarca natural del Campo Arañuelo. También forma parte de la comarca histórica de El Alcor, que es parte histórica de un todo geográfico que pertenece a la antigua tierra de Talavera. El municipio se encuentra situado sobre cuatro pequeñas colinas en la llanura entre el Tajo y la autovía de Extremadura. Linda con los términos municipales de Velada, Talavera de la Reina, Las Herencias, Belvís de la Jara, Aldeanueva de Barbarroya, Alcolea de Tajo, Oropesa, Alcañizo, todos de Toledo. Las localidades de Calera y Chozas y Alberche del Caudillo están separadas unos 4 km de distancia.
{| class="wikitable" width ="40%" border = 2 align="center" style="margin-left: auto; margin-right: auto; border: none;" |- El término municipal de Calera y Chozas limita con los municipios de Alcañizo, Velada, Talavera de la Reina, Oropesa, Las Herencias, Alcolea de Tajo, Aldeanueva de Barbarroya y Belvís de la Jara.
En el territorio de Calera se aprecian dos grandes ámbitos geomorfológicos. Por una parte, el relacionado con el zócalo cristalino-paleozico, de granitos porfídicos-rocas metamórficas. En el dominio granítico, como es el caso de la zona de la dehesa de El Arco, la morfología existente es el típico berrocal con red hidrográfica dirigida por fracturas y un micromodelado en granito causado por el sometimiento a un largo proceso erosivo dando como resultado un relieve ondulado de cerros, pilancones, taffonis y piedras caballeras. Por otra parte, se encuentra la zona relacionada con arcillas y arcosas pertenecientes al Terciario y Cuaternario (constituido por las terrazas fluviales que por su extensión definen el paisaje geomorfológico en esta área). En la zona de Calera el río Tajo forma vegas y terrazas fluviales, algunas de gran extensión, que se caracterizan por suelos aluviales y fértiles sin diferenciación en horizontes, excepto uno superior más oscuro por su mayor contenido en materia orgánica, que en muchos casos han sido transformados y cultivados por el hombre.
Hidrografía El río Tajo transcurre al sur del término, al cual vierten los diferentes arroyos que surcan el término, representados principalmente por los arroyos de La Alameda, Cobisa y Tórtolas. También hay constancia de numerosos pozos, norias y pilones cuyas aguas son utilizadas para el riego y el abastecimiento del ganado.
El espacio de Calera está incluido dentro del sistema acuífero n.º 14, denominado “Terciario detrítico Madrid-Toledo-Cáceres”. La forma de referirse a esta unidad hidrogeológica de manera concreta es la de unidad hidrogeológica 03.05. Desde el punto de vista geológico, es sin duda el acuífero más complejo de los incluidos en la cuenca del Tajo pues abarca todos los terciarios detríticos comprendidos entre el Paleozoico del sistema Central situado al norte y los montes de Toledo al sur. Este es uno de los acuíferos más importantes de la península, tanto por su gran tamaño, como por las poblaciones de su ámbito (como Madrid, Guadalajara, Toledo).
Clima Por su localización, participa de las características climáticas de la cuenca media del Tajo, cuya situación geográfica y altitud son dos peculiaridades morfológicas que modifican ligeramente la situación general del tiempo y determinan el carácter singular de su clima continental con fuertes contrastes. El clima de este territorio es el propio de la meseta sur, tratándose pues de un clima mediterráneo continentalizado, caracterizado por veranos secos y calurosos e inviernos fríos, y temperaturas medias anuales por encima de los 16 °C, con mínimas entre los -5 °C similares a las que se dan en todo el sector noroccidental de la provincia de Toledo, aunque la cercanía de los valles del Tajo y del Tiétar, junto a la proximidad del Macizo Central, le dan ciertos matices subatlánticos con el predominio de las lluvias invernales sobre las equinocciales.
Calera y Chozas tiene un clima Csaaemet.es, Atlas climático ibérico. (templado sin estación seca con verano caluroso) según la clasificación climática de Köppen.
Medio natural Tal y como sucede con otros lugares de la cuenca media del Tajo, el entorno de Calera ha sido un enclave que ha ofrecido numerosos recursos para el ser humano. Su situación geográfica entre los páramos y dehesas del Campo Arañuelo al norte y oeste y el bosque de ribera vertebrado por el gran cauce fluvial del Tajo al sur y este, ha propiciado una abundante y variada fauna y vegetación. La presencia humana a lo largo de los milenios ha transformado paulatinamente el paisaje Calerano aprovechando sus múltiples recursos naturales y propiciando el desarrollo de diferentes ecosistemas que han surgido en función de la explotación del territorio.
El entorno está caracterizado por un alto uso agrícola del suelo, que en el caso de las zonas de vega es mayoritariamente de regadío. En cuanto al sector ganadero, hay que destacar la existencia de un cierto pastoreo de ganado ovino y la existencia de evidencias puntuales de pastoreo vacuno. Más frecuente son las granjas porcinas o de aves, así como algunas vaquerías en la zona de vega. En materia cinegética, además de la existencia ya mencionada de dos refugios de fauna, la práctica totalidad de los terrenos colindantes forman parte de cotos de caza menor, con aprovechamiento en ocasiones de jabalí y corzo. En cuanto a la pesca deportiva, se da en la zona del embalse de Azután y algunas zonas puntuales del tramo fluvial del Tajo, centrado principalmente en la carpa y otras especies.
La vegetación actual se encuentra dominada por las alamedas blancas y los tarayales asociados a los márgenes fluviales donde destacan también las comunidades palustres. En las zonas más expuestas aparecen los matorrales mediterráneos y los encinares que en las zonas más favorables tienen estructura adehesada.
Los campos de cultivo, tanto de secano como de regadío, se extienden por gran parte del término municipal, representando un enorme hábitat que da cobijo a numerosas especies que han optado por adaptarse a un medio en continuo proceso de transformación. Es habitual ver en estos parajes jilgueros, escribanos, erizos, liebres, aguiluchos y pinzones. miniatura|Ejemplar de Elanus caeruleus en Calera y Chozas Por otra parte las tierras de Calera, al norte y al sur, conservan amplias franjas de bosque mediterráneo caracterizado por la presencia de encinas, tomillos y majuelos como principales representantes de la vegetación predominante y donde podemos observar carboneros, currucas, palomas, cárabos y cernícalos. Encontramos grandes espacios adehesados en parajes como Baldosadero, Los Hinojosos o El Arco, este último está parcialmente englobado como en la ZEPA Ríos de la margen izquierda y berrocales del Tajo. Además, citada finca constituye un entorno ideal para la práctica de la caza mayor y ser testigos de la berrea, en torno a finales del mes de septiembre.
En torno a los principales arroyos que recorren el territorio Calerano y junto al Tajo se extiende el bosque de ribera, otro hábitat de enorme singularidad y valor medioambiental. En este sentido, cabe destacar la presencia de alamedas, formaciones arbóreas dominadas por el álamo blanco, aunque pueden acompañarle diversas especies de sauces, así como tarays o fresnos. Los arbustos acompañantes son fundamentalmente espinosos, como majuelos o escaramujos, y presentan abundantes enredaderas. Su estado de conservación no es muy bueno al asentarse sobre suelos fértiles que tienen un gran aprovechamiento agrícola. Lo más frecuente es encontrarlas flanqueando la banda inmediatamente contigua al cauce, limitadas en muchos casos a la presencia de álamo, sin el resto de plantas acompañantes. En ausencia de intervención humana, las alamedas ocuparían una banda ancha en los fondos planos de muchos valles, extendiéndose más o menos por las vegas en función de la presencia de humedad.
En torno a estos lugares es donde un buen número de especies buscan cobijo y su sustento alimenticio. De este modo, encontramos zorros, ginetas, zarceros, mirlos, gavilanes, milanos y ruiseñores. Por su parte, las especies vegetales viven al abrigo de la exuberante vegetación como los fresnos, sauces, acacias, álamos y olmos.
En este sentido, el reculaje del embalse de Azután en el paraje de Las Tablillas constituye una de las zonas de mayor diversidad natural de la comarca, por lo que cobra especial importancia su conservación y protección estando englobado como LIC Río Tajo en Castrejón, islas de Malpica y Azután. Se trata de una zona cubierta por el bosque de ribera, situado en las márgenes del Tajo, con una exuberante vegetación compuesta por juncos, sauces, espadañas, chopos y carrizos. Las singulares condiciones de este espacio como la abundancia de agua, zonas donde refugiarse o la disponibilidad de alimento suponen un lugar ideal para numerosas especies como el martín pescador, mosquiteros, gallinetas, galápagos y gambusías. En definitiva, para todo aficionado de la ornitología y la práctica del “birdwatching” se trata de un lugar de visita obligada, donde puede encontrar un lugar ideal para observar cogujadas, algún alcaudón, verderillos y tarabillas.
Por último, cabe mencionar el desarrollo del hábitat urbano, donde un buen número de especies están presentes en nuestras calles y plazas. Algunas de ellas llegan a ser útiles para el ser humano y el desarrollo de cultivos. Nos referimos a algunas aves insectívoras como los vencejos y golondrinas. Pese a que muchos pasan desapercibidos están muy presentes en torno a nuestras casas como los colirrojos, gorriones y cigüeñas.
Historia El territorio que hoy ocupa el término municipal de Calera y Chozas estuvo habitado desde la Antigüedad, existiendo una original población de origen vetón e influencia celta, que fue sitiada, rendida y ocupada por el Ejército romano, al mando del pretor Marco Fulvio Nobilior, en el año
La ocupación romana dejó vestigios en el actual despoblado de Covisa (tal vez la antigua Cusivus de la Carpetania), en el que se encontraron una acrópolis, con paredones de argamasa con mortero romano de cal y arena, y un importante mosaico (actualmente en el Museo Etnográfico de Calera y Chozas). Asimismo se encontraron restos romanos en el paraje denominado Tórtolas: un sarcófago labrado y una lápida funeraria, así como fragmentos de tégulas e imbrices.
Tras la presencia visigótica sucedió el dominio árabe, de cuya existencia da testimonio algún resto cerámico. Tras la conquista del territorio por Alfonso VI de León, hacia 1084 se supone la existencia una aldea llamada Calera, dependiente de Talavera, a la que proporciona cal para sus construcciones. En 1152 se señalan los linderos entre las jurisdicciones de Ávila y Talavera por parte de Alfonso VII de León, citándose algunos pagos de Calera como Vallfonsados, Los Visos, La Encinilla y Septem Carros (Ciscarros).