thumb|200px|Catedral rutena de San Clemente en Praga
La Iglesia greco-católica rutena o Iglesia católica bizantina rutena, también llamada en América del Norte Iglesia católica bizantina (; ; en rusino, Русиньска ґрекокатолицька церьков; y en el Anuario Pontificio: Chiesa Rutena) es una de las 24 Iglesias sui iuris integrantes de la Iglesia católica. Es una Iglesia oriental católica que sigue la tradición litúrgica constantinopolitana (o bizantina) en la que utiliza como lenguaje litúrgico el eslavo eclesiástico y el ruteno, y en Estados Unidos y Canadá también el inglés. La Iglesia carece de un único jerarca que la presida y se divide en dos ramas independientes entre sí. La rama norteamericana está organizada como Iglesia metropolitana sui iuris de acuerdo a la forma prescripta por el capítulo 1 del título 6 del Código de los cánones de las Iglesias orientalesCódigo de los cánones de las Iglesias orientales y está presidida por el archieparca metropolitano de Pittsburgh (Primado William Charles Skurla), cuya sede se encuentra en Munhall —un suburbio de Pittsburgh— en Estados Unidos. La rama europea se divide en dos jurisdicciones inmediatamente sujetas a la Santa Sede: la eparquía de Mukácheve con sede en Úzhgorod en Ucrania (Primado Nil Jurij Luščak) y el exarcado apostólico para los católicos de rito bizantino de la República Checa (Primado Ladislav Hučko) con sede en Praga. Las dos ramas están bajo supervisión de la Congregación para las Iglesias Orientales.
Etnicidad La patria original de Iglesia católica rutena está ahora en el extremo occidental de Ucrania al sudoeste de los montes Cárpatos. El área tuvo diversos nombres en el pasado: Rutenia subcarpática, Cárpato-Ucrania, Cárpato-Rutenia, Cárpato-Rusia, Subcarpatia y es conocida ahora como Transcarpatia, constituyendo en su mayor parte la óblast de Zakarpatia en Ucrania. Aunque el término rutenos fue utilizado antes más ampliamente para los habitantes de la Rus de Kiev (rusos, ucranianos, bielorrusos y eslovacos) hoy es utilizado por las autoridades de la Iglesia católica en un sentido más específico, por lo que debe distinguirse entre la antigua Iglesia rutena surgida en la cristianización de la Rus de Kiev e incorporada a la Iglesia católica con la Unión de Brest en 1596 —que es hoy continuada principalmente la Iglesia greco-católica ucraniana— y la actual Iglesia rutena que a partir de los mismos orígenes que la anterior se incorporó a la Iglesia católica con la Unión de Úzhgorod en 1646 —que hoy es la Iglesia católica bizantina rutena—.
Aunque en la actualidad la Iglesia rutena es multinacional, en términos de pertenencia étnica, los católicos rutenos prefieren ser llamados rusinos (en idioma ruteno: Русины, y también Руснакы hispanizado como rusniacos, aunque suelen traducirse como rutenos). La palabra latina rutheno es una latinización de la palabra Русины, que es el nombre aplicado originalmente a los habitantes de la Rus de Kiev que vivían en Podolia, Galicia del norte, Volinia y Kiev. Así fue utilizado en escritos de Martinus Gallus en 1190 y Saxo Grammaticus en 1203. El idioma ruteno dio origen a los actuales idiomas ucraniano, bielorruso y ruso. Los rusinos se relacionan de cerca con el ucranianos y hablan dialectos muy cercanos al idioma ucraniano, que por consideraciones políticas suele considerarse que son idiomas distintos. En la actualidad la mayoría de los fieles de esta Iglesia sui iuris que viven en Transcarpatia son de lengua ucraniana. La patria tradicional de los rusinos se extiende más allá de Transcarpatia, en Eslovaquia nororiental y en la región de Lemko en el extremo suroriental de Polonia.
Variación del uso del término ruteno El nombre rutheni aparece por primera vez aplicado a los habitantes de la Rus de Kiev en los Annales Augustiani de 1089 y continuó en los siglos siguientes siendo usado en latín (particularmente por la curia romana y la cancillería polaca) para referirse a los eslavos orientales, particularmente ucranianos y bielorrusos cristianos bizantinos que vivían al oeste de la línea entre el río Daugava y el bajo río Dniéper. Luego de la formación de la comunidad polaco-lituana en 1569 la palabra ruteno quedó asociada a los ucranianos y bielorrusos que quedaron dentro de sus fronteras, diferenciándolos de los rusos o moscovitas.
Luego de las particiones de Polonia (1772-1795) la palabra ruteno quedó restringida para referir primariamente a aquellos ucranianos que vivían en el Imperio austríaco en las regiones de Galicia, Bucovina y Transcarpatia. Este uso se hizo oficial por las autoridades austríacas en 1843 a petición del metropolitano de Halych y permaneció así hasta el fin del Imperio austrohúngaro en 1918. Sin embargo de ello, desde principios del los ucranianos de Galicia comenzaron a preferir el uso de la palabra ucraniano. En la emigración a América del Norte que se produjo en las primeras décadas del siglo, el nombre ruteno se siguió utilizando entre los emigrados (en inglés Ruthenians).
En el período entre las dos guerras mundiales el nombre ruteno quedó aún más restringido para solo referir a los habitantes de Transcarpatia incluyendo a los emigrados a Estados Unidos. A partir de la incorporación de esa región a Ucrania al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el término solo refirió a los emigrados en Estados Unidos. Desde la década de 1970 la palabra comenzó a ser remplazada por rusino.
En el uso de la Iglesia católica hasta el Anuario Pontificio de 1961 apareció que los rutenos de América estaban subdivididos entre los de Estados Unidos y los de Canadá, siendo los primeros repartidos entre dos jurisdicciones: una para los fieles oriundos de Galicia y otra para los fieles oriundos de Subcarpatia. Este fue el último Anuario Pontificio que englobó a greco-católicos ucranianos y rutenos con el mismo nombre de rutenos, pues al año siguiente todos fueron clasificados como ucranianos y a partir del de 1963 en rutenos (de Transcarpatia), ucranianos (de Galicia) y eslovacos (eparquía de Prešov). Desde entonces el nombre ruteno quedó identificado con los católicos bizantinos de origen transcarpatio.Encyclopedia of Ukraine, vol. 4 (1993).
Historia En Europa La mayor parte de Rutenia estuvo bajo el control del Reino de Hungría que promovió el trabajo misionero católico entre la población ortodoxa, incluyendo a los rusinos. Esta actividad culminó en la recepción de 63 de sus sacerdotes en la Iglesia católica el 24 de abril de 1646 en la ciudad de Úzhgorod (Unión de Úzhgorod), afectando lo que es hoy el este de Eslovaquia. En 1664 otra unión ocurrió en Mukácheve que implicó a los ortodoxos de la actual Transcarpatia en Ucrania y a los que vivían en la diócesis latina húngara de Hajdúdorog. Una tercera unión en 1713 afectó a los ortodoxos de parte de Transilvania (Maramureș) en la actual Rumania. Así, en el plazo de 100 años después de la unión de 1646, la Iglesia ortodoxa dejó virtualmente de existir en la región y los rusinos se habían convertido en su gran mayoría al catolicismo.
El 5 de noviembre de 1689 el papa Alejandro VIII mediante el breve Pro nostro pastoralis designó a Giovanni De Camillis como vicario apostólico de Mukácheve y todos los lugares de Hungría reconquistados a los turcos bajo la autoridad de la Congregación de Propaganda Fide, pero el gobierno austríaco lo mantuvo bajo dependencia del obispo de Eger como su vicario. Aplicaba el canon 9 del IV Concilio de Letrán (1215-1216) para los orientales residentes en diócesis latinas. El 19 de septiembre de 1771 el papa Clemente XIV mediante la bula Eximia regalium, a petición de la emperatriz María Teresa I de Austria, erigió la eparquía rutena de Mukácheve haciéndola sufragánea del primado húngaro de Esztergom, sin embargo de la solicitud del metropolitano greco-católico de Kiev-Galicia para que fuera su sufragánea. El papa dispuso que se aplicara la legislación especial usada para los ítalo-griegos en el sur de Italia (Etsi Pastoralis del 26 de mayo de 1742). En 1775 la sede fue trasladada a la ciudad más grande de Úzhgorod manteniendo la denominación. Un seminario para los católicos rutenos fue instalado en Úzhgorod en 1778. Durante este período la Iglesia constaba de 711 parroquias. Desde 1774 el gobierno de María Teresa comenzó a emplear el término greco-católico para distinguir a los católicos de rito bizantino de los de rito latino o de rito armenio.
El 22 de septiembre de 1818 el territorio de la eparquía de Mukácheve fue dividido para crear la eparquía de Prešov y posteriormente 72 parroquias fueron transferidas a la eparquía rumana de Oradea Mare el 3 de julio de 1823 y fue creada la eparquía de Gherla el 23 de noviembre de 1853. Hacia 1821 el 65% de los fieles de la eparquía de Prešov eran étnicamente rusinos, mientras que el 14% eran rusinos magiarizados o húngaros y tan solo 1,7% eran polacos y 1,2% eslovacos. El 8 de junio de 1912, mediante la carta apostólica Christifideles Graeci rituscatholici la eparquías de Mukácheve, Prešov más otras católicas rumanas perdieron territorios para crear la eparquía de Hajdúdorog para los fieles católicos de rito griego residentes en Hungría. Debido al uso del húngaro en la liturgia de esta eparquía la Santa Sede dispuso el uso formal del griego en vez del eslavo eclesiástico de los rutenos.I rutheni negli Stati Uniti: Santa Sede e mobilità umana tra Ottocento e Novecento. Pág. 535-537. Autor: Federico Marti. Editor: Giuffrè Editore, 2009. ISBN 8814145903, 9788814145902
Después de la Primera Guerra Mundial Transcarpatia se convirtió en parte de la nueva República de Checoslovaquia por lo que la eparquía de Mukácheve quedó entre los nuevos estados de Checoslovaquia y Hungría. La Iglesia rutena fue reorganizada entre las dos eparquías de Mukácheve y Prešov.
Al final de la Segunda Guerra Mundial la mayor parte del territorio con la población rutena de Transcarpatia, incluyendo Úzhgorod y Mukácheve, fue anexada a la Unión Soviética como parte de la República Socialista Soviética de Ucrania. Prešov permaneció en Checoslovaquia. En ambos países los greco-católicos rutenos fueron reprimidos. En 1946 el seminario de Úzhgorod fue cerrado y en 1949 la Iglesia greco-católica rutena fue integrada en la Iglesia ortodoxa rusa por las autoridades comunistas. Los rusinos de Checoslovaquia también fueron forzados a integrarse a la Iglesia ortodoxa, mientras que los de la región de Lemko fueron deportados en masa en 1947 a la Unión Soviética o a otras partes de Polonia. El obispo de Mukácheve, Teodor Romzha, fue asesinado por la NKVD de Stalin el 1 de noviembre de 1947.
En 1968 Checoslovaquia permitió el funcionamiento de la Iglesia greco-católica y la Unión Soviética lo hizo en 1990. Tras la caída del comunismo los católicos rutenos resurgieron. Al disolverse Checoslovaquia en 1991 el eparca de Prešov designó un vicario con sede en Praga para los bizantinos de la República Checa. En 1996 el papa Juan Pablo II estableció un exarcado apostólico para los católicos del rito bizantino en la República Checa desvinculándolo del territorio de la eparquía de Prešov y clasificándolo como ruteno bizantino. El obispo Romzha fue beatificado como un mártir por el papa Juan Pablo II el 27 de junio de 2001.
Emigración a América del Norte En la década de 1870 comenzó la emigración masiva de greco-católicos rutenos hacia los Estados Unidos. La primera parroquia (Saint Michael's) fue establecida en 1884 en Shannandoa en Pensilvania por el sacerdote Iván Voljanskyj del clero de Leópolis. En los años siguientes fueron establecidas parroquias en Freeland (1886), Hazleton (1887), Kingston (1888), Wilkes-Barre (1888), Olyphant (1888) (todas en Pensilvania), en Jersey City (1889), Passaic (1890) (en Nueva Jersey), en Mineápolis (en Minnesota, 1889), y en Whiting (en Indiana, 1889).